Hace unos 5 años atrás me convocaron de una radio de Capital Federal para que hablara acerca del tema del título de este post.
No les gustó lo que dije, no sé qué esperaban escuchar.
Sigo pensando lo mismo que entonces, y la situación planetaria me invita a repetirlo ahora aquí.
Armagedón ya comenzó hace bastante tiempo.
Armagedón estalló en el ámbito de la consciencia humana.
La devastación y el vaciamiento interior de la consciencia ES ARMAGEDON.
El Armagedón físico es lo que sigue.
Pero el Armagedón interior es muchísimo más trascendente.
Esta civilización está en sus estertores finales.
Nada del otro mundo.
Algo que ha ocurrido periódicamente de acuerdo con las leyes cósmicas y planetarias inexorables y que se repite entre 12.600 a 13.000 años (según los cálculos que las distintas visiones puedan colegir)
Ocurrió antes y ocurrirá ahora.
El egoísmo extremo y la codicia ilimitada son la marca distintiva de esta quinta raza.
Es inevitable que advenga la sexta.
Y para ello ésta habrá de sucumbir.
Es lo que tiene que ocurrir de acuerdo a los ciclos naturales y al inexorable Dharma.
Y es bueno que así sea.
La cuenta regresiva no sólo está en marcha, está aceleradamente en marcha.
La mayoría seguirá revolcándose en sus apetitos y emociones sin saber.
Los que pueden percibir, estén Atentos.
Quien esto escribe no siente al respecto ninguna inquietud,
ya que no es posible que un Muerto tema la muerte.
Pero será interesante que quienes aún no están Muertos presten
atención a lo que está ocurriendo.
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6.2.14
27.4.13
La mayoría habita acorazada en su desamor.
La desconfianza, producto de su propio egoismo,
los mantiene bien protegidos de la Vida.
La necesidad, que surge del miedo,
les impide tanto Dar como Recibir.
Quieren incorporar,
quieren adquirir,
quieren poseer,
quieren quedarse siempre con algo
(con todo si acaso fuera posible)
No comprenden que eso es precisamente
lo que los mantiene en ese estado de perpetua miseria.
¿Qué tengo que ver Yo con todo esto?
La desconfianza, producto de su propio egoismo,
los mantiene bien protegidos de la Vida.
La necesidad, que surge del miedo,
les impide tanto Dar como Recibir.
Quieren incorporar,
quieren adquirir,
quieren poseer,
quieren quedarse siempre con algo
(con todo si acaso fuera posible)
No comprenden que eso es precisamente
lo que los mantiene en ese estado de perpetua miseria.
¿Qué tengo que ver Yo con todo esto?
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