29.7.10

¡Siguienteee!
- Buenos días, quería pedir una licencia de matrimonio.
- ¿Nombres?
- Antonio y Juan Jiménez Seisdedos.
- ¿Jiménez Seisdedos? ¿Son familiares?
Si, somos hermanos.
- ¿Hermanos? No pueden casarse.
- ¿Por qué no? ¿No están dando licencias de matrimonio a parejas del mismo sexo?
- Si, a miles. Pero no a hermanos. ¡Eso es incesto! No me importa que sean ustedes homosexuales, pero sí que sean hermanos.
- ¿Homosexuales? No, nosotros no somos homosexuales.
- ¿No son gays? ¿Entonces por qué quieren casarse?
- Por los beneficios fiscales que reporta, por supuesto. Y además nos queremos. Por otro lado, no tenemos más pretendientes.
- Pero estamos dando licencias de matrimonio a parejas de gays y lesbianas a las que les ha sido denegada una protección equitativa ante la ley. Si no sois gays, podéis casaros con una mujer.
- Un momento. Un gay tiene el mismo derecho a casarse con una mujer que yo. Pero sólo porque yo no soy gay no significa que me quiera casar con una mujer. Yo me quiero casar con Juan ¿Es que nos va a discriminar porque no seamos gays?
- De acuerdo, de acuerdo, aquí tiene su licencia. ¡Siguienteee!
- Hola. Estamos aquí porque queremos casarnos.
- ¿Nombres?
- Abelardo Espinete, Jaime Porras, Elena Espárrago y Matilde Cabeza de Vaca.
- ¿Y quién se quiere casar con quién?
- Todos nos queremos casar con todos.
- ¡Pero si sois cuatro!
- Correcto. Verá, es que somos bisexuales. Yo amo a Jaime y Elena, Jaime me quiere a mi y a Elena, Elena me quiere a mi y a Matilde y Matilde quiere a Jaime y a Elena. Casarnos todos juntos es la única manera que tenemos para expresar nuestras preferencias sexuales en el matrimonio.
- Lo siento, sólo estamos dando licencias a parejas de gays y lesbianas.
- ¿O sea que están discriminando a los bisexuales?
- No, lo que ocurre es que la idea tradicional es que el matrimonio es para parejas.
- ¿Desde cuando están ustedes siguiendo la tradición?
- Bueno, en algún sitio tiene que estar el límite...
- ¿Quién lo dice? No hay razón para limitar el matrimonio a las parejas. Cuantos más, mejor. Además, ¡exigimos nuestros derechos! La Constitución garantiza la misma protección para todos bajo la ley. ¡Denos nuestra licencia de matrimonio!
- De acuerdo, de acuerdo, aquí la tiene. ¡Siguienteee!
- Hola, quería una licencia de matrimonio.
- ¿A qué nombres, por favor?
- Facundo Sarasa.
- ¿Y el otro?
- Sólo soy yo. Me quiero casar conmigo.
- ¿Casarte contigo? ¿Qué quieres decir?
- Bueno, mi psiquiatra dice que tengo doble personalidad, de modo que quiero que se casen mis dos Yos. Quizá entonces me rebajen los impuestos al hacer la declaración conjunta.
- Señor, qué día llevo...

2 comments:

elio cesar dijo...

ja ja muy divertido, para ser que no le importaba si doña porota se casaba con doña rosa parece que el tema le motiva mucho no ?

Para los hermanos y gente de a 4 que quieran casarse , o el que quiera casarse con su gallina (como me argumentaba un homofobo)

que hagan los mismos sacrificios y luchas que estuvimos haciendo los gays los ultimos cien años, desde los tiempos de magnus hirschfield, que salgan de sus armarios y reclamen sus derechos como debe hacerlo todo el mundo , como lo hicieron los negros y las sufragistas hace 100 años .
Los derechos no se conceden se EXIGEN y se toman con lucha .

(por cierto, es raro pero no conosco ningun colectivo de zoofilicos ni de hermanos que quieran casarse , debe ser solo ignorancia mia, que se manifiesten y recibiran todo el apoyo de la comunidad)

Conexión dijo...

YA QUE PREGONAN TANTO SOBRE LA "LIBERTAD", HACIENDO LA PRUEBA DE LLEVARLA HASTA EL LÍMITE, SE PUEDEN APRECIAR SUS ARMONÍAS COMO ASÍ TAMBIÉN SUS ABERRACIONES... Y ESTE RELATO SIRVE PARA ESO A LA PERFECCIÓN...

 

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