Julian Assange,fundador de Wikileaks
El 11 de Abril de 2011 publiqué aquí mismo una nota sobre la increíble pero real situación del soldado Bradley Manning. Poco o casi nada se habló de él en la prensa y los medios masivos de nuestro país.
Para comprender la situación de Assange, y los intereses que se mueven, es esencial conocer, entre otros casos, lo que le ocurrió a Bradley Manning por informar a Assange, a través de su Wikileaks, acerca de las atrocidades que se estaban cometiendo en Irak.
Quienes deseen interiorizarse pueden hacerlo en mi nota:
http://manuelmonasterio.blogspot.com.ar/2011/04/los-crimenes-actuales-de-estados-unidos.html
Las acusaciones procedentes de Suecia son muy dudosas -como ampliaré en mi nota posterior- la índole real de las mismas está aún por clarificarse, pero lo que sí sabemos, sin lugar a dudas, es que Julian Assange es uno de los principales "Enemigos públicos" del poder corporativo mundial que opera a través de Washington y sus socios internacionales.
Julian Assange ha sido uno de los pilares de la protección de los derechos humanos violados sistemáticamente por quienes dicen representar lo más excelso de la "civilización occidental".
Viendo lo que el poder reinante en los Estados Unidos ha hecho con el desventurado Bradley Manning, no quisiéramos ni imaginar lo que es capaz de hacer con Assange.
Las declaraciones del primer ministro británico, soberbias como siempre que se trate de dirigirse a algún país sudamericano, ponen en evidencia el descaro y la maldad que mueve las intenciones de estos macabros podres que aún, en pleno Siglo XXI, los ciudadanos del bello planeta azul debemos todavía soportar.
Inglaterra siempre se ha comportado de la misma manera, pisoteando y arrasando los derechos de todos aquellos que osen manifestar dignidad frente al otrora Imperio Colonial que hoy continua operando a través de las grandes corporaciones -mal llamadas "estados"-que manejan con mano de hierro el destino del planeta.
Los intereses económicos de la codicia ilimitada de estos perversos piratas, hacen que la humanidad deba aún estar sometida a la esclavitud de recursos energéticos completamente absurdos y ecológicamente inviables a corto y mediano plazo.
Estados Unidos se ha opuesto implacablemente a la reducción del consumo de recursos fósiles en toda cumbre energética que se haya realizado.
Hoy, la verdadera liberación de los pueblos, pasa, sin lugar alguno a dudas, por la posibilidad de tomar la energía de la atmósfera y del sol.
Mi fallecido amigo, el astronauta y astrofísico Brian O´leary, tuvo que escapar de los Estados Unidos a Ecuador luego de que asesinaran a su socio, con quien se encontraban trabajando en pos de la energía libre en convergencia creativa con otros científicos, en particular con el gran físico indio Paramahamsa Tewari. El asesinato pasó como "intento de robo", pero Brian sabía perfectamente que no era así.
En el vínculo de abajo, estamos con mi esposa y Brian en su casa de Vilcabamba donde estuvimos viviendo un par de semanas durante nuestra visita hace 3 años atrás
http://manuelmonasterio.blogspot.com.ar/2011/01/con-bryan-oleary-en-montesuenos.html
Energía libre para todo el mundo representa el fin de la hegemonía diabólica del capitalismo consumista. No hay otra salida para la verdadera liberación de la humanidad.
Comento este tema porque es lo que subyace debajo de todas las maniobras invasivas de las grandes potencias en esta etapa de la historia.
La soberbia de Gran Bretaña y de Estados Unidos lleva, una vez más, a que los países americanos se unan en pos de la preservación de lo único que no deberían poder arrebatarnos: la dignidad.
Habrá que ver qué se traen entre manos la pérfida Albión y sus socios, como para generar este movimiento de unidad entre los países sudamericanos. Si no conociera su enorme capacidad para las argucias del mal, diría que es un error geopolítico mayor. Pero es un error demasiado burdo como para no ser algo aviesa y premeditadamente planificado. Mi sospecha es que intentan ir adquiriendo excusas para una eventual invasión en algún sector rico -y estratégico-de Sudamérica, posiblemente, Ecuador y Venezuela.
El tema ahora es que Estados Unidos tendría intenciones de procesar a Assange bajo el Acta de Espionaje, lo que podría llevar -crease o no- a la pena de muerte.
Rafael Correa, Presidente de Ecuador
21.8.12
En otro mes de agosto, hace 38 años, fallecía Rosario Castellanos.
Su muerte fue mágica como todas las muertes, si es que
uno tiene los ojos entrenados para la magia inefable de la muerte. De lo
contrario, se podría decir que fue una muerte absurda. Se electrocutó intentando
encender una lámpara de mesa. A la sazón, era la embajada de México en Israel.
Fue pues, una muerte mágica, para mí al menos, que con
la mirada llena de magia no puedo ver ya una muerte -ninguna muerte- y calificarla de “absurda”.
Tenía 49 años.
Estaba sola. Es decir, en la embajada se encontraba tan sólo
su chofer, que no la acompañó en la ambulancia donde murió camino al hospital.
Era una poeta irresistiblemente maravillosa.
Cómo desearía mostrarles, a mis alumnas del taller literario
a quienes todavía estoy esperando, la forma en que Rosario hablaba de las
cositas más cotidianas, demostrando que no existen “asuntos menores” cuando la
mirada de uno es pura poesía, porque la grandeza no está en las cosas en sí,
sino en la mirada.
Este poema, como tantos otros suyos, resulta engañosamente fácil, a primera vista. Pero es la facilidad que procede de alguien que se expresa desde esos lugares del Arte a los que pocos acceden.
Comparto con ustedes algo de aquella magia que Rosario
desbordaba, y que aún reluce en estos versos tan femeninamente mágicos que
brotaban de su alma, y de su mirada.
Autorretrato
Yo soy una señora: tratamiento
arduo de conseguir, en mi caso, y más útil
para alternar con los demás que un título
extendido a mi nombre en cualquier academia.
Así pues, luzco mi trofeo y repito:
Yo soy una señora. Gorda o flaca
según las posiciones de los astros
y los ciclos glandulares
y otros fenómenos que no comprendo.
Rubia, si elijo una peluca rubia,
O morena, según la alternativa.
(En realidad, mi pelo encanece, encanece)
Soy más o menos fea. Eso depende mucho
de la mano que aplica el maquillaje.
Mi apariencia ha cambiado a lo largo del tiempo
-aunque no tanto como dice Weininger
que cambia la apariencia del genio-.Soy mediocre.
Lo cual, por una parte, me exime de enemigos
y, por la otra, me da la devoción
de algún admirador y la amistad
de esos hombres que hablan por teléfono
y envían largas cartas de felicitación.
Que beben lentamente whisky sobre las rocas
y charlan de política o literatura.
Amigas…hmmm… a veces, raras veces
y en muy pequeñas dosis.
En general, rehúyo los espejos.
Me dirían lo de siempre: que me visto muy mal
y que hago el ridículo
cuando pretendo coquetear con alguien.
Soy madre de Gabriel, ya usted sabe, ese niño
que un día se erigirá en juez inapelable
y que acaso, además, ejerza de verdugo.
Mientras tanto lo amo.
Escribo. Este poema. Y otros. Y otros.
Hablo desde una cátedra.
Colaboro en revistas de mi especialidad
y un día a la semana publico en un periódico.
Vivo enfrente del Bosque. Pero casi
nunca vuelvo los ajos para mirarlo. Y nunca
atravieso la calle que me separa de él.
Y paseo y respiro y acaricio
la corteza rugosa de los árboles.
Sé que es obligatorio escuchar música
pero la eludo con frecuencia. Sé
que es bueno ver pintura
pero no voy jamás a las exposiciones
ni al estreno teatral ni al cine-club.
Prefiero estar aquí, como ahora, leyendo
y, si apago la luz, pensando un rato en musarañas y otros
menesteres.
Sufro más bien por hábito, por herencia, por no
diferenciarme más de mis congéneres
que por causas concretas.
Sería feliz si supiera cómo.
Es decir, si me hubieran enseñado los gestos,
los parlamentos, las decoraciones.
En cambio me enseñaron a llorar. Pero el llanto
es en mí un mecanismo descompuesto
y no lloro en la cámara mortuoria
ni en la ocasión sublime ni frente a la catástrofe.
Lloro cuando se quema el arroz o cuando pierdo
el último recibo del impuesto predial.
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20.8.12
Argentina, una vez más
Por el Dr.Manuel Gerardo Monasterio ( Publicado el 7/8/2007)
Lo último que uno quisiera es que todo siga vigente, año tras año...Ahora tenemos a una Presidente, viuda de aquel al que se citaba aqui.Nada ha cambiado, sino que aún más, se profundiza el "modelo". 20/8/2012
"Cómo va a ser la Patria esta inmensa laguna en que andamos braceando con desesperación, nadando contra corriente y empantanándonos sin poder ir ni atrás ni adelante; esta casona derruida donde respiramos aire gastado, comemos pan duro o vemos cada día cosas que nos dan en el rostro, estamos vejados por el cretinismo ambiente y creciente, soportamos vergüenzas nacionales. Entonces la Patria real ¿es muy chica? No lo sé, puede que si, puede que no. Pero la Patria son ustedes”. (Leonardo Castellani).
"Volver a hablar de mi país es como retornar una y otra vez a un cáliz de amargura sin fin. Y sin embargo vuelvo, como el perro bíblico que vuelve sobre su vómito a regurgitar el alimento que ya estuvo en su vientre alguna vez". De "Elegía a un niño crucificado"; Manuel Monasterio, 1992
De una punta a la otra de esta Argentina grande y extraña, se habla y se vuelve a hablar siempre de lo mismo sin decir nunca prácticamente nada. Pero hay gente que vive precisamente de eso, e incluso ganan bastante bien. Mientras que otros hemos perdido el sueño y la cordura en pos de convertirnos en una voz clamante en el desierto de tantas "almas inclinadas hacia a la tierra"...
Pero es una vergüenza que alguien como yo se queje, mientras en el momento que escribo esto un niño, cuyos huesos sobran en un par de manos grandes, se disuelve entre las grietas de una ignorancia inconcebible que se alimenta de lo que se llama por estas tierras -con un desparpajo inaudito- "democracia".
Una "democracia" que sólo sirve a los intereses de unos estafadores profesionales disfrazados de políticos, que necesitan muchos "changuitos" y "gürisitas" bien hambreados, bien hundidos en el lodo de la pobreza neurobiológica inmarcesible para que puedan luego ir a las urnas a votar por ellos.
En Argentina votan los muertos y los idiotas. Y me refiero a los idiotas en serio -sin menosprecio alguno- a los discapacitados severos y profundos que están en el padrón electoral nacional y cuyo voto vale lo mismo que el de cualquier otro ciudadano que tenga algo más de idea de lo que está haciendo, o de lo que lo obligan a hacer. Porque en Argentina además, el voto es obligatorio. Y que no se le ocurra a alguien hablar de "voto calificado". No señor, esto es una verdadera DEMOCRACIA, y por eso su voto vale lo mismo que el del enfermo neurológico profundo que está con usted en el padrón. ¿Y por qué no habría de valer igual? Si los votos de ambos junto con el mío y el de millones valen finalmente lo que valen, es decir, lo que una cagada de paloma. Esto es, no nos sirven a todos nosotros, a la Nación, pero son indispensables para los que han usurpado el poder en nombre de la "democracia". Ellos necesitan muchos niños hambreados en esa edad en que el daño neurológico de la desnutrición es irreversible, para sostener esta infamia, mal llamada "democracia",que precisa de millones de esos votos esclavos procedentes de la incompetencia cívica que ellos mismos fabrican de una punta a la otra del país del que se han apropiado.
Porque Argentina es un Proceso y un Castillo de Kafka donde todos los días tenemos -varias veces en el día- la misma sensación de Deja-Vu. Y todos los días al fin del día terminamos convertidos, como Gregorio Samsa, en el mismo insecto a merced del mismo funcionario -presidente, gobernador o diputado- que se presenta ante nosotros con un nombre diferente que saca de la misma galera -aparentemente infinita- de la codicia sin fin y del egoismo sin pausa....Y la estupidez sin mengua, de un pueblo que sigue dando vida a tanto degenerado serial disfrazado de político y con apetencias de eterno funcionario.
Decía Leonardo Castellani, "La antigua monarquía francesa estaba sustentada por las cuatro columnas de Iglesia, Universidad, Nobleza y Gremios -incluso aquí los Parlamentos-que tenían su vida propia y a las cuales no era cómodo ofender; de manera que Luis IX por ejemplo, teóricamente 'rey absoluto', podía hacer muchísimas menos cosas -y prepotencias- que un presidente democrático-liberal de la República Argentina..."
Y sería, digo yo, caer ciertamente en un pozo de gran ingenuidad, pensar que la democracia nos pone a salvo del absolutismo. Precisamente al revés, porque no hay autocracia más feroz que la difuminada del amorfo "demos", que es como llamaban al pueblo los griegos.
Es por todo esto que no puede sorprendernos absolutamente nada de lo que la actual administración nacional haga o pretenda hacer. Y considero además que la mayoría de las criticas que hoy día reciben el Sr. Presidente y su Primera Dama son profundamente insustanciales y, finalmente, completamente irrelevantes. Ellos son en realidad "culpables" de una sola falta: la de ser una mera clonación de la indigencia política hereditaria que aqueja desde siempre a este país.
Nietzsche se planteó un par de preguntas que deberían ser asimismo relevantes para nosotros, "¿Cómo llego a ser lo que soy?" y "¿por qué sufro siendo lo que soy?" Hemos llegado a ser lo que somos por un conjunto de pensamientos y la práctica constante de esos pensamientos. El conjunto de pensamientos se cristaliza en una actitud, una actitud frente a la vida, una actitud ante los otros. Una imagen de nosotros mismos que se plasma en una conducta. Una conducta en lo personal y en lo social.
En Argentina la testosterona circulante es poca, de pobre calidad y muy mal distribuida. Será por eso que somos famosos por nuestras mujeres histéricas y ahora también por nuestras mujeres machorras. Porque parece ser que a pesar del discurso soberbio de los machos argentinos las señoras están tan insatisfechas que terminan por asumir el rol masculino. No porque las mujeres manden, eso lo han hecho siempre, sino por la manera en que pretenden hacerlo por estos lares.
Porque debe haber pocas cosas más desagradables que una mujer que trastoca su pudor -casi un significante de su identidad- por la postura chabacana de imponerse a los gritos moviendo las manos como aspas de molino. Uno esperaría, como mínimo, que un poco del dinero recaudado a lo largo de muchos años de ejercer el "próspero negocio" que representa la política en este país, hubiese sido invertido en tratamiento psicológico y entrenamiento emocional para aminorar y conducir esos visibles horrores del carácter.
La mujer verdaderamente poderosa no necesita ejercer su autoridad como un capataz de esclavos en época de la conquista. Mi abuela, que era analfabeta, tenía la Presencia como para imponer el orden -tantas veces necesario a pesar de las veleidades afiebradas de la mal entendida "democracia" y la aún peor interpretada "libertad"- con una sola
mirada.
Pero mi abuela era una pobre campesina europea "sin pajaritos raros en la azotea" y acá estamos en la Argentina posmoderna de la pizza y del champán, la Argentina tilinga de los millonarios-tipo-sopa-instantánea y de los políticos que viven la política como sacarse la lotería, y de un pueblo que lo permite porque a lo mejor sueña con poder participar de alguna manera de las ganancias de esa lotería mal habida.
La Argentina de los militares capones que necesitan que sus mujeres hagan en público las veces de hombre; que no son capaces de admitir lo que es tan evidente que lo sabe todo el mundo: que hicieron las cosas mal, horrorosamente mal. Que no tuvieron los atributos de su masculinidad bien puestos antes, y menos los van a tener ahora -que ya no tienen poder alguno- como para pedir perdón como Dios manda por los desmanes de los que fueron responsables en una guerra que tenían derecho a entablar, pero nunca-jamás de la forma chapucera en que lo hicieron. Hicieron las cosas tan, pero tan mal, que hoy los asesinos terroristas pasan por mártires, y muchos de los que pusieron bombas debajo de las camas de gente durmiendo han pasado a ser "jóvenes idealistas". Y varios de los ideólogos y terroristas que llevaron a la muerte a verdaderos jóvenes idealistas son hoy prósperos empresarios que se nutren del capitalismo que decían entonces combatir.
Aquellos fueron los militares de entonces y son también los de ahora. Porque Argentina es tan indefinida que no ha sido capaz de generar un solo dictador como la gente. Un dictador que en su momento, como un padre responsable, hubiese puesto las cosas en marcha para sentar el ejemplo indispensable a las generaciones por venir. Porque como dijo San Agustín -uno de los escasos y verdaderamente grandes filósofos que dio el catolicismo- "los pueblos corrompidos sólo pueden ser gobernados por tiranos". Pero también, como dijo Leonardo Castellani, "es necesario que (el dictador) sea santo. Porque el grado de violencia que un hombre tiene derecho de infligir a otros hombres corresponde, por lo menos, al grado de amor que les tiene. La violencia infligida por el odio es siempre contagiosa y volvedora: rebota sobre el violento."
Pero esto es Argentina, donde los políticos honestos se suicidan como Lisandro de la Torre o terminan en la miseria como el Dr. Ramón Carrillo y los pensadores y profetas como Castellani son exonerados de todos sus cargos, se les prohibe ejercer su oficio y se los condena a pensiones de hambre.
Y es por eso que en Argentina volvemos siempre, de mala manera y a los tropezones, a generar autócratas de segunda y tercera categoría como los que hemos tenido en los últimos años. Políticos pequeños, tan pequeños que se creen que verdaderamente merecen el poder que han recibido. Que ignoran o soslayan que se encuentran con el poder entre manos por arbitrio de la corruptela y el desorden generalizados y se lo toman tan en serio que se olvidan del valor puramente instrumental de su mandato. Y hacen todo -y bastante mal-para el estado, y nada para la Nación. Olvidando que el estado no es más que una maquinaria dentro de la nación y que su único objeto es servir a la nación, que es la gente.
Shakespeare escribió en su Hamlet "si le dieran a cada hombre lo que se merece nadie se libraría de una buena paliza". Y los argentinos tenemos lo que nos merecemos, porque esto es lo que somos.
Pero como yo no creo en el karma de mis colegas hindúes de la manera en que ellos creen, continúo pensando que a lo mejor algún argentino se merece otra cosa distinta que la que hoy está recibiendo. No yo, porque yo ya soy un hombre grande y lleno de vicios y puedo tolerar la paliza que me toca. Pero no podré aceptar jamás como un hecho natural que en el momento en que escribo esto, un niño, cuyos huesos sobran en un par de manos grandes, se disuelva entre las grietas de una ignorancia inconcebible que se alimenta de lo que se llama por estas tierras -con un desparpajo inaudito- "democracia".
(*) Publicado en Corrientes al Día 7/8/2007
15.8.12
En el 2006, en mi mi ya extinto Foro Planetario, publiqué esta nota en tres partes como respuesta a la ahora ya célebre carta de Oscar del Barco -"No matarás"- publicada en 2004, que abrió en aquel momento una feroz polémica entre las filas de una buena parte de la izquierda argentina.
La vuelvo a publicar ahora aqui, íntegra, teniendo en cuenta que el profesor del Barco, tuvo la gracia de criticar el premio otorgado -en Julio de 2011- por dicha Universidad, a su antiguo amigo -y colega-Juan Gelman. Cabe aclarar que considero la crítica de del Barco al premio otorgado a Juan Gelman, completamente lícita y ejemplarmente lúcida y oportuna, pero eso es harina de otro costal. La posición asumida por Juan Gelman, y la respuesta colectiva ante su persona, no hacen más que enfatizar la ignominiosa hipocresía y la decrepitud espiritual intelectual y moral que nos traspasa como nación y como pueblo. Sólo una decadencia terminal puede justificar el honrar a alguien semejante, que aún hoy intenta lucrar con la tragedia que él mismo impulsó en el seno de su progenie.
A pesar de alguna violenta reacción que provocara mi nota en aquellos años, no quiero privarme de volver a publicarla, ya que, esencialmente, sostengo mi opinión de entonces.
La vuelvo a publicar ahora aqui, íntegra, teniendo en cuenta que el profesor del Barco, tuvo la gracia de criticar el premio otorgado -en Julio de 2011- por dicha Universidad, a su antiguo amigo -y colega-Juan Gelman. Cabe aclarar que considero la crítica de del Barco al premio otorgado a Juan Gelman, completamente lícita y ejemplarmente lúcida y oportuna, pero eso es harina de otro costal. La posición asumida por Juan Gelman, y la respuesta colectiva ante su persona, no hacen más que enfatizar la ignominiosa hipocresía y la decrepitud espiritual intelectual y moral que nos traspasa como nación y como pueblo. Sólo una decadencia terminal puede justificar el honrar a alguien semejante, que aún hoy intenta lucrar con la tragedia que él mismo impulsó en el seno de su progenie.
A pesar de alguna violenta reacción que provocara mi nota en aquellos años, no quiero privarme de volver a publicarla, ya que, esencialmente, sostengo mi opinión de entonces.
Oscar del Barco y otras disquisiciones
Parte I
por Manuel Gerardo Monasterio
“Para vivir con miedo, mejor es morir
sonriendo, con el recuerdo vivo"
Rubén Blades, en “Adan García”
Oscar del Barco ha decidido hacer públicas algunas de sus disquisiciones privadas acerca de un tema que fue de incumbencia colectiva.
Encara con cierta tranquilidad –al menos desde lo intelectual- cuestiones que intranquilizan casi por definición.
Se expuso a réplicas completamente previstas, y continuó contestando amparado en citas eruditas –como buen ex marxista-leninista-. Siempre resulta ameno –aunque poco convincente- cobijar la propia precariedad arropándose con la ignorancia instruida de hombres famosos y respetables.
Debo confesar que la posición de Oscar del Barco me resulta confusa.
No sé si estamos frente a una suerte de "cristiano renacido" -gagá y reblandecido-, o si simplemente se trata de un canalla con gran habilidad para filosofar. O de ambas cosas a un tiempo, más algunas otras.
Sea como fuere, el tipo de “confesiones” que nos ha “regalado” podría habérselas reservado para compartirlas con su cura confesor –que si no lo tiene ya, seguramente va en camino de adquirirlo-. Pero no podrá sorprenderse el señor del Barco ni ofenderse ante el torbellino de las aguas que él mismo se ha dedicado a agitar.
Sabrá del Barco si le cabe la “mala fe” que describía Sartre, o el apelativo de “salaud” que el viejo filósofo utilizaba en casos semejantes. Pero lo seguro es que su discurso –que huele a dispepsia moral de “viejo libertino” más agotado que arrepentido- trivializa de manera ignominiosa la vida y la muerte de Rotblat y Groswald y de otros miles de muchachos y muchachas idealistas que soñaron con un mundo mejor.
Rotblat y Groswald quedan desdibujados como dos imbéciles útiles entre la trama o el complot urdido por unos astutos intelectuales asesinos –que ya en este contexto podrían ser Masseti, Jouvé,Gelman y del Barco y los demás.
De entre todos ellos, por lo menos Jorge Ricardo Masetti tuvo el buen gusto de hacerse matar en la selva de Salta. Los demás, siguen yendo y viniendo, bien asimilados al sistema contra el que supuestamente combatían, algunos recibiendo ostentosos premios, y otros, incluso, sentando sus vergonzosas posaderas en las bancas del congreso nacional.
A veces se habla de la muerte como si fuese en sí misma una tragedia, es decir, algo que,
bajo determinadas circunstancias, podría evitarse. Todos vamos a morir. Se trata de cómo
vivimos preparándonos para esa muerte que cierra el ciclo de nuestra historia personal y posiblemente le otorga su sentido -o su sinsentido- final.
Para que la vida y la muerte de los que han muerto tenga un sentido-y no sea sólo el resultado de una fantasía inútil o de una mera trampa- tenemos que asumir que esos jóvenes murieron bien muertos. Que no eran sólo unos pobres ingenuos engatusados por el discurso atractivo de unos sofistas profesionales.
La “ingenuidad” de esos jóvenes, es la más sagrada de las banderas. Murieron en su ley, porque ese era el riesgo que se jugaba cada día y cada minuto con la actitud que habían asumido. Y si, como él bien dice, estas cartas son un asunto tan de él y tan privado, que nos libere el señor del Barco de sus filosóficas lágrimas de caimán que han dado pie a la cólera de los deplorables“lacanostalinistas”, pero no han logrado motivar a ningún tipo de reflexión a sus antiguos camaradas.
Finalmente, más allá de todas las disquisiciones y desavenencias de la despreciable e inoperante izquierda argentina, ésta ha cumplido el viejo sueño que la derecha gorila consiguió hace tiempo: ha plasmado en Oscar del Barco el sueño del “Grondona propio”. Otro ex energúmeno, que al estilo del pastor Jimmy Swaggart, se confiesa lagrimeando en público para ser recibido, como hijo pródigo, de vuelta en el jubiloso seno de la Gran Prostituta y Madre de todos los goces y prebendas, la gloriosamente eterna sociedad capitalista.
Manuel Monasterio
Oscar del Barco y otras disquisiciones
Parte II
Por Manuel Gerardo Monasterio
“Detrás de todo fusil hay un fusilado”
José Alberto Alfonsi,
Primer Manifiesto del Movimiento Gandhiano de Liberación,1974
Los conceptos expresados por Oscar del Barco, y todas las respuestas que estos han suscitado, han vuelto a poner en relevancia las posibilidades e imposibilidades de llevar a la práctica una verdadera revolución.
Todos los intentos por imponer la visión marxista, en ruta hacia el soñado puerto final de la “dictadura del proletariado”, se han abismado estrepitosamente a lo largo de los últimos 90 años. Estos acontecimientos no pueden sorprendernos, una vez que sabemos que el capitalismo es el sistema que mejor explota las dos tendencias más arraigadas en el ser humano: la codicia y la estupidez.
De nada sirve intentar plasmar una teoría ideal, encajándola a presión sobre estructuras humanas que han sido diseñadas y preparadas durante siglos precisamente para lo contrario.
De la misma manera que sería una tarea ridícula por lo improbable, pretender que un cocodrilo ejecute el piano en el primer concierto de Tchaikovsky, resulta absurdo esperar que, no sólo el populacho, sino asimismo la “gloriosa” intelectualidad, pueda operar más allá de los cerrojos milenarios impuestos por las creencias y el miedo de siglos de condicionamiento religioso, cultural y político.
Estamos atrapados en una pavorosa urdimbre de Genes y Memes, que nos condena a una suerte de Sisífico drama recurrente. Esto motivó, en 1990, mi breve pero inquietante ensayo “Mousetrap” donde analizaba la imposibilidad de generar un cambio “dentro del mundo” y la necesidad de “salir afuera” para generar verdadera alternativa. Esto implicaría una tremenda ascesis de ruptura y transgresión, que en la filosofía occidental sólo Foucault -siguiendo a Nietzsche- pudo llegar a sospechar.
Pero el proceso iría mucho más allá de Foucault, para entrar en regiones que Aleister Crowley, sólo en parte, alcanzó a transitar. Camino que con mucha dificultad podríamos intentar conceptualizar como “luciferino”, en la acepción más plenamente etimológica del término.
Buscar salidas dentro de los cauces de la filosofía o las religiones de occidente representa un acto de verdadera ingenuidad.
Hay muchos que continúan preocupados por la supuesta “muerte” de dios preconizada por Nietzsche y refrendada por sesudos filósofos posteriores. Lo único que puede “morir” son nuestras propias imágenes acerca de Aquello que nuestra imaginación ni en sus más remotos estiramientos puede llegar ni siquiera comenzar a concebir.
Los humanos padecemos de una extraña enfermedad que nos mueve a escribir libros sobre teología, mientras que a ninguna hormiga en su sano juicio se le ocurriría intentar la más viable tarea de encarar un tratado de antropología.
Dostoievski planteaba que “si dios no existe, todo estaría permitido”.
Hoy estamos confrontados con algo bastante más terrible. ¿Existe verdaderamente el hombre? Y si el hombre no existiese ¿Qué sería lo permitido y lo prohibido?
No puedo dejar de enfatizar el hecho de que todas las reglas, mandatos, leyes, códigos, decálogos, libertades y prohibiciones establecidas, siempre terminan sirviendo esencialmente más y mejor, a los que tienen el poder y los bienes materiales que de ese poder dimanan.
¿De qué carajo le sirven todas las libertades y derechos establecidos por una supuesta democracia a un pibe de dos meses que en este mismo momento se encuentra prendido de una teta vacía?
Este acontecimiento, que no es un hecho aislado sino que puede multiplicarse por miles mientras escribo, debería poner en ascuas de inmediato todas nuestras teorías. Es decir,”debería hacerlo” si no fuéramos los hijos de puta que somos. Debería poner al descubierto preguntas muy concretas que la mayoría pretende soslayar.
Preguntas que el sistema ha decidido pertenezcan del ámbito de”lo impensable”.
Por ejemplo: ¿qué es más humanitario, permitir que esos miles de niños nazcan para morir como perros –que digo cómo perros, muchísimos perros viven como reyes- o aplicar la eugenesia que proponían los científicos en los años treinta?
Sí,”eugenesia”, una palabra que produce estertores gallináceos en cualquier intelectual que pretenda mantenerse con los pies dentro del plato. Intelectuales que prefieren hacer la vista gorda a la “eugenesia” que los países del primer mundo hoy mismo imponen a su manera y con las leyes y controles que a ellos se les ocurren, en todo el territorio africano y en diversas regiones del mundo.
Y en medio de la repulsiva hipocresía en torno de las masacres cotidianamente realizadas mientras el ciudadano del mundo “libre” disfruta de las bondades del capitalismo tecnocrático, aparece el señor del Barco a dárnosla por la cabeza con Heidegger y con Levinas...
Y nos espeta el bíblico “no matarás”, con toda la arrogancia de un supuesto San Juan Bautista redivivo -pero si hasta tiene la facha del “bautista”!-.
Lamento comunicarle que ha llegado usted tarde, varios millones de años tarde.
Y tarde, de manera particular, porque la ideología que usted y sus colegas alentaron arrastró al martirio y la muerte a miles de nuestros compatriotas.
Y lo más lamentable, es que ustedes, exégetas inefables de la historia, investigadores insuperables de los ciclos históricos: Se equivocaron de manera oprobiosa. Porque analizaban a Marx en el ámbito abstracto de sus afiebradas cabezas en lugar de estudiar a Sun Tzu, donde habrían podido comprender que cometían una aberración estratégica mayúscula iniciando una contienda imposible contra un enemigo harto superior en fuerzas y en salvajismo, y sin el apoyo táctico suficiente de una población que dormía-y sigue durmiendo- el sueño eterno de los “justos”y los imbéciles.
Y además:
¿qué significa “no matarás”?
¿Cuántas clases de muerte reconoce usted?
¿Cuántas categorías de “matar”?
¿Qué clase de vida defiende hoy usted?
¿Dónde empiezan y terminan la vida meramente vegetativa y la vida integral?
¿No “mata” un sistema que excluye y que margina a millones?
¿Cuántas veces muere el hombre que vaga sin trabajo mientras observa como su dignidad se desmorona frente a su mujer y a sus hijos hasta desaparecer?
¿Qué clase de muerte reparten los diputados que cobran dietas y sueldos múltiples sentando sus nalgas abominables sobre las gargantas de las madres y los niños masacrados por la hambruna de una ignorancia que no cesa?
Y sobre los niños y niñas que reptan por las calles, algunos vendiendo la escasez vergonzante de sus ateridos cuerpos por unas monedas a la vista de todo el mundo en plena capital de esta vergüenza ignominiosa que llamamos Argentina...
Venga, que sé que usted no tiene nada de tímido. Qué va! Vaya si tiene usted audacia!
Y una cara más dura que las piedras de los bíblicos desiertos que ahora transita.
La cuestión, señor del Barco, es que yo no tengo ninguna teoría que defender –y menos que nada los inefables delirios del afásico Lacan-. Y a diferencia de la mayoría de nuestros compatriotas, tengo demasiado buena memoria-ya quisiera poder olvidar-. Y recuerdo bien a qué se dedicaba usted hasta no hace tanto. Excelso teórico del materialismo dialéctico. Superlativo comentarista de Lenin, Trotzky y Gramsci. Eso no se lo quita nadie. Uno de los más capaces de América. Qué mente brillante la suya, señor del Barco! Y esto dicho sin la más mínima sorna, y por eso, precisamente, mi discurso carece de piedad.
Hasta no hace mucho todavía explicaba usted los tecnicismos académicos de la obra del demente Althusser. ¿Continúa haciéndolo todavía, en sus ratos de ocio, entre la lectura del antiguo testamento y Juan L.Ortiz?
Pero hace años que se dedica más a Heidegger. ¿Qué otro filósofo podía elegir como especialidad? Se buscó otra vez algo bien abstruso, -no sea que los pobres ciudadanos de a pie puedan llegar a entender sobre lo que diserta- para poder seguir por otras latitudes ideológicas con su mismo oficio de siempre: encantador de serpientes –o hipnotizador de sapos, según se quiera-.
Heidegger. Un filósofo seguro. Un filósofo bien puro. Filosofía pura, tan elevada que pudo coexistir sin ningún problema en medio de las atrocidades del nacionalsocialismo -que desde ya le confieso, me parecen un juego de niños comparado con lo que el benévolo neoliberalismo está haciendo hoy (y preparando para el futuro). Sobre todo porque los nazis, cuanto menos, no tenían nada de hipócritas. Eran malos en serio, de frente y asumidos. No como estos “demócratas” que mientras aplastan, asesinan y destruyen nos quieren hacer creer que lo hacen por nuestro bien... y la paz universal.
Eso sí, puede estar usted contento, ha recibido un tibio, subrepticio pero certero espaldarazo por parte de algunos representantes del neoloberalismo ... No es un mal comienzo para esta nueva etapa.
Quien sabe, a lo mejor termina, finalmente, premiado con todos los honores como su ex camarada, el benemérito Juan Gelman, quien no se salva de padecer el horror de sobrevivir a su hijo asesinado en el camino de seguir los pasos de su ilustre progenitor.
Su discurso, Señor del Barco, era lo único que nos hacía falta en este preciso momento.
Guárdese pera usted y para sus nuevos acólitos-que sin duda los tiene- sus masturbaciones de marxista-leninista – perdón “marxista-stalinista”-arrepentido.
Según sus propias confesiones, ya se ha equivocado usted lo suficiente como para seguir dando consejos.
Quédese para sí con sus “iluminaciones”, que ya en otra época sus “iluminaciones” de entonces-y las de sus camaradas- sirvieron para llevar a la muerte a miles de nuestros compatriotas.
Acúsese y perdónese usted mismo en privado, y si no, vaya a la iglesia romana que allí recibirá usted de buen grado, sin duda, todas las bendiciones e indulgencias que la gente como usted suele merecer de la iglesia de Roma.
Y si su culpa fuese tan opresiva, y se declara usted culpable de un crimen concreto, preséntese a la justicia e intente recibir el justo castigo que sus crímenes ameriten.
Quien le dice a usted que no sienta un bellísimo precedente para que sus colegas –e incluso los asesinos miserables del bando contrario-comiencen a confesar y a entregarse uno por uno saneando la atmósfera corrompida de nuestro desgraciado país.
Como hombre a secas, como hombre desnudo como lo parió su madre igual que a mí; como hombre en pelotas y a la intemperie, sin todos los ropajes de las dialécticas y las hermenéuticas, le entregaría a usted mi sangre si fuese necesario. No voy a caer en el horror de pretender que no deba usted buscar su paz interior–o lo que sea que necesite-. Tendrá bastante en que pensar en la inmensidad de la noche, evocando esa noche mayor en la que acompañaron a sumergir a tantos maravillosos jóvenes de mi pueblo. A pesar de todo lo que pueda decirle hoy, sigo siendo su hermano en la angustia inconmensurable de estar en este guijarro insignificante, en medio de la ignorancia inmarcesible donde los dioses nos han abandonado..
Lo que le ruego, le suplico y le imploro:
¿Podría hacerlo usted de manera más silenciosa?
Le recomiendo a Eckhart y a los santos del desierto.
Me imagino que conoce los beneficios maravillosos de “mouna”, la práctica védica del silencio.
Haga honor al título de su propio libro "El abandono de las palabras"...
Pero si habla de lo que habla como habla, aténgase a las consecuencias.
¿Por qué no continúa dedicándose a Heidegger?
¿Qué le hace pensar a usted que su discurso de hoy sea más serio y respetable que los discursos de ayer? Claro, ahora deberíamos estar más tranquilos, porque usted, finalmente, se ha encontrado con Emmanuel Levinas...y con San Pablo.
Hasta una verdad de a puño como el ”no matarás” suena hueca e indecente según quien y cómo la pronuncie.
En usted y en todos los que como usted siguen viviendo del oficio de filosofar en medio de la catástrofe sin nombre que padecen millones, se resume toda la filosofía de la miseria y la miseria de la filosofía y los filósofos de occidente.
Ya su filosofía causó bastante daño.
A partir de ahora nos interesa, en todo caso, lo que tiene que decirnos Lao Tse acerca de Wu Wei.
Finalmente, las cosas siguen el ritmo natural que su intrínseco destino les dicta. Y es poco lo que podemos hacer para pretender cambiar lo incambiable. No hay revolución que valga.
Lo que es, es lo que es y como es.
No se puede empujar el río.
Y los villanos siguen siendo villanos aunque sonrían, mientras nos recitan solemnemente el evangelio.
Manuel Monasterio
Oscar del Barco y otras disquisiciones
Parte 3
por Manuel GerardoMonasterio
Veo lo que he escrito, y es un espejo de lo que soy en tanto hombre, enredado en el pavoroso laberinto genético-memético de nuestra sangre programada por dioses innombrables, que la ciencia ni siquiera llega a imaginar.
Hombre. Aberración zoológica. Antropoide lamentable. Horroroso simio en guerra perpetua con su sangre. Triste mamífero torturado por ángeles que en trágica hora se enamoraron de su inocente silueta de animal asustado. Y nos trajeron TODO EL PECADO.
Leo nuevamente sus cartas, Oscar del Barco, y pienso en la injusticia que desborda el pozo negro de la historia.
Le han contestado, con cierto respeto, casi cariño, unos lúcidos muchachos que aún ni soñaban con gatear por aquel entonces. Y le replican los “lacanostalinistas”. Los arcano-mierdo-lingüistas, que han prosperado en Argentina mejor y más que en todas partes. Lo que nos da una idea bastante cabal de lo que es este país.
El único que le ha dado la escueta palmada de su pluma inefable, es Tomás Abraham, avatar transposmoderno, que le indica, entre líneas, que va usted por buen camino de vuelta a casa de su Padre. Si se esmera, quien sabe, tal vez pueda finalmente convertirse en el hijo pródigo que los neoliberales esperan. Pero aún queda mucho camino a recorrer. Algunas estratégicas genuflexiones serían bienvenidas. Una cátedra en Harvard: un augurio excelente. Pero al final, no se salvaría de que le pidan una prueba algo más contundente. Un trabajo “a la Juan L.Ortiz” resultaría apropiado, sólo que debería titularse “Odas de amor al paraíso del neoliberalismo globalizado”.
No creo que los popes de la soberana banalidad ilustrada logren tamaño esfuerzo de su parte.
De lo que al final se trata aquí, es de que usted cometió un error imperdonable.
HABLÓ. Habló en un país en donde nadie nunca dice nada que no sean trivialidades inmensurables, atajos inconcebibles o perogrulladas tan vulgares que harían enrojecer a Perogrullo.
Usted, prácticamente, ha pedido perdón, en un país donde nadie nunca se disculpa de nada.
Ha dado muestras de humanidad y compasión en un país donde nadie se arrepiente de nada.
Usted es el único que asoma la cabeza cuando ninguno de los bandos sale de sus atrincheradas madrigueras.
¿Con quién me la iba a tomar yo, si no hay nadie más que Usted en ese desierto de almas horrorosamente "inclinadas hacia la tierra"?
Los militares van muriendo de una muerte que llega tarde. Han estado embalsamados desde muchísimo antes. Soberbios siempre, aunque no tengan absolutamente nada de lo que jactarse. O precisamente por eso, porque no tienen nada más que su soberbia odiosa en medio de un tumulto de voces y preguntas que los acosan sin término.
Duros. Tiesos como mamutes polares recién desenterrados. Rígidos y petrificados como excrementos de dinosaurio.
Y del otro lado... Los que comerciaron con la sangre y el martirio de sus compañeros son ahora prósperos empresarios. Alternan con el jet set. Se asocian con magnates de utilería venidos a ricos de la noche a la mañana. Y todos bailan. Todos bailan sobre los huesos de aquellos que, siendo los que estaban más Vivos, tenían que ser muertos con una muerte horrorosa que sentara el escarmiento para las generaciones por venir: cuidado, niñitos argentinos, con pretender soñar con sueños diferentes a los que el consumismo omniplanetario tiene permitido. Mirad el espectáculo de esos tristes idiotas que se atrevieron, y fueron desvanecidos como la estela, como el rocío, como si nunca hubieran existido... No olvidéis jamás lo que os podría pasar, si os atrevéis a Soñar.
Del Barco, mi amado del Barco, aquí nadie nunca saca los pies del plato.
Aquí los dirigentes tienen ínfulas de eternidad. Contratan a ingenieros para que fabriquen dispositivos que los encastren a los sillones de manera permanente. De tal forma que sólo matándolos sea posible desencajarlos de los puestos de poder.
Aquí no se arrepiente nadie. Nadie pide perdón. Nadie acepta ningún error. Nadie se suicida salvo Lisandro de la Torre... Aquí se suicidan solamente los honestos hastiados de ver cómo prosperan los mentirosos, los ladinos, los coimeros, los perdularios que genuflexionan ante cualquiera que tenga el mando; los estafadores seriales, los ladrones reciclados que van ascendiendo de administración en administración, los que tengan la cara más dura y aún más duro el corazón. Pero sobre todo y por encima de todo los que miran y se callan. Los que suben silenciosamente al tren de los que roban y se quedan calladitos, extendiendo la mano cuando les toca el turno y haciéndose siempre los boludos. Por Dios, sin violentar la clave indiscutible: haciéndose siempre los boludos.
¿Cómo no van a crucificar al que se atreva siquiera a sugerir que el emperador no sólo está en cueros, sino que además se ha cagado y su presencia apesta por todos lados?
Esto es Argentina. No se lo digo a usted, me lo digo a mí, que me olvido todos los días. Aquí el único dios son los negocios. La plata, mucha plata. Se ve que tienen información que a usted y a mí nos falta. Se habrán enterado que muy pronto la ciencia va a inventar la máquina para vivir para siempre. Sólo que los únicos que podrán comprarla serán los que tengan plata, mucha plata. Los pobres se joderán como siempre, en este y en todos los mundos. Sólo los ricos serán eternos. Los pobres seguirán muriendo como de costumbre.
Vuelvo a mirar su trágica figura, Oscar del Barco- perdóneme, a lo mejor la tragedia la llevo yo, en mi mirada-y me asalta una duda infinita. Tiene el rostro y la melena cinceladas que uno fantasea en la imagen nunca vista del Bautista. Y entonces vuelve a despertar en mí el niño programado como “cristiano” que aún se oculta –inocente- debajo de todas las atrocidades que el adulto vio perpetrar al cristianismo organizado. Y me pregunto, súbitamente, ¿y si del Barco fuese Aquel que anuncia la Venida de Ese Alguien o Ese Algo? Del Barco, que viene sin duda de prolongadas estadías Ayunando en el Desierto.
Del Barco, que anuncia la Compasión y el Arrepentimiento.
El arrepentimiento como Metanoia, como transformación de la mente, como está originalmente en el Evangelio,
Y ya sin más palabras, gloriosamente obnubilado por la santa perplejidad que sólo deja lugar a la inocencia de la Fe, me inclino a orar en Silencio
Manuel Gerardo Monasterio -Buenos Aires-2006
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14.8.12
Esto lo publiqué en nuestro sitio www.foroplanetario.com.ar en Marzo de 2006, pero creo que viene bien repetirlo de vez en cuando. Lo republiqué aqui mismo el 23 de Marzo de 2010.
Creo que es oportuno volver a publicarlo, vista la enorme confusión que parece persisitir alrededor de lo que se considera "cristiano".
El automatismo y la mecanicidad de quienes se autodenominan "cristianos -de cualquier denominación establecida- llega a niveles que son difíciles de comprender. Pero así están las cosas.
El mensaje evangélico. por lo menos para quien esto escribe, es clarísimo y no deja lugar alguno a dudas con respecto a cómo debe ser la conducta, la actitud, y esencialmente el Espíritu vivo de cualquier aspirante al discipulado en Cristo.
Sin más preambulos, sigue el artículo.
M.G,.Monasterio, Villa Giardino, Agosto de 2012
“Debemos convertirnos en el cambio que deseamos ver”
Gandhi
Si tuviera que definir hoy, de manera suscinta el Cristianismo Radical, diría que es la militancia del Amor.
Y digo “hoy”, porque esta definición está sujeta a la necesidad de los tiempos.
Desde ya que el Amor está más allá de categorizaciones tales como “militancia”, pero la índole convivencial de la época obliga a relativizar de manera creativa.
No basta una “bondad” nominal que se limite a una pasividad hedonista, hay que ser-estar activos en el bien. Y entendiendo la dificultad humana de poder distinguir fehacientemente lo que es verdaderamente bueno de lo que es verdaderamente malo, voy a definir asimismo lo que entiendo por “ser activo en el bien” dentro del contexto específico al que me refiero. Es, simplemente, estar atento a las necesidades del otro.
Manuel Gerardo Monasterio
“Si no encuentras a Dios en la próxima persona a la que ves, no tiene sentido que lo busques en ningún otro sitio”
Gandhi
El Cristianismo original, como toda actividad adulta de la consciencia, es una práctica de Renuncia. Resulta absurdo, por lo tanto, pretender conciliar el capitalismo con la práctica evangélica, ya que son antinómicos por definición. Una es la Entrega en el amor y en la renuncia al yo, mientras que el otro es el despojamiento del prójimo para el usufructo personal. Que haya que volver a decirlo una y otra vez no hace más que enfatizar el estado de pauperización, no ya espiritual, sino psicológica, de la humanidad contemporánea.
Manuel Gerardo Monasterio
“¿Qué pienso de la civilización occidental? Que sería una buena idea.”
Gandhi
El Cristianismo Radical debe ser militante porque el consumismo capitalista lo es en un sentido diametralmente opuesto. El “evangelio” del consumismo se impone con fuerza de ley mediante todos los poderes tecnológicos de la sociedad establecida. El orden capitalista tecnocrático propone como normas de vida cotidiana, entre otras:
1- La búsqueda indiscriminada de la propia satisfacción personal hasta los límites que la “legalidad” permita –establecida esta según los cánones del mismo sistema con todos los artilugios siempre al servicio del más astuto-
2- Ver en el prójimo, esencialmente, un objeto de satisfacción para la propia codicia a ser explotado mediante toda forma disponible de sugestión, manipulación o propaganda
3- La manipulación psicológica colectiva mediante palabras “mágicas” como “libertad” o “democracia”, aunque estas se encuentren muchas veces vaciadas de significado y sean en realidad el vehículo para una mejor y más sutil explotación del prójimo
4- La creciente manipulación infantil para convertir al hombre desde la edad más temprana posible en un objeto más al servicio de las necesidades de la codicia consumista
5- La depauperación creciente de la propia capacidad de autogestión mediante toda suerte de organizaciones políticas y la mal llamada “salud pública”, que cada vez hacen al hombre más ignorante y más dependiente de estructuras burocráticas sin alma en las que todos terminamos convertidos en inermes engranajes
6- La destrucción del pudor y de la intimidad erótica en aras de la promoción de una pornografía sin límites a la hora de alentar una imagen del hombre y la mujer como meros objetos de satisfacción genital o comercial sin necesidad de intermediación alguna del afecto o del amor
Todo ello difundido, impuesto y publicitado en nombre de la “libertad” y de la “democracia”, con la evidente intención de tachar de “antidemocrático”,
“totalitario” o “fascista” a cualquiera que pretenda poner en tela de juicio las bondades de semejante sistema de vida.
Ante tamaño despropósito de aspiraciones globales, ¿puede hablarse de un verdadero cristianismo que se permita la blandura de no actuar de manera militante?
Y no hablo de moral, sino de Presencia.
Y no hablo de teoría, sino de Praxis.
Y utilizo esta última palabra tan cara para los intelectuales marxistas con toda la intención, ya que estoy entre los que creen, como propuso el gran Jacques Maritain, que “el marxismo es la última herejía del cristianismo”. Y desde ya considero que el marxismo, como moral, es muchísimo más cercano al cristianismo, como moral, de lo que jamás podrá serlo el capitalismo, tanto en sus formas primitivas como en las más avanzadas.
Manuel Gerardo Monasterio
“Hay siete pecados en el mundo: la riqueza sin trabajo; el placer sin consciencia; el conocimiento sin carácter; el comercio sin moralidad; la ciencia sin humanidad; la devoción sin sacrificio y la política sin principios”
Gandhi
La práctica original del cristianismo está indisolublemente unida a la solidaridad. La práctica de la compasión en la convivencia cotidiana representa el núcleo del ser-cristiano, no el mero ritual o el fariseismo , puntualmente abominados por Jesucristo.
Sin compasión no hay cristianismo.
Sin solidaridad no hay cristianismo.
Sin Renuncia no hay cristianismo.
Ser Hombre, es difícil.
Ser Cristiano, es difícil.
“Fácil”, es despeñarse por un precipicio como animales embotados.
Amor, es la armonía convivencial con las necesidades del devenir psicobiológico del prójimo.
Y esto es el Cristianismo Radical.
Manuel Gerardo Monasterio
12.8.12
10.8.12
7.8.12
Si las democracias fueran como en Suecia, quien esto escribe no pensaría como José Ingenieros: ". Las pretendidas democracias de todos los tiempos han sido confabulaciones de profesionales para aprovecharse de las masas y excluir a los hombres eminentes."
Más de una vez he planteado que las únicas democracias efectivas se dan en los países escandinavos. Cuando he planteado esto, me han dicho, "sí, pero también tienen las más altas tasas de suicidio" A lo que he respondido -en obvio son de broma-: "Un argumento más en contra de las democracias, aún las mejores!"
Pero es que ningún sistema político puede aportar significado a la existencia humana, es otra la dimensión donde Eso se produce.
Mientras tanto, veamos este video, en tanto preparo algunos argumentos posteriores en pro de la autogestión generalizada y la abolición del horroroso dinosaurio del Estado.
Más de una vez he planteado que las únicas democracias efectivas se dan en los países escandinavos. Cuando he planteado esto, me han dicho, "sí, pero también tienen las más altas tasas de suicidio" A lo que he respondido -en obvio son de broma-: "Un argumento más en contra de las democracias, aún las mejores!"
Pero es que ningún sistema político puede aportar significado a la existencia humana, es otra la dimensión donde Eso se produce.
Mientras tanto, veamos este video, en tanto preparo algunos argumentos posteriores en pro de la autogestión generalizada y la abolición del horroroso dinosaurio del Estado.
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Esto es lo que siente la gente real, no los abstraccionistas que manejan el poder del dinero y de las armas.
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4.8.12
Hace algunos años, volviendo de Misiones, escribí esta pequeña elegía, dedicada a nuestra hermosa Naty Petrosino...
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1.8.12
Hoy mi querido amigo José Martínez Obarrio -médico grastoenterólogo de exquisita sensibilidad, que conoce bastante más de la existencia humana que su aparato digestivo- me acercó esta bella advertencia, que resulta ser el epitafio que el Emperador Adriano hizo colocar en su tumba:
"Turba medicorum perit"
(He muerto a manos de una turba de médicos)
"Turba medicorum perit"
(He muerto a manos de una turba de médicos)
28.7.12
Divagaciones del ciudadano de a pie
Basta tener una sola aspiración pura, un solo reclamo justo, una única protesta legítima, para tomar de inmediato contacto directo con el demonio del mundo. No importa que se trate de democracias o de dictaduras, la sempiterna burocracia de los que viven a expensas de los otros
Basta tener una sola aspiración pura, un solo reclamo justo, una única protesta legítima, para tomar de inmediato contacto directo con el demonio del mundo. No importa que se trate de democracias o de dictaduras, la sempiterna burocracia de los que viven a expensas de los otros
-los chupasangres, los chupatintas, los jueces, los
secretarios, los escribientes, los licenciados: los funcionarios infinitos del
estado-
caerá sobre ti en el mismo momento en que una sola
aspiración decente te lleve a reclamar aquello que, por el propio peso de la razón
y la justicia, debería estar tan claramente dado como el agua clara.
Ni la razón ni la justicia tienen espacio en este mundo
donde mandan la voluntad y la fuerza. La voluntad y la fuerza de los que
detentan el poder, no importa qué tipo de poder ni bajo qué régimen. Sólo te
queda soportar el peso de la banal arbitrariedad de los que mandan en cualquier
momento dado de cualquier régimen político o social.
Las democracias, particularmente, son los constructos más
perversos, porque surgen bajo el imperio de la ilusión de que en ellas “eres
libre” y tus derechos son respetados. Y bajo la ilusión de la libertad y de la
justicia tus impulsos más elementales se ven aplacados por el peso insoportable
de las multitudes unánimes que viven bajo la ilusión de ser libres, y por
lo tanto ya no hacen más nada para liberarse de esas cadenas tanto más
oprobiosas cuanto más invisibles.
Nadie se sorprende de exigir derecho y justicia en las
evidentes dictaduras. Las rebeliones están justificadas, los aplastados bajo su
flagrante yugo avivan la pasión –y la compasión- de todos los que observan.
Pero, las democracias! Ah las democracias! Qué palabra talismán
maravillosamente cínica, inconcebiblemente perversa pero tan real!
"Democracia representativa"...Si no fuese trágico, resultaría gracioso. Pero significa que hay que mantener a miles de parásitos: diputados nacionales,diputados provinciales, senadores nacionales, senadores provinciales, más los miles de asesores, consultores, secretarios, escribientes, ayudantes...Con sus dietas, con sus viáticos, y todo bajo el amparo de su "fuero parlamentario".
¿Con qué objeto la nación -que es el pueblo-mantiene a este contubernio de sabandijas hematófagas, que a la hora de votar lo hacen en bloque, siguiendo, no el mandato de la gente sino la orden partidaria de acuerdo con los ocultos intereses de las cúpulas?
Decir "ocultos intereses" no es más que un eufemismo, basta ver cómo viven y cómo aumenta el patrimonio de todos estos maleantes sostenidos por la sacrosanta "constitución nacional".
Habría qué ver cómo lo defiende a usted, ciudadano de a pie, la "constitución nacional", cuando le matan a un hijo, le violan a una hija o irrumpen en su casa para despojarlo de lo que se ha ganado trabajando de sol a sol como una bestia de carga. Cuando eso ocurra, aprenderá usted lo que son los "derechos humanos" y con qué efectividad se aplican a favor de los delincuentes asesinos con el sostén de los señores y señoras "jueces de la nación" y de todo el edificio de leyes y decretos que ya el viejo Cicerón denunciara hace más de dos mil años como una estructura al servicio de la corrupción creciente.
Mientras escribo en la madrugada estas tristes divagaciones, hay niños y niñas que están siendo secuestrados, para ser utilizados con intenciones que ni siquiera desearíamos imaginar, que no podemos imaginar, pero que son verídicos y existen aqui y ahora. Muchachas que son arrebatadas en las calles para ser arrastradas hacia inmundos tugurios donde serán vejadas sin fin por ciudadanos "honorables", todo bajo el amparo de policías, jueces y legisladores infames...Convirtiéndose -tristes criaturas-en un número más de un expediente finalmente archivado bajo la pila de papeles en oscuros-oscuros y siniestros-edificios que ya no aguantan el peso de los folios acumulados...y de la ignominia indescriptible que continúa acumulándose sin solución de continuidad en este mundo vergonzoso y pestilente que hemos creado y sostenemos con nuestra docilidad mecanizada.
"Democracia representativa"...Si no fuese trágico, resultaría gracioso. Pero significa que hay que mantener a miles de parásitos: diputados nacionales,diputados provinciales, senadores nacionales, senadores provinciales, más los miles de asesores, consultores, secretarios, escribientes, ayudantes...Con sus dietas, con sus viáticos, y todo bajo el amparo de su "fuero parlamentario".
¿Con qué objeto la nación -que es el pueblo-mantiene a este contubernio de sabandijas hematófagas, que a la hora de votar lo hacen en bloque, siguiendo, no el mandato de la gente sino la orden partidaria de acuerdo con los ocultos intereses de las cúpulas?
Decir "ocultos intereses" no es más que un eufemismo, basta ver cómo viven y cómo aumenta el patrimonio de todos estos maleantes sostenidos por la sacrosanta "constitución nacional".
Habría qué ver cómo lo defiende a usted, ciudadano de a pie, la "constitución nacional", cuando le matan a un hijo, le violan a una hija o irrumpen en su casa para despojarlo de lo que se ha ganado trabajando de sol a sol como una bestia de carga. Cuando eso ocurra, aprenderá usted lo que son los "derechos humanos" y con qué efectividad se aplican a favor de los delincuentes asesinos con el sostén de los señores y señoras "jueces de la nación" y de todo el edificio de leyes y decretos que ya el viejo Cicerón denunciara hace más de dos mil años como una estructura al servicio de la corrupción creciente.
Mientras escribo en la madrugada estas tristes divagaciones, hay niños y niñas que están siendo secuestrados, para ser utilizados con intenciones que ni siquiera desearíamos imaginar, que no podemos imaginar, pero que son verídicos y existen aqui y ahora. Muchachas que son arrebatadas en las calles para ser arrastradas hacia inmundos tugurios donde serán vejadas sin fin por ciudadanos "honorables", todo bajo el amparo de policías, jueces y legisladores infames...Convirtiéndose -tristes criaturas-en un número más de un expediente finalmente archivado bajo la pila de papeles en oscuros-oscuros y siniestros-edificios que ya no aguantan el peso de los folios acumulados...y de la ignominia indescriptible que continúa acumulándose sin solución de continuidad en este mundo vergonzoso y pestilente que hemos creado y sostenemos con nuestra docilidad mecanizada.
Dije antes: “la banal arbitrariedad de los que mandan”. Me hacía eco
de la frase de Hannah Arendt, cuando escribió acerca de “la banalidad del mal”.
Es un mal implícito, sencillo, automático. Un mal que funciona con la
simplicidad del mecanismo de una simple ametralladora. Un trivial engranaje sin
laberínticas justificaciones, ni necesidades ontológicas que vayan más allá de
su propia letal simplicidad. Eso son los burócratas. Los vampiros del estado.
El escribiente de turno tomará tu deposición. La misma
pasará por la criba incontestable de las férreas leyes inscriptas en
inamovibles códices que inexorables eruditos de la burocracia han establecido
como norma inmarcesible del funcionamiento del estado. Y allí quedarás
atrapado, para siempre. Aplastado como un insecto entre las tapas de unos
códices, que por arbitrio del abstraccionismo más absurdo-pero inapelable-vale
más que todos los hombres, mujeres y niños de carne y hueso que día a día sucumben
aplastados bajos sus letras que tienen todo el poder que le falta a la inerme
razón de tu sangre.
Tú, para ganarte el mísero sustento, debes vivir a salto de
mata. Sin saber nunca cómo vas a llegar a fin de mes. Cómo vas a hacer para
pagar los vencimientos, las cuotas, los impuestos.
Ellos viven en la comodidad de saber que el sueldo que te
roban –junto con tu tranquilidad de todos los días- llegará puntualmente a fin
de mes. Y que bajo la “ley de estabilidad del empleado público”, jamás los
podrán echar.
Ellos están tranquilos mientras tú estás temblando por mil razones aún antes de
llegar, entre las dificultades sin fin de
tus obligaciones cotidianas. Y cuando llegas, finalmente, escuchas el “No ha
lugar”, “tramítese por la vía correspondiente” “debe asistir con su abogado” (más
alimañas al servicio de la podredumbre universal) “ no hay prueba suficiente” “háganse
las pericias de rigor” ( sabandijas que juzgarán si eres verdaderamente
apto, es decir, “socialmente adaptado”, para aspirar a lo que pretendes)
El bíblico original “a
partir de ahora comerás con el sudor de tu frente” debería ya incluir: “bajo el
imperio de las sabandijas chupasangres de la burocracia del estado” que, por
supuesto, están exentas de ese primer mandato original, ya que ellas comen con
el sudor de “tu frente”, y del de todos los ciudadanos de a pie que pagamos sus
salarios, sus retiros y pensiones.
Es por ello que las llamadas democracias son las más
perversas formas de gobierno, porque bajo la ilusión de la libertad viven todos
sin más impulso ya de rebelarse contra un sistema de opresión, tan bien
organizado, que aniquila desde el vamos la sola percepción de la tremenda
esclavitud a la que somete, más tremenda cuanto que más oculta bajo un montón
de baratijas, de leyes y de artilugios que sirven mayormente a los que más
tienen y a los que detentan cargos públicos, sin contar a los delincuentes, que
siempre, grandes socios de los abogados y jueces, se las amañarán para delinquir
dentro de los marcos jurídicos que les permitan salir lo más ilesos posibles.
Vé tú, trabajador de a pie, asalariado o independiente
decente y cumplidor de las leyes, y comete una sola falta (róbate una gallina o
un sachet de leche en un supermercado) y ya verás cómo opera sobre ti la
justicia con sus leyes.
El violador, el asesino o el ladrón más o menos pícaro, siempre llamará la
atención de algún abogado más o menos mediático que sacará su rédito por poner
en marcha el maravilloso engranaje de la justicia y de sus códices para encontrarle
una salida a su cliente. Y si algo le faltase, ya vendrá Freud con sus secuaces
de turno a justificarlo todo bajo la figura de que el pobre individuo, en razón
de sus deterioradas funciones mentales, no es imputable.
Y cuando todo termine, te dirán: “Venga, no vaya usted a
perder la confianza en el sistema de justicia”. Porque vivimos en una sociedad
de derecho.
¿Qué me dice? ¿Qué no la vé usted derecha?
Será, amigo mío, que no la está mirando usted desde la perspectiva adecuada.
Súbase a la tarima de los que mandan (gobernantes, senadores, diputados concejales,jueces,funcionarios,sindicalistas, lobbistas y empresarios) y verá usted que, desde esa cómoda altura, la sociedad se vé bien derecha, como una columna construida bajo las impecables leyes de la escuadra.
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23.7.12
Argentina es un país de constitución paradojal.
El mejor escritor argentino, nació en Bélgica.
La democracia argentina tiene como modelo un partido
gobernante –y casi hegemónico- creado por un general de formación fascista.
Su “izquierda revolucionaria” está compuesta por yuppies capitalistas
con patrimonios millonarios.
El ministro de salud que creó el plan sanitario nacional –genio
no sólo médico, sino asimismo espiritual-muere exiliado y enfermo a los 50 años…Mientras
que la mayoría de los ex - ministros fraudulentos y mediocres viven como reyes
gracias a lo que han robado –lo que nadie jamás les reclama-.
El más famoso de los cardiólogos argentinos-citado además
como ejemplo moral-termina suicidándose abrumado por la falta de sensibilidad y
consideración de una clase dirigencial rapaz y una población que jamás se
rebela creativamente ante todos los desmanes que perpetra la dirigencia.
En fin, podríamos citar y citar durante páginas y páginas la
descripción de las paradojas del otrora
país rico y estadísticamente más culto y mejor formado que la mayoría de sus
vecinos, que tiene hoy cada día más
burros –no sólo culturales sino FUNDAMENTALMENTE morales-gracias a los
planes de deseducación que el sistema de “educación” promueve, subsidios que
fabrican vagos y borrachos y eso sí…muchas netbooks para que todos
los chicos accedan a una Internet que, de acuerdo con el estándar “educativo” y
la capacitación que les ofrecen-servirá mayormente para que intercambien
insultos y banalidades en las redes sociales, comenten su vida sexual
públicamente, jueguen en red violentas simulaciones de matanzas con mucha
sangre virtual y visiten a gusto los sitios pornográficos gratuitos…
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19.7.12
Harto de todo, de todos y todas
Dedicado a John Zerzan
Harto de haberlo visto casi todo y sobre todo y por encima
de todo, y en especial dentro de todo, harto del progreso de los miserables, de
los falsarios, de los insensibles, de los impiadosos, de los ignorantes, de los
demasiado astutos, de los ladrones altamente exitosos, de los que se llevan
todo por delante a fuerza de la voluntad de aplastar todo lo que se les pone por delante.
Harto de correrme para dejar pasar a los otros, por
cortesía, por piedad, por respeto, por esta putísima percepción profunda de las
cosas y de la vida que me hace estar siempre atento a todo y a todos, a todos y
a todas.
Harto de ver cómo se reproducen en mi país los hijos de
puta seriales, los demócratas de mierda que se llenan la boca de democracias
que te recagan la vida porque son tan mentirosas como todo lo demás que aparece
en este mundo de mierda y de mierdas.
Harto de los ejércitos, de las milicias armadas y de las
confederaciones generales de trabajadores.
Harto de mi país , harto de su gente que se lo banca todo y
especialmente a los hijos de puta que manejan el poder, los reputísimos
oficialistas y la reputísima oposición.
Harto de todos y de todas.
Harto de vivir hora tras hora dia tras dia años tras año con
los puñeterísimos heraldos negros que mi amado Vallejo logro vomitar de una
sola vez y que yo tengo que regurgitar cada puñetero día de esta puñetera
existencia de percepciones tan profundas como insoportables.
Harto del orgullo gay y del odio de los homofóbicos.
Harto de las feministas y de los machistas.
Harto de los golpeadores de mujeres y de las mujeres que se
dejan golpear.
Harto de vivir Procesado en el Castillo y de ser un Gregorio
Samsa terminal que no acaba de ser finalmente aplastado.
Harto de ser Franz Kafka.
Harto de no poder terminar este partido de 7 a 0, conociendo
el resultado y obligado a jugar en campo contrario con leyes contrarias y arbitrarias,
sempiternas, con las que no tengo nada que ver y de las que no puedo escapar,
obligado a jugar hasta el final sin solución de continuidad.
Harto de los científicos de mierda que cooperan con el sistema
que destruye el planeta, del sistema que lo envenena todo, y que envenena
también a todos y a todas.
Harto de la vivisección al supuesto servicio de la ciencia.
Harto
de la ciencia con sus pretensiones de verdad absoluta que ha venido a ocupar el
lugar de todas las religiones organizadas, de las que estoy particularmente
harto.
Harto de todos los dioses que programan, que castigan, que
regulan, que mutilan. Harto de todos los dioses falsos que usurpan el lugar del único Dios verdadero del Amor.
Harto de los policías y los jueces, y de todos los
gobernantes. Harto de todos los estados. Harto de los funcionarios y de los
empleados públicos. Harto de los supuestos docentes que enseñan lo que no han
aprendido y pretenden incorporar esa ignorancia a las pobres criaturas inermes
en manos del estado, de los maestros y de sus padres.
Harto de los padres que
programan con toda la basura de este sistema de mierda a las pobres criaturas.
Harto del dinero, de los bancos, de las bancas, de las
bolsas de comercio, de las uniones industriales y de los empresarios honorables
que sostienen el sistema junto con todos los idiotas funcionales por debajo de
la gran pirámide de mierda de este mundo mentiroso y miserable..
Harto de los que
mandan y de los que obedecen.
Harto de los autómatas con forma humana que se arrogan el
poder de mandar sobre el resto de las criaturas del planeta sin otro derecho
que su brutalidad mecanizada.
Harto de los diputados, los intendentes, los concejales. En
particular de los diputados y diputadas con su cohorte de asesores: todos
ladrones despreciables al servicio de sus propios intereses.
Harto de las democracias y de las dictaduras. De los que
mandan a votar y de los que votan.
Harto del sacrosanto sufragio universal que sostiene la
universal estupidez.
Harto de los “Servicios”, de las agencias de inteligencia
sin Inteligencia ni consciencia.
Harto de los asesinos
de ballenas, delfines y sirenas.
Harto de los
pedófilos y los pornógrafos mediatizados.
Harto de las farmacéuticas, de las agroquímicas, de las mineras, de las industrias alimenticias y de las petroleras.
Harto de los depredadores universales trabajando en
concomitancia con todos los que manejan el poder establecido en este mundo
vergonzoso y miserable.
Harto, harto.
Harto.
Harto.
Harto de todo.
Harto de todos y de todas.
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30.6.12
21.6.12
Pocos son los esoteristas contemporáneos de habla española que puedan ser citados en el contexto de "Maestros", y considero que Kabaleb es uno de ellos. A continuación, transcribo un párrafo de su obra esencial " Interpretación Esotérica de los Evangelios":
"Antiguamente el oro era el único elemento que se utilizaba en las transacciones comerciales, de modo que el límite de la riqueza era la del oro existente en la tierra, conservando así su simbolismo, el cual permitía al hombre descubrir que la auténtica riqueza es la luz (1). Pero con el paso del tiempo, como sea que las reservas de oro no bastaban para realizar las ambiciones desenfrenadas de los hombres, se abandonó el oro como referencia de valor, fiándolo todo en el billete de Banco. A partir de entónces, la naturaleza fue obligada a trabajar por encima de sus posibilidades, la máquina del mundo fue forzada y ahora, al cabo de cinco siglos de trabajo desaforado, iniciado con el llamado Renacimiento, la tierra ya no es capaz de absorber los venenos que el hombre le arroja y todo está polucionado y corrompido."
"Interpretación Esotérica de los Evangelios", Volumen 1, Arkano Books,1999, Pag.101
1) Dice Kabaleb más arriba en su texto: "Esta luz cristalizada se llama oro,un mineral solar que es una acumulación de luz pura"
"Antiguamente el oro era el único elemento que se utilizaba en las transacciones comerciales, de modo que el límite de la riqueza era la del oro existente en la tierra, conservando así su simbolismo, el cual permitía al hombre descubrir que la auténtica riqueza es la luz (1). Pero con el paso del tiempo, como sea que las reservas de oro no bastaban para realizar las ambiciones desenfrenadas de los hombres, se abandonó el oro como referencia de valor, fiándolo todo en el billete de Banco. A partir de entónces, la naturaleza fue obligada a trabajar por encima de sus posibilidades, la máquina del mundo fue forzada y ahora, al cabo de cinco siglos de trabajo desaforado, iniciado con el llamado Renacimiento, la tierra ya no es capaz de absorber los venenos que el hombre le arroja y todo está polucionado y corrompido."
"Interpretación Esotérica de los Evangelios", Volumen 1, Arkano Books,1999, Pag.101
1) Dice Kabaleb más arriba en su texto: "Esta luz cristalizada se llama oro,un mineral solar que es una acumulación de luz pura"
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