Amabilidad y Silencio
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11.11.25
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21.10.16
Hablar convincentemente de Advaita es tan fácil como hablar de cualquier otro tema si existe una cierta facilidad de palabra.
Han surgido "maestros de la no-dualidad" como hongos luego de un día de lluvia.
Es tan fácil imitar. Se sientan durante años a los pies de un maestro y terminan mimetizados.
Cuando el maestro muere, ellos ocupan su lugar. Se sienten muy a gusto en su nuevo papel.
Durante años envidiaron profundamente al Gurú. Ahora les ha llegado su turno.
A estos los vemos por la India, dando vueltas por ahi y atrayendo como siempre y más que nada, a occidentales atormentados.
Luego están los "maestros de la no-dualidad" made in USA.
Estos -varones o mujeres- se nutren de costosos seminarios, hablan pausadamente y con voz profunda, sonríen a menudo con sonrisas hieráticas o distantes-como si tuvieran conectados los músculos del rostro a una remota fuente de felicidad universal- y repiten -a veces bien y a veces no tan bien- frases tomadas de aqui y allá, o incluso "canalizadas" directamente, lo que no los hace maestros de nada, sino simples mediums. Claro, que no es lo mismo ir a una sesión de espiritismo en un barrio pobre con olores non-sanctos que sentarse en la sala de conferencias de un rimbombante hotel de cinco estrellas.
Han surgido "maestros de la no-dualidad" como hongos luego de un día de lluvia.
Es tan fácil imitar. Se sientan durante años a los pies de un maestro y terminan mimetizados.
Cuando el maestro muere, ellos ocupan su lugar. Se sienten muy a gusto en su nuevo papel.
Durante años envidiaron profundamente al Gurú. Ahora les ha llegado su turno.
A estos los vemos por la India, dando vueltas por ahi y atrayendo como siempre y más que nada, a occidentales atormentados.
Luego están los "maestros de la no-dualidad" made in USA.
Estos -varones o mujeres- se nutren de costosos seminarios, hablan pausadamente y con voz profunda, sonríen a menudo con sonrisas hieráticas o distantes-como si tuvieran conectados los músculos del rostro a una remota fuente de felicidad universal- y repiten -a veces bien y a veces no tan bien- frases tomadas de aqui y allá, o incluso "canalizadas" directamente, lo que no los hace maestros de nada, sino simples mediums. Claro, que no es lo mismo ir a una sesión de espiritismo en un barrio pobre con olores non-sanctos que sentarse en la sala de conferencias de un rimbombante hotel de cinco estrellas.
En ese ambiente, cualquier discurso es mucho más espiritual y profundo.
Y eso es todo.
¿a ninguno de los que va por allí se le ocurre preguntarse, por qué alguien que es presentado prácticamente como un "iluminado" pudiera necesitar audiencias y los beneficios que de ellas se derivan?
Si está tan completo en sí mismo, tan satisfecho, tan realizado, ¿para qué todo ese despliegue?
Ah, me olvidaba, Sí, claro! Por amor a la humanidad...!
Y eso es todo.
¿a ninguno de los que va por allí se le ocurre preguntarse, por qué alguien que es presentado prácticamente como un "iluminado" pudiera necesitar audiencias y los beneficios que de ellas se derivan?
Si está tan completo en sí mismo, tan satisfecho, tan realizado, ¿para qué todo ese despliegue?
Ah, me olvidaba, Sí, claro! Por amor a la humanidad...!

29 de Agosto de 2007
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usa
17.2.14
Cuando te has agotado
en todas las búsquedas,
en todos les esfuerzos,
en todas las acsesis,
en todas las sadhanas...
Cuando estás deshecho
de todas las hechuras
y todos los programas
y todos los mandatos
que durante milenios
se han acumulado
con pretensiones de ley,
de camino, de religión o de sistema...
Cuando estás finalmente vencido,
ultérrimamente derrotado.
Cuando finalmente descubres,
primero con horror y luego con un júbilo
creciente que tus supuestos maestros desconocen,
que no hay nada, absolutamente nada
que puedas hacer para ESO.
Entonces y solo entonces
ESO se hace evidente
y sabes que siempre estuvo allí.
Que no te pertenece,
que no pertenece a ninguna escuela,
a ningún sendero,
a ningún camino,
a ningún maestro,
a ninguna filosofía
ni a ninguna religión.
Y estás -por fin!-
jubilosamente Solo,
porque a nadie le interesa esa Verdad
que es totalmente gratis,
totalmente de todos,
totalmente accesible
siempre y para siempre,
que no se puede comprar
ni se puede vender,
que no se adquiere con largas prácticas
ni en costosos seminarios,
que no requiere de alambicados rituales
ni de solemnes genuflexiones
ante ningún maestro venido o por venir...
ESO.
Que siendo Uno
no concibe ya ningún "otro".
Donde todo fluye
sin más opiniones ni comentarios.
Donde la necesidad queda desnuda,
reducida a su mínimo impulso natural.
en todas las búsquedas,
en todos les esfuerzos,
en todas las acsesis,
en todas las sadhanas...
Cuando estás deshecho
de todas las hechuras
y todos los programas
y todos los mandatos
que durante milenios
se han acumulado
con pretensiones de ley,
de camino, de religión o de sistema...
Cuando estás finalmente vencido,
ultérrimamente derrotado.
Cuando finalmente descubres,
primero con horror y luego con un júbilo
creciente que tus supuestos maestros desconocen,
que no hay nada, absolutamente nada
que puedas hacer para ESO.
Entonces y solo entonces
ESO se hace evidente
y sabes que siempre estuvo allí.
Que no te pertenece,
que no pertenece a ninguna escuela,
a ningún sendero,
a ningún camino,
a ningún maestro,
a ninguna filosofía
ni a ninguna religión.
Y estás -por fin!-
jubilosamente Solo,
porque a nadie le interesa esa Verdad
que es totalmente gratis,
totalmente de todos,
totalmente accesible
siempre y para siempre,
que no se puede comprar
ni se puede vender,
que no se adquiere con largas prácticas
ni en costosos seminarios,
que no requiere de alambicados rituales
ni de solemnes genuflexiones
ante ningún maestro venido o por venir...
ESO.
Que siendo Uno
no concibe ya ningún "otro".
Donde todo fluye
sin más opiniones ni comentarios.
Donde la necesidad queda desnuda,
reducida a su mínimo impulso natural.
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