Esperando el dulce amanecer
en que la prepotencia, la intolerancia,
la brutalidad pseudoilustrada,
la irrespetuosidad sin límites
el pensamiento único,
la actitud totalitaria,
la incapacidad de escuchar,
la mirada sesgada,
la mirada que divide,
la mirada que separa...
vuelvan finalmente a su casa.
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9.12.15
4.10.15
Por Manuel Gerardo Monasterio en su Blog de Humor "El Ojo en la Noticia", 16 de Septiembre de 2006 http://elojoenlanoticia.blogspot.com.ar/2007/09/primer-congreso-de-dialctica-patagnica.html
Con la presencia de las mas destacadas figuras de la filosofía mundial comenzará el Primer Congreso de Dialéctica Patagónica Trascendental, donde la creadora de esta escuela del pensamiento latinoamericano, presentará los lineamientos de la nueva disciplina.
La Dra. Cristina Fernández desarrolló su “dialectica” basándose esencialmente, en Hegel, Heidegger y, fundamentalmente, en los trabajos de investigación aplicada llevados a cabo por su marido, el Dr. Néstor Kirchner.
“Así es”, explicó la catedrática en entrevista exclusiva para el notero de Larry Kong and Associates, “ el Dr. Kirchner llevó a la práctica una compleja y depurada versión política de lo que podriamos llamar “fenomenología hegeliana tardía”, que está magistralmente ejemplificada por su revolucionario concepto de la “doble mirada” o “mirada circular omniabarcante” o también llamada “mirada simultánea hacia allá y hacia otra parte”.
"Es en realidad, una cosmovisión Poshegeliana-Paramontonera", -continuó la catedrática- "donde el yo-tu de Buber se manifiesta a través de lo que podríamos llamar, para que se entienda, una suerte de doble vínculo psicótico de Bateson expresado en la escisión constante de la mirada sartreana que anonada, lo que fenomenológicamente se percibe como la dialéctica del hablar mucho sin decir nada, o en otras palabras, la deconstrucción del Dasein Heideggeriano y su reconstitución cuántica en múltiples cuentas anónimas en Bancos Suizos"...
En ese momento, la Dra. Fernandez le cedió la palabra al flamante Presidente de la Escuela Internacional de Dialéctica Patagónica Trascendental, el filósofo José Pablo Feinmann –conocido en los círculos especializados como “el inefable”, quien continuó:
“Los resultados de la Dialéctica Patagonica han sido muy notables.
Nuestro investigador en jefe, el Dr. Kirchner, es un hombre de gran amplitud panorámica, ya que le es posible manejar con su ojo izquierdo la ideología mientras que el derecho actúa como ejecutor de sus políticas de estadista.
Es asimismo evidente en la Dialéctica Patagónica Trascendental –continuó- la influencia de la tradición peronista original, que mostraba su perfil izquierdo para terminar apoyándose en el derecho (lo que en la Dialéctica Patagonica Trascendental se ha dado en llamar –en idioma Tehuelche santacruceño- Ama-co-i-y-pe-col-de, que traducido significa “amago con la izquierda pero pego con la derecha”).
En un aparte, nuestro notero, que de la explicación de la Dra.Fernández ,esencialmente, no había comprendido absolutamente nada más que la parte de los bancos suizos, le preguntó al Profesor Feinmann:
-Dele, Licenciado, explíquemelo en lenguaje más cercano al pueblo, así no meto la pata con la nota...
El Licenciado Feinmann, con un gesto de apertura característico de su grandeza le dijo:
-Mirá, pibe, la cosa es así, la filosofía occidental se terminó con Foucault y con Derrida.
En una palabra, ya no hay más filosofía.
El dictum de Nietzsche “Dios ha muerto” está superado.
Si Dios vive o si ya está finado no lo sabemos, no lo podemos saber y tampoco nos interesa demasiado, porque lo que sí sabemos seguro, es que el hombre cagó fuego.
¿Me entendés? Lo único que queda en el mundo es lo que nosotros hemos diseñado, la posta la tenemos nosotros con la Dialéctica Patagónica Trascendental, que se sintetiza –para que lo comprendas- en la propuesta posnietzscheana del "alles-für-mich"
Nuestro corresponsal, que apenas habla español, y con bastante dificultad, le pidió ayuda al benémerito profesor para escribir la frase que en criollo viene a querer decir
“Todo para mí”
Luego de lo que el Dr. Feinmann, copa en mano, se retiró para atender a las personalidades que comenzaban a llegar.
Ya han confirmado su participación en el Congreso, Diego Maradona en representacion del pensamiento de la Ultima Avanzada Intelectual de la Izquierda Latinoamericana y Madonna, representando a la Kabbalah en su versión posmoderna terminal.
Artículo basado en los apuntes de "El Chimpa", nuestro notero "El Chimpa"
(gentileza de la mamá del Chimpa, Album Familiar 2007)
Publicado por Larry Kong(hermano de Larry King y de King Kong)
9.2.15
La presidente Fernandez de Kirchner está ultimando los detalles para entregar la nación a la República Popular China.
Mientras tanto la mayoría de los argentinos pasean o duermen.
Si los Chinos instalan su base en Argentina, Argentina se convertirá en una colonia china hasta el fin de la historia...
Es fundamental iniciarle juicio político a esta persona desquiciada.
Hay que tomar consciencia de lo que ocurre!!!!!
Dejar de pensar un minuto en el dólar, soltar la cerveza y pensar en el destino de tu descendencia!
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9.12.13
Argentina, una vez más
Por el Dr.Manuel Gerardo Monasterio ( Publicado el 7/8/2007)
Lo último que uno quisiera es que todo siga vigente, año tras año...Ahora tenemos a una Presidente, viuda de aquel al que se citaba aqui.Nada ha cambiado, sino que aún más, se profundiza el "modelo". 20/8/2012
Todo está como era entonces.
La repetición resultaría pavorosa,sino fuese tragicomica.
Puedo reciclar mis artículos ad infinitum, y continuan siendo absurdamente vigentes.
9 de Diciembre de 2013
Todo está como era entonces.
La repetición resultaría pavorosa,sino fuese tragicomica.
Puedo reciclar mis artículos ad infinitum, y continuan siendo absurdamente vigentes.
9 de Diciembre de 2013
"Cómo va a ser la Patria esta inmensa laguna en que andamos braceando con desesperación, nadando contra corriente y empantanándonos sin poder ir ni atrás ni adelante; esta casona derruida donde respiramos aire gastado, comemos pan duro o vemos cada día cosas que nos dan en el rostro, estamos vejados por el cretinismo ambiente y creciente, soportamos vergüenzas nacionales. Entonces la Patria real ¿es muy chica? No lo sé, puede que si, puede que no. Pero la Patria son ustedes”. (Leonardo Castellani).
"Volver a hablar de mi país es como retornar una y otra vez a un cáliz de amargura sin fin. Y sin embargo vuelvo, como el perro bíblico que vuelve sobre su vómito a regurgitar el alimento que ya estuvo en su vientre alguna vez". De "Elegía a un niño crucificado"; Manuel Monasterio, 1992
De una punta a la otra de esta Argentina grande y extraña, se habla y se vuelve a hablar siempre de lo mismo sin decir nunca prácticamente nada. Pero hay gente que vive precisamente de eso, e incluso ganan bastante bien. Mientras que otros hemos perdido el sueño y la cordura en pos de convertirnos en una voz clamante en el desierto de tantas "almas inclinadas hacia a la tierra"...
Pero es una vergüenza que alguien como yo se queje, mientras en el momento que escribo esto un niño, cuyos huesos sobran en un par de manos grandes, se disuelve entre las grietas de una ignorancia inconcebible que se alimenta de lo que se llama por estas tierras -con un desparpajo inaudito- "democracia".
Una "democracia" que sólo sirve a los intereses de unos estafadores profesionales disfrazados de políticos, que necesitan muchos "changuitos" y "gürisitas" bien hambreados, bien hundidos en el lodo de la pobreza neurobiológica inmarcesible para que puedan luego ir a las urnas a votar por ellos.
En Argentina votan los muertos y los idiotas. Y me refiero a los idiotas en serio -sin menosprecio alguno- a los discapacitados severos y profundos que están en el padrón electoral nacional y cuyo voto vale lo mismo que el de cualquier otro ciudadano que tenga algo más de idea de lo que está haciendo, o de lo que lo obligan a hacer. Porque en Argentina además, el voto es obligatorio. Y que no se le ocurra a alguien hablar de "voto calificado". No señor, esto es una verdadera DEMOCRACIA, y por eso su voto vale lo mismo que el del enfermo neurológico profundo que está con usted en el padrón. ¿Y por qué no habría de valer igual? Si los votos de ambos junto con el mío y el de millones valen finalmente lo que valen, es decir, lo que una cagada de paloma. Esto es, no nos sirven a todos nosotros, a la Nación, pero son indispensables para los que han usurpado el poder en nombre de la "democracia". Ellos necesitan muchos niños hambreados en esa edad en que el daño neurológico de la desnutrición es irreversible, para sostener esta infamia, mal llamada "democracia",que precisa de millones de esos votos esclavos procedentes de la incompetencia cívica que ellos mismos fabrican de una punta a la otra del país del que se han apropiado.
Porque Argentina es un Proceso y un Castillo de Kafka donde todos los días tenemos -varias veces en el día- la misma sensación de Deja-Vu. Y todos los días al fin del día terminamos convertidos, como Gregorio Samsa, en el mismo insecto a merced del mismo funcionario -presidente, gobernador o diputado- que se presenta ante nosotros con un nombre diferente que saca de la misma galera -aparentemente infinita- de la codicia sin fin y del egoismo sin pausa....Y la estupidez sin mengua, de un pueblo que sigue dando vida a tanto degenerado serial disfrazado de político y con apetencias de eterno funcionario.
Decía Leonardo Castellani, "La antigua monarquía francesa estaba sustentada por las cuatro columnas de Iglesia, Universidad, Nobleza y Gremios -incluso aquí los Parlamentos-que tenían su vida propia y a las cuales no era cómodo ofender; de manera que Luis IX por ejemplo, teóricamente 'rey absoluto', podía hacer muchísimas menos cosas -y prepotencias- que un presidente democrático-liberal de la República Argentina..."
Y sería, digo yo, caer ciertamente en un pozo de gran ingenuidad, pensar que la democracia nos pone a salvo del absolutismo. Precisamente al revés, porque no hay autocracia más feroz que la difuminada del amorfo "demos", que es como llamaban al pueblo los griegos.
Es por todo esto que no puede sorprendernos absolutamente nada de lo que la actual administración nacional haga o pretenda hacer. Y considero además que la mayoría de las criticas que hoy día reciben el Sr. Presidente y su Primera Dama son profundamente insustanciales y, finalmente, completamente irrelevantes. Ellos son en realidad "culpables" de una sola falta: la de ser una mera clonación de la indigencia política hereditaria que aqueja desde siempre a este país.
Nietzsche se planteó un par de preguntas que deberían ser asimismo relevantes para nosotros, "¿Cómo llego a ser lo que soy?" y "¿por qué sufro siendo lo que soy?" Hemos llegado a ser lo que somos por un conjunto de pensamientos y la práctica constante de esos pensamientos. El conjunto de pensamientos se cristaliza en una actitud, una actitud frente a la vida, una actitud ante los otros. Una imagen de nosotros mismos que se plasma en una conducta. Una conducta en lo personal y en lo social.
En Argentina la testosterona circulante es poca, de pobre calidad y muy mal distribuida. Será por eso que somos famosos por nuestras mujeres histéricas y ahora también por nuestras mujeres machorras. Porque parece ser que a pesar del discurso soberbio de los machos argentinos las señoras están tan insatisfechas que terminan por asumir el rol masculino. No porque las mujeres manden, eso lo han hecho siempre, sino por la manera en que pretenden hacerlo por estos lares.
Porque debe haber pocas cosas más desagradables que una mujer que trastoca su pudor -casi un significante de su identidad- por la postura chabacana de imponerse a los gritos moviendo las manos como aspas de molino. Uno esperaría, como mínimo, que un poco del dinero recaudado a lo largo de muchos años de ejercer el "próspero negocio" que representa la política en este país, hubiese sido invertido en tratamiento psicológico y entrenamiento emocional para aminorar y conducir esos visibles horrores del carácter.
La mujer verdaderamente poderosa no necesita ejercer su autoridad como un capataz de esclavos en época de la conquista. Mi abuela, que era analfabeta, tenía la Presencia como para imponer el orden -tantas veces necesario a pesar de las veleidades afiebradas de la mal entendida "democracia" y la aún peor interpretada "libertad"- con una sola
mirada.
Pero mi abuela era una pobre campesina europea "sin pajaritos raros en la azotea" y acá estamos en la Argentina posmoderna de la pizza y del champán, la Argentina tilinga de los millonarios-tipo-sopa-instantánea y de los políticos que viven la política como sacarse la lotería, y de un pueblo que lo permite porque a lo mejor sueña con poder participar de alguna manera de las ganancias de esa lotería mal habida.
La Argentina de los militares capones que necesitan que sus mujeres hagan en público las veces de hombre; que no son capaces de admitir lo que es tan evidente que lo sabe todo el mundo: que hicieron las cosas mal, horrorosamente mal. Que no tuvieron los atributos de su masculinidad bien puestos antes, y menos los van a tener ahora -que ya no tienen poder alguno- como para pedir perdón como Dios manda por los desmanes de los que fueron responsables en una guerra que tenían derecho a entablar, pero nunca-jamás de la forma chapucera en que lo hicieron. Hicieron las cosas tan, pero tan mal, que hoy los asesinos terroristas pasan por mártires, y muchos de los que pusieron bombas debajo de las camas de gente durmiendo han pasado a ser "jóvenes idealistas". Y varios de los ideólogos y terroristas que llevaron a la muerte a verdaderos jóvenes idealistas son hoy prósperos empresarios que se nutren del capitalismo que decían entonces combatir.
Aquellos fueron los militares de entonces y son también los de ahora. Porque Argentina es tan indefinida que no ha sido capaz de generar un solo dictador como la gente. Un dictador que en su momento, como un padre responsable, hubiese puesto las cosas en marcha para sentar el ejemplo indispensable a las generaciones por venir. Porque como dijo San Agustín -uno de los escasos y verdaderamente grandes filósofos que dio el catolicismo- "los pueblos corrompidos sólo pueden ser gobernados por tiranos". Pero también, como dijo Leonardo Castellani, "es necesario que (el dictador) sea santo. Porque el grado de violencia que un hombre tiene derecho de infligir a otros hombres corresponde, por lo menos, al grado de amor que les tiene. La violencia infligida por el odio es siempre contagiosa y volvedora: rebota sobre el violento."
Pero esto es Argentina, donde los políticos honestos se suicidan como Lisandro de la Torre o terminan en la miseria como el Dr. Ramón Carrillo y los pensadores y profetas como Castellani son exonerados de todos sus cargos, se les prohibe ejercer su oficio y se los condena a pensiones de hambre.
Y es por eso que en Argentina volvemos siempre, de mala manera y a los tropezones, a generar autócratas de segunda y tercera categoría como los que hemos tenido en los últimos años. Políticos pequeños, tan pequeños que se creen que verdaderamente merecen el poder que han recibido. Que ignoran o soslayan que se encuentran con el poder entre manos por arbitrio de la corruptela y el desorden generalizados y se lo toman tan en serio que se olvidan del valor puramente instrumental de su mandato. Y hacen todo -y bastante mal-para el estado, y nada para la Nación. Olvidando que el estado no es más que una maquinaria dentro de la nación y que su único objeto es servir a la nación, que es la gente.
Shakespeare escribió en su Hamlet "si le dieran a cada hombre lo que se merece nadie se libraría de una buena paliza". Y los argentinos tenemos lo que nos merecemos, porque esto es lo que somos.
Pero como yo no creo en el karma de mis colegas hindúes de la manera en que ellos creen, continúo pensando que a lo mejor algún argentino se merece otra cosa distinta que la que hoy está recibiendo. No yo, porque yo ya soy un hombre grande y lleno de vicios y puedo tolerar la paliza que me toca. Pero no podré aceptar jamás como un hecho natural que en el momento en que escribo esto, un niño, cuyos huesos sobran en un par de manos grandes, se disuelva entre las grietas de una ignorancia inconcebible que se alimenta de lo que se llama por estas tierras -con un desparpajo inaudito- "democracia".
(*) Publicado en Corrientes al Día 7/8/2007
10.12.12
Ya una vez el Dr. Moyano, en un comentario que se ha
convertido en anécdota universal, le explicó a un alumno de medicina cómo era
posible que un oligofrénico llegase a Jefe de Cátedra de la Facultad de
Medicina. No puede sorprendernos, por lo tanto, que un Senador de la Nación
esté a la vez chiflado y al mismo tiempo activo en funciones parlamentarias.
Tal pareciera ser el caso del Dr. Marcelo Fuentes, a la
sazón Senador de la Nación.
Transcribo del Diario “La Nación”:
Transcribo del Diario “La Nación”:
“El senador kirchnerista Marcelo Fuentes advirtió que "está
tomada" la decisión de abrir un jury contra los integrantes de
la Cámara Civil y Comercial Federal que extendieron la medida cautelar que
protege al grupo Clarín de la aplicación de la ley de medios. "Estamos
trabajando en eso, la decisión está tomada", advirtió Fuentes esta mañana,
en diálogo con Radio Rivadavia.
El malestar del kirchnerismo se centra en los camaristas
Francisco de las Carreras y María Susana Najurieta.
"El jury de enjuiciamiento a los magistrados de la cámara
que debiendo excusarse en función de las denuncias han actuado en funcionalidad
del grupo económico es motivo de estudio", afirmó Fuentes.
Además, el senador dijo que "hay que ver con
tranquilidad" contra quienes se inicia el jury.”
Si estos comentarios partiesen de un
lego en materia de Derecho, podríamos admitirlos como posibles –y aún así con
grandes dificultades-. Pero proviniendo de un individuo que no sólo se ha
recibido de abogado, sino que cuenta –según su Curriculm Vitae oficial con el
siguiente Dossier (Pongo aquí lo más relevante para el tema que nos ocupa, el
resto puede verse en: http://www.senado.gov.ar/web/senadores/biografia.php?id_sena=382
SENADO DE LA NACION
-Presidente de la Comisión de
Asuntos Constitucionales
-Presidente de la Comisión
Bicameral Permanente de fiscalización de los Organismos y Actividades de
Inteligencia
-Vocal de la Comisión de de Sistemas,
Medios de Comunicación y Libertad de Expresión
-Vocal de la Comisión de
Justicia y Asuntos Penales
-Vocal de la Comisión de
Relaciones Exteriores y Culto
-Vocal de la Comisión Bicameral
de Reforma del Estado y del Seguimiento de las Privatizaciones
CONSEJERO DE LA
MAGISTRATURA. PODER JUDICIAL DE LA NACION
Dic/2007-actual.
-Vicepresidente de la Comisión
de Acusación y Disciplina
-Fue Presidente de las
Comisiones de Reglamentación y de Administración y Financiera.
Antecedentes en la docencia y gestión universitaria
-Secretario Universitario de Asuntos
Estudiantiles en la Universidad Nacional del Sur (1973)
-Docente Universitario con dedicación
exclusiva en el Centro de Estudios Transferencia y Capacitación (C.E.T.C.A)
de la Secretaría de Extensión Universitaria. Universidad Nacional del Comahue
(1974)
-Profesor de Introducción al Derecho,
Derecho Procesal y Penal y Derecho Constitucional, Escuela Superior de
Policía de la Provincia del Neuquén.
-Profesor de Introducción al Derecho,
Centro Provincial de Enseñanza Media Nº 15 (1987)
-Profesor de Instrucción Cívica,
Centro provincial de Enseñanza Media Nº 15 (1987)
|
¿Cómo podemos reconciliar el Curriculum de este hombre con los
comentarios que ha realizado como Senador de la Nación?
Por mucho que me atraiga aplicarle la “norma del Dr. Moyano”
y considerarlo un posible oligofrénico, no me parece que sea el caso.
No, oligofrénico no puede ser.
Una vez descartado entonces que se trate de un tarado, o un
deficiente mental de nacimiento, nos quedaría –dentro de los trastornos neurofisiológicos,
una deficiencia hormonal, concretamente, un caso de cretinismo, es decir, una
deficiencia secrecional de la glándula Tiroides.
Esto, podría ser, habría que realizarle las pruebas
correspondientes, y de acuerdo con el resultado, aportarle el tratamiento
médico de elección.
Pero hay un problema: clínicamente, no tiene aspecto de cretino,para nada: habla rápido, se
comporta con una actitud de desparpajo más propia de un maníaco que de un
deprimido hormonal…En una palabra, podemos descartar también el cretinismo.
No nos queda mucho más que suponer que se trata, lisa y
llanamente, de un orate. Porque si sólo fuese un obsecuente desfachatado, un
genuflexo completamente funcional al Poder, y un lameculos de porte
verdaderamente universal, aún así, podría expresarse de una manera un poco más
acorde con su historial profesional y académico.
Claro está, puede ser a la vez un loco, y todo lo demás
(genuflexo, alcahuete, etc.)
Pero eso es harina de otro costal.
A mí me preocupa que un loco esté cumpliendo funciones de
Senador, por lo que como ciudadano –y además, profesionalmente calificado- pido
a través de este medio que se le realice al Dr. Marcelo Fuentes un exahustivo estudio neuropsiquiáttico
que confirme o descarte una importante disfunción de sus facultades mentales.
Aprovechando la ocasión, pediría el mismo estudio para la
Presidente de la Nación y todo su gabinete.
“Los Dioses ciegan a quienes desean perder”
Homero
Si no supiéramos o que está ocurriendo en verdad, resultaría
increíble que ocurra lo que está pasando.
Que desde la cúpula misma del estado se aliente a quebrar el
orden y la legitimidad de todo un poder de la nación –quizás el más importante,
como es el judicial- no hace más que confirmar, una vez más, la sabiduría del
poeta griego.
La Suprema Corte de la Nación tiene una sola forma de fallar
si aspira a mantener íntegra la estructura de la credibilidad del Poder
Judicial. Que haya hombres del derecho dentro del poder oficial que sugieran que
es posible desde el punto de vista procesal algo diferente, no hace más que
enfatizar el estado de locura al que llevan las pasiones desbordadas sin el saludable
freno de la prudencia, la humildad, la temperancia y el Criterio.
La jugada realizada por el Ejecutivo pone a la Suprema Corte entre la espada y la pared: O falla según Derecho y deja al Ejecutivo expuesto y en cueros, O falla de manera genuflexa y se declara tácitamente esclava de los caprichos del poder Ejecutivo.
La jugada realizada por el Ejecutivo pone a la Suprema Corte entre la espada y la pared: O falla según Derecho y deja al Ejecutivo expuesto y en cueros, O falla de manera genuflexa y se declara tácitamente esclava de los caprichos del poder Ejecutivo.
Y no se trata de estar "a favor" de nadie. Por cierto que lo
que le pase al Grupo Clarín, no me interesa en lo más mínimo, siempre que lo
que le pase esté dentro del exclusivo marco del Estado de Derecho y del
Imperio de las Leyes de la República. Cualquier otra cosa resultaría un atropello
que inevitablemente iría contra la esencia misma de esa República que es
preciso defender y acrecer de todas las maneras posibles.
Los monopolios son odiosos por definición, tanto los
privados como los estatales, pero por cierto que los últimos son mucho más peligrosos, porque es el Estado quien puede limitar los desbordes de los monopolios
privados... Pero si la libertad de expresión es monopolizada por el estado…¿Dónde
estaríamos? En una situación similar a la Alemania de Hitler o a la Rusia de Stalin.
Representa una vergüenza ignominiosa que desde el más alto
nivel de la nación se pretenda confundir al pueblo con respecto a la Ley y a su
correcta aplicación.
Resulta penoso que la Señora Presidente escuche a sus más mediocres obsecuentes en lugar de seguir el consejo de los pocos cuerdos que le han quedado a mano.
Resulta penoso que la Señora Presidente escuche a sus más mediocres obsecuentes en lugar de seguir el consejo de los pocos cuerdos que le han quedado a mano.
Por si a alguien no le ha quedado claro cuál es el camino
procesal indicado, aquí va:
El inferior debe sentenciar en un plazo ultra-perentorio –dada
la gravedad de la situación-, lo que no compete ni a la Cámara ni a la Suprema
Corte, sino al Juez de Primera Instancia, y sólo desde allí se puede continuar
de una manera acorde a Derecho.
Estúdiese quién ha interferido para que esto ocurra en
primer lugar, con múltiples y escandalosas recusaciones y chicanas- y se entenderá
un poco mejor la índole de esta desventurada situación.
Lo que ocurre es que el Gobierno desea destruir al Grupo
Clarín, no solo ponerlo a funcionar bajo la norma de la Ley.
Y en pos de esa estrategia delirante la Señora Presidente
está arrastrando a toda la nación, comprometiéndola en una conflagración
absurda que, por supuesto, está al margen de las verdaderas necesidades que
aquejan-REALMENTE-a la mayoría de los argentinos.
11.11.12
Publicado en mi extinto "Foro Planetario" en el 2007, cuando era Presidente Néstor Kirchner.
La vigencia es triste total, por lo que lo republico hoy...
Argentina: Miserias del primitivismo que no cesa
por Manuel Gerardo Monasterio
Hace ya varios años que diversos pioneros de la resolución pacífica de conflictos intentan “hacer germinar” en el país las semillas de una nueva forma de convivir y, esencialmente, DE PENSAR. Pero así como no puede sacarse jugo alguno de una roca, parece imposible que arraiguen los modos y estilos genuinamente civilizados en el páramo infértil de la sociedad argentina.
Hoy, catorce de febrero de dos mil siete, el periódico Infobae –órgano periodístico cercano a los empresarios, ejecutivos y financistas de Argentina- publica en primera plana el siguiente título:
“PRECIOS: LAS PREPAGAS SE RINDEN A LA PRESIÓN OFICIAL”
Y más abajo se lee: “El gobierno forzó a las empresas a anular aumentos”
Así opera la prensa argentina. Así opera la dirigencia argentina. Así opera la sociedad argentina. Nunca se trata de haber llegado a persuadir –racional, y por qué no, compasivamente- a que las empresas prestadoras de servicios de salud ajusten sus tarifas, contemplando las necesidades y dificultades de la ciudadanía de a pie. En pos del bienestar común, de la simpatía mutua, de la cohesión social y del respeto mínimo y elemental por el prójimo. Se trata siempre de vencer, de derrotar, de aplastar, de “forzar” de “hacer rendir” al otro.
Así funciona todo en este desgraciado país.
Y tenemos entonces presidentes esquizo-paranoides, que sueñan solamente con poder morir “atornillados” al sillón de Rivadavia –el inefable “mulato” cuya conducta pública parece haber sido el agorero presagio de todo lo que habría de venir-.
Tenemos presidentes, decía, que manejan el poder desde los compartimientos estancos de sus propios proyectos personales. Presidentes sin desarrollo mental ni emocional, que no pueden persuadir, que no pueden convencer por medio de la racionalidad y la competencia intelectual, porque sencillamente no han desarrollado las áreas de su corteza cerebral concomitantes con esas conductas propias de un desarrollo humano superior. No han tenido disposición ni tiempo para eso. El desarrollo de la codicia y del narcisismo extremo son una tarea que exige ocupación “full-time”.
No tenemos presidentes, ni ministros, ni dirigentes con Presencia y Dimensión para esta hora planetaria. Tenemos, en cambio, luchadores de Cachacascán, entrenados para dar y recibir trompazos. Para mostrar quien es el más fuerte, “quien es el más macho”. Expertos en tramoyas inverosímiles para la gente común. Especialistas en demoler al circunstancial opositor con chicanas e insultos, o simplemente con una indiferencia sustancialmente anti-republicana. Porque la “cosa pública” en Argentina es algo bien privado, algo que manejan a su antojo en la oscuridad de sus maquinaciones los que han despojado a la población- por medio de torpes artilugios legales y lingüísticos- de los más elementales derechos de autogestión. Así funciona la democracia representativa: democracia meramente formal y semántica, pseudodemocracia. Oligocracia consensuada.
Si alguien quiere entender cómo funciona Argentina, no necesita estudiar tratados de historia y sociología, ni realizar costosos estudios de campo, basta con encender la televisión y sintonizar “Animal Planet” –¡maravillas de la tecnología!-. Y así, desde la comodidad de su hogar, podrá investigar a una sociedad, humana y bipedestada, que aún mantiene prácticamente intacto todo el arsenal de supervivencia propio de los mamíferos superiores como el león o el tigre. Pero también como las gacelas y los ratones. Porque la sociedad argentina, es decir, la ciudadanía de a pie, como una dócil prostituta, largamente acostumbrada a las aleccionadoras palizas de su “macho” de turno, termina siempre agachando la cabeza y cumpliendo con el ritual repulsivo de la democracia formal- de la pseudodemocracia- acudiendo a las urnas para elegir a los nuevos proxenetas que habrán de turnarse para explotarla como a ella le gusta…
Esto es Argentina.
Pasen y vean.
Vengan y miren.
Miren y aprendan como se maneja el poder en este desventurado país.
El presidente de la nación no persuade, no negocia, no dialoga.
El presidente “fuerza” y “hace rendir”….
Y mañana –o ahora mismo- los empresarios y los industriales y las multinacionales habrán de “forzarlo” y “hacerlo rendir” a él.
¿Qué forma es esta de gobernar?
¿Qué forma es esta de Administrar?
¿Qué Siglo XXI nos aguarda con estos códigos de comunicación cavernaria tenidos como naturales en una sociedad que continúa aceptándolos como moneda común?
Los pioneros de la resolución pacífica de conflictos, de los nuevos enfoques de comunicación y de las nuevas pautas desarrollables de convivencia humana han traído y continúan trayendo a los especialistas mundiales en estos temas.
Ha venido William Ury trayendo su bella metodología de Harvard. Propiciando la negociación del ganar-ganar, en lugar de uno pierde y el otro gana. Está por llegar, invitado por esa gente pionera que aún sueña con algo diferente, John Paul Lederach, especialista internacional en metodologías alternativas para la paz en conflictos públicos.
¿Sabrán adónde vienen?
Creo que sí, que lo saben bien. Y que continúan sembrando, a pesar de todo, en este paraíso eterno de los neandertales que es Argentina.
El presidente y sus ministros, seguramente, no van a asistir a estos seminarios para aprender algo nuevo que pueda llegar a iluminarlos como para salir de la caverna mental prehistórica en la que duermen.
Los popes del periodismo y los dirigentes prominentes, tampoco necesitan, por cierto, semejantes cambios. Instaurar pautas elevadas de conducta, de convivencia y de comunicación, simplemente los haría más débiles a la hora de confrontarse con sus salvajes compañeros de rapiña.
Es mejor para su formación cívica que continúen sintonizando “Animal Planet”.
Manuel Gerardo Monasterio
Jardines de Prometeo
14 de febrero de 2007
PD: En realidad, la dirigencia argentina -políticos, empresarios, grandes medios de difusión- se encuentra confabulada contra un único enemigo. El único "forzado" y siempre "rendido". El "soberano" cuyo tétrico destino parece ser el de no terminar de "educarse" nunca, y no despertar jamás.
12.10.12
Hace unos cuantos años planteé los objetivos de este "modelo".
Desgraciadamente, los acontecimientos justificaron mi visión.
Desgraciadamente, los acontecimientos justificaron mi visión.
El actual modelo político aspira a concretar por la vía
pseudo-democrática lo que la izquierda violenta de los sesenta y setenta no
logró por la vía revolucionaria. Uno de los principales factores –no el único,
pero si uno más que fundamental-fue que la guerrilla no encontró sostén ni base firme
en la población, que jamás se plegó ni acompañó sus intenciones.
Hoy, el actual
gobierno, lenta, sistemática e inexorablemente, está logrando esa esencial
división de la población que resulta indispensable para la concreción de sus
objetivos. Desean crear -en realidad inventar-la clásica "conciencia de clase" proletaria, con su consiguiente "odio de clase".
El objetivo de este gobierno no es democrático, y por
supuesto que está muy lejos –en las antípodas-de la propuesta de Juan Domingo Perón.
Este modelo buscan concretar su viejo sueño de la “patria socialista”, que en realidad es
la “patria comunista”, que en realidad no es nada más que una historia de
horror que ya fracasó en todas partes, arrastrando consigo millones de vida y
hundiendo en la miseria a pueblos enteros.
Representa, obviamente, uno de los dos abismos
contra los que luchó Perón.
El motor que los impulsa es el odio, y poco a poco van instilando el odio tanto en los propios como en la oposición.
La clave para protegerse de esta contaminación con aspiraciones colectivas, es sostenerse en la Proactividad, no en la conducta reactiva.
No debemos ceder ni responder a la llamada del odio.
Hay que resistir en la Verdadera Tercera Posición, que más allá de capitalismo y comunismo, es sencillamente la vía solidaria del Amor.
Ni violencia ni cooperación.
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20.8.12
Argentina, una vez más
Por el Dr.Manuel Gerardo Monasterio ( Publicado el 7/8/2007)
Lo último que uno quisiera es que todo siga vigente, año tras año...Ahora tenemos a una Presidente, viuda de aquel al que se citaba aqui.Nada ha cambiado, sino que aún más, se profundiza el "modelo". 20/8/2012
"Cómo va a ser la Patria esta inmensa laguna en que andamos braceando con desesperación, nadando contra corriente y empantanándonos sin poder ir ni atrás ni adelante; esta casona derruida donde respiramos aire gastado, comemos pan duro o vemos cada día cosas que nos dan en el rostro, estamos vejados por el cretinismo ambiente y creciente, soportamos vergüenzas nacionales. Entonces la Patria real ¿es muy chica? No lo sé, puede que si, puede que no. Pero la Patria son ustedes”. (Leonardo Castellani).
"Volver a hablar de mi país es como retornar una y otra vez a un cáliz de amargura sin fin. Y sin embargo vuelvo, como el perro bíblico que vuelve sobre su vómito a regurgitar el alimento que ya estuvo en su vientre alguna vez". De "Elegía a un niño crucificado"; Manuel Monasterio, 1992
De una punta a la otra de esta Argentina grande y extraña, se habla y se vuelve a hablar siempre de lo mismo sin decir nunca prácticamente nada. Pero hay gente que vive precisamente de eso, e incluso ganan bastante bien. Mientras que otros hemos perdido el sueño y la cordura en pos de convertirnos en una voz clamante en el desierto de tantas "almas inclinadas hacia a la tierra"...
Pero es una vergüenza que alguien como yo se queje, mientras en el momento que escribo esto un niño, cuyos huesos sobran en un par de manos grandes, se disuelve entre las grietas de una ignorancia inconcebible que se alimenta de lo que se llama por estas tierras -con un desparpajo inaudito- "democracia".
Una "democracia" que sólo sirve a los intereses de unos estafadores profesionales disfrazados de políticos, que necesitan muchos "changuitos" y "gürisitas" bien hambreados, bien hundidos en el lodo de la pobreza neurobiológica inmarcesible para que puedan luego ir a las urnas a votar por ellos.
En Argentina votan los muertos y los idiotas. Y me refiero a los idiotas en serio -sin menosprecio alguno- a los discapacitados severos y profundos que están en el padrón electoral nacional y cuyo voto vale lo mismo que el de cualquier otro ciudadano que tenga algo más de idea de lo que está haciendo, o de lo que lo obligan a hacer. Porque en Argentina además, el voto es obligatorio. Y que no se le ocurra a alguien hablar de "voto calificado". No señor, esto es una verdadera DEMOCRACIA, y por eso su voto vale lo mismo que el del enfermo neurológico profundo que está con usted en el padrón. ¿Y por qué no habría de valer igual? Si los votos de ambos junto con el mío y el de millones valen finalmente lo que valen, es decir, lo que una cagada de paloma. Esto es, no nos sirven a todos nosotros, a la Nación, pero son indispensables para los que han usurpado el poder en nombre de la "democracia". Ellos necesitan muchos niños hambreados en esa edad en que el daño neurológico de la desnutrición es irreversible, para sostener esta infamia, mal llamada "democracia",que precisa de millones de esos votos esclavos procedentes de la incompetencia cívica que ellos mismos fabrican de una punta a la otra del país del que se han apropiado.
Porque Argentina es un Proceso y un Castillo de Kafka donde todos los días tenemos -varias veces en el día- la misma sensación de Deja-Vu. Y todos los días al fin del día terminamos convertidos, como Gregorio Samsa, en el mismo insecto a merced del mismo funcionario -presidente, gobernador o diputado- que se presenta ante nosotros con un nombre diferente que saca de la misma galera -aparentemente infinita- de la codicia sin fin y del egoismo sin pausa....Y la estupidez sin mengua, de un pueblo que sigue dando vida a tanto degenerado serial disfrazado de político y con apetencias de eterno funcionario.
Decía Leonardo Castellani, "La antigua monarquía francesa estaba sustentada por las cuatro columnas de Iglesia, Universidad, Nobleza y Gremios -incluso aquí los Parlamentos-que tenían su vida propia y a las cuales no era cómodo ofender; de manera que Luis IX por ejemplo, teóricamente 'rey absoluto', podía hacer muchísimas menos cosas -y prepotencias- que un presidente democrático-liberal de la República Argentina..."
Y sería, digo yo, caer ciertamente en un pozo de gran ingenuidad, pensar que la democracia nos pone a salvo del absolutismo. Precisamente al revés, porque no hay autocracia más feroz que la difuminada del amorfo "demos", que es como llamaban al pueblo los griegos.
Es por todo esto que no puede sorprendernos absolutamente nada de lo que la actual administración nacional haga o pretenda hacer. Y considero además que la mayoría de las criticas que hoy día reciben el Sr. Presidente y su Primera Dama son profundamente insustanciales y, finalmente, completamente irrelevantes. Ellos son en realidad "culpables" de una sola falta: la de ser una mera clonación de la indigencia política hereditaria que aqueja desde siempre a este país.
Nietzsche se planteó un par de preguntas que deberían ser asimismo relevantes para nosotros, "¿Cómo llego a ser lo que soy?" y "¿por qué sufro siendo lo que soy?" Hemos llegado a ser lo que somos por un conjunto de pensamientos y la práctica constante de esos pensamientos. El conjunto de pensamientos se cristaliza en una actitud, una actitud frente a la vida, una actitud ante los otros. Una imagen de nosotros mismos que se plasma en una conducta. Una conducta en lo personal y en lo social.
En Argentina la testosterona circulante es poca, de pobre calidad y muy mal distribuida. Será por eso que somos famosos por nuestras mujeres histéricas y ahora también por nuestras mujeres machorras. Porque parece ser que a pesar del discurso soberbio de los machos argentinos las señoras están tan insatisfechas que terminan por asumir el rol masculino. No porque las mujeres manden, eso lo han hecho siempre, sino por la manera en que pretenden hacerlo por estos lares.
Porque debe haber pocas cosas más desagradables que una mujer que trastoca su pudor -casi un significante de su identidad- por la postura chabacana de imponerse a los gritos moviendo las manos como aspas de molino. Uno esperaría, como mínimo, que un poco del dinero recaudado a lo largo de muchos años de ejercer el "próspero negocio" que representa la política en este país, hubiese sido invertido en tratamiento psicológico y entrenamiento emocional para aminorar y conducir esos visibles horrores del carácter.
La mujer verdaderamente poderosa no necesita ejercer su autoridad como un capataz de esclavos en época de la conquista. Mi abuela, que era analfabeta, tenía la Presencia como para imponer el orden -tantas veces necesario a pesar de las veleidades afiebradas de la mal entendida "democracia" y la aún peor interpretada "libertad"- con una sola
mirada.
Pero mi abuela era una pobre campesina europea "sin pajaritos raros en la azotea" y acá estamos en la Argentina posmoderna de la pizza y del champán, la Argentina tilinga de los millonarios-tipo-sopa-instantánea y de los políticos que viven la política como sacarse la lotería, y de un pueblo que lo permite porque a lo mejor sueña con poder participar de alguna manera de las ganancias de esa lotería mal habida.
La Argentina de los militares capones que necesitan que sus mujeres hagan en público las veces de hombre; que no son capaces de admitir lo que es tan evidente que lo sabe todo el mundo: que hicieron las cosas mal, horrorosamente mal. Que no tuvieron los atributos de su masculinidad bien puestos antes, y menos los van a tener ahora -que ya no tienen poder alguno- como para pedir perdón como Dios manda por los desmanes de los que fueron responsables en una guerra que tenían derecho a entablar, pero nunca-jamás de la forma chapucera en que lo hicieron. Hicieron las cosas tan, pero tan mal, que hoy los asesinos terroristas pasan por mártires, y muchos de los que pusieron bombas debajo de las camas de gente durmiendo han pasado a ser "jóvenes idealistas". Y varios de los ideólogos y terroristas que llevaron a la muerte a verdaderos jóvenes idealistas son hoy prósperos empresarios que se nutren del capitalismo que decían entonces combatir.
Aquellos fueron los militares de entonces y son también los de ahora. Porque Argentina es tan indefinida que no ha sido capaz de generar un solo dictador como la gente. Un dictador que en su momento, como un padre responsable, hubiese puesto las cosas en marcha para sentar el ejemplo indispensable a las generaciones por venir. Porque como dijo San Agustín -uno de los escasos y verdaderamente grandes filósofos que dio el catolicismo- "los pueblos corrompidos sólo pueden ser gobernados por tiranos". Pero también, como dijo Leonardo Castellani, "es necesario que (el dictador) sea santo. Porque el grado de violencia que un hombre tiene derecho de infligir a otros hombres corresponde, por lo menos, al grado de amor que les tiene. La violencia infligida por el odio es siempre contagiosa y volvedora: rebota sobre el violento."
Pero esto es Argentina, donde los políticos honestos se suicidan como Lisandro de la Torre o terminan en la miseria como el Dr. Ramón Carrillo y los pensadores y profetas como Castellani son exonerados de todos sus cargos, se les prohibe ejercer su oficio y se los condena a pensiones de hambre.
Y es por eso que en Argentina volvemos siempre, de mala manera y a los tropezones, a generar autócratas de segunda y tercera categoría como los que hemos tenido en los últimos años. Políticos pequeños, tan pequeños que se creen que verdaderamente merecen el poder que han recibido. Que ignoran o soslayan que se encuentran con el poder entre manos por arbitrio de la corruptela y el desorden generalizados y se lo toman tan en serio que se olvidan del valor puramente instrumental de su mandato. Y hacen todo -y bastante mal-para el estado, y nada para la Nación. Olvidando que el estado no es más que una maquinaria dentro de la nación y que su único objeto es servir a la nación, que es la gente.
Shakespeare escribió en su Hamlet "si le dieran a cada hombre lo que se merece nadie se libraría de una buena paliza". Y los argentinos tenemos lo que nos merecemos, porque esto es lo que somos.
Pero como yo no creo en el karma de mis colegas hindúes de la manera en que ellos creen, continúo pensando que a lo mejor algún argentino se merece otra cosa distinta que la que hoy está recibiendo. No yo, porque yo ya soy un hombre grande y lleno de vicios y puedo tolerar la paliza que me toca. Pero no podré aceptar jamás como un hecho natural que en el momento en que escribo esto, un niño, cuyos huesos sobran en un par de manos grandes, se disuelva entre las grietas de una ignorancia inconcebible que se alimenta de lo que se llama por estas tierras -con un desparpajo inaudito- "democracia".
(*) Publicado en Corrientes al Día 7/8/2007
11.6.12
Este artículo lo escribí en el 2008, en dos partes, y fue publicado en mi extinto "Foro Planetario. Como he dejado de escribir acerca de la política argentina, no encuentro probable que haya una "remake" ni una versión actualizada. Vuelvo pues a republicar la nota original. En aquellos momentos nos encontrábamos en medio del conflicto con el campo, cuando Néstor Kirchner aún no habia fallecido. Han pasado casi cuatro años exactos, y continuo pensado más o menos lo mismo que en aquel entonces. Los acontecimientos hasta hoy, creo, no han refutado mi opinión.
Dr.Manuel Gerardo Monasterio
Sierras de Córdoba, Junio de 2012
El factor Kirchner (o la lógica de la locura) Y lo que nadie se atreve a decir
"En tiempos de engaño universal, decir la verdad se convierte en un acto revolucionario"
Prólogo
La argentina posee la exótica virtud de generar dirigencias monstruosas. Luego de lo cual, se sorprende mediante todos los medios posibles (la broma, el rumor, la actitud pesimista o destructiva, y ahora también los correos electrónicos y las presentaciones de Powerpoint).
La falta de percepción acerca del origen del fenómeno que nos perturba (a saber: la dirigencia monstruosa) nos indica claramente que la esquizofrenia no está sólo en la dirigencia.
Como en un thriller psicológico perverso, luego de dar nacimiento a la dirigencia catastrófica, generamos una amnesia histérica que nos borra todos los acontecimientos previos, y nos deja, frente al gobernante de turno con la sensación de que hemos sido víctimas de una invasión alienígena.
Las razones que dan nacimiento a este tipo de dirigencias son muchas, y para hacerles justicia deberíamos extendernos a lo largo de más páginas de las que el lector estaría dispuesto a leer.
Haciendo esta salvedad, podemos intentar sintetizarlo todo en una frase: La sociedad argentina quiere estar tranquila. Pero la tranquilidad a la que aspira es una tranquilidad indolente, irresponsable. La genuina tranquilidad social es una fuerza dinámica, resultante directa de la conciencia cívica y de la participación responsable.
La mayoría de la población aspira a que los que administran y gobiernan se encarguen de hacerlo sin ningún esfuerzo por parte de la ciudadanía. Los resultados de semejante actitud están a la vista.
No se pone un zorro adentro del gallinero y se va uno a dormir tranquilo. Esto es, si es que uno desea conservar las gallinas y sus huevos.
¿Cómo llegamos los argentinos a caer en manos de la conducción actual?
Los Kirchner llegaron a la Casa Rosada por arbitrio del desorden que habíamos generado, tolerando lo que en cualquier país serio resultaría intolerable.
Imagínense lo que ocurriría en Francia, por ejemplo, si de un día para otro el gobierno decide quedarse con el dinero de los ahorristas sin mediación alguna de una fuerza verdaderamente mayor (como la guerra o una catástrofe geológica).
Alguno dirá (me lo han dicho) “Pero De la Rua tuvo que renunciar”
Si. Y ahora vive tranquilo en su casa disfrutando de los millones que robó con Cavallo, quien a su vez se dedica a conferenciar sobre economía dónde y cómo le place.
No sólo se quedaron con muchos ahorros de toda una vida, sino que además, nos dejaron la puerta abierta para que viniera:
ESTO
Néstor Kirchner entró al poder ejecutivo con el 22% de los votos, gracias a a que Menem (quien había sacado un 2 % más de votos que Kirchner) se encontraba en una situación de desgaste terminal luego de dos presidencias consecutivas.
Para entender cómo piensa Kirchner, hay que conocer cómo se vive en Santa Cruz.
Región en la que el viento (lleno de piedras), el frío y las largas distancias, condicionan la vida comunitaria y forman el carácter de una manera muy peculiar.
Kirchner, caudillo duro, amamantado por la ventisca y el hielo, poco comunicativo, acostumbrado a tomar decisiones sin preguntar, porque consultar implica detenerse y detenerse significa congelarse. El clima modela la conducta. El es un hombre de acción. De pura acción. Motivado por obsesiones personales inamovibles.
Los Kirchner son una contradicción en todo menos en dos aspectos:
1- Acrecentar su patrimonio
2- Afianzar un poder lo más omnímodo posible
En lo demás la incoherencia y el absurdo imperan de manera prácticamente inédita.
Apoyan un discurso “montonero” cuando en la época en que podrían haber militados como tales, estaban en otro lado.
¿Dónde estaban?
Es sabido que el estudio de los Kirchner facturó muy bien en la época de los militares.
Si tenían otros ideales, es evidente que por entonces, en que el peligro era cierto y grande, los mantuvieron ocultos.
Tanto Néstor Kirchner, como su esposa y actual Presidenta, pretenden ser defensores a ultranza de los derechos de los más necesitados. Para hacerlo, están dispuestos a despojar a los que más tienen, olvidando, de manera muy conveniente, que ellos también están del lado de los que, de acuerdo con su propia filosofía, deberían asimismo ser despojados.
“Compañera Cristina”, decía el otro día un “descamisado” en un programa de televisión.
Y de pronto, me sentí en medio de un monstruoso neuropsiquiátrico que abarca toda la nación!
¡“Compañera Cristina”!
¿Cómo podría ser “compañera” de este hombre la Presidenta Fernández de Kirchner?
Es evidente que no fueron juntos a la misma escuela, y los estilos de vida son tan disímiles que el gesto resultaría trágico si acaso no fuese tan ridículo: “Compañera Cristina”…
Pero quizás el despropósito y la locura sean mucho más antiguos.
“Compañero”, un evidente apelativo masónico que el General Perón tomó prestado de sus ”compañeros”, o simplemente se lo hurtó a la masonería.
Escuchar hablar del peronismo como un movimiento de izquierdas, es algo que hace morir de risa a cualquiera, menos a los Kirchner, a sus acólitos y a algún jovencito con brevísimos conocimientos históricos.
Brilla todavía en algún lugar -posiblemente en la casa madrileña de doña Isabel Martínez de Perón- el sable que Benito Mussolini regalara a un agradecido y orgulloso Juan Perón.
Las incongruencias se multiplican sin solución de continuidad
Varias veces por semana, a raíz del conflicto con el campo (en principio, un puro conflicto de intereses económicos, como veremos más adelante) aparece por televisión una joven mujer, representando a la juventud peronista, que sin el menor empacho repite:”Las retenciones les dan de comer a nuestros hijos”
Y con esta simple frase sintetiza la peregrina filosofía que los Kirchner y los D’elía y compañía pretenden imponer a la nación.
¿Qué obligación tiene la gente del campo de darle de comer, mediante su esfuerzo y su trabajo, a los hijos de aquella joven señora?
Los Kirchner, al estilo Robin Hood, quieren robarle a los ricos para dar de comer a los pobres. Pero se olvidan de que Robin Hood vivía pobre junto a los pobres. Mientras que los Kirchner, más allá de su vida opulenta, todavía tienen afuera del país 500 millones de dólares acerca de los cuales nadie les pregunta más nada.
El juicio de Dios
Tanto Néstor Kirchner como Cristina Fernández de Kirchner repiten que “hay que tener mucha plata para poder hacer el paro que está haciendo el campo”.
Y de esta manera, están proponiendo el antiguo “Juicio de Dios”, que la Inquisión Romana supo utilizar alguna vez.
La cosa funcionaba de la siguiente forma:Se tomaba a una supuesta bruja, se le ataban los pies a las manos y se la arrojaba a un lago o estanque. Si la mujer lograba sobrevivir, era prueba contundente de que Satanás la había ayudado, y por lo tanto era bruja, y como bruja, se la sacaba del agua y se la quemaba viva en la hoguera. Si, en cambio, la pobre mujer se ahogaba, entonces era prueba de que Dios no la había protegido, por cuanto, siendo bruja. estaba bien muerta.
El argumento de los Kirchner es más o menos el siguiente:
Si el campo puede parar durante tanto tiempo, es porque en realidad tienen muchísimo dinero, por lo tanto, tienen que repartirlo con nosotros, que, por supuesto, se lo daremos a los “pobres”… Si, por el contrario, el campo no se manifiesta en contra de la medida, entonces les aplicamos las retenciones, y entonces, nuevamente comparten sus ganancias con nosotros, que se las daremos a los “pobres”.
Entre los pobres, sin duda debe estar el “pobre” D’elía y sus “pobres” piqueteros.
Todos “pobres negros” sin plata.
Para tener una idea más o menos cabal del nivel de pobreza de D’elía basta echar una mirada al presupuesto que maneja según cifras del Boletín Oficial de Febrero del 2008:
Sueldo mensual: $ 13.585,20
Gastos de protocolo de la subsecretaría (por mes): $ 39.112,20
Presupuesto para viáticos y desplazamiento interior del país (por mes): $ 114.082,15
Presupuesto para viajes por el mercosur ampliado (por mes): $ 92.246
Presupuesto para comunicación social (por mes): $ 31.242
Tiene 3 (tres) choferes
Tiene 2 (dos) vehículos de la subsecretaría
Lo que le cuesta al país anualmente lña suma de
$ 3.483.210,60 $
es decir, más de 1 millón de dólares anuales
Ya querríamos muchos ser tan “pobres” y “negros” como D’elía!
El discurso que subyace bajo toda la parafernalia ideológica –por llamarla de alguna manera- del “peronismo Kirchnerista” es tan pedestre, tan inconcebiblemente obsoleto, tan a destiempo y a contramano de la historia planetaria, que resulta patético que esta gente esté donde está, en lugar de estar recibiendo el cristiano tratamiento médico-psicológico que en realidad necesitarían.
Esto apoya mi propuesta de hace algunos años de realizar estudios psicológicos mínimos a los candidatos a puestos ejecutivos. De esa manera, la nación se vería protegida de desmanes calamitosos y mucha gente enferma sería atendida adecuadamente.
Las verdades que pocos dicen acerca del conflicto con el campo
El núcleo fundacional del conflicto con el campo es la explotación sojera.
El gobierno, al mejor estilo mafioso, desea un porcentaje mayor de un cultivo tan ganancioso en pesos como destructivo para la tierra y, por ende, para el futuro inmediato y lejano de nuestro desventurado país.
Todo lo demás es, como decían antes, “biógrafo”, ruido de fondo, cascarillas y cortinas de humo para ocultar la elemental verdad de los hechos.
El monocultivo intensivo de soja, al nivel que se está llevando a cabo y con los agroquímicos y herbicidas que se utilizan, es tremendamente destructivo para la salud del suelo y pone en peligro a mediano plazo la genuina bio-sustentabilidad de la nación. Y he dicho “genuina bio-sustentabilidad” para sentar una clara diferencia entre alimentos cultivados en tierras sanas, orgánicamente nutridas, y alimentos cultivados en tierras desvitalizadas, a las que se agregan más y más productos químicos, gestando un circulo creciente de pauperización biológica que termina suministrando alimentos no aptos para un consumo humano –o animal- responsable.
Si el gobierno quisiese ayudar verdaderamente a la población de este país, debería regular de manera drástica el monocultivo sojero y ocuparse de subsidiar a los pequeños y medianos productores para que puedan producir alimentos lo más biológicos posibles en suelos tratados orgánicamente. Esto representaría una verdadera revolución agraria a nivel mundial, y pondría a la Argentina a la cabeza del movimiento que tarde o tempranos el planeta deberá seguir.
La hipótesis final que ofrezco, teniendo en cuenta la ferocidad con la que el gobierno ha planteado la cuestión (imponer un impuesto confiscatorio por decreto y luego cerrarse a toda negociación) es que en algún lugar de su imaginario pueden llegar a soñar con algún tipo de expropiación, adelantándose a su desmesurado socio venezolano. No hay que olvidar el puesto específico que ocupa D'Elía (Subsecretaria de tierras para el habitat social) y el placer infinito que siente por patear tranqueras y cortar alambres (recuérdese el caso Tomkins, acerca del cual también he escrito oportunamente: Douglas Tomkins en el reino del revés, 8/9/2006 en http://www.foroplanetario.com.ar/docs/Editoriales.php?IdEditorial=66)
Lo que jamás hemos visto es que tanto los Kirchner como su vocero virtual D'Elía, hayan dado alguna vez un paso real y concreto para reivindicar a los genuinos desherados de nuestra patria, los pequeños productores agropecuarios, que trabajan de sol a sol para alimentar a miles de intermediarios que les roban toda las ganancias a cambio de centavos y los pueblos originarios (Coyas, Guaraníes, Tobas, Mapuches, Wichis, entre tantos) padeciendo miserias inenarrables mientras los señores diputados de la nación engrosan sus vergonzosas posaderas al amparo de esta pseudodemocracia que apesta desde todos los costados de su desfachatada venalidad
Epílogo
Escribía hace muchos años don Leonardo Castellani:
“La antigua monarquía francesa estaba sustentada por las cuatro columnas de Iglesia, Universidad, Nobleza y Gremios-incluso aquí los Parlamentos-que tenían su vida propia y a los cuales no era cómodo ofender; de manera que Luis IX por ejemplo, teóricamente ‘rey absoluto’, podía hacer menos cosas –y prepotencias-que un presidente democrático-liberal de la República Argentina…”
En lo personal, no tengo de la democracia que se aplica por estas latitudes un concepto tan elevado y noble como el que se intenta que crean las mayorías, ni considero que esta “democracia”, así planteada, sea todo lo justa, deseable o benevolente que se pretende. De hecho, sus falencias se están observando con tanta dolorosa claridad, que uno termina por mirar con cierta ternura a una monarquía como la inglesa, que en tiempos de Jorge III, supo descubrir a tiempo la locura del pobre rey (resultado de la Porfiria, que en aquella época no se conocía) y le hizo abdicar en nombre de un regente (su hijo, el Príncipe de Gales) quien quedó a cargo del gobierno.
No creo que sea posible pedir un examen psico-neurológico para la señora presidenta y su señor esposo, por lo que los desmanes continuarán vaya a saber uno de qué insólita manera.
La “solución” que ofrecen ellos mismos, dentro de la democracia representativa actual –vil remedo de una democracia real y participativa- significa un paso en el mismo sentido –o sinsentido- que llevamos. Ellos proponen que manifestemos nuestro desacuerdo en las urnas. Y así, han creado un sistema cerrado que se auto-retroalimenta, porque es tiempo que alguien diga eso, tan políticamente incorrecto que nadie se atreve a decir:
Las elecciones nacionales, mayoritariamente, las deciden grandes grupos de analfabetos funcionales, sustentados en esa situación por la desnutrición temprana, la mala educación y los planes de mendicidad organizada establecidos por un sistema político que se sostiene, precisamente, gracias a estos mismos males que fabrica.
Por lo que nos quedaría solamente, aplicar los remedios de la desobediencia civil y la insurrección ciudadana, remedios que fueron sugeridos en su momento por los mismos padres de aquella otra democracia, Jefferson, Paine y Franklin, de los que se hizo eco más tarde el gran Henry David Thoreau en un escrito memorable.
Pero la mayoría de los argentinos quiere, fundamentalmente, “vivir tranquila”. Por lo que, como siempre, deberemos esperar a que los excesos de la ignominia y la calamidad hagan caer por su propio peso a quienes hoy manejan el poder con el absolutismo propio de aquellos que consideran que han sido puestos donde están por “voluntad de Dios”, y se imponen sobre la ciudadanía haciendo tácitamente suyo el lema del caudillo español: “por la razón o por la fuerza”.
Manuel Gerardo Monasterio
Buenos Aires,
Domingo 8 de Junio de 2008 a las 22.03
El factor Kirchner (parte 2)
Breve análisis de una catástrofe contemporánea
“Cuando los Dioses quieren perder a los hombres, primero los enloquecen”
Plutarco
“Teme al hombre de un solo libro”
Tomás de Aquino
“I have a dream…”
Martin Luther King
Néstor Kirchner, o el hombre unidimensional
Néstor Kirchner es un hombre movido por ideas fijas, y el núcleo de su gestión ha estado ideológicamente dominado por esas motivaciones inalterables.
El es el hombre que tiene un sueño, un sueño acunado en largas noches de resentimiento y frustración.
El querría haber sido montonero. Sin embargo, prefirió la comodidad de su práctica profesional donde comenzó a enriquecerse gracias a los subterfugios de la ley 1050, impuesta por los militares, que dejó en la miseria a miles de argentinos.
El sueño de Kirchner es la “patria socialista”. Sueña con expropiaciones, sueña con destruir a los latifundistas que hundieron en la pobreza a los peones de campo (y continúan haciéndolo).
Pero Kirchner se olvida, flagrantemente, que él -ganador millonario en la lotería de la política-está del lado de los explotadores a quienes desea perseguir.+
La mirada sesgada: una mirada que divide al país
“La mirada del otro me anonada”
Jean Paul Sartre
La mirada de un mandatario sobre su pueblo es como la mirada de Dios. Es una mirada que modela y conduce. Por eso los antiguos sabios chinos, que sentaron las bases filosóficas y morales de un modelo de conducción todavía no superado, atribuian tanta importancia a la formación del carácter del líder.
La tragedia argentina contemporánea es el resultado de la ausencia de trabajo interior por parte de los líderes. El mandatario debe ser un individuo entrenado en el arte de reconocer y moderar sus pasiones. Las consecuencias de sus actos no son las consecuencias que genera un hombre común. Muchas vidas –y muchas muertes- dependen directamente del nivel de autodominio y temperancia que haya desarrollado.
La mirada de Kirchner es una mirada que divide al país. Lo fractura de manera irreversible.
Kirchner ha promovido una “caza de brujas” que ha dejado afuera de la persecución a las “brujas” amigas de él.
Ningún argentino bien nacido puede ver con desagrado el que los asesinos militares de la dictadura sean juzgados y castigados de manera ejemplar.
Pero, ¿por qué no deberían ser medidos con una vara semejante los delincuentes subversivos que también asesinaron a conscriptos, a familiares de militares y a sus propios hombres y mujeres a los que abandonaron en la boca de los “lobos” para poder salvar su pellejo negociando con sus propios enemigos?
El repudio de un mandatario no puede ser igual al repudio de un ciudadano de a pie. El mandatario tiene la obligación indeclinable de subordinar sus preferencias y aversiones a las necesidades de su pueblo.
Néstor Kirchner carece, de manera casi inédita en la historia nacional-de los mínimos rasgos de moderación del carácter y templanza indispensables en un líder que detente su poder.
Los resultados de semejante calamidad moral, están a la vista.
Pero esto no agota el panorama, por el contrario, representa sólo el comienzo. En realidad, no sólo Kirchner es un hombre que despliega su odio con escasa moderación, es, además, un inconsecuente. Es un individuo movido por explosiones emocionales que no alcanzan a configurar una totalidad coherente en la acción. Es un sincopado que no llega siquiera a concretar adecuadamente los propósitos que alienta.
Así, vemos que a pesar de todos los movimientos en pos de juzgar y castigar a los torturadores de la dictadura militar, los máximos responsables –Videla y Massera-morirán de viejos tomando sopita caliente en su casa.
En ese sentido, Kirchner es tan sólo uno más. Uno más en la olla podrida de militares sin honor y presidentes cobardes que no tuvieron el pulso lo suficientemente firme como para juzgar a los máximos jefes de la dictadura bajo el código militar que les compete, lo que hubiera derivado finalmente en su fusilamiento por traición a la patria, violación de la constitución y asesinato de los ciudadanos a quienes debían proteger.
Castigo justo y ejemplar que se hubiera vertido como un drástico bálsamo moral sobre la nación, liberando además a la gente de armas de una mácula que aún continúa cerniéndose sobre ellos como una nube oscura muy difícil de disipar.
Esta ausencia de justicia y de ejemplaridad, que atraviesa como un latigazo la cultura contemporánea argentina, representa la continuidad de un mal que difícilmente sospecha la población de este país.
Solamente la aplicación rigurosa de la justicia puede pacificar y puede unir a una nación. Y la justicia debe alcanzar tanto a los militares torturadores y asesinos como a los asesinos que se les enfrentaron en uno de los momentos más graves de la historia argentina.
Néstor Kirchner es un hombre enfermo. Está tan enfermo, que a estas alturas hasta la gente de la calle ha reconocido su enfermedad.
Es un hombre enfermo de odio, de resentimiento, de frustraciones personales inconfesables. Un hombre tan resentido y frustrado, que ni siquiera puede comunicarse de manera natural con sus semejantes. En lugar de discutir con el criterio de un hombre adulto, se embronca y berrea como una criatura, incapaz de mantener la altura de su posición ni de respetar a su prójimo interlocutor.
Néstor Kirchner es un inmaduro emocional y moral, como tantos miles de otros hombres en el mundo.
Lo verdaderamente trágico, es que este hombre dirige el destino de una nación.
Cristina Fernández de Kirchner, o la insuficiencia neurológica y moral
Voy a comenzar contándoles una anécdota que solía ser popular en ámbitos de la facultad de Medicina de Buenos Aires.
Cuenta la leyenda que estaban los Doctores Braulio Moyano y Manuel Beta compartiendo una mesa de examen final de Psiquiatría.
Moyano era un hombre brillante, con ramalazos de genialidad y grandes cualidades morales, a quien se atribuía una cierta pasión por la bebida; Beta, por su parte, era el prototipo de hombre en el otro extremo, dogmático, poco creativo, con gran capacidad para transitar el camino conocido repitiendo los conceptos establecidos.
Llega un alumno. Moyano pregunta, mientras Beta, junto a él, realiza anotaciones en un cuaderno..
Moyano (dirigiéndose al alumno): Señor, ¿considera usted que un oligofrénico puede terminar la primaria?
Alumno(sin dilación) Sí, Doctor, puede.
Moyano: Bien. ¿le parece a usted que un oligofrénico puede llegar a cursar exitosamente el secundario?
Alumno (luego de una breve pausa): Sí,Doctor, puede llegar.
Moyano: Muy bien. ¿Vé usted como posible que un oligofrénico pueda llegar a terminar la carrera de medicina?
Alumno (luego de una pausa más larga y con un tono menos seguro): Bueno, Doctor, teóricamente hablando, podríamos decir que, bajo ciertas circunstancias un oligofrénico podría llegar a recibirse de médico.
Moyano: Excelente respuesta, señor. Ahora bien, dígame, ¿Podría un oligofrénico, llegar a ser jefe de cátedra en la facultad de medicina?
Alumno (luego de una corta contemplación) No, doctor, tanto como eso me parece que no!
Moyano: Bueno, vea, está usted equivocado, y aquí a mi derecha (señalando a Beta) tiene un ejemplo que refuta su opinión!
“Oligofrenia” es un concepto muy amplio, con diversos grados y matices, que califica genéricamente a ciertos estados producidos por la falta o el retraso del desarrollo o maduración de la actividad personal o psíquica. El oligofrénico, que carece de la base para llenar los requerimientos que el medio social le exige de acuerdo con su edad cronológica, se ve obligado a llenar esta laguna esforzando su mente y dando lugar a reacciones sustitutivas.
Si bien “oligofrenia” se refiere por lo común, casi exclusivamente al “retraso intelectual”, quiero aplicarla aquí desde sus matices psicopatológicos más amplios, ya que en realidad, hilando fino desde lo técnico, el término oligofrenia puede dividirse en tres elementos: “oligognosia, olgotimia y oligotelia, que designan por separado la escasez de desarrollo intelectual, afectivo y conativo-práxico respectivamente” (Bela Szekely).
Particularmente interesante, en el tema que nos convoca, es el concepto de “oligotelia”
que al referirse a la escasez o carencia “conativo-práxica” señala la incapacidad relativa del individuo para plasmar sus acciones concretamente en el mundo real cotidiano.
Hace mucho tiempo enfaticé sobre ciertos rasgos de la entonces Senadora Cristina Fernández, que hacían sospechar acerca de ciertas carencias inquietantes. Su verborragia, vacía de genuina sustancia, por ejemplo, que ha sido confundida por una mayoría poco entrenada en la lucidez del análisis, como “elocuencia”, es un posible rasgo de características “oligoides”.
Cristina Fernández no es elocuente, sino locuaz, lo que significa algo completamente diferente. Por otra parte, observamos manierismos, pequeños movimientos repetitivos y compulsivos con sus manos, con sus labios, con todo lo gestual, ante lo que la ciudadanía se rebela sin saber muy bien por qué.
Donde mejor se observa la “oligofrenia de la Sra. Fernández de Kirchner, es en su aspecto de “oligotelia”, en su incapacidad de concretar una acción coherente y consistente con un significado racionalmente sustentable.
Prima la irracionalidad, la escasez de significado, la que intenta compensar con una verborragia rimbombante, epidérmicamente llamativa –producto de muchos años de entrenamiento sobrecompensatorio de esa carencia fundacional de su personalidad-.
Como Senadora, se mantuvo, y el infundio fue sostenible. Pero bajo las presiones del mando –las inevitables necesidades práxicas del máximo nivel ejecutivo-se desmoronó, al punto tal que su marido debió hacerse cargo abiertamente, mostrando a la ciudadanía quien era el que todavía detentaba el cargo virtual de presidente de la nación.
¿Hacia donde van los Kirchner y hacia donde quieren llevar al país?
La oligofrenia conjunta del matrimonio Kirchner- oligofrenia entendida como carencia neurobiológica, tal como la he planteado- no les permite transitar la coherencia de la armonía y del crecimiento racional que una nación necesita.
Dominados por el impulso sincopado de su alteración mental, han ido perdiendo rápidamente todo signo de templanza y de cordura.
En Néstor Kirchner no hay “oligotelia”, por el contrario, todas sus falencias intelectuales, emocionales, morales y axiológicas, las sobrecompensa con una desmesurada habilidad hacia los desbordes en la acción.
Carenciado de manera constitucional para la comprensión intelectual profunda y la aplicación elevada de los valores propios de un individuo armónicamente desarrollado desde las instancias neurobiológica y social, actúa de manera obsesiva y compulsiva. Actúa movido por las pasiones más elementales –la codicia, el deseo de poder y el autoritarismo- sin la más mínima percepción de otros valores fuera del ámbito del narcisismo primario irreversible en el que su propia condición de subdesarrollo mental y moral lo mantiene confinado.
El único subterfugio posible que les queda a los Kirchner, para impedir que su precariedad constitucional quede expuesta de manera flagrante y definitiva frente a la sociedad, es hundirlo todo bajo el desorden y la humareda de una guerra. Una guerra civil que, en algún posible delirio de su imaginario, podría llevarlos a concretar, quizás con su amigo, el dictador venezolano, el sueño –o la pesadilla- de la supuesta “patria-socialista”, que en realidad terminaría de concretar la dictadura total de la oclocracia (o gobierno de la plebe, la falsa democracia según Aristóteles) donde ellos podrían reinar absolutos, sin que las horrorosas falencias de su carácter quedaran expuestas del todo y al descubierto.
En su delirio, Kirchner podría incluso alentar la fantasía de poder concretar lo que no se atrevió en su juventud, una nueva posibilidad de guerra en la que él pudiera participar al mando de las “milicias socialistas”. Y no sería extraño, pensar incluso que lo haría acompañado del “General D’Elía”, quien hace pocos días atrás pronunció una frase sumamente esclarecedora en este sentido que señalo. Consultado acerca de la posición del gobierno frente a las entidades del campo, DÈlía proclamó, de manera muy llamativa: “Sólo aceptaremos la rendición incondicional”.
¿Son estas las palabras de un funcionario público democrático, o las admoniciones de un jefe militar?
Como colofón de este espectáculo –que puede, a pesar de todo, convertirse en el gran incentivo para que la sociedad argentina despierte de su sueño de siglos- tenemos el congreso nacional, donde sobran tantos diputados. Donde decenas de mercenarios cobran dietas excepcionales para hacer ojos ciegos y oidos sordos a los requerimientos de la ciudadanía a la que juraron representar, mientras dejan hacer y deshacer a su antojo al desventurado ejecutivo nacional.,
Conclusiones finales
¿Por qué le ocurre todo esto a ese gran proyecto de nación que ha sido y es Argentina?
El psiquiatra y psicoterapeuta estadounidense Scott Peck, en un libro memorable titulado “the road less traveled” (“La ruta menos transitada”, que hace alusión al bellísimo poema de Robert Frost, mal traducido en castellano como “La nueva psicología del amor”) explica de manera magistral cómo y por qué sobreviene el Mal en las sociedades.
Explica Scot Peck, que es el resultado de la pereza, no la pereza vulgar, sino la pereza espiritual, la negación a observarse uno mismo.
Y esa “ruta poco transitada”, la de la introspección profunda, la del análisis de las propias motivaciones con la consiguiente plena asunción de la responsabilidad moral frente a nuestro prójimo en todo momento y frente a toda circunstancia, es lo que ha creado en Argentina esta dirigencia –no sólo política, sino también empresarial y hasta religiosa-.
Es menester indispensable que el “soberano se eduque” a sí mismo.
La ciudadanía argentina está, ahora-hoy, confrontada de manera radical con una suerte de propuesta histórica Hamletiana. Que no es “el ser o no ser” convencionalmente planteado, sino el de dejar de ser un amasijo de voluntades inconexas para convertirse en una comunidad en el más pleno sentido de la palabra. Una comunidad donde seamos cotidianamente conscientes de las necesidades y derechos de los otros; donde las leyes se apliquen con equidad para todos; y donde asumamos la responsabilidad social individual en una democracia verdaderamente participativa, dirigida de una buena vez por los mejores hombres y mujeres de esta exuberante nación.
Y para que no haya confusiones con respecto a "los mejores hombres y mujeres", me refiero a aquellos individuos que han transitado su vida modelando su propio carácter, moderando sus pasiones y apetitos, creciendo en valores de compasión frente a su prójimo y cultivando las facultades más elevadas de la consciencia humana
Manuel Gerardo Monasterio
Buenos Aires, Junio 16 de 2008 a las 15:23
Dr.Manuel Gerardo Monasterio
Sierras de Córdoba, Junio de 2012
El factor Kirchner (o la lógica de la locura) Y lo que nadie se atreve a decir
"En tiempos de engaño universal, decir la verdad se convierte en un acto revolucionario"
George Orwell
Prólogo
La argentina posee la exótica virtud de generar dirigencias monstruosas. Luego de lo cual, se sorprende mediante todos los medios posibles (la broma, el rumor, la actitud pesimista o destructiva, y ahora también los correos electrónicos y las presentaciones de Powerpoint).
La falta de percepción acerca del origen del fenómeno que nos perturba (a saber: la dirigencia monstruosa) nos indica claramente que la esquizofrenia no está sólo en la dirigencia.
Como en un thriller psicológico perverso, luego de dar nacimiento a la dirigencia catastrófica, generamos una amnesia histérica que nos borra todos los acontecimientos previos, y nos deja, frente al gobernante de turno con la sensación de que hemos sido víctimas de una invasión alienígena.
Las razones que dan nacimiento a este tipo de dirigencias son muchas, y para hacerles justicia deberíamos extendernos a lo largo de más páginas de las que el lector estaría dispuesto a leer.
Haciendo esta salvedad, podemos intentar sintetizarlo todo en una frase: La sociedad argentina quiere estar tranquila. Pero la tranquilidad a la que aspira es una tranquilidad indolente, irresponsable. La genuina tranquilidad social es una fuerza dinámica, resultante directa de la conciencia cívica y de la participación responsable.
La mayoría de la población aspira a que los que administran y gobiernan se encarguen de hacerlo sin ningún esfuerzo por parte de la ciudadanía. Los resultados de semejante actitud están a la vista.
No se pone un zorro adentro del gallinero y se va uno a dormir tranquilo. Esto es, si es que uno desea conservar las gallinas y sus huevos.
¿Cómo llegamos los argentinos a caer en manos de la conducción actual?
Los Kirchner llegaron a la Casa Rosada por arbitrio del desorden que habíamos generado, tolerando lo que en cualquier país serio resultaría intolerable.
Imagínense lo que ocurriría en Francia, por ejemplo, si de un día para otro el gobierno decide quedarse con el dinero de los ahorristas sin mediación alguna de una fuerza verdaderamente mayor (como la guerra o una catástrofe geológica).
Alguno dirá (me lo han dicho) “Pero De la Rua tuvo que renunciar”
Si. Y ahora vive tranquilo en su casa disfrutando de los millones que robó con Cavallo, quien a su vez se dedica a conferenciar sobre economía dónde y cómo le place.
No sólo se quedaron con muchos ahorros de toda una vida, sino que además, nos dejaron la puerta abierta para que viniera:
ESTO
Néstor Kirchner entró al poder ejecutivo con el 22% de los votos, gracias a a que Menem (quien había sacado un 2 % más de votos que Kirchner) se encontraba en una situación de desgaste terminal luego de dos presidencias consecutivas.
Para entender cómo piensa Kirchner, hay que conocer cómo se vive en Santa Cruz.
Región en la que el viento (lleno de piedras), el frío y las largas distancias, condicionan la vida comunitaria y forman el carácter de una manera muy peculiar.
Kirchner, caudillo duro, amamantado por la ventisca y el hielo, poco comunicativo, acostumbrado a tomar decisiones sin preguntar, porque consultar implica detenerse y detenerse significa congelarse. El clima modela la conducta. El es un hombre de acción. De pura acción. Motivado por obsesiones personales inamovibles.
Los Kirchner son una contradicción en todo menos en dos aspectos:
1- Acrecentar su patrimonio
2- Afianzar un poder lo más omnímodo posible
En lo demás la incoherencia y el absurdo imperan de manera prácticamente inédita.
Apoyan un discurso “montonero” cuando en la época en que podrían haber militados como tales, estaban en otro lado.
¿Dónde estaban?
Es sabido que el estudio de los Kirchner facturó muy bien en la época de los militares.
Si tenían otros ideales, es evidente que por entonces, en que el peligro era cierto y grande, los mantuvieron ocultos.
Tanto Néstor Kirchner, como su esposa y actual Presidenta, pretenden ser defensores a ultranza de los derechos de los más necesitados. Para hacerlo, están dispuestos a despojar a los que más tienen, olvidando, de manera muy conveniente, que ellos también están del lado de los que, de acuerdo con su propia filosofía, deberían asimismo ser despojados.
“Compañera Cristina”, decía el otro día un “descamisado” en un programa de televisión.
Y de pronto, me sentí en medio de un monstruoso neuropsiquiátrico que abarca toda la nación!
¡“Compañera Cristina”!
¿Cómo podría ser “compañera” de este hombre la Presidenta Fernández de Kirchner?
Es evidente que no fueron juntos a la misma escuela, y los estilos de vida son tan disímiles que el gesto resultaría trágico si acaso no fuese tan ridículo: “Compañera Cristina”…
Pero quizás el despropósito y la locura sean mucho más antiguos.
“Compañero”, un evidente apelativo masónico que el General Perón tomó prestado de sus ”compañeros”, o simplemente se lo hurtó a la masonería.
Escuchar hablar del peronismo como un movimiento de izquierdas, es algo que hace morir de risa a cualquiera, menos a los Kirchner, a sus acólitos y a algún jovencito con brevísimos conocimientos históricos.
Brilla todavía en algún lugar -posiblemente en la casa madrileña de doña Isabel Martínez de Perón- el sable que Benito Mussolini regalara a un agradecido y orgulloso Juan Perón.
Las incongruencias se multiplican sin solución de continuidad
Varias veces por semana, a raíz del conflicto con el campo (en principio, un puro conflicto de intereses económicos, como veremos más adelante) aparece por televisión una joven mujer, representando a la juventud peronista, que sin el menor empacho repite:”Las retenciones les dan de comer a nuestros hijos”
Y con esta simple frase sintetiza la peregrina filosofía que los Kirchner y los D’elía y compañía pretenden imponer a la nación.
¿Qué obligación tiene la gente del campo de darle de comer, mediante su esfuerzo y su trabajo, a los hijos de aquella joven señora?
Los Kirchner, al estilo Robin Hood, quieren robarle a los ricos para dar de comer a los pobres. Pero se olvidan de que Robin Hood vivía pobre junto a los pobres. Mientras que los Kirchner, más allá de su vida opulenta, todavía tienen afuera del país 500 millones de dólares acerca de los cuales nadie les pregunta más nada.
El juicio de Dios
Tanto Néstor Kirchner como Cristina Fernández de Kirchner repiten que “hay que tener mucha plata para poder hacer el paro que está haciendo el campo”.
Y de esta manera, están proponiendo el antiguo “Juicio de Dios”, que la Inquisión Romana supo utilizar alguna vez.
La cosa funcionaba de la siguiente forma:Se tomaba a una supuesta bruja, se le ataban los pies a las manos y se la arrojaba a un lago o estanque. Si la mujer lograba sobrevivir, era prueba contundente de que Satanás la había ayudado, y por lo tanto era bruja, y como bruja, se la sacaba del agua y se la quemaba viva en la hoguera. Si, en cambio, la pobre mujer se ahogaba, entonces era prueba de que Dios no la había protegido, por cuanto, siendo bruja. estaba bien muerta.
El argumento de los Kirchner es más o menos el siguiente:
Si el campo puede parar durante tanto tiempo, es porque en realidad tienen muchísimo dinero, por lo tanto, tienen que repartirlo con nosotros, que, por supuesto, se lo daremos a los “pobres”… Si, por el contrario, el campo no se manifiesta en contra de la medida, entonces les aplicamos las retenciones, y entonces, nuevamente comparten sus ganancias con nosotros, que se las daremos a los “pobres”.
Entre los pobres, sin duda debe estar el “pobre” D’elía y sus “pobres” piqueteros.
Todos “pobres negros” sin plata.
Para tener una idea más o menos cabal del nivel de pobreza de D’elía basta echar una mirada al presupuesto que maneja según cifras del Boletín Oficial de Febrero del 2008:
Sueldo mensual: $ 13.585,20
Gastos de protocolo de la subsecretaría (por mes): $ 39.112,20
Presupuesto para viáticos y desplazamiento interior del país (por mes): $ 114.082,15
Presupuesto para viajes por el mercosur ampliado (por mes): $ 92.246
Presupuesto para comunicación social (por mes): $ 31.242
Tiene 3 (tres) choferes
Tiene 2 (dos) vehículos de la subsecretaría
Lo que le cuesta al país anualmente lña suma de
$ 3.483.210,60 $
es decir, más de 1 millón de dólares anuales
Ya querríamos muchos ser tan “pobres” y “negros” como D’elía!
El discurso que subyace bajo toda la parafernalia ideológica –por llamarla de alguna manera- del “peronismo Kirchnerista” es tan pedestre, tan inconcebiblemente obsoleto, tan a destiempo y a contramano de la historia planetaria, que resulta patético que esta gente esté donde está, en lugar de estar recibiendo el cristiano tratamiento médico-psicológico que en realidad necesitarían.
Esto apoya mi propuesta de hace algunos años de realizar estudios psicológicos mínimos a los candidatos a puestos ejecutivos. De esa manera, la nación se vería protegida de desmanes calamitosos y mucha gente enferma sería atendida adecuadamente.
Las verdades que pocos dicen acerca del conflicto con el campo
El núcleo fundacional del conflicto con el campo es la explotación sojera.
El gobierno, al mejor estilo mafioso, desea un porcentaje mayor de un cultivo tan ganancioso en pesos como destructivo para la tierra y, por ende, para el futuro inmediato y lejano de nuestro desventurado país.
Todo lo demás es, como decían antes, “biógrafo”, ruido de fondo, cascarillas y cortinas de humo para ocultar la elemental verdad de los hechos.
El monocultivo intensivo de soja, al nivel que se está llevando a cabo y con los agroquímicos y herbicidas que se utilizan, es tremendamente destructivo para la salud del suelo y pone en peligro a mediano plazo la genuina bio-sustentabilidad de la nación. Y he dicho “genuina bio-sustentabilidad” para sentar una clara diferencia entre alimentos cultivados en tierras sanas, orgánicamente nutridas, y alimentos cultivados en tierras desvitalizadas, a las que se agregan más y más productos químicos, gestando un circulo creciente de pauperización biológica que termina suministrando alimentos no aptos para un consumo humano –o animal- responsable.
Si el gobierno quisiese ayudar verdaderamente a la población de este país, debería regular de manera drástica el monocultivo sojero y ocuparse de subsidiar a los pequeños y medianos productores para que puedan producir alimentos lo más biológicos posibles en suelos tratados orgánicamente. Esto representaría una verdadera revolución agraria a nivel mundial, y pondría a la Argentina a la cabeza del movimiento que tarde o tempranos el planeta deberá seguir.
La hipótesis final que ofrezco, teniendo en cuenta la ferocidad con la que el gobierno ha planteado la cuestión (imponer un impuesto confiscatorio por decreto y luego cerrarse a toda negociación) es que en algún lugar de su imaginario pueden llegar a soñar con algún tipo de expropiación, adelantándose a su desmesurado socio venezolano. No hay que olvidar el puesto específico que ocupa D'Elía (Subsecretaria de tierras para el habitat social) y el placer infinito que siente por patear tranqueras y cortar alambres (recuérdese el caso Tomkins, acerca del cual también he escrito oportunamente: Douglas Tomkins en el reino del revés, 8/9/2006 en http://www.foroplanetario.com.ar/docs/Editoriales.php?IdEditorial=66)
Lo que jamás hemos visto es que tanto los Kirchner como su vocero virtual D'Elía, hayan dado alguna vez un paso real y concreto para reivindicar a los genuinos desherados de nuestra patria, los pequeños productores agropecuarios, que trabajan de sol a sol para alimentar a miles de intermediarios que les roban toda las ganancias a cambio de centavos y los pueblos originarios (Coyas, Guaraníes, Tobas, Mapuches, Wichis, entre tantos) padeciendo miserias inenarrables mientras los señores diputados de la nación engrosan sus vergonzosas posaderas al amparo de esta pseudodemocracia que apesta desde todos los costados de su desfachatada venalidad
Epílogo
Escribía hace muchos años don Leonardo Castellani:
“La antigua monarquía francesa estaba sustentada por las cuatro columnas de Iglesia, Universidad, Nobleza y Gremios-incluso aquí los Parlamentos-que tenían su vida propia y a los cuales no era cómodo ofender; de manera que Luis IX por ejemplo, teóricamente ‘rey absoluto’, podía hacer menos cosas –y prepotencias-que un presidente democrático-liberal de la República Argentina…”
En lo personal, no tengo de la democracia que se aplica por estas latitudes un concepto tan elevado y noble como el que se intenta que crean las mayorías, ni considero que esta “democracia”, así planteada, sea todo lo justa, deseable o benevolente que se pretende. De hecho, sus falencias se están observando con tanta dolorosa claridad, que uno termina por mirar con cierta ternura a una monarquía como la inglesa, que en tiempos de Jorge III, supo descubrir a tiempo la locura del pobre rey (resultado de la Porfiria, que en aquella época no se conocía) y le hizo abdicar en nombre de un regente (su hijo, el Príncipe de Gales) quien quedó a cargo del gobierno.
No creo que sea posible pedir un examen psico-neurológico para la señora presidenta y su señor esposo, por lo que los desmanes continuarán vaya a saber uno de qué insólita manera.
La “solución” que ofrecen ellos mismos, dentro de la democracia representativa actual –vil remedo de una democracia real y participativa- significa un paso en el mismo sentido –o sinsentido- que llevamos. Ellos proponen que manifestemos nuestro desacuerdo en las urnas. Y así, han creado un sistema cerrado que se auto-retroalimenta, porque es tiempo que alguien diga eso, tan políticamente incorrecto que nadie se atreve a decir:
Las elecciones nacionales, mayoritariamente, las deciden grandes grupos de analfabetos funcionales, sustentados en esa situación por la desnutrición temprana, la mala educación y los planes de mendicidad organizada establecidos por un sistema político que se sostiene, precisamente, gracias a estos mismos males que fabrica.
Por lo que nos quedaría solamente, aplicar los remedios de la desobediencia civil y la insurrección ciudadana, remedios que fueron sugeridos en su momento por los mismos padres de aquella otra democracia, Jefferson, Paine y Franklin, de los que se hizo eco más tarde el gran Henry David Thoreau en un escrito memorable.
Pero la mayoría de los argentinos quiere, fundamentalmente, “vivir tranquila”. Por lo que, como siempre, deberemos esperar a que los excesos de la ignominia y la calamidad hagan caer por su propio peso a quienes hoy manejan el poder con el absolutismo propio de aquellos que consideran que han sido puestos donde están por “voluntad de Dios”, y se imponen sobre la ciudadanía haciendo tácitamente suyo el lema del caudillo español: “por la razón o por la fuerza”.
Manuel Gerardo Monasterio
Buenos Aires,
Domingo 8 de Junio de 2008 a las 22.03
El factor Kirchner (parte 2)
Breve análisis de una catástrofe contemporánea
“Cuando los Dioses quieren perder a los hombres, primero los enloquecen”
Plutarco
“Teme al hombre de un solo libro”
Tomás de Aquino
“I have a dream…”
Martin Luther King
Néstor Kirchner, o el hombre unidimensional
Néstor Kirchner es un hombre movido por ideas fijas, y el núcleo de su gestión ha estado ideológicamente dominado por esas motivaciones inalterables.
El es el hombre que tiene un sueño, un sueño acunado en largas noches de resentimiento y frustración.
El querría haber sido montonero. Sin embargo, prefirió la comodidad de su práctica profesional donde comenzó a enriquecerse gracias a los subterfugios de la ley 1050, impuesta por los militares, que dejó en la miseria a miles de argentinos.
El sueño de Kirchner es la “patria socialista”. Sueña con expropiaciones, sueña con destruir a los latifundistas que hundieron en la pobreza a los peones de campo (y continúan haciéndolo).
Pero Kirchner se olvida, flagrantemente, que él -ganador millonario en la lotería de la política-está del lado de los explotadores a quienes desea perseguir.+
La mirada sesgada: una mirada que divide al país
“La mirada del otro me anonada”
Jean Paul Sartre
La mirada de un mandatario sobre su pueblo es como la mirada de Dios. Es una mirada que modela y conduce. Por eso los antiguos sabios chinos, que sentaron las bases filosóficas y morales de un modelo de conducción todavía no superado, atribuian tanta importancia a la formación del carácter del líder.
La tragedia argentina contemporánea es el resultado de la ausencia de trabajo interior por parte de los líderes. El mandatario debe ser un individuo entrenado en el arte de reconocer y moderar sus pasiones. Las consecuencias de sus actos no son las consecuencias que genera un hombre común. Muchas vidas –y muchas muertes- dependen directamente del nivel de autodominio y temperancia que haya desarrollado.
La mirada de Kirchner es una mirada que divide al país. Lo fractura de manera irreversible.
Kirchner ha promovido una “caza de brujas” que ha dejado afuera de la persecución a las “brujas” amigas de él.
Ningún argentino bien nacido puede ver con desagrado el que los asesinos militares de la dictadura sean juzgados y castigados de manera ejemplar.
Pero, ¿por qué no deberían ser medidos con una vara semejante los delincuentes subversivos que también asesinaron a conscriptos, a familiares de militares y a sus propios hombres y mujeres a los que abandonaron en la boca de los “lobos” para poder salvar su pellejo negociando con sus propios enemigos?
El repudio de un mandatario no puede ser igual al repudio de un ciudadano de a pie. El mandatario tiene la obligación indeclinable de subordinar sus preferencias y aversiones a las necesidades de su pueblo.
Néstor Kirchner carece, de manera casi inédita en la historia nacional-de los mínimos rasgos de moderación del carácter y templanza indispensables en un líder que detente su poder.
Los resultados de semejante calamidad moral, están a la vista.
Pero esto no agota el panorama, por el contrario, representa sólo el comienzo. En realidad, no sólo Kirchner es un hombre que despliega su odio con escasa moderación, es, además, un inconsecuente. Es un individuo movido por explosiones emocionales que no alcanzan a configurar una totalidad coherente en la acción. Es un sincopado que no llega siquiera a concretar adecuadamente los propósitos que alienta.
Así, vemos que a pesar de todos los movimientos en pos de juzgar y castigar a los torturadores de la dictadura militar, los máximos responsables –Videla y Massera-morirán de viejos tomando sopita caliente en su casa.
En ese sentido, Kirchner es tan sólo uno más. Uno más en la olla podrida de militares sin honor y presidentes cobardes que no tuvieron el pulso lo suficientemente firme como para juzgar a los máximos jefes de la dictadura bajo el código militar que les compete, lo que hubiera derivado finalmente en su fusilamiento por traición a la patria, violación de la constitución y asesinato de los ciudadanos a quienes debían proteger.
Castigo justo y ejemplar que se hubiera vertido como un drástico bálsamo moral sobre la nación, liberando además a la gente de armas de una mácula que aún continúa cerniéndose sobre ellos como una nube oscura muy difícil de disipar.
Esta ausencia de justicia y de ejemplaridad, que atraviesa como un latigazo la cultura contemporánea argentina, representa la continuidad de un mal que difícilmente sospecha la población de este país.
Solamente la aplicación rigurosa de la justicia puede pacificar y puede unir a una nación. Y la justicia debe alcanzar tanto a los militares torturadores y asesinos como a los asesinos que se les enfrentaron en uno de los momentos más graves de la historia argentina.
Néstor Kirchner es un hombre enfermo. Está tan enfermo, que a estas alturas hasta la gente de la calle ha reconocido su enfermedad.
Es un hombre enfermo de odio, de resentimiento, de frustraciones personales inconfesables. Un hombre tan resentido y frustrado, que ni siquiera puede comunicarse de manera natural con sus semejantes. En lugar de discutir con el criterio de un hombre adulto, se embronca y berrea como una criatura, incapaz de mantener la altura de su posición ni de respetar a su prójimo interlocutor.
Néstor Kirchner es un inmaduro emocional y moral, como tantos miles de otros hombres en el mundo.
Lo verdaderamente trágico, es que este hombre dirige el destino de una nación.
Cristina Fernández de Kirchner, o la insuficiencia neurológica y moral
Voy a comenzar contándoles una anécdota que solía ser popular en ámbitos de la facultad de Medicina de Buenos Aires.
Cuenta la leyenda que estaban los Doctores Braulio Moyano y Manuel Beta compartiendo una mesa de examen final de Psiquiatría.
Moyano era un hombre brillante, con ramalazos de genialidad y grandes cualidades morales, a quien se atribuía una cierta pasión por la bebida; Beta, por su parte, era el prototipo de hombre en el otro extremo, dogmático, poco creativo, con gran capacidad para transitar el camino conocido repitiendo los conceptos establecidos.
Llega un alumno. Moyano pregunta, mientras Beta, junto a él, realiza anotaciones en un cuaderno..
Moyano (dirigiéndose al alumno): Señor, ¿considera usted que un oligofrénico puede terminar la primaria?
Alumno(sin dilación) Sí, Doctor, puede.
Moyano: Bien. ¿le parece a usted que un oligofrénico puede llegar a cursar exitosamente el secundario?
Alumno (luego de una breve pausa): Sí,Doctor, puede llegar.
Moyano: Muy bien. ¿Vé usted como posible que un oligofrénico pueda llegar a terminar la carrera de medicina?
Alumno (luego de una pausa más larga y con un tono menos seguro): Bueno, Doctor, teóricamente hablando, podríamos decir que, bajo ciertas circunstancias un oligofrénico podría llegar a recibirse de médico.
Moyano: Excelente respuesta, señor. Ahora bien, dígame, ¿Podría un oligofrénico, llegar a ser jefe de cátedra en la facultad de medicina?
Alumno (luego de una corta contemplación) No, doctor, tanto como eso me parece que no!
Moyano: Bueno, vea, está usted equivocado, y aquí a mi derecha (señalando a Beta) tiene un ejemplo que refuta su opinión!
“Oligofrenia” es un concepto muy amplio, con diversos grados y matices, que califica genéricamente a ciertos estados producidos por la falta o el retraso del desarrollo o maduración de la actividad personal o psíquica. El oligofrénico, que carece de la base para llenar los requerimientos que el medio social le exige de acuerdo con su edad cronológica, se ve obligado a llenar esta laguna esforzando su mente y dando lugar a reacciones sustitutivas.
Si bien “oligofrenia” se refiere por lo común, casi exclusivamente al “retraso intelectual”, quiero aplicarla aquí desde sus matices psicopatológicos más amplios, ya que en realidad, hilando fino desde lo técnico, el término oligofrenia puede dividirse en tres elementos: “oligognosia, olgotimia y oligotelia, que designan por separado la escasez de desarrollo intelectual, afectivo y conativo-práxico respectivamente” (Bela Szekely).
Particularmente interesante, en el tema que nos convoca, es el concepto de “oligotelia”
que al referirse a la escasez o carencia “conativo-práxica” señala la incapacidad relativa del individuo para plasmar sus acciones concretamente en el mundo real cotidiano.
Hace mucho tiempo enfaticé sobre ciertos rasgos de la entonces Senadora Cristina Fernández, que hacían sospechar acerca de ciertas carencias inquietantes. Su verborragia, vacía de genuina sustancia, por ejemplo, que ha sido confundida por una mayoría poco entrenada en la lucidez del análisis, como “elocuencia”, es un posible rasgo de características “oligoides”.
Cristina Fernández no es elocuente, sino locuaz, lo que significa algo completamente diferente. Por otra parte, observamos manierismos, pequeños movimientos repetitivos y compulsivos con sus manos, con sus labios, con todo lo gestual, ante lo que la ciudadanía se rebela sin saber muy bien por qué.
Donde mejor se observa la “oligofrenia de la Sra. Fernández de Kirchner, es en su aspecto de “oligotelia”, en su incapacidad de concretar una acción coherente y consistente con un significado racionalmente sustentable.
Prima la irracionalidad, la escasez de significado, la que intenta compensar con una verborragia rimbombante, epidérmicamente llamativa –producto de muchos años de entrenamiento sobrecompensatorio de esa carencia fundacional de su personalidad-.
Como Senadora, se mantuvo, y el infundio fue sostenible. Pero bajo las presiones del mando –las inevitables necesidades práxicas del máximo nivel ejecutivo-se desmoronó, al punto tal que su marido debió hacerse cargo abiertamente, mostrando a la ciudadanía quien era el que todavía detentaba el cargo virtual de presidente de la nación.
¿Hacia donde van los Kirchner y hacia donde quieren llevar al país?
La oligofrenia conjunta del matrimonio Kirchner- oligofrenia entendida como carencia neurobiológica, tal como la he planteado- no les permite transitar la coherencia de la armonía y del crecimiento racional que una nación necesita.
Dominados por el impulso sincopado de su alteración mental, han ido perdiendo rápidamente todo signo de templanza y de cordura.
En Néstor Kirchner no hay “oligotelia”, por el contrario, todas sus falencias intelectuales, emocionales, morales y axiológicas, las sobrecompensa con una desmesurada habilidad hacia los desbordes en la acción.
Carenciado de manera constitucional para la comprensión intelectual profunda y la aplicación elevada de los valores propios de un individuo armónicamente desarrollado desde las instancias neurobiológica y social, actúa de manera obsesiva y compulsiva. Actúa movido por las pasiones más elementales –la codicia, el deseo de poder y el autoritarismo- sin la más mínima percepción de otros valores fuera del ámbito del narcisismo primario irreversible en el que su propia condición de subdesarrollo mental y moral lo mantiene confinado.
El único subterfugio posible que les queda a los Kirchner, para impedir que su precariedad constitucional quede expuesta de manera flagrante y definitiva frente a la sociedad, es hundirlo todo bajo el desorden y la humareda de una guerra. Una guerra civil que, en algún posible delirio de su imaginario, podría llevarlos a concretar, quizás con su amigo, el dictador venezolano, el sueño –o la pesadilla- de la supuesta “patria-socialista”, que en realidad terminaría de concretar la dictadura total de la oclocracia (o gobierno de la plebe, la falsa democracia según Aristóteles) donde ellos podrían reinar absolutos, sin que las horrorosas falencias de su carácter quedaran expuestas del todo y al descubierto.
En su delirio, Kirchner podría incluso alentar la fantasía de poder concretar lo que no se atrevió en su juventud, una nueva posibilidad de guerra en la que él pudiera participar al mando de las “milicias socialistas”. Y no sería extraño, pensar incluso que lo haría acompañado del “General D’Elía”, quien hace pocos días atrás pronunció una frase sumamente esclarecedora en este sentido que señalo. Consultado acerca de la posición del gobierno frente a las entidades del campo, DÈlía proclamó, de manera muy llamativa: “Sólo aceptaremos la rendición incondicional”.
¿Son estas las palabras de un funcionario público democrático, o las admoniciones de un jefe militar?
Como colofón de este espectáculo –que puede, a pesar de todo, convertirse en el gran incentivo para que la sociedad argentina despierte de su sueño de siglos- tenemos el congreso nacional, donde sobran tantos diputados. Donde decenas de mercenarios cobran dietas excepcionales para hacer ojos ciegos y oidos sordos a los requerimientos de la ciudadanía a la que juraron representar, mientras dejan hacer y deshacer a su antojo al desventurado ejecutivo nacional.,
Conclusiones finales
¿Por qué le ocurre todo esto a ese gran proyecto de nación que ha sido y es Argentina?
El psiquiatra y psicoterapeuta estadounidense Scott Peck, en un libro memorable titulado “the road less traveled” (“La ruta menos transitada”, que hace alusión al bellísimo poema de Robert Frost, mal traducido en castellano como “La nueva psicología del amor”) explica de manera magistral cómo y por qué sobreviene el Mal en las sociedades.
Explica Scot Peck, que es el resultado de la pereza, no la pereza vulgar, sino la pereza espiritual, la negación a observarse uno mismo.
Y esa “ruta poco transitada”, la de la introspección profunda, la del análisis de las propias motivaciones con la consiguiente plena asunción de la responsabilidad moral frente a nuestro prójimo en todo momento y frente a toda circunstancia, es lo que ha creado en Argentina esta dirigencia –no sólo política, sino también empresarial y hasta religiosa-.
Es menester indispensable que el “soberano se eduque” a sí mismo.
La ciudadanía argentina está, ahora-hoy, confrontada de manera radical con una suerte de propuesta histórica Hamletiana. Que no es “el ser o no ser” convencionalmente planteado, sino el de dejar de ser un amasijo de voluntades inconexas para convertirse en una comunidad en el más pleno sentido de la palabra. Una comunidad donde seamos cotidianamente conscientes de las necesidades y derechos de los otros; donde las leyes se apliquen con equidad para todos; y donde asumamos la responsabilidad social individual en una democracia verdaderamente participativa, dirigida de una buena vez por los mejores hombres y mujeres de esta exuberante nación.
Y para que no haya confusiones con respecto a "los mejores hombres y mujeres", me refiero a aquellos individuos que han transitado su vida modelando su propio carácter, moderando sus pasiones y apetitos, creciendo en valores de compasión frente a su prójimo y cultivando las facultades más elevadas de la consciencia humana
Manuel Gerardo Monasterio
Buenos Aires, Junio 16 de 2008 a las 15:23
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