Mostrando entradas con la etiqueta Capitalismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Capitalismo. Mostrar todas las entradas

10.7.24

 Frente al avance de un neoliberalismo salvaje y sin alma, hoy más que nunca, es necesario levantar la voz del cooperativismo solidario. Todo lo que está ocurriendo tiende a desalentarnos y nos invita a bajar los brazos frente a la ola del narcicismo creciente y de un individualismo feroz. La cuántica nos ha enseñado que las cosas son lo que son solo por su relación de unas con otras, sin esa trama relacional, todo pierde significado. Somos lo que somos, por tanto, porque está el otro, porque están los otros. Finalmente, pensar y hacer por los demás, es hacer en realidad también por uno mismo. El poscapitalismo contemporáneo ha impuesto su ideología omnímoda sobre todas las áreas de la existencia global. La llamada "nueva era", como venimos denunciando desde hace décadas, ha sido asimismo cooptada para cooperar con ese sistema de materialismo extremo, convirtiéndose en una droga ansiolítica más en el extenso vademécum de propuestas y actividades adormecedoras y deshumanizantes. La exquisita filosofía del no-dualismo, ha sido puesta al servicio del solipsismo más abyecto. Si el gran Swami Vivekananda, excelso representante de la Vedanta Monista, observara este espectáculo caricaturesco y vil, haría seguramente tronar su estentórea voz. Vivekananda, en sus breves pero intensos 39 años de existencia terrenal, estuvo siempre al servicio del prójimo sufriente, incentivando la educación y promoviendo la salud, a pesar de saber mejor que nadie que todo es "ilusión".

No hay genuina espiritualidad sin solidaridad.
No hay genuina espiritualidad sin consciencia del otro.
No hay genuina espiritualidad sin compasión.
Manuel Monasterio

28.2.24


 

La Señora Bullrich ha lanzado su última burrada, es decir, la última hasta ahora, sin duda que vendrán muchas más, como es inevitable dada su naturaleza asnal.

"En Chubut no vine nadie, viven nada más un millón de guanacos".

¿Tendrá idea de lo que es habitar la Patagonia?

El sacrificio cotidiano frente a la inclemencia del clima, la soledad, el desierto.

Quizás la Señora Bullrich vería con agrado que los aguerridos Chubutenses desaparecieran para que los chilenos pudieran ocupar todo el sur.

Si dijo eso de Chubut que no diría de Santa Cruz o Tierra del Fuego...

Es evidente que no solo Javier Milei necesita una evaluación psiquiátrica, a lo que podríamos agregar en el caso de la Bullrich, una evaluación neurocognitiva.

Hay algo que ya sabemos con seguridad: Bullrich es una amoral enamorada del poder. Como su jefe. 

La cantidad de falacias y medias verdades del discurso de Milei son tantas que podríamos escribir un libro, si le sumamos las implicancias y consecuencias, quizás hasta una enciclopedia.

Una de las más flagrantes es su empecinamiento en quitar los subsidios a la energía. Casi todos los países del mundo subsidian la energía, por la sencilla razón de que todavía es cara.

En el 2015 Argentina destinaba el 3.25% de sus ingresos totales a subsidiar el ingreso a la energía. Veamos algunas cifras de otros países: Estados Unidos 3.82%, Chile 3.32%, China 20.13%, Rusia 15.97%, India 12.34%, Polonia 9.13%, Arabia Saudita 13.23%,Servia 24.70%, Qatar 6.37%.

En rigor de verdad debemos decir que varios países están por debajo de Argentina, como Alemania, España, Japón, Italia, México, Uruguay y otros. Pero estas cifras, que surgen de un estudio del FMI del año 2015, demuestran que los subsidios energéticos de Argentina no sobresalen por encima de muchos países ni superan la media internacional.

Cuando Milei afirma que hubo una época en la que Argentina era el primer país del mundo (algo argumentable, pero dejémoslo pasar) lo dice evidentemente en términos macroeconómicos. 

En 1904 el  Dr. Bialet Massé presenta su "Informe sobre el estado de las clases obreras", trabajo encomendado por el presidente Julio Argentino Roca y el Ministro del interior Joaquín V. González. 

El informe del Dr. Bialet Massé se condensa en dos tomos y en unas 900 páginas, por lo que vamos a sintetizar lo esencial.

El peón de campo en esa época no distaba mucho del esclavo, sin ninguna seguridad laboral, con exiguos salarios que los mantenían en situación de permanente dependencia y maltrato por parte de los capataces.

En 1892, la Fábrica argentina de Alpargatas empleaba a 510 obreros, de los cuales 460 eran mujeres y niñas, con jornadas de 6 a 18 y media hora para comer. Según Bialet Massé, literalmente: "la más grande explotación de mujeres y niños". Y el informe continúa y continúa, mostrando la condición de bestia de carga de las costureras, las planchadoras, las mucamas...Vivian hacinados, en conventillos sin higiene ni servicios básicos. 

¿Es esta la Argentina que añora Javier Milei?

¿Es este el modelo al que nos quiere devolver?

Jamás en su discurso tuvo la decencia moral de indicar este desequilibrio. ¿Y por qué habría de hacerlo? Si para él los empresarios millonarios "son los héroes de la humanidad".

La condición espiritual de la humanidad en el Siglo XXI, nos preanuncia lo que pasaría si el Estado no oficiara de mediador y contralor en el medio capitalista: Viviríamos nuevamente como en la época feudal.

Las propuestas fundacionales  de Milei proceden de una mente adolescente embriagada por el poder del dinero.

El modelo de Milei ya existe, en Somalia.


Sin impuestos, sin gobierno, sin regulaciones. Sin control de armas. El Paraíso Libertario.

Le sugerimos a Javier Milei que la próxima vez se presente como Presidente para ese país, es el que mejor ejemplifica su proyecto.




4.10.16


22.5.16

El consumo sin freno
Por Gilles Lipovetsky
La felicidad paradójica. En este adelanto del más reciente libro en español de Lipovetsky, el ensayista francés adentra en las razones del consumismo y cómo ha cambiado a la sociedad
(2 diciembre 2007).-
 Los grandes almacenes, en el siglo XIX, inventaron el "ir de compras" como nuevo entretenimiento y crearon en las clases burguesas la necesidad irresistible de consumir. Más tarde se concibió que el célebre five dollars day de Ford fuese la puerta por la que el obrero accediera a la categoría de consumidor moderno. En los años veinte, la publicidad estadounidense se dedicó a dar forma a un consumidor adaptado a las nuevas condiciones de la producción en serie. El sistema de créditos, en estos mismos años y luego en la posguerra, permitió desarrollar una nueva moral y una nueva psicología por lasque ya no era necesario economizar primero y comprar después. Nadie opinó en contra: el éxito fue total, ya que la "domesticación" para el consumo moderno fue más allá de todas las previsiones.En efecto, ya no hay normas ni mentalidades que se opongan frontalmente al despliegue de las necesidades monetizadas. Todas las inhibiciones, todas las defensas "retrógradas" se han eliminado; sólo quedan en la palestra la legitimidad consumista, las incitaciones al goce del instante, los himnos a la felicidad y a laconservación de uno mismo. El primer gran ciclo de racionalización y modernización del consumo ha terminado: ya no queda nada que abolir, todo el mundo está ya formado, educado, adaptado al consumo ilimitado. Comienza la era del hiperconsumismo cuando caen las antiguas resistencias culturales, cuando las culturas locales no representan ya ningún freno al gusto por las novedades. La fase III es esta civilización enque el referente hedonista se impone como evidencia, en que la publicidad, las distracciones, los cambios continuos de ambiente se "introducen en las costumbres": el neoconsumidor no se desplaza ya sobre un fondo de cultura antinómica.

La espiritualidad consumista

Ni siquiera la religión representa ya una fuerza de oposición al avance del consumo-mundo. A diferencia de lo que ocurría en el pasado, la Iglesia no pone ya por delante las ideas de pecado mortal, no exalta ya el sacrificio ni la renuncia. El rigorismo y la culpabilización se han atenuado mucho, lo mismo que los antiguos temas del sufrimiento y la mortificación. Mientras las ideas de placer y deseo se desvinculan del "pecado", la necesidad de cargar con la propia cruz ha desaparecido. No se trata ya tanto de inculcar la aceptación de las adversidades sino de responder a las decepciones de las mitologías seculares, que no han conseguido mantener sus promesas de aportar la dimensión espiritual necesaria para la plenitud de la persona. De ser una religión centrada en la salvación de ultratumba, el cristianismo ha pasado a ser una religión al servicio dela felicidad mundana que pone el acento en los valores de la solidaridad y el amor, en la armonía, la paz interior, la realización total de la persona. Por donde se ve que somos menos testigos de un "retorno" de lo religioso que de una reinterpretación global del cristianismo, que se ha adaptado a los ideales de felicidad,hedonismo, plenitud de los individuos, difundidos por el capitalismo de consumo: el universo hiperbólico del consumo no ha sido la tumba de la religión, sino el instrumento de su adaptación a la civilización moderna dela felicidad en la tierra.Cuando domina una concepción mundana y subjetiva de la salvación, aparece al mismo tiempo la comercialización de las actividades religiosas y pararreligiosas, ya que los individuos necesitan encontrar "e nel exterior" medios para consolidar los universos de sentido que la religión institucional no alcanzaba ya a construir.
En ninguna parte es tan manifiesto el fenómeno como en la "nebulosa místico-exotérica" y los medios que asumen la "New Age". En este feudo se multiplican las librerías especializadas y salas de exposición, toda una oferta comercial hecha de talleres con gurú, centros de desarrollo personal y espiritual,cursillos de zen y yoga, talleres sobre las "chakras", consultas con el "médico espiritual", cursos de astrología y numerología, etcétera. Mientras las obras de religión y las novelas espirituales se convierten en éxitos deventas, muchos editores invierten en este nuevo segmento del mercado en expansión. En la sociedad de hiperconsumo, incluso la espiritualidad se compra y se vende. Si es verdad que la reactivación posmoderna de lo religioso expresa cierto desencanto del materialismo de la vida cotidiana, también lo es que el fenómeno es cada vez menos ajeno a la lógica comercial. Es la espiritualidad convertida en mercado de masas,producto para comercializar, sector que organizar y promover. Lo que constituía un cortafuegos para el desenfreno de la mercancía se ha metamorfoseado en palanca de su propagación. La fase III es la que ve difuminarse el espacio que hay entre el Homo religiosus y el Homo consumericus.Al mismo tiempo, con el debilitamiento de la capacidad organizadora de las instituciones religiosas como telón de fondo, la tendencia general es a la individualización del creer y el obrar, a la afectivización y relativización de las creencias. 

Actualmente, incluso la espiritualidad funciona en régimen de autoservicio, en la expresiónde las emociones y los sentimientos, en las búsquedas originadas por la preocupación por el mayor bienestar personal, de acuerdo con la lógica experencial de la fase III. Lo que se encuentra cada vez más en el centro tanto de los creyentes propiamente dichos como de las nuevas "religiones sin Dios" es la búsqueda de la plenitud psicológica del sujeto. Lo que da valor a la religión no es ya su posición de verdad absoluta, sino la virtud que se le atribuye de propiciar el acceso a un estado ontológico superior, a una vida subjetiva mejor y más auténtica. Naturalmente -conviene subrayarlo-, creer no es consumir: por inscribirse en la continuidad de una tradición, por buscar lo "esencial", lo divino y el sentido de la vida, el espíritu de la fe no puede confundirse con el espíritu pragmático del consumismo. También es verdad que la reafirmación actual de lo religioso se caracteriza por tener los mismos rasgos que definen al turbo consumidor experiencial:participación provisional, incorporación comunitaria libre, comportamientos a la carta, primacía del mayor bienestar subjetivo y de la experiencia emocional. 
En este sentido, el Homo religiosus parece mucho más la continuación del Homo consumericus por otros conductos que su negación. Como es lógico, no se trata de la disolución de lo religioso en el consumo: simplemente asistimos a la ampliación de la fórmula del supermercado hasta los territorios del sentido, a la penetración de los principios del hiperconsumo en el interior mismo del alma religiosa.
*
Extracto de La felicidad paradójica. Ensayo sobre la sociedad de hiperconsumo, de Gilles Lipovetsky,editado por Anagrama


19.5.16

"El Sistema tiene una capacidad portentosa  para asimilar y reciclar el Descontento a la medida de sus necesidades.
Durante años viene digiriendo la energía 
de la contracultura para transformarla
 en slogans, maripositas nueva éricas, 
triviales angelitos y cánticos 
y mantras adormecedores del verdadero 
potencial evolutivo humano.
Mientras la humanidad sueña los sueños 
que Ellos han implantado,
Ellos pueden continuar saqueando,
 depredando y vaciando de recursos
 al planeta y a sus criaturas." 

Manuel Gerardo Monasterio
 "La Nueva Era y otras Metáforas Apocalípticas"
Ediciones Prometeo, 1993


18.5.16

"La Espiritualidad Genuina siempre 
ha sido intensamente Revolucionaria,
Jesús y Gandhi son dos ejemplos claros,
 y también el dulce Francisco de Asís.
Y no es casualidad que los dos primeros
 hayan sido asesinados.
En comparación, los supuestos 'Maestros espirituales' 
modernos, son como monos narcisistas bailando
 al son de la música indecente del consumismo capitalista.
 Los simios de esta pseudo 'nueva era' hedonista' y completamente funcional al Sistema,
son la vanguardia de la fuerza contrarrevolucionaria, y representan la contrahechura más abyecta
de la Verdadera Espiritualidad, que es Solidaria y Comprometida, siempre dispuesta
a la Renuncia, y también a esa palabra que aborrecen los payasos posmodernos:
El Sacrificio."

Manuel Gerardo Monasterio


17.5.16


Harto de todo, de todos y todas




Dedicado a John Zerzan


Harto de haberlo visto casi todo y sobre todo y por encima de todo, y en especial dentro de todo, harto del progreso de los miserables, de los falsarios, de los insensibles, de los impiadosos, de los ignorantes, de los demasiado astutos, de los ladrones altamente exitosos, de los que se llevan todo por delante a fuerza de la voluntad de  aplastar todo lo que se les pone por delante.

Harto de correrme para dejar pasar a los otros, por cortesía, por piedad, por respeto, por esta putísima percepción profunda de las cosas y de la vida que me hace estar siempre atento a todo y a todos, a todos y a todas.

Harto de ver cómo se reproducen en mi país los degenerados seriales, los demócratas de mierda que se llenan la boca de democracias que te recagan la vida porque son tan mentirosas como todo lo demás que aparece en este mundo de mierda y de mierdas.

Harto de los ejércitos, de las milicias armadas y de las confederaciones generales de trabajadores.

Harto de mi país , harto de su gente que se lo banca todo y especialmente a los delincuentes que manejan el poder, los reputísimos oficialistas y la reputísima  oposición.
Harto de todos y de todas.

Harto de vivir hora tras hora día tras día años tras año con los puñeterísimos heraldos negros que mi amado Vallejo logro vomitar de una sola vez y que yo tengo que regurgitar cada puñetero día de esta puñetera existencia de percepciones tan profundas como insoportables.

Harto del orgullo gay y del odio de los homofóbicos.

Harto de las feministas y de los machistas.

Harto de los golpeadores de mujeres y de las mujeres que se dejan golpear.

Harto de vivir Procesado en el Castillo y de ser un Gregorio Samsa terminal que no acaba de ser finalmente aplastado.
Harto de ser Franz Kafka.

Harto de no poder terminar este partido de 7 a 0, conociendo el resultado y obligado a jugar en campo contrario con leyes contrarias y arbitrarias, sempiternas, con las que no tengo nada que ver y de las que no puedo escapar, obligado a jugar hasta el final sin solución de continuidad.

Harto de los científicos de mierda que cooperan con el sistema que destruye el planeta, del sistema que lo envenena todo, y que envenena también a todos y a todas.

Harto de la vivisección al supuesto servicio de la ciencia. 
Harto de la ciencia con sus pretensiones de verdad absoluta que ha venido a ocupar el lugar de todas las religiones organizadas, de las que estoy particularmente harto.

Harto de todos los dioses que programan, que castigan, que regulan, que mutilan. Harto de todos los dioses falsos que  usurpan el  lugar del único Dios verdadero del Amor.

Harto de los policías y los jueces, y de todos los gobernantes. Harto de todos los estados. Harto de los funcionarios y de los empleados públicos. Harto de los supuestos docentes que enseñan lo que no han aprendido y pretenden incorporar esa ignorancia a las pobres criaturas inermes en manos del estado, de los maestros y de sus padres. 
Harto de los padres que programan con toda la basura de este sistema de mierda a las pobres criaturas.

Harto del dinero, de los bancos, de las bancas, de las bolsas de comercio, de las uniones industriales y de los empresarios honorables que sostienen el sistema junto con todos los idiotas funcionales por debajo de la gran pirámide de mierda de este mundo mentiroso y miserable..

 Harto de los que mandan y de los que obedecen.

Harto de los autómatas con forma humana que se arrogan el poder de mandar sobre el resto de las criaturas del planeta sin otro derecho que el poder de su brutalidad mecanizada.

Harto de los diputados, los intendentes, los concejales. En particular de los diputados y diputadas con su cohorte de asesores: todos ladrones despreciables al servicio de sus propios intereses.

Harto de las democracias y de las dictaduras. De los que mandan a votar y de los que votan.

Harto del sacrosanto sufragio universal que sostiene la universal estupidez.

Harto de los “Servicios”, de las agencias de inteligencia sin Inteligencia ni consciencia.

 Harto de los asesinos de ballenas, delfines y sirenas.

 Harto de los pedófilos y los pornógrafos mediatizados.

Harto de las farmacéuticas, de las  agroquímicas, de las mineras, de las industrias alimenticias y de las petroleras.

Harto de los depredadores universales trabajando en concomitancia con todos los que manejan el poder establecido en este mundo vergonzoso y miserable.

Harto, harto.

Harto.

Harto de todo.

Harto de todos y de todas.

Manuel Gerardo Monasterio
Jardines d Prometeo
2012

16.5.16



David Firth (Inglés,1983-)
Dibujante y autor de historietas animadas en Flash y videos cortos



Esta nota la escribí en 2007, y la he republicado varias veces -la última en 2014.
Su vigencia no mengua, por lo que me veo compelido a volver a publicarla.

Vivimos tiempos profundamente obscenos, tan obscenos como nuestra estúpida creencia de supuestas vivientes  libertades y democracias, y la ridícula pretensión de la "muerte de las ideologías". 
La ideología está tan viva como nuestro olvido de la presencia de esa férrea ideología, operando desde niveles ocultos a nuestra percepción.

Nunca la ideología fue tan intensamente actual y omnipotente como hoy.

En 2008, se podía leer en la siguiente nota de The Guardian 

http://www.theguardian.com/world/2008/mar/19/iraq

"que las cifras de civiles muertos en Iraq oscila desde un mínimo de 733.158 a un máximo de 1.446.063"

Mientras que pueden leer al día de hoy la cifra que da https://www.iraqbodycount.org/, unos "meros"
177.000...

Pero vivimos olvidando nuestros olvidos y no sabemos nada de estas cosas, o mejor aún: no queremos saber.

Pasemos pues a la nota en cuestión, 
y como dijo Slavoj Zizek, 
"Bienvenidos al desierto de lo real" .

Manuel Gerardo Monasterio
Walden, 16 de Mayo de 2016 (del falso calendario)




"Perdemos la vida con alegría, con tal que no se hable de ello"
Lautremont


David Firth está loco.
Espero que no les llame la atención esta tautología.
En la medida en que David Firth pueda ser clasificado como un ejemplar de la especie de los homínidos autodenominados “Sapiens”, mi primera proposición resulta redundante, pero conducente hacia mi:

Primera divagación

Hace ya tiempo que vengo cuestionando aquello de “homo sapiens”. En un poema de 1974 –de mi libro “Tristario”- escribí, “homo sapiens que no sapiens”. Luego, muchos años después, agregué “porque si supiera no estaría en la situación en que se encuentra”.
Luego continué observando y descubrí que mis sospechas acerca de este mono asesino que somos–diseñado genéticamente por entidades que se han hecho pasar por “dioses”-tenía mucho más de Faber que de Sapiens, y mucho más de Ludens que de Sapiens. Y hacia 1979, cuando me encontré con la obra de Edgar Morin, vi que él decía, con gran perspicacia “homo sapiens demens”. Y llegué entonces a mi propia aproximación: somos un homo con mucho de demens, bastante de faber y de ludens, y un toquecito de sapiens. Claro, que el enorme porcentaje de “demens” hace que la parte “faber” esté perturbada –es decir, nuestras construcciones y artefactos son cada día más “demens”-y que la parte “ludens” esté contaminada por la “demens” de forma tal que nuestros “juegos” se parecen cada vez más a las pesadillas de la psicosis que a los entretenimientos de otros mamíferos más afortunados (entiéndase aquí: mamíferos que no fueron elegidos por los “dioses” para sus demenciales” experimentos”).
Pero, poder “auto-abrirse”para acceder al interior, usualmente invisible en el hombre “normal”, y volcar hacia el exterior los contenidos ocultos en la oscuridad de la “unidad sellada” que normalmente somos, es lo que separa al genio del hombre normal. (ver mi nota: Investigando al hombre o desarmando al muñequito cósmico- http://manuelmonasterio.blogspot.com/2007/09/investigando-al-hombre-o-desarmando-al.html)
Por eso no tengo duda de que, más allá de lo que todos deberíamos saber –pero no sabemos- que David Firth está tan loco como todos nosotros, a diferencia de la mayoría,
David Firth es un genio.
Lo que nos lleva a mi:


Segunda Divagación

Escribió alguna vez el pensador rumano Emil Cioran, “toda forma de talento va acompañada de una cierta desvergüenza”.
En David Firth hay mucho talento, y por tanto, mayor desvergüenza que lo usual.
¿En qué consiste la desvergüenza de Firth?
Precisamente, en mostrar en público todas los artilugios, deshechos, restos contaminados de alimentos mentales en descomposición, bellezas y monstruos que la humanidad guarda en su interior.
Debo admitir de inmediato, que muchas de los “secretos” que Firth saca a la intemperie me resultan tan horrorosos de ver como les deben parecer a la mayoría de ustedes. Y por supuesto, no pretendo comprender todo lo que Firth expone, ni creo que él mismo lo interprete en toda su dimensión. Por otra parte, mucho de lo que muestra es, por definición, incomprensible. Es el discurso psicótico que invade y atraviesa toda nuestra civilización. O como escribí alguna vez, no el doble, sino el triple o el cuádruple mensaje. Y la locura de proponer a cada instante contradicciones insostenibles, como la de ese cuento popular de la Idishe Mame que le regala a su hijo dos sweaters. Cuando a la mañana siguiente el hijo se va para su trabajo con uno de los sweaters que su madre le regaló, la madre le dice con tristeza, “ah, el otro sweater no te gusta, verdad?”.
El personaje de Firth “Salad Finger, por ejemplo, es un psicótico y perverso sexual, de personalidades múltiples que van saliendo de su interior a cada rato, las que son amadas y odiadas al mismo tiempo, y a las que Salad Finger mayormente termina...comiéndose. ¿Les parece muy demencial este cuadro?
A mí, sin embargo, me parece un cuadro de costumbres tradicionales que describe magistralmente nuestra vida cotidiana globalizada. Lo cual nos conduce a mi:


Tercera Divagación


Nuestra civilización es Salad Finger.
Por poner sólo un ejemplo de miles, antiguos y modernos, me referiré al caso de Rwanda.

¿Cuánto saben ustedes de Rwanda, de lo que pasó y pasa en Rwanda como en otros lugares de Africa?
En 1994, fueron torturadas, violadas,masacradas, destruidas y quemadas 800.000 personas entre mujeres, hombres y niños. No es un error tipográfico, son ochocientas mil, por lo menos.
Pero claro, hagamos la salvedad, eran negros.
No sé si usted los ubica, son esos homínidos que –seamos sinceros- en el trasfondo de nuestra genético-memética los caucásicos solemos ver demasado parecidos a los gorilas como para aceptarlos como completamente “humanos”. Sí, ya sé, me va a decir que a usted no le pasa eso, que para usted son personas como nosotros, ni más ni menos y blablabla.
Pero, ¿Está usted completamente seguro de que los vé como iguales?
¿Sabe usted con detalles lo que pasó en Rwanda y lo que continúa pasando en muchos lugares de Africa?
¿Seguro?
Sea sincero, mire bien a los negritos bien negros, los negros mota, que les dicen. Nariz aplastada, bocota expandida (la bemba, que le llaman), pelo como de cepillo enrulado y....un olor muy peculiar –no sé si acuerda, la “catinga”, que le dicen. Pero no se preocupe, el olor que emanamos nosotros también les resulta a ellos tan raro o hasta incluso repugnante, como el de ellos a nosotros. Me lo han confesado ellos mismos, porque verá usted, aunque no lo crea, he convivido con ellos durante diversos períodos de mi vida.
Le voy a contar algo más, los estudios médicos guardan muchas estadísticas donde se observa que estos morochos oscuros,bueno... va, estos negros, son más proclives a ciertas enfermedades genéticas que los de raza blanca. Sí señor. Podrá usted llamarme lo que quiera, pero es así.
Son diferentes a nosotros, tanto, que en algún lugar de nuestro psiquismo, más allá del barniz barato y superficial que nos hemos ido colocando últimamente , en algún lugar decía, debemos guardar la vergonzosa sospecha de que...bueno, si son hombres, no lo son tanto o al menos lo son de una manera bastante diferente a nosotros, los de raza blanca pura.
Fíjese que dije, "últimamente", porque hasta hace nada, unos pocos años, países que se consideran a la vanguardia de esta civilización tan increíblemente soberbia, trataban a los hombres de color como a basura -todo legalmente refrendado por códigos y reglamentaciones-
¿Le resulta repulsivo mi discurso de los últimos párrafos?
¿Está seguro que le resulta más repulsivo que la realidad?

Ahora, no me diga nada, dígaselo a usted mismo,y perdóneme la insistencia obsesiva, pero hágame el favor y sígame la corriente un poquito más:
Seguro que si usted no viajó, por lo menos tiene algún conocido que ha ido a Sudáfrica, nos dicen que es un paseo turístico bárbaro y sale incluso más barato que viajar a otras plazas interesantes.

¿Sabía o sabe usted bien lo que pasó en Rwanda y en otros lugares de Africa y aún continúa ocurriendo?
(aparte de haber visto últimamente “Diamantes de Sangre” donde la bella y blanquísima Jennifer Connely se rasga sus etéreos pliegues arios en pos de defender el derecho a no ser masacrados de los simpáticos-pero siempre tan lejanos- negritos)

¿Lo sabe usted tan bien como si hubiera ocurrido en Mexico, en Nueva York o en Berlin?
Dígame, dígaselo a usted, ¿hubiera sido o es lo mismo que lo que pasó en Rwanda hubiese pasado en uno de esos paises?
Ochocientos mil blanquitos -muchos de ojos azules y rubios cabellos-
¿Se imagina usted el increíble follón que se hubiese armado, en comparación con lo que pasó, porque simplemente les ocurrió a "los negros de Africa"?
¿Entonces, más allá de nuestro pseudo-benevolente discurso mental prendido con alfileres, los vemos como iguales a nosotros, realmente?

Pero no se inquiete, no lo voy a presionar más con esto.

No es que los negros no sean iguales, o por lo menos semejantes en cuanto homínidos a nosotros, es que Berlín, México, Londres, Paris o Nueva York, tienen mejores periodistas y una prensa más eficaz...
En una palabra, que estos pobres negros de mierda (no se inquiete por la palabreja, si no pensáramos esto tan feo de ver o de escuchar, los trataríamos de otra manera, verdad?) además de ser como monos feos, no saben ni siquiera publicitar bien lo que les está pasando. Son tan "idiotas" y tan "impotentes", que no saben siquiera anunciar y explicar adecuadamente la manera infrazoológica en que están siendo despedazados por episodios a manos de la maravillosa civilización Blanca que, fíjese usted, llegó a la luna y viaja por el espacio pero se está autodesalojando de la tierra arrastrando consigo también a los negros que hasta para hacernos saber de su muerte ignominiosa dependen de la "benevolencia" de la raza blanca. De las periodistas como la que protagoniza Jennifer Connelly en la película”Diamantes de Sangre”, que como es una blanca compasiva se apiada de la miseria de estos negritos y denuncia frente al mundo blanco y civilizado lo que –en gran parte gracias a ese mismo mundo-les está pasando. Y veremos la película –que, a propósito, es muy buena- la comentaremos con nuestros amigos, y pasaremos a la próxima. ¿Y qué podemos hacer?
¿Hay que sobrevivir, no es verdad?

Africa es un maravilloso y gigantesco campamento de entrenamiento para cristianos militantes de todas las denominaciones. La civilización tecnológica que los aplasta y los martiriza más allá de toda descripción tolerable, simultáneamente los atiende, les manda comida, medicamentos, enfermeras y médicos. En una palabra, que un blanco (u otro negro enloquecido y estimulado por la codicia de los blancos) le matará al negro un hijo por la mañana, pero por la noche llegará otro blanco a curarle el muñón de la pierna amputada a otro de los hijos del mismo negro que sobrevivió al ataque de la mañana.
¿No sabía usted como se llama esto, amigo lector?
Esto es cristianismo militante.
Esto se llama, ni más ni menos,
civilización occidental y cristiana.

¿Pero qué se puede esperar de una religión cuyo símbolo es un Santo torturado y crucificado, cuya imagen, moribundo y chorreando sangre, es emblema de piedad, amor y bien?
Una religión que durante siglos ha invitado a sus fieles a “alcanzar el cielo” mediante el sufrimiento y el sacrificio constantes.

Si le molesta lo que estoy diciendo, lo invito a leer, nada más que como mínima muestra- los libros de una de las santas más respetadas y teológicamente más cultas de la Iglesia Católica-una Doctora de la Iglesia- Santa Teresa de Jesús –la de Avila- que escribía como los dioses, además, y que le mostrará con lujos de detalles una cantidad de primores masoquistas con los que se flagelaba cotidianamente con mucho amor y con mayor unción aún para poder acercarse mejor a su amado esposo Jesús y alcanzar el cielo en esta vida.

Pero, finalmente, yo debo estar entendiendo todo mal, porque si el cielo y la santidad se alcanzan sufriendo mucho y padeciendo horrores sin cuento, entonces lo que están haciendo los blancos con los negros de Africa, es acercarlos más rápido y mejor hacia el reino de los cielos.
Perdóneme la brutalidad de haber interpretado todo al revés.

En realidad, el panorama es maravilloso y todos salen beneficiados.
Los negros que con su martirio se convierten instantáneamente en santos (eso sí, habría que intentar explicarles todo mejor así no se resisten tanto)
Y los blancos que misionando, sirviendo y alimentando estoicamente a los negros, arriesgando su propia vida en un ambiente y un clima y unas pestilencias y unos peligros espantosos, también logran manifestar su amor y hacer penitencia.

¿Se da cuenta de lo que digo cuando digo que David Firth es un genio?

Porque nuestra civilización occidental esta psicótica, con Alzheimer y cuadraplégica, es antropófaga y autofágica, según la ocasión y la necesidad.
Como los personajes de Firth, tenemos varias personalidades simultáneas, nos olvidamos de todo a medida que lo vamos haciendo, nos comemos entre nosotros y a nosotros mismos, y nos quedamos paralizados o miramos hacia el techo con el gesto como perdido cuando comenzamos a darnos cuenta, aunque sea por instantes, de lo que nos ocurre y de lo que somos.


¿Ven por qué digo que David Firth es un genio?

Fíjense todo lo que he tenido que escribir para asomarme –apenas- a todo lo que Firth describe en sólo unos cuantos minutos y con unos simples dibujitos.
Manuel Gerardo Monasterio
Jardines de Prometeo,
Ciudad de Buenos Aires,
A las 13.03 del día 7 de Septiembre de 2007

David Firth nació el 23 de Enero de 1983 en Doncaster, Inglaterra, es un animador de historietas en Flash y raeliza también videos cortos. Gran parte de su trabajo es abstracto y mayormente incluye la enfermedad mental, imagenes surrealistas y de un mundo de pesadillas, y toda su obra despliega un estrafalario y ríspido sentido del humor. En sus dibujos se aprecia la influencia del joven maestro, en parte, iniciador del género, Don Hertzfeldt (nacido en 1976), con sus personajes con forma de palitos, de ojos grandes con círculos oscuros alrededor. Entre los personajes de David Firth están, además de Salad Finger, Burn Face Man y Devvo.
Todas las voces de sus personajes son, además, la voz de Firth.
Su página web:



Si alguien se ha sentido ofendido por mis palabras o si acaso duda de lo que he dicho, o si simplemente quiere comenzar a enterarse mejor de lo que estamos haciendo los hombres unos con otros, aquí tienen algunos enlaces para que vean por ustedes mismos cómo se comportó, la comunidad internacional y las Naciones Unidas, frente al genocido de Rwanda de 1994.
















23.4.16

Creo en ti,
Bendito Hijo de la Misericordia Infinita
que nunca estuviste en el mundo,
porque el mundo es absolutamente 

ajeno a tu Divina Percepción

Que como nunca estuviste en el mundo,
jamás fuiste muerto en ninguna cruz,
ni estuviste jamás presente
en ninguno de los circos religiosos
que en su ignorancia reclaman tu representación
e invocan tu Santo Nombre

Creo en Ti,
que si pudieras ser consciente del mundo,
serías su principal enemigo.


Que si pudieras ser consciente del tiempo,
serías su principal enemigo.


Que si pudieras ser consciente
de la multiplicidad de las percepciones,
serías su principal enemigo.


Que si pudieras ser consciente
de la imbecilidad colectiva
enarbolada por las religiones organizadas,
serías su principal enemigo.


Que si pudieras ser consciente
de la familia nuclear matriarco-patriarcal
enfrentada con todas las demás familias
luchando todas unas contra otras
en pos del propio beneficio,
serías su principal enemigo.


Que si pudieras ser consciente
del capitalismo consumista
que ha convertido al hombre
en una mercancía en manos del hombre,
serías su principal enemigo.

Creo en Ti,
con toda la fuerza de mi corazón,
de mi alma y de mi vida,
en la certeza de que algún día mis ojos
verán solamente la Unidad en el Amor
que tus Divinos Ojos contemplan,
y dejarán por fin de llorar
con sufrimiento indecible,
ante la contemplación de tanto salvajismo,
de tanta depredación y  locura,
realizada alegremente por aquellos
que utilizan tu nombre,
mientras desgajan en pedazos el planeta
y se nutren de la sangre de su prójimo

Amén


Manuel Gerardo Monasterio

Publicado por primera vez en mi extinto Foro Planetario, 25/4/2005

19.2.16


Disgresiones en tono menor por Sivainvi (Manuel Gerardo Monasterio)
24/04/2005
Publicado originalmente en mi Foro Planetario



La sociedad occidental apesta, hiede desde cualquier ángulo que se la encare. Y se encuentra ahora mucho más nauseabunda que nunca, cuando sus adalides pretenden hacernos creer que se encuentra en la cima de su gloria; que sus méritos la convierten en la dadora del mejor de los mundos posibles: que no es posible ni siquiera pensar seriamente en una estructura diferente. La sociedad occidental judeo-cristiana se basa esencialmente en el doble, triple o cuádruple discurso. Es el monumento universal a la más desfachatada hipocresía. Para sostenerse ha invertido la actividad incesante de toneladas de neuronas de sesudos intelectuales, economistas, científicos, y por supuesto, sacerdotes y pastores, que nos demuestran con millones de sofismas y datos imposibles que lo mejor que podemos y debemos hacer es continuar besando amorosamente los grilletes y cadenas que representan la clave fundamental para que el sistema siga funcionando. Y son –o fueron- las religiones organizadas las principales encargadas de someter el alma de los hombres para que sus cuerpos se entreguen dócilmente a la robotización colectiva. Y dije “fueron”, porque su nefasta labor ya está prácticamente concluida. Ahora hemos pasado casi por completo al estadio siguiente. Salimos de la trituradora de los confesionarios para caer en la retorta de los científicos. Poco importa que algunos lúcidos como Bergson hayan visto que “la ciencia es ciencia-ficción”, es inútil vocear esas verdades de a puño, porque como certeramente proclamó Marcuse, “la ciencia es el Mito del siglo XX”.

Salimos de la mirada de los sacerdotes para caer bajo la mirada de los científicos. Las astucias de la Iglesia, tan sofisticadas en su tiempo, se han convertido hoy en un pasatiempo inocente comparadas con la inefable sutileza con que la ciencia, siempre en nombre de alguna inefable benevolencia, se asoma impúdicamente sobre los cuerpos y las almas. La Iglesia, dejando tantas cosas a cargo de los Misterios, otorgaba todavía espacio para el libre deambular interno de sus víctimas. Ahora, sin embargo, todo ha sido salvaje, universal y ultérrimamente manoseado, desde afuera y desde adentro, desde todos los costados accesibles de la carne inerme y de la mente, inundadas de química y mensajes. Nos someten a una continua endoscopia generalizada. Analizan hasta el último detalle de nuestra desgraciada anatomía y de nuestra mente atiborrada de palabras. Todo en pos de nuestro bienestar, sí señor, porque el bienestar –“el bienestar personal”- es el bien absoluto. 

No lo dude usted, no lo dude ni un segundo. Avéngase a las pruebas, entréguese a la encuesta. Venga, venga, que vamos a enseñarle cómo debe comer. No importa si mañana le decimos que ayer nos equivocamos, porque en realidad los huevos no eran malos, es el pollo que le recomendamos el que produce una enfermedad irreversible. Discúlpenos, nosotros se lo dimos, es verdad, pero entonces no sabíamos, después nos enteramos. El avance de la ciencia exige sacrificios. No llore, venga, tómese este Prozac que otro santo de la ciencia fabricó, precisamente para usted y este momento que está usted viviendo. Su hijo está muriendo, eso es inalterable, pero mire, mire qué maravilla! No se amargue, venga y mire, ¿cuántos hijos quiere? Aproveche, los tenemos de oferta esta semana. ¡Ni comparación con el de antes! Estos son a medida y tenga en cuenta que no tendrá necesidad de molestarse: podemos evitarle el riesgo de la cópula con su mujer que, debe usted saberlo, es un acto potencialmente peligroso, como el M.I.T. ha demostrado de manera irrefutable. Venga, venga y mire, ¿no son acaso bonitos? Estos los acabamos de preparar recién, in vitro, limpitos, sin necesidad de esa inmundicia del acople carnal y sus infames secreciones. Lo estamos liberando, querido amigo, de ese acto repugnante y aburrido. Porque, vea usted, ¿que es en definitiva, el sexo? Un subproducto del sistema límbico y de la excitación del tálamo con escasa o casi nula producción de actividad cortical. Vea, mire nuestros datos, estudie usted un poco nuestras tablas, hemos medido todas las funciones posibles durante el acto sexual de 100000000 de parejas. Lo tenemos aquí, todo clasificado, y nosotros, como no somos sacerdotes, sino los nuevos santos, no le ocultamos nada y todo lo ponemos a su disposición. Aquí no hay más secretos como antes. Venga, amigo, no sea tímido. Esto es suyo, sí señor, los registros poligráficos completos de cuando pilló desprevenida a su mujer en la cocina. Mire, vea estas frecuencias, lea estos informes miográficos, no se excite con los números, por favor, déjenos eso a nosotros, usted no está calificado, confórmese con saber lo que nosotros le informamos.... Su mujer...a ver a ver, sí, aquí está, hembra caucásica, 34 años, blablablabla...Pero, amigo, esta mujer esta muy enferma, ¿cómo? ¿que nosotros la estábamos tratando? ¿cuándo? Enfermera, tráigame el expediente....Sí, efectivamente, tiene usted razón, pero qué barbaridad! ¿quién ha sido el responsable de semejante disparate? ¿Yo? Sí, tiene usted razón, pero mire, vea, se han confundido las historias y eso ya no es culpa mía. Mire, señor, en definitiva esto está todo mal, se han equivocado en el diagnóstico y por lo tanto en la medicación. No era eso lo que tenía que tomar, era esto otro. ¡ Pero no, señor, suelte usté ese frasco! Es inútil, ya es muy tarde, su mujer es una enferma terminal. Cálmese, por favor. No es culpa mía, en realidad no es culpa de nadie, o como si lo fuese, es imposible encontrar al responsable. ¿Qué quiere usted que hagamos? La ciencia tiene límites, señor! No somos dioses, jugamos, solamente. Pero, mire cuánto hemos avanzado! Bueno, señor, a no faltar! Baje usted la voz! Le aconsejo que se asesore bien, estamos protegidos. Su mujer, lo que se dice su mujer, no se la podemos restituir, pero no se preocupe, el seguro se hará cargo, siempre que sobreviva usted a los trámites del juicio....

De estas cosas, quizás, habría que hablar en serio, pero el solo hecho de que hayamos llegado hasta este punto y con este grado de mansedumbre, te confieso, deprime lo suficiente como para tomárselo muy en broma.

¿Qué pueden esperar los que son considerados marginales en una sociedad semejante, que crucifica cotidianamente a sus “ciudadanos honestos”? Un pequeñísimo ejemplo lateral de cómo opera este sistema lo tenemos en los homosexuales. Durante siglos sufrieron mofa, persecución, tortura y muerte en todo ámbito dependiente de la benévola jurisdicción de la piadosa sociedad cristiana (lejos quedó la tranquilidad en la que habitaban –sin siquiera sospechar que eran “diferentes”- bajo los auspicios de la “retrasadísima e infernal” sociedad pagana). Los efectos de todos esos siglos de brutal condicionamiento y feroz “reeducación” los vemos finalmente en nuestra época: acorralados, debilitados y vencidos terminaron por sucumbir convirtiéndose finalmente… en un movimiento organizado. Ahora son casi una corporación. ¿Qué otra cultura ha logrado milagro semejante? Las víctimas que ella produce acaban convencidas, cuando más esclavizadas se encuentran, de haber triunfado. Tú, divertido amante de tu propio sexo que antes te entretenías libremente con tu amiguito, ahora cada vez que se encuentran estás, de alguna forma, cumpliendo con una reivindicación sindical. La cultura establecida ha logrado que los homosexuales -que antes eran un grupo que trataba de pasar desapercibido y no estaba sistemáticamente clasificado- pasen a ser completamente investigables. Eso sin contar todo el espontáneo placer del que han ido drenando a toda la cuestión en camino, como todo lo demás que late bajo el sol, a su más mecanizada burocratización. 

Otrora la Iglesia sustentaba el poder de la información de manera mucho más primitiva. Ahora los métodos han adquirido alambicadísima sofisticación. Pronto terminarán de saberlo todo acerca de ti, y cuando lo sepan todo lo usarán para lo mismo de siempre, DOMINARTE, sólo que ahora de forma más omnímoda. El sistema que utilizan es similar a la especialidad de los ingleses, quienes en contubernio con los japoneses ocuparon una pila de años para implantar el vicio del opio en China. Lentamente, hasta que uno termina pidiendo por favor a sus victimarios aquello que va continuar sustentando el vínculo de su esclavitud. ¿Nos daremos cuenta alguna vez del inmensurable precio que estamos pagando por nuestras heladeras, lavarropas, pasadiscos, microondas, y toda la maraña de confortables chucherías a cambio de las cuales hemos entregado el alma?

El esclavo romano, el siervo medieval, y mucho después, también el ciudadano soviético, tenían consciencia de su oprimida condición. Esta consciencia ha desaparecido en la sociedad capitalista avanzada, donde podemos observar el grado de esclavitud en relación directamente proporcional al placer y la satisfacción que la gente demuestra en relación con aquello que, precisamente, mantiene su servidumbre. Lejos también están los tiempos en que el esclavo negro sabía cual era su situación, su amo al menos debía cuidarlo en la enfermedad y atender a su estado físico porque precisaba de él. En tiempos en que la Iglesia tenía el monopolio de la servidumbre humana, la experimentación espiritual estaba prohibida. Antiguamente la Iglesia exigía del hombre el cuerpo, en pos de la salvación del alma. Hoy, para salvaguardar el cuerpo y otorgarle paraísos artificiales, ya el hombre ni siquiera recuerda la existencia del alma…

Hoy se puede experimentar, por supuesto, siguiendo las rutas trazadas meticulosamente por los popes y gurúes científicos que a través de su ingente red mediática –con el periodismo mundial incluido, a sabiendas o ignorantemente- difunden cotidianamente los circuitos, diagramas y mapas de todo “viaje” que hayamos realizado o que alguna vez vayamos a realizar. Antes se dominaba por medio de la falta de información –el conocimiento estaba en manos de una minoría- hoy se domina por exceso de ella, porque es evidente que la mayoría no tiene ni el tiempo, ni la disposición ni en general la más remota idea de qué hacer con toda esa información. Pero eso sí, como la información está supuestamente a disposición de todos ahora podemos continuar, mansos y felices…¡Alégrate! Afortunado habitante del Siglo XXI, la globalización democrática avanza velozmente, pronto pasará por la puerta de tu casa... Los tiempos de la tremenda opresión han terminado, ahora, finalmente, somos libres!

Sivainvi (Manuel Gerardo Monasterio)

8.10.15

La Situación Actual
Tenemos la obligación ineludible de Ejercer Consciencia.
Esa es la finalidad biológica esencial de "lo Humano".
En lugar de ese "oficio de Hombre", tenemos lo que la sociedad capitalista avanzada necesita para su proyecto de "hombre-mercancía.
Las universidades forman" especialistas, gente que, parafraseando a Konrad Lorenz, saben cada vez más acerca de cada vez menos, terminando sabiéndolo casi todo de prácticamente casi nada.
El hecho de que muchas de las revoluciones del Siglo XX hayan "fracasado", no implica que los valores que las motivaban estén obsoletos.
Muy por el contrario, esos valores de un Humanismo tanto Inmanente como Trascendente, resultan indispensables si es que aspiramos a un futuro posible.
Así como la función crea al órgano, en el ser humano se crea aquello en lo que se pone la Atención.
Los valores, como las semillas, han de plantarse y atenderse de acuerdo con las necesidades inherentes a su crecimiento. Hay que abonarlos con las ideas adecuadas, cuidarlos de las pestes que los degradan, protegerlos de las intemperies del alma que se ciernen hoy, más que nunca, sobre los ateridos cuerpos y almas de una humanidad éticamente desvalida que ha perdido su Sentido, arrastrada por el impulso rapaz de falsos líderes, que como el ciego del cuento arrean a los que han decidido ser convertidos en manada, hacia el próximo abismo que, no hay que ser visionario, está cada día más presente, no ya como algo que "va a venir" sino como algo que YA SE HA INSTALADO produciendo la devastación creciente de la interioridad de los hombres.
Todo lo que se haga tiene que salir de la impronta de la Consciencia, porque eso es lo único que tiene el poder Transformativo.
Y sin transformación, hay mera repetición.
Y si hay sólo repetición, sólo podremos ahondar aún más en el barro.
Y no estamos aqui para Eso.
De nosotros depende ELEGIR la actitud a seguir.
Nosotros creamos el mundo.
Manuel Gerardo Monasterio

20.4.15

Galeano, los vampiros y la reinvención de la historia intoxicada

Sr. Director de Urgente24:

Se ha muerto Eduardo Galeano. La vida es así. Decía Benjamín Franklin que la vida tiene solo dos certezas: la muerte y los impuestos; y como a todos, a él le llegó su hora.

Es indudable que Galeano fue un escritor importante. Editor de Marcha, fundador de Brecha, escritor del ensayo Las Venas Abiertas de América Latina. Es precisamente por su obra que él quedará en la historia. Es justamente por su obra que le escribo estas líneas, el día de su muerte.

Porque Galeano ha intoxicado -y me temo- intoxicará, con ideas falsas, generaciones enteras de uruguayos, argentinos, latinoamericanos.

Porque Galeano reinventó la historia de América Latina, la escribió al antojo de su ideología, falseó, fabuló, construyó un mito. Y la falsedad, la fábula y el mito es tan "atractiva" como perjudicial. Raúl Presbish inventó la Teoría de la Dependencia pero fue Galeano quién le dió marco historico. Prebish justificó nuestra pobreza como consecuencia del "intercambio desigual" entre el centro y la periferia;  Galeano hizo inmensa esa justificación al presentarnos a los americanos del sur castigados hasta la postración desde el momento mismo en que Colón puso un pié en las Bahamas.

Galeano nos hizo víctimas. Victimas de la colonizacion, víctimas de la conquista, víctimas del imperio inglés, víctimas de los Estados Unidos, víctimas del capitalismo, víctimas del librecomercio. Nada más atractivo para la pereza del hombre que encontrar las causas de nuestras miserias lejos de uno. Galeano nos hizo víctimas del imperio español. Y es así que inventó al indigenismo... obviando, claro está, que nosotros americanos del sur, no somos los habitantes originarios de ésta tierra, que ni siquiera somos los choznos del primer mestizaje, que somos una mezcla de 500 años de migraciones variopintas, donde de la sangre del colonizador y del conquistado poco o nada queda.

Pero claro, ¡qué atractivo resultó ser de pronto los "auténticos hijos de América" expoliados por el imperio Español! Basta ver al monumento a Cristóbal Colón derribado  para comprender hasta dónde ha hecho carne esa idea: la de que los españoles nos sometieron a nosotros... cuando nosotros, en nuestra inmensa mayoría, no somos sino los que vinimos después.

Ese 'relato' transforma un hecho cierto, en puntapié para una explicación falsa. Es cierto que la conquista de América no fue sino sanguinaria. Es cierto que España organizó a partir de la extracción de oro y plata un trasiego de minerales impresionante (que de bien poco le sirvió, pero eso es otra historia).  A todo eso, que es verdad histórica, Galeano lo convierte en el comienzo de una cadena de desventuras donde siempre hay algún vampiro chupándonos la sangre.

Desventuras que explican y justifican. Que exculpan y condenan. Debo volver a Presbish porque la Teoría de la Dependencia requiere entender la economía en términos mercantilistas, que imponen que el comercio sea entendido como un trato desigual. No se trata de intercambio de valor, sino la expresión de una posición de fuerza, en la que uno -el más poderoso- lucra en perjuicio de otro que es más debil. Es ésta visión del comercio la que le permite a Galeano encontrar venas sangrantes.

Basta ver que el 80% del comercio mundial ocurre entre países "ricos" para entender que la economía no es un juego de suma cero y que la prosperidad mundial no se consigue exprimiendo a los países pobres. Basta abrir un poco los ojos para comprender que la prosperidad estadounidense no es gracias a la United Fruit, ni consecuencia de la doctrina de James Monroe. Que si ellos son cada vez más ricos no es porque nosotros seamos cada vez más pobres (de hecho, ni siquiera somos cada vez más pobres).

Galeano es la coartada perfecta para justificar gobiernos canallas y elites estúpidas. Galeano es la coartada perfecta que justifica el fracaso recurrente de los experimentos populistas y de los gobiernos "revolucionarios". Galeano es la justificación perfecta para el rotundo fracaso del PRI, del peronismo, del varguismo. Es la coartada para explicar a Chavez y a Cristina. Por eso Galeano es convertido en vaca sagrada bastante antes de su muerte. Por eso, por ejemplo, los alumnos del CBC de la UBA que tienen Economía como materia reciben como aperitivo de bienvenida la lectura obligatoria de su obra cumbre.

No basta (al menos no me basta a mí), que en el crepúsculo de su vida haya dicho que ya no creía en su libro.

Hace un rato escuché por radio a alguien decir que lo de Galeano no había sido una retractación sino un acto de humildad.

Ha muerto el autor, ahora nos enfermarán sus viudas.


Gustavo Hernández Baratta

N del E: No he logrado arreglar el formateo del texto, 
para la versión correcta y completa por favor
ir al link original,abajo...

http://www.urgente24.com/238995-galeano-los-vampiros-y-la-reinvencion-de-la-historia-intoxicada

8.6.14

Todas las notas de Wikipedia vinculadas con medicinas que no sean aprobadas por las multinacionales farmacéuticas que controlan todos los programas oficiales y académicos de medicina son tenidas por supercherías sin fundamento.Por lo tanto, es evidente que Wikipedia NO ES UNA FUENTE en absoluto confiable para informarse acerca de estos temas.El cientificismo -no la Ciencia- es un fanatismo más que termina enturbiando la razón como cualquier otro fanatismo. Y en cuanto a ti, "anónimo" te adelanto que NO PUBLICO comentarios difamatorios con argumentos falaces como tu propio ataque "ad hominem" -a ver si te desaznas y estudias un poquito de epistemología, burrito- porque además el Sr. Sam Harris no es confiable e inatacable en sus argumentos sólo porque sea "una persona reconocida internacionalmente" (Stalin y Charles Manson tambien lo fueron) no significa que sea veraz sólo por el hecho de ser "reconocido". Firma tu comentario y pon el rostro (y compórtate con argumentos más sólidos) y publicaré tus comentarios.

3.12.13

Estamos habitando la cultura de los agujeros negros. Todo pasa por los paradójicamente llamados medios de comunicación y lo que no pasa por allí “no existe”. Y al pasar por allí deja de existir. No es una sociedad. Es el famoso cajón del ilusionista donde todo lo que entra desaparece para reaparecer convertido en conejos, palomitas, pañuelitos o boludeces.

Los sentimientos, las ideas, los acontecimientos, todo es sistemáticamente trivializado y aniquilado. En este ambiente desintegrador nada adquiere seriedad. Y tampoco puede haber lugar para el Humor. Porque sólo hay lugar para la mueca tragicómica y mecánica de la máscara. Y todo son máscaras. Máscaras superponiéndose sin solución de continuidad. La máscara de los millonarios defecando sobre las pústulas de los hambrientos cuyo pus se derrama sobre la bronceada piel de los artistas de moda quienes se babean, pasados de alcohol y de drogas, sobre las bocas anhelantes de las amas de casa que sueñan con llegar siquiera a rozar a sus ídolos antes de que ellos también se deshagan desapareciendo en la máquina que todo se lo traga.

Máscaras. Horrorosas máscaras con gestos retorcidos que se mofan sin fin en su caricatura contrahecha de lo que pudo haber sido el hombre.
Por su parte el sistema no teme el embate de la supuesta contracultura. Esta ha sido engullida, digerida y procesada. Finalmente, en el tránsito terminal a través del intestino colectivo, ha salido convertida en una mariposita de mierda con voladitos rosados y violetas, a la que se ha dado en llamar -¡macabra impostura!- “nueva era”. Con sus palabritas azucaradas, sus letanías anodinas y sus cursillos infinitos de autohipnosis programada para que todo el que los aplique se transforme en nada. Pero “todo está bien, está bien, está bien”, nos dicen los adalides alucinados, “cada vez está mejor, mejor y mejor”. Sólo que pronto no quedará nadie para disfrutar de tanto bienestar, salvo los triviales angelitos de la “nueva era”, que con sus alitas sonrosadas aletearan suavemente sobre el agujero incendiado que alguna vez fue un mundo de hombres.
Puede que las cosas estén bien para las alturas que nos son inaccesibles, pero definitivamente no están bien para nosotros. Aunque burdos reptiles del pensamiento positivo se llenen la mirada de nardos y rosales negando la ordalía pestífera de monstruos, los monstruos están vivos. Y acaso no los vemos porque estamos en sus vientres a medio digerir.

Es tiempo de que algún cretino irredimible se atreva a confesarlo: el mundo está podrido y somos responsables. Tenemos la camisa manchada sin remedio y acaso los calzones ocultos y sangrientos, los trozos de intestino, un poco de cerebro, el hígado atrofiado del último indigente perdido entre las ruinas de Burma o de Beirut.

Las cosas no están bien. ¿Me escuchan, ustedes allá,-los de las siete colinas-que saben a quienes me refiero? Leprosos endiablados que bailan sobre el vientre de un niño acribillado y todas las mañanas al tiempo del rosario le clavan alfileres y escupen en su cruz...Y luego se agigantan –soberbios en el ángelus-echando bendiciones que caen sobre el alma como pus.
Tiemblan de dolor nuestros hermanos sacrificados en el altar de moloch. Los conocidos y anónimos mártires que sufrieron más que mil jesuses crucificados –perdóname, oh Jesús, a través de siglos de tortura y de barbarie. Ellos no tienen altares ni vírgenes llorando a sus pies, ni multitudes peregrinando con ofrendas y flores...Pero están invenciblemente escritos en el corazón de los pocos Hombres y Mujeres todavía Vivos en este planeta azul, pequeño y luminoso.
A pesar de todo y por todo lo indecible que ocurre todavía, sospecho que todo ha de cambiar. Pero, ¿Quién puede pedirle al hombre que espere? ¿Cómo podemos esperar los hombres? ¿Cómo podemos ser verdaderamente pacientes? Esa Paciencia no es cosa de hombres, que esperando saben que inexorablemente alcanzarán la muerte. La Paciencia, Hermano Mío, es cosa de Dioses. ¿Será entonces que por fin habremos de renacer a nuestra condición Celeste, para esperar, convertidos en Dioses, el deslumbrante despertar del Hombre de su sueño de siglos?

QUE ASI SEA

De mi novela Y Juramos con Gloria Morir

23.11.13




Hace tiempo que Ricardo Darín nos tiene acostumbrados a sus comentarios sensibles y criteriosos. Este hombre no sólo ha estado creciendo como actor, sino esencialmente -y mucho más importante-como Hombre.
Da gusto en un país donde la tilinguería suele brillar en todos los ambientes, encontrar a un tipo al que puede considerarse desde el punto de vista social  como "altamente exitoso" actuar, pensar y expresarse como lo hace Ricardo Darín. Un lujo de presencia, criterio y humildad (o mejor aún, verdadera Inteligencia)

He aqui un pequeño extracto de una larga entrevista que le realizó Fantino...


 Fantino: ¿Es cierto que vos rechazaste una oferta para filmar en Hollywood con Tarantino?.-

Darín: Sí, claro.-

F: Y ¿Por qué?.-

D: Porque me ofrecieron el papel principal pero tenía que hacer de narco mexicano, y yo le pregunté a su productor por qué los mexicanos tienen que seguir haciendo de narcos si los que más consumen merca a nivel planetario son los yankees.-

F: ¿Y qué te contestó?.

D: Bueno, a ver, la respuesta que me dio me molestó tanto que afirmó que estaba en lo correcto no filmar con Tarantino. Me dijo: "Entonces es una cuestión de plata, diga cuánto más quiere que se la pagamos, usted ponga la cifra". Es decir, no pueden llegar a ver ni comprender que hay códigos por fuera del dinero que algunos todavía portamos, ¿me explico?.-

F: Mmm...no.la verdad que no.-

D: ¿Cómo que no?, Ale, vos sos un tipo piola, tenés que comprender de qué te hablo.-

F: Pero podrías haber tenido más plata.-

D: ¿Más plata? ¿ser millonario?...y.¿Para qué?.-

F: ¿Cómo para qué?...para ser feliz!.-
D: ¿Feliz con más plata?, ¿De qué me hablás?.-

F: Bueno.todos quisiéramos tener más plata y ser felices.-

D: Ale, yo tengo plata, tengo un auto importado de alta gama. Desayuno, ceno y almuerzo lo que quiero y puedo darme dos duchas calientes al día ¿vos tenés idea de cuánta gente del mundo puede darse dos baños calientes al día?, muy poca gente puede darse ese gusto. Y como no me considero un excelente actor, siempre digo que lo mío fue pura suerte ¿me entendés? En este mundo capitalista salvaje yo soy un tipo de muchísima suerte. Yo soy un privilegiado entre millones de personas, y además tengo la suerte de poder ver eso en mí, que me permite tener una buena cuenta bancaria y no creérmela. Yo me puedo ver desde afuera y me digo "Puta, loco, qué suerte que tuviste".-

F: Pero hubieras filmado en Hollywood.y no podés negarme que de Tarantino al Oscar hay un paso.-

D: Creo no me sé explicar bien.yo ya estuve en la ceremonia de los Oscar y no me gustó, todo es de plástico dorado, hasta las relaciones entre las personas. Fui, la pasé lindo, lo disfruté.pero ese mundo no es lo mío, no es lo que yo elegí en esta vida.-

F: Realmente me asombrás, Ricardo,te hacía más realista,más con los pies sobre la tierra.-

D: Mirá qué casualidad !!!.yo a vos también.



22.4.11


Mario Vargas Llosa -insigne alcahuete de la banca internacional- es la demostración cabal de que se puede escribir muy bien, y recibir asimismo todos los premios que este mundo hipócrita , vergonzoso y pestilente pueda otorgar, y al mismo tiempo continuar siendo un perfecto cerdo.

¿Suena duro, verdad?
Pero estoy hablando de alguien que defendió públicamente los crímenes de Bush en Irak. El mismo que apoyó también la actitud genuflexa y vergonzosa de Aznar, que inclinó la voluntad del otrora orgulloso estado español como si fuera un lacayo del imperio estadounidense ( ¡qué diferencia con el vilipendiado Francisco Franco, que tuvo el coraje de decirle NO a Hitler en momentos en que éste tenía el mayor poder de Europa!)

El Vargas Llosa "liberal" que defiende descaradamente al sistema poscapitalista del “espectáculo y el despilfarro”, sistema que no sólo mantiene al grueso de la población mundial en el oprobio de la miseria más abyecta, sino que está además llevando al planeta hacia un holocausto ecológico global.
 

Copyright 2010 Tristario.

Theme by WordpressCenter.com.
Blogger Template by Beta Templates.