Abandona toda esperanza de alcanzar lo que muchos llaman la "iluminación".
11.11.25
27.1.25
El mundo se ha movido ahora y siempre impulsado por el apetito de dinero, poder y sexo, sobre la plataforma del miedo, la mentira y la culpa. Todos los que hemos vivido lo suficiente, lo sabemos, pero preferimos hacer la vista gorda para sobrevivir de una manera más eficiente. Espiritualidad y cultura son los brebajes que hemos inventado para actuar como antieméticos, de forma tal de que, confrontados con la verdad desnuda, no estemos todo el día vomitando sin parar.
10.7.24
Frente al avance de un neoliberalismo salvaje y sin alma, hoy más que nunca, es necesario levantar la voz del cooperativismo solidario. Todo lo que está ocurriendo tiende a desalentarnos y nos invita a bajar los brazos frente a la ola del narcicismo creciente y de un individualismo feroz. La cuántica nos ha enseñado que las cosas son lo que son solo por su relación de unas con otras, sin esa trama relacional, todo pierde significado. Somos lo que somos, por tanto, porque está el otro, porque están los otros. Finalmente, pensar y hacer por los demás, es hacer en realidad también por uno mismo. El poscapitalismo contemporáneo ha impuesto su ideología omnímoda sobre todas las áreas de la existencia global. La llamada "nueva era", como venimos denunciando desde hace décadas, ha sido asimismo cooptada para cooperar con ese sistema de materialismo extremo, convirtiéndose en una droga ansiolítica más en el extenso vademécum de propuestas y actividades adormecedoras y deshumanizantes. La exquisita filosofía del no-dualismo, ha sido puesta al servicio del solipsismo más abyecto. Si el gran Swami Vivekananda, excelso representante de la Vedanta Monista, observara este espectáculo caricaturesco y vil, haría seguramente tronar su estentórea voz. Vivekananda, en sus breves pero intensos 39 años de existencia terrenal, estuvo siempre al servicio del prójimo sufriente, incentivando la educación y promoviendo la salud, a pesar de saber mejor que nadie que todo es "ilusión".
21.10.16
Han surgido "maestros de la no-dualidad" como hongos luego de un día de lluvia.
Es tan fácil imitar. Se sientan durante años a los pies de un maestro y terminan mimetizados.
Cuando el maestro muere, ellos ocupan su lugar. Se sienten muy a gusto en su nuevo papel.
Durante años envidiaron profundamente al Gurú. Ahora les ha llegado su turno.
A estos los vemos por la India, dando vueltas por ahi y atrayendo como siempre y más que nada, a occidentales atormentados.
Luego están los "maestros de la no-dualidad" made in USA.
Estos -varones o mujeres- se nutren de costosos seminarios, hablan pausadamente y con voz profunda, sonríen a menudo con sonrisas hieráticas o distantes-como si tuvieran conectados los músculos del rostro a una remota fuente de felicidad universal- y repiten -a veces bien y a veces no tan bien- frases tomadas de aqui y allá, o incluso "canalizadas" directamente, lo que no los hace maestros de nada, sino simples mediums. Claro, que no es lo mismo ir a una sesión de espiritismo en un barrio pobre con olores non-sanctos que sentarse en la sala de conferencias de un rimbombante hotel de cinco estrellas.
Y eso es todo.
¿a ninguno de los que va por allí se le ocurre preguntarse, por qué alguien que es presentado prácticamente como un "iluminado" pudiera necesitar audiencias y los beneficios que de ellas se derivan?
Si está tan completo en sí mismo, tan satisfecho, tan realizado, ¿para qué todo ese despliegue?
Ah, me olvidaba, Sí, claro! Por amor a la humanidad...!

29 de Agosto de 2007
El lucro no es sólo de dinero, es también y fundamentalmente, de poder.
El negocio de la "espiritualidad" junto con el de las armas, los medicamentos y las drogas, es uno de los más lucrativos y poderosos de la actualidad. Los "ricos y famosos" pagan bien y son una excelente propaganda para atraer a la "humanidad de a pie". Y están ansiosos por aprender de estos "grandes maestros espirituales" cualquier técnica o "truco" que les permita "comerse toda la torta y seguir conservándola a un tiempo". Los "maestros les dirán que todo es un gran juego cósmico". La "Lila", "el juego de Dios". Por lo tanto, todo es una gran ilusión. Dentro de esa gran ilusión a ellos -los ricos, famosos y poderosos- les ha tocado jugar su parte de esa manera, precisamente. "Es vuestro karma", les dirán, os lo habéis ganado en otra vida. Y el karma de los infelices cuyo vientre se infla por la inanición y serán comidos en vida por los gusanos, es ese también, precisamente. Algo terrible habrán hecho en otras vidas. No es vuestro problema.
"Maestro" preguntará un ejecutivo canoso y de aspecto atlético pero mirada preocupada, ¿qué hay del sexo?". Y el gran Gurú mirará a la audiencia con un brillo pícaro en sus ojillos vidriosos, "todo es un juego". No te apegues, distiéndete y disfruta. Está todo bien"
Palabras que cualquier proxeneta de segunda categoría en algún burdel de mala muerte le hubiera dicho a un parroquiano entrado en copas que comienza a sentir remordimientos por tener a su esposa durmiendo en casa.
El ejecutivo, ya más distendido y hasta algo envalentonado por la tácita aprobación, continuará. "¿Hay alguna técnica, algún ejercicio respiratorio, lo que fuere, que me permita disfrutar mejor?"
En realidad el cincuentón exitoso está algo angustiado porque días atrás no pudo satisfacer adecuadamente a su fogosa amiguita treintañera que deseaba una sesión más prolongada que la que su agotado amante le podía ofrecer.
"Respira así y así, y fíjate en este mudra" continuará el sublime gurú, sin abandonar la miradita ligeramente astuta, mirando de reojillo al resto de la audiencia que aguarda anhelante el consejo para mejorar la perfomance sexual, sobre todo ahora que el Maestro ha dado su "bendición" para aquello que ellos consideraban actividades no muy "elevadas".
Como previniendo las dudas de algún visitante algo más avezado, terminará :"Todo es un juego...Sólo no apegarse es necesario"
No se entiende bien cómo, "sin apego", va a tener uno apetitos de tal naturaleza, cuando exactamente dependen de las imágenes que deben alimentarse para poder seguir teniendo interés en ello. "Sin apego", ningún animal -bipedestado o cuadrúpedo- tendrá apetito como para enredarse en una actividad que resulta tremendamente extenuante para el cuerpo y completamente improductiva en el orden elemental de la supervivencia, que es en definitiva, lo que esencialmente mueve a cualquier criatura en este mundo, desde el humilde pero expansivo microbio hasta el nada humilde pero asimismo expansivo homo pretendidamente sapiens.
Y eso es todo.
Como brillantemente decía no hace mucho, el gran cineasta y autor Indio Javed Akhtar, "Gautama (Buda) salió de un palacio para irse a la jungla a encontrar la verdad. Pero hoy en día vemos que, los gurúes de la era moderna, salen de la jungla para terminar en palacios. Se están moviendo en dirección opuesta. No podemos ponerlos en la misma línea."
Y hagamos la salvedad de que Javed Akhtar es un ateo y racionalista famoso. Es decir, hemos llegado al punto en que los agnósticos, los no-religiosos, son los que dan verdadera enseñanza Espiritual.
Sabes, Nuria, no tengo nada en absoluto contra el hecho de que haya quienes quieran - y puedan- ganar fortunas y vivir como reyes; ni contra la lujuria, la ambición y todo lo que se les ocurra. Todo corre por cuenta de quien lo siente y lo vive, o lo padece. Lo único que sí me molesta es que aparezcan unos fantoches de cartón o terracota pretendiendo embozar esos vulgares apetitos de forma tal que aparezcan como pretensiones que deben ser tenidas como tan naturales como el deseo de comer, dormir o evacuar el intestino. Y que lo hagan además con la pretensión de "espiritualidad" o de "guía interior". Y que encima cobren -y muy requetebién. por vender este producto adulterado, más bien podrido, que en esta época de "Kali Yuga", es decir de negrura y obnuvilación mental, pasa por "enseñanza espiritual".
Manuel Gerardo Monasterio en Entrevista con Nuria Climent Vilardebó, 15 de Enero de 2007
22.5.16
Por Gilles Lipovetsky
(2 diciembre 2007).-
La espiritualidad consumista
Ni siquiera la religión representa ya una fuerza de oposición al avance del consumo-mundo. A diferencia de lo que ocurría en el pasado, la Iglesia no pone ya por delante las ideas de pecado mortal, no exalta ya el sacrificio ni la renuncia. El rigorismo y la culpabilización se han atenuado mucho, lo mismo que los antiguos temas del sufrimiento y la mortificación. Mientras las ideas de placer y deseo se desvinculan del "pecado", la necesidad de cargar con la propia cruz ha desaparecido. No se trata ya tanto de inculcar la aceptación de las adversidades sino de responder a las decepciones de las mitologías seculares, que no han conseguido mantener sus promesas de aportar la dimensión espiritual necesaria para la plenitud de la persona. De ser una religión centrada en la salvación de ultratumba, el cristianismo ha pasado a ser una religión al servicio dela felicidad mundana que pone el acento en los valores de la solidaridad y el amor, en la armonía, la paz interior, la realización total de la persona. Por donde se ve que somos menos testigos de un "retorno" de lo religioso que de una reinterpretación global del cristianismo, que se ha adaptado a los ideales de felicidad,hedonismo, plenitud de los individuos, difundidos por el capitalismo de consumo: el universo hiperbólico del consumo no ha sido la tumba de la religión, sino el instrumento de su adaptación a la civilización moderna dela felicidad en la tierra.Cuando domina una concepción mundana y subjetiva de la salvación, aparece al mismo tiempo la comercialización de las actividades religiosas y pararreligiosas, ya que los individuos necesitan encontrar "e nel exterior" medios para consolidar los universos de sentido que la religión institucional no alcanzaba ya a construir.
*
Extracto de La felicidad paradójica. Ensayo sobre la sociedad de hiperconsumo, de Gilles Lipovetsky,editado por Anagrama
18.5.16
ha sido intensamente Revolucionaria,
Jesús y Gandhi son dos ejemplos claros,
y también el dulce Francisco de Asís.
Y no es casualidad que los dos primeros
hayan sido asesinados.
En comparación, los supuestos 'Maestros espirituales'
modernos, son como monos narcisistas bailando
al son de la música indecente del consumismo capitalista.
Los simios de esta pseudo 'nueva era' hedonista' y completamente funcional al Sistema,
son la vanguardia de la fuerza contrarrevolucionaria, y representan la contrahechura más abyecta
de la Verdadera Espiritualidad, que es Solidaria y Comprometida, siempre dispuesta
a la Renuncia, y también a esa palabra que aborrecen los payasos posmodernos:
El Sacrificio."
Manuel Gerardo Monasterio
4.5.13
Antiguo proverbio de Medio Oriente
Si esta máxima Persa se aplicase en toda su extensión, le sobrevendría al mundillo de la "Nueva Era" una masiva mortandad.
Sólo una vez estuve en un prostíbulo, al que me llevaron cuando tenía 15 años. No sé bien para qué, porque para ese entonces ya no necesitaba esa "iniciación".
No me resultó edificante, ni en absoluto entretenido. Y conste que a pesar de ello guardo por esas dulces y tristes mujeres los más tiernos sentimientos en mi corazón.
Porque si me dieran a elegir entre un viaje a los burdeles y otro a los santuarios de los supuestos maestros espirituales de este siglo, no dudaría un instante en elegir a las putas, con la certeza de encontrar, bajo el disfraz de los pinturrajos y la forzada lujuria, corazones más puros que en aquellos infames y abominables lugares donde abunda aquella otra exudación horrible, que tal vez fuese el único pecado no perdonado por el Galileo: la hipocresía.
De cualquier manera, los supuestos gurúes y maestros del circo espiritual consumista, no engañan a nadie. Los que llegan mayormente lo hacen asimismo movidos por un deseo fraudulento, el que alguien haga el Trabajo por ellos y se lo entregue ya predigerido y listo para consumir.
¿Quien es más pillo o más idiota, el que pretende conferenciar acerca de lo impronunciable o el que paga y se prosterna con intención de escuchar nombrar lo innombrable?
No puede causar sorpresa que una empresa tan peregrina, tan sustancialmente absurda, termine casi siempre en un gran rechinar de dientes.
Pero como nacen más pillos e idiotas que cualquier otra cosa, el negocio de los empresarios "espirituales" está bien asegurado.
"Sic transit gloria mundi."

