26.2.09

Un poco de ruido.
Apenas un poco de sombra
según la hora del día,
y nada más.

Nada menos
que sombra y ruido.

Y una petulancia
que daría risa
si acaso hubiese alguien
o algo para prestar atención
a semejante infundio.

15.1.09

Fragmento de la Novela "Y Juramos con Gloria Morir" de Manuel Gerardo Monasterio



Tough gamblers

(Verónica y yo)


Lo sabíamos.

Jugábamos a la ruleta rusa

y sabíamos que la matemática

nos había condenado.

Lo sabíamos.

Sabíamos que inevitablemente

alguna vez nos besaría una bala.

Y jugamos hasta el fin.


Andrés De Garnier


Los amantes

se acarician

regocijados.

Ellos sólo ven

el capullo en flor.

Andrés De Garnier, en aquella Primavera furtiva de 1979


Un tenue aroma a incienso envolvía la planta baja cuando entró a la casona. La quietud era como una entidad viviente, a medida que el anochecer comentaba a trepar derramándose suavemente por los cristales de color de los amplios ventanales. La sala estaba llena de iridiscencias que convocaban al alma a emprender un vuelo celeste.

Se dirigió a la cocina para prepararse un té. Percibió alguna presencia sin escuchar nada en particular. Observó el resplandor de la hornalla y se dejó llevar por la melodía del fuego alumbrando en la penumbra, jugando con el agua en la pequeña pava enlozada que había traído de algún viaje por Europa. Volvió a sentir que no estaba solo. No se inquietó. Se sirvió el té con cierta morosidad, disfrutando como en un antiguo ritual. Se sentó en e1 sillón principal y dejó que los reflejos lo llevaran a esa tierra misteriosa que los colores evocaban en él. En el silencio que se había concentrado en torno, escuchó un murmullo suave. Pequeñas voces, delicadas risas entrecortadas. Aguzó el oído. Persistió la brisa de susurros que venían de algún lugar en el piso superior. Se acercó, muy despacio, hasta la escalera. Los murmullos crecieron asumiendo, aún en el umbral de su intuición, una forma conocida. Lentamente intentó subir, pisando de tal manera que la madera no crujiera delatando su presencia. Notó que el corazón le había comenzado a latir más rápido. No era miedo. Y en ese instante descubrió que sabía lo que estaba ocurriendo. Había llegado demasiado lejos. La gota persistente y tenaz finalmente había logrado infiltrarse a través de la piel del deseo. ¿O acaso de la venganza? Demasiado había insistido en ello, con una pasión obsesiva que ocultaba en su porfía algo mas que un interés sociológico. Era la obsesión de traspasar todos los límites accesibles. Quebrar las estructuras de lo propuesto. Innovar fuera de todos los ámbitos de lo establecido. Disolver las cadenas, aún aquellas que podían estar actuando como línea protectora de demarcación.

Una combinación de humores contradictorios había comenzado a navegarlo inundando sus tejidos. Siglos de condicionamiento visceral se desmoronaban sobre su sangre invadiéndolo de sensaciones paradójicas. Era un dolor que producía un placer de espanto. Era un placer extremo que no se atrevía a analizar. Se dejó llevar. Su interior danzaba al ritmo de un aluvión hormonal desconocido. Los sentidos estaban en un estado de alerta agónico. Podía escuchar ahora mejor los murmullos. Eran suaves quejidos amorosos que lo resultaron pavorosamente bellos. El corazón le viajaba a una velocidad que lo obligó a detenerse para respirar profundo, para intentar calmar la orgía neuroquímica que se había desatado en él. El perfil del murmullo le era ahora completamente familiar. En parte lo sentía suyo. La furia iba perdiendo la batalla contra el deseo. Trató de no provocar ningún ruido que pudiera quebrar la mágica escena. Había llegado arriba con éxito. Se asustó ante la intensidad de su propia pasión. En la penumbra derramada los cuerpos brillaban levemente con un encanto delicioso. Los pechos de Verónica, pequeños y erguidos chispeaban como agitados por dulces explosiones interiores. Pudo identificar el perfil del muchacho y no le molestó. Su deseo había terminado con los vestigios de cualquier otro sentimiento que hubiere podido albergar. El deseo, el puro deseo lo colmó, catapultándolo a un mundo de luces y murmullos y frágiles presencian apenas insinuadas. Y otro sentimiento lo fue alcanzando. Una emanación de inconcebible blasfemia. Sus ojos se habían trocado en dos grietas abismales a través de las que asomaba Dios para deleitarse con la visión de Adán y Eva allá, en el fondo del pecado que El mismo había inventado, para solaz de su tedio infinito.

"Quien obtiene de pronto un noble premio en los años

fecundos de su juventud, se eleva lleno de esperanza.

Su hombría adquiere alas, posee en su corazón algo

superior a la riqueza. Pero breve es la duración del de-

leite humano. Pronto se derrumba; alguna horrible de-

cisión lo quita de raíz. Flor de un día! Esto es el hombre,

una sombra en un sueño. Sin embargo, cuando el divino

esplendor lo visita, un resplandor brillante se cierne

sobre él. Y la vida es dulce.”

Píndaro

“Dejo a Sísifo al pie de la montaña.

Se vuelve a encontrar siempre su carga...Hay que imaginar a Sísifo dichoso."

Albert Camus


Entró por un largo pasillo de la calle Tucumán y llegó hasta el fondo, donde se escondía un amplio habitáculo del que emergían volutas de humo y un tufillo a ranciedad mitológica. Penetró cumpliendo un ritual familiar que lo transportó al otro mundo que añoraba. Viejos maníacos y jovencitos espectrales dialogaban en la tensa jerga matemática completamente cerrada en sí misma. Un verdadero universo paralelo. La piedra filosofal para las almas hastiadas de la realidad establecida. Un mundo perfecto, imposible y perfecto en medio de la locura colectiva y milenaria. Un mundo lleno de lógica y belleza inaccesibles para los que no conocen las leyes que lo rigen. Porque la música o la poesía pueden ser apreciadas, hasta un punto, por gente sin conocimiento de sus reglas. Pero este es un universo hermético. El último reducto del elitista irreversible. Allí no vale ninguna democracia. No hay simpatías, ni acomodos, ni premio consuelo. Es aplicar con sabiduría las leyes inexorables o morir en el intento. Es el paraíso de la abstracción absoluta. Un nirvana pequeño a imagen del Nirvana mayor. El limbo final de los marginados y los insatisfechos. Allí, hora tras hora, juegan a ser Dios y rechazan la realidad exterior. Afuera quedan las miserias de las esposas insoportables y de los hijos exigentes, de los jefes aplastantes y de los empleados incompetentes, o acaso de los pacientes insufribles. Ninguno de ellos tiene acceso a este paraíso inexpugnable de la imaginación.

La lucha eterna se pone en marcha cuantas veces ellos lo decidan. Los mundos caen y vuelven a surgir. La vida y la muerte se suceden una y otra vez, con el ritmo del vértigo que ellos imponen a su antojo.

El día se enfrenta a la noche en un combate sin fin. Y a pesar de todas las ilusiones, no siempre gana el bien. Se dice que sale con iniciativa, ventaja leve, por cierto, fácilmente equilibrable. Y una vez logrado el equilibrio, la noche tiene la oportunidad de agigantarse. De volcarse sobre el día con garra famélica para imponer la oscuridad sobre el terreno elegido.

Sesenta y cuatro estaciones en el vía crucis eterno. Sesenta y cuatro estaciones que se repiten en el oráculo legendario de los sesenta y cuatro hexagramas chinos. Los antiguos ocultaron sus misterios tras el juego. Los modernos, llenos de soberbia y de chatarra, sólo ven lo que aparece ante sus ojos. Sin embargo, la sagrada gematría dice que sesenta y cuatro significa Aletheia, Verdad en griego. Sesenta y cuatro casilleros tiene el cuadrado mágico de Mercurio. Y la madre del Buddha nació en una familia que poseía sesenta y cuatro cualidades o virtudes. Confucio vivió sesenta y cuatro generaciones después de Hoang-Ti, y San Lucas cuenta que Jesús viene sesenta cuatro generaciones después de Adán. Sesenta y cuatro son los Devas de la estirpe Abhavara de los hindúes. Ocho por ocho. Los griegos dijeron que todas las cosas son ocho. Las octavas rigen el universo. Ocho son las bondades primordiales del cristianismo. Ocho desgracias le ocurrirán al malvado y ocho recompensas tendrá el justo, decía Juan Heydon. Dionisos nació el octavo mes, y se decía que los niños de ocho meses deben morir, porque sólo era permitido vivir, habiendo nacido de ocho meses, a los semidioses. Los judíos están invadidos por el ocho. La circuncisión se realizaba al octavo día del nacimiento, en la Chanucah encendían ocho cirios que duraban ocho días. En los exorcismos, dice el Talmud que Leví utilizaba ocho cuchillos. Luego Samuel utilizó ocho vasos ante el Rey de Persia y Abají ante Rabbi Rava usó ocho huevos. Ocho fueron los profetas que descendieron de Rahab y profetizaron que el arpa que habría de tocarse frente al Mesías tendría ocho cuerdas. Y que siendo siete el numero de la creación, ocho es el de la regeneración. 0cho almas se salvaron en el Arca legendaria y Noé fue el octavo en salir. Su nombre en Hebreo significa ocho veces ocho, sesenta y cuatro otra vez. Ochocientos ochenta y ocho es el número de Jesucristo. Todas estas cosas, en verdad, las ignora la mayoría de los que manipulan el mágico tablero. Pero Andrés de Garnier sabía todo esto, y mucho más, tanto más acerca de ello que sólo enumerarlo representaría un bochorno insoportable.

La mayoría ignora que está moviendo el mundo al mover los inermes muñequitos de madera. Andrés sabía bien lo que hacía cuando por e-enésima vez se sentó frente a las piezas.

El ajedrez lo había alcanzado en aquella mítica edad en que suele hechizar para siempre. Tendría unos doce años cuando su madre le enseñó a mover las piezas. Guiado por voces sólo audibles para él, se adentró

en el Misterio, estudiando los libros que el mismo fue eligiendo, sin ninguna orientación exterior. Su favorito en aquellos tiempos era "The development of a chess genius", una colección de partidas de la primera época del magnífico Alekhine. A1 mismo tiempo se devoraba todo dato que pudiese encontrar acerca de la vida del monstruoso moscovita que se bebió el ajedrez, la vida y el whisky por galones dejando un tendal de muertos en camino hacia la gloria del tablero.

Andrés iba y venía del ajedrez. Era una pasión torturante que no podía abandonar. Era como una fiebre recurrente de la que uno se recupera un tiempo para volver a caer luego, una y otra vez. Encontraba en el juego demasiada verdad como para abandonarlo. Asimismo no le interesaba la competición establecida y lo aburría la imbecilidad de los profesionales a los que no interesaba la verdad, sino el aspecto más primitivo del juego. Solía explicar que en el ajedrez no es posible la mentira. Todo lo que se proponga como cierto debe ser probado de inmediato. No hay posibilidad de simulación ni de argumentos. Por eso le resultaba inevitable volver una y otra vez a nutrirse de esa elemental veracidad cada vez que la falsedad colectiva lo abrumaba.

El viejo adversario sonrió ante el inesperado encuentro. Andrés faltaba a la cita desde tiempo inmemorable. Ahora se ha quebrado ya la continuidad del tiempo profano. Andrés elige las piezas negras. Es lo mismo, ya que es Dios quien juega detrás del día y de la noche. Nuestro pobre intelecto no desea aceptarlo. Estamos programados para creer en los opuestos y nos vemos arrastrados a elegir. De lo contrario nuestro mundo se derrumba. Y nos aterroriza la posibilidad de que esta agonía finalice. Volvemos a elegir. Y volvemos a vivir para poder volver a morir.

El viejo ladino mira torcido como los alfiles, que en inglés se llaman “obispos”. Toma el peón frente a su rey y lo avanza dos casillas. El rey no dice nada. Esta callado e inmóvil. Cercado por la plebe. Es el símbolo del alma encerrada en el cuadrado sincopado de la sangre. Sin él no habría nada. Es el espíritu, la esencia de la vida. Y sufre la condena de verse sometido a fuerzas inferiores. Reducido en su movimiento a pasos cortos, de uno por vez. Obligado a guarecerse tras elementos miserables. Sin él nada es posible que sea. El juego existe porque existe él, y, sin embargo, no puede casi nada y depende por completo de sus siervos.

Andrés percibe la insidia del avieso enemigo. Es un jugador de ataque a rajatabla, muy inferior a é1 en el conocimiento de la sagrada teoría, pero sumamente peligroso en campo abierto. El viejo confía, no tanto en su lógica como en su avezada intuición, alimentada por años de devorarse, hora tras hora, la magia del tablero blanquinegro. Andrés lo quiere aplacar con movimientos concienzudamente estudiados. Hay que matar al repentista con el hierro de la metodología racional.

Andrés toma el caballero del rey y lo coloca en el tercer escalón frente al obispo. E1 prelado está tranquilo, mascullando quien sabe qué ocultas oraciones. Al viejo, mientras tanto, le tiembla su ojo miope. No está acostumbrado a maniobras laterales, prefiere el ataque frontal donde se agranda como un héroe con su juego de ataque. Avanza el hombrecito otra vez. Pobre soldado raso que no puede más que ir hacia delante, misteriosamente acotado por la jerarquía cósmica que se impone inexorable. Ya querría é1 que llegase su revolución francesa y su soñada democracia donde podría jugar a la igualdad. Mientras tanto debe seguir uncido al yugo de la ley establecida. Vamos, soldadito, hacia el punto cinco rey! El equino nervioso sabe que se ha de mover. Los obreritos se agrandan cuando apuntan un arma a la cabeza del poderoso, pero el caballo cuenta con una movilidad mayor y salta mientras el pobre lo contempla inmóvil, sin poder hacer nada.

La casilla cuatro dama está ahora ocupada por el ágil caballo saltarín. El centauro es una pieza verdaderamente mágica. Su movimiento recuerda las inscripciones de templos indios y tibetanos. Se mueve sobre esvásticas muchísimo más antiguas que las del delirio alemán. El viejo frunce la boca. No entiende nada. Se enfrenta sin duda a un acróbata cobarde que baila por el ring. Sus compañeros habituales, más valientes, lo enfrentan en el estilo que é1 mejor conoce. Sí, más valientes, de seguro. Pero también sucumben rápido ante su destreza superior en campo abierto. Es menester que obligue al joven a salir al llano. Allí lo va a golpear. Avanza sus peones. Ataca al ruin caballo que huye otra vez. El viejo siente que la energía del tablero es toda suya. Tiene espacio, está contento. Vuelve a atacar y la bestia se vuelve a mover. El viejo no sabe que en Oriente hay artes milenarios que estudian la estrategia de no estar. Andrés conoce la forma de jugar con la fuerza desbordada del adversario utilizándola en su propio beneficio. Es poético, por cierto, acompañar al otro en el movimiento de su muerte sin ejecutarlo uno directamente. Es una forma de suicidio, o de homicidio consensuado. El viejo continúa maniobrando con ciencia torpe y garra feroz. Andrés gana un peón. Por un momento la energía de la muerte se expande como una densa niebla sobre el campo. Pocos jugadores se han fijado en ese detalle. El único, tal vez, en sospecharlo, fue el melancólico príncipe danés que el mundo conoció como Aron Niemzowitch. Cuando alguien muere, el tablero se llena de una energía especial por un momento. Andrés también sabe que los dioses se alimentan de la vida y de la muerte de los hombres. Por un instante el viejo goza otra vez de su inicial iniciativa. Parecieran trocados los papeles. El joven, como un viejo, domina sus instintos y controla su pasión, mientras el viejo se desborda como un niño. Ha dejado agujeros por todo su terreno. En su afán por acabar rápidamente con el insolente enemigo, ha desprotegido sus filas de manera irreparable. Andrés, que aguardaba agazapado, sale con certeros y frontales movimientos al asalto final del pobre monarca condenado y lo ejecuta de forma sumaria. La piedad no tiene lugar en este juego, como Andrés tuvo que descubrir dolorosamente.

El viejo se limpia con un pañuelo raído las babas de su senectud y de su furia. Quiere y pide salvajemente la revancha. Andrés está aburrido. Sabe, además, que el jugador sagaz jamás tienta al destino. Ya es suficiente. Mejor que sangre el viejo por la herida de su orgullo roto. Mañana, algún guerrero anónimo vencerá al joven, vengando al viejo sanguinario que yace derrotado. Pero no será hoy. Andrés partirá como llegó, con gesto altivo y sereno.

Al salir lo azota la noche que se las ha arreglado como siempre para encaramarse sobre el día, que como el viejo ha caído vencido. Mañana volverá otra vez la luz. Pero por ahora las tinieblas mandan.

Andrés camina con un peso milenario. Ahora él es el Anciano de edad innumerable. Piensa en Sísifo otra vez. No disiente con Camus. Simplemente ve las cosas desde una perspectiva diferente. A Andrés no le interesan en absoluto la tristeza o la felicidad de Sísifo. El sólo quiere asesinarlo. Y liberarse para siempre.

Fragmento de la Novela "Y Juramos con Gloria Morir" de Manuel Gerardo Monasterio



[1] Término del ajedrez, que se aplica aquí en el sentido de “al que le toca jugar en ese momento, pierde indefectiblemente”

Capítulo XVI- United Fruit Forever


Estaba en medio de una jungla en el espacio estelar. Alzó la mirada y vio dos soles verticales sobre su alma.

El hombrecito estaba frente a é1, sentado contra un plátano gigantesco. Andrés se sobresaltó. El otro sonreía cuando le dijo,

-Estás metido en un lindo follón, no es así?-

-Qué te parece! -

- Yo sé muy bien de qué se trata. Mira, yo me quemé los cojones por esos hijos de puta. Mi alma era un volcán que reía en medio de las tinieblas de mi pueblo. Porque yo era libre. El único hombre libre entre todas aquellas cucarachas a las que amaba desesperadamente. Lo que yo no sabía entonces es que el hombre ha nacido muerto. Y yo era uno de aquellos abortos cósmicos que llegan de tanto en tanto, y estando vivo, estaba condenado a sufrir como un bendito. Salvo unos cuantos creyentes que durante un tiempo me acompañaron, estuve cercado por cerdos y ratas. Y América era una gangrena gaseosa que me estaba consumiendo. América era un chancro en mi alma. En mi alma como agua clara que se me estaba muriendo de América que se me había caído encima y no me dejaba respirar. Yo había soñado con un mundo diferente. Un mundo donde la brisa se llamara libertad y el agua decencia. Donde el pan fuese dignidad alimentando la esperanza del trabajo solidario de unos que vivieran como hermanos no sólo en el discurso y la palabra. Pero era inútil, porque todos estaban muertos, o casi todos. Y yo estaba cercado por ratas y por cerdos. Por hormigas coloradas que se habían encaramado a mi cuerpo y me habrían de alcanzar el corazón.-

Andrés escuchaba iluminado. La presencia entraba en su cerebro como una danza de luces que lo iba colmando con un júbilo agudo, esclarecedor y doloroso. El hombre continuó,

-Ahora ya lo veo todo claro desde aquí. Desde mi cielo personal construido con mis manos y mis cojones luminosos, entregados en pos del ideal que forjé para nadie. Para nadie. Porque, ¿sabes? Hay unos chicos allá, con muy buenas intenciones. Pero todo sigue siendo inútil, porque los que están vivos, verdaderamente vivos, son siempre demasiado pocos. Y el peso de los muertos acaba por tumbarte. Y el olor de la muerte se te va metiendo por la piel, y tu también comienzas a morir vertiginosamente. De otra muerte. De una muerte que se llama indiferencia y soledad. Es una historia que se repite sin fin. Es una calesita de pueblo con sus viejos caballos cansados y su musiquita quebrada que dan pena. Y no quisiera mirar. Pero no puedo dejar de mirar. A falta de un dios que mire con la mirada con que yo los miro sigo mirando. Y cada vez que miro me desbordan las lágrimas y el corazón se me derrama. ¿No has sentido alguna vez mis lágrimas, mis verdes lágrimas lloviendo sobre tu alma? Acabarás aquí conmigo, finalmente. Porque no hay nada que hacer. Nunca habrá nada que hacer. Pero vale la pena a pesar de todo seguir haciéndolo para siempre.-

El hombre era ahora una bola luminosa que lo enceguecía.

Se despertó agitado como un niño en víspera de fiesta. Salvo estar en su cama de la casona de Caballito, no había razón para creer que hubiese sido un sueño. Había estado con Augusto César Sandino.

Fragmento de la novela "Y Juramos con Gloria Morir", de Manuel Gerardo Monasterio

3.1.09

Hay películas incomparables, con actuaciones irrepetibles. Como Joan Crawford en "Humoresque", conocida en castellano con el poético -y muy apropiado- título, "De amor también se muere".





Aqui, la inefable Joan Crawford con su partenaire en Humoresque, John Garfield.


La historia, los diálogos, la música, y las actuaciones, en particular la deslumbrante y arquetípica
construcción que Joan Crawford realiza con su personaje, Helen Wright, hacen empalidecer y empequeñecen lo que se puede ver hoy en el efectista mundo de Hollywood.

Es muy difícil entusiasmarse actualmente con algo luego de ver -y volver a ver una y otra vez- semejante maravilla.




"Helen Wright", a punto de "morir de amor" en "Humoresque".
Más allá de las palabras.

20.11.08

Reputísima tierra mia
clavada en mis pupilas
como una mujer perdida
para siempre entre gritos,
llamaradas y lamentos.
Violada y muerta y renacida,

reencarnada en otras tantas vidas
que serán asesinadas.

Reputísima madre mía,
tierra ausente y enemiga
que tengo que sacarme
del corazón como una espina
para poder alejarme
para nunca y para siempre.

Amada-odiada y entregada,
pero perdida más que nada.
Como un hijo muerto
de repente en un pantano,
pero mil veces muerto
y cayendo siempre
sin que puedas agarrarlo.


Arrancarte de mi sangre
como a la mala hierba
que se llevará consigo
los pedazos de mi vida
con ella entretejidos.

Hembra triste
que me clava la mirada
y me condena a un amor
tan triste y vano
como su tierna mirada,
en la que tiemblan sin remedio
un millon de niños crucificados,
perpetuados como clavos
en mi trágica mirada

que sangra con ellos
para siempre,
para nunca

y para nada.


Escrito en Guayaquil, camino a Buenos Aires, el 19 de Noviembre de 2008


En Guayaquil, Ecuador, pequeño país del Alma enorme.


7.11.08

"America" es un país gracioso. Es decir, podría ser gracioso si acaso no fuese sangrientamente trágico.

Escribo "America" porque los "americanos", creyéndose el ombligo del mundo, se llaman a sí mismos "americanos"...
Nosotros...bueno, nosotros "sólo" somos Latinoamericanos...No americanos "verdaderos" sino quizás una suerte de subclase. A pesar de que Colón llegó por primera vez a lo que hoy llamamos Las Antillas, y Américo Vespucio fue un italiano (un Latino, por supuesto) que murió en España.

Pero no debemos olvidar que para los Americanos, la historia comienza en 1786. Por lo menos la historia que merece ser contada.

El gobierno de "America" ha asesinado a 1.000.000 de Iraquíes (podrían llegar a ser 1.200.000) desde que comenzó la Cruzada de Bush en busca de las ahora ya míticas "armas de destrucción masiva".
America representa el así llamado "Primer Mundo", y Edgar Morin llama a nuestra especie "Homo-Sapiens-Demens". Siguiendo esta línea de pensamiento-que considero bastante interesante- "America" podría ser vista como la verdadera representante de la parte tanto "Sapiens" como "demens" del ser humano.

Por favor, permítanme estas divagaciones, ya que sólo soy un frágil Latinoamericano del "Tercer Mundo", y mi "Tercermundez" puede haber dañado mi criterio. Pero simplemente no logro comprender cómo un pueblo que permite que su gobierno entable una guerra contra un lejano país Islámico como Iraq -ahorcando de paso a un "Saddam HUSSEIN", termina eligiendo a un Barack HUSSEIN Obama.
Pero admito que la capacidad para comprender estas cosas puede sencillamente estar más alla de las posibilidades de un pobre ciudadano del Tercer Mundo como yo.

Este mismo País-Rey del Primer Mundo posee una "Inteligentzia" Hollywoodense representada por Steven Spielberg, Susan Sarandon y Brad Pitt, que está luchando por los derechos matrimoniales de los homosexuales.
Resulta que, siendo yo un Latinoamericano con orientación biologista -y aunque jamás haría algo en contra de alguien basándome en su orientación psicosexual-no puedo entender cómo un matrimonio entre homosexuales pueda considerarse como algo natural -al estilo de una relación varón-mujer- desde una perspectiva biológica.

Comprendo perfectamente que mi posición dista mucho de ser "políticamente correcta" de acuerdo con el estandard actual, pero defenderé mi derecho a pensar así, como el salvaje del Tercer Mundo que soy.

En plan de confesiones, tampoco puedo comprender cómo un Sistema que sólo ha traído desastres sin tregua a este todavía bello planeta azul,pueda ser llamado "Primer Mundo". Esto es algo que simplemente desafía de manera decisiva mi imaginación.

Lo único que se me ocurre es que, después de todo, quizás Edgar Morin esté equivocado, y lo que él llama "Homo Sapiens-Demens", sea en realidad simplemente "Homo Demens-Demens".

Algunas veces pienso que la especie humana ha sido puesta sobre este planeta por una fuerza alienígena para destruir el Eco-Sistema, y prepararlo de una manera más afín con su propia naturaleza para el día que terminen de instalarse aqui.

Hace un tiempo atrás fue criticado por catalogar a Estados Unidos como una "democracia poco científica". Pero siendo como soy un especimen del Tercer Mundo, puede que me falte la capacidad de comprender esta -y muchas otras cosas- confundiéndolas de tal manera que para mí resultan tan sólo una absoluta locura.





26.10.08




¿NO ES INCREÍBLE EL PARECIDO?

24.9.08




He encontrado -en el sitio "Mágicas Ruinas- esta joyita que se publicó por primera vez en la revista "Pelo".

Es una entrevista que le realizaron al gran músico Enrique "Mono" Villegas, que siendo un hombre de exquisita sensibilidad, con conocimiento cierto de lo que hacía, sufrió bastante en esta Argentina siempre tan difícil para todos aquellos que saben y sienten.
El "Mono" no tenía pelos en la lengua, como verán, y no le interesaba quedar bien con nadie.
Los amantes del Jazz la disfrutarán tanto como la he disfrutado yo.

Manuel


Una banana en la oreja

Contradictorio y controvertido, lúcido y aclamado, Enrique “Mono” Villegas es algo más que un gran pianista. Pasó la barrera del tiempo y el éxito, y quizás por eso tiene un calificativo para cada música, en cada momento. Su idioma es el jazz, que ahora ha tomado para el rock una significación muy diferente del antagonismo de los comienzos. A través de esta nota quedó reflejada la vitalidad de un músico y su música, la potencia casi profética de Villegas, más allá del misticismo y la adulación.


Enganchada en un espejo, la tarjeta de fin de año de Ara Tokatlian desde Nueva York es la demostración de que el discípulo no olvidó al maestro, ése que con 55 años de jazz y 64 de edad tiene toda una historia de músico y de hombre. Pero esa dualidad es una síntesis: en Enrique Villegas, su personalidad no tiene sentido sin su piano, ni su piano sin él. Él es una unidad donde se confunde Erroll Garner con Horacio Salgán, el futuro con el pasado, la palabra con el acorde, la bronca con la broma, la calle con su individualismo.
Aunque no presente hacia mediados de año, como está en sus planes, el estreno mundial de la segunda rapsodia para piano y orquesta de George Gershwin en el teatro Colón, acompañado por Charles Mingus y Gerry Mulligan, Enrique Villegas hoy ya es símbolo de música. Que censure el rock o haya visto la película Woodstock, o elogie a Crosby, Stills, Nash and Young y Richie Havens es tan anecdótico como lo es cualquiera de sus recuerdos.

¿Qué sucede con la música en la actualidad?

Desde que comenzó el “show-business” en Estados Unidos, se terminó la música, todo es negocio, y ya dije que no hay música popular sino letras populares. El ochenta y tanto por ciento de la humanidad tiene una banana en la oreja y no siente ningún placer escuchando música. A nosotros, los músicos, nos gusta la música pura, no el canto. Yo soy enemigo de los cantantes, salvo rarísimas excepciones, cuando se usa la voz humana como un instrumento más. La paradoja es que la voz humana es el más perfecto de los instrumentos, pero nadie la usa como instrumento sino para hacer pulsaciones e histerias. Es horripilante: desafinan como perros y son ídolos populares que ganan millones de pesos. Además, le ponen tal cantidad de sonido que van a volver locos a todos los muchachos, porque no se puede escuchar música tan fuerte. Hay una parte de la juventud a la que le gusta porque está totalmente desorientada, porque no cree en nada; parece que sienten un gran placer en juntarse, uno al lado del otro, ciento cincuenta mil tipos para escuchar, por ejemplo, a Elvis Presley que grita y hace movimientos sensuales. Todas son sustituciones porque no tienen ninguna identidad.

¿A qué atribuís que tanta gente se identifique con el rock?


No tanta gente, porque no hay ninguna persona de treinta años para arriba que se identifique con el rock. Los que están con el rock son todos muy pibes, y muy explotados. Desde que los norteamericanos descubrieron que el hijo le sacaba un dolar al padre para comprarse dos o tres discos -porque los rompe en seguida- surgió todo este asunto con Bill Haley y no sé quién más. Además es una cosa, desde el punto de vista musical, totalmente horripilante que un tipo haga un ta-ta-ta durante diez minutos, sin ninguna variante; lo mismo que la letra repita el mismo sonsonete y a los gritos. Eso, para un músico que tenga oído, resulta insoportable. Esto ya lo relató Aldous Huxley en el libro “Un mundo feliz”. En la música de vanguardia, nadie toca el instrumento como es; le pegan, lo rascan, lo rompen. Esta barba (en alusión al redactor que lo entrevistó) y los pelos largos que usan ustedes son por imitación; son todos monos y eso que a mí me dicen el “Mono”. ¿Qué discos pasan por la radio? ¿Qué argentino entiende inglés?.


¿El jazz no es también una influencia externa?

No es una influencia externa. El jazz es producto de la rebelión de los negros, nada más; si los árabes no le hubieran vendido negros a los norteamericanos el jazz no existiría. Todo blanco que lo quiere tocar bien tiene que imitar a un negro. Además, los que estudian su instrumento sólo aprenden ese instrumento; en cambio, los negros imitan la voz humana con sus instrumentos en los blues. Cuando se toca bien, se necesita imaginación y no copiar a los demás, por eso hay muy pocos músicos de jazz desde que apareció hace cincuenta y tanto años. No sé en el rock, porque fue un gran negocio el que le ocurrió a un tipo con los Beatles. El contrasentido de esta música moderna es que se basa en la más antigua, que es la india, y empiezan a tomar temas que no tienen nada que ver con la melodía occidental. Lo mismo que los de jazz, de ahora se van al cante jondo, como Chick Corea, porque parece que no creen en el jazz. Y ahora en nuestro folklore se imita a los Swingle Singers y se incluyen ritmos de bossa-nova. Quiere decir que nadie cree en si mismo, por eso buscan identificarse con otro. No hay más identidad que ser uno mismo.

¿El músico blanco está capacitado para tocar buen jazz?


Los muy pocos músicos blancos que son buenos imitan a los negros. El jazz tiene su expresión propia, aunque hay músicos, como Gulda, que tienen un jazz propio. Gulda, europeo, es un gran valor en jazz, pero sus disco nadie los escucha. Una vez dije a una revista, cuando vino a la Argentina Weather Report, que acá los hinchas de jazz son despreciativos totales, hablaban en contra de ese grupo porque no entendían. Para mí fue el mejor conjunto de “free” que he escuchado, y ahora dicen que tocan rock por la compulsión, por el dinero
.

¿Qué opinión tenés del jazz-rock?


Lo que pasa por el jazz-rock es el dinero, que crece compulsado por los gangster del disco. Pero yo no escuché jazz-rock, escucho jazz o rock. Y el jazz influyó hasta sobre el tango. Y si lo de Cobián no es tango, mucho menos lo de Piazzolla, quien es un gran talento; lo demostró con su obra.

¿Por qué creés que el año pasado Piazzolla elogió el rock? Para tener más audiencia, como lo del jazz-rock, pero te quería aclarar que una cosa es el rock’n'roll y otra la música progresiva, donde todos son nombres comerciales que no existen en realidad. Hay una serie de muchachos que no saben agarrar el instrumento en sus manos, y se meten a hacer estas cosas. Esto es un gran comercio ahora, hay no sé cuántos conciertos de rock, y hasta se inauguró una sala con tipos desconocidos. Y hay un nuevo camelo acá: la música que representa a la ciudad de Buenos Aires. A la ciudad de Buenos Aires no hay ninguna música que la identifique; la representan la generala, el futbol y las carreras, el escolaso y el cafisio. La música es un arte abstracto que existe gracias a los pocos compositores que ha habido. Esa búsqueda de la música de Buenos Aires parece que es una vanidad o no sé qué, no entiendo. ¿Qué es lo que le pasó a Waldo de los Ríos? Y ahí viene la gran incógnita: ¿por qué se suicidó?. Creo que porque, como músico, estaba frustrado: él despreciaba la prostitución que había provocado. Ya lo dije una vez: cuando un artista se está mintiendo a sí mismo y a los demás, para ganar dinero -y el dinero trae la prostitución-, se acabó. Como no puede pegarle un tiro a toda la humanidad, se pega un tiro él; suicidarse es pegarle un tiro a toda la humanidad, y termina con la molestia, la lucha, el fracaso. ¿Qué es el éxito? Es cualquier cosa, y se termina en un segundo; se pone otro tipo de moda y el otro se puede morir de hambre. Y todo está manejado por tres o cuatro tipos que tienen todo: los discos y la promoción, que es el dinero que se gasta en ganar la simpatía de unos u otros. Todo es una combinación de la sociedad de consumo. Hay cosas curiosas: por ejemplo, Les Luthiers. Tienen éxito en cualquier parte donde van, y eso es humor. Es decir que lo que quiere la gente es reírse, para salirse de la tristeza total de la vida cotidiana. Pero esto se me ocurre a mí, no tiene ninguna validez.


¿El jazz es sólo para un reducido círculo de seguidores?


El jazz no ha sido, no es ni será nunca popular, pero es perenne y universal, y siempre se está modificando en todo el mundo, a través de la imitación de los negros, por supuesto. Y el jazz interesa en el mundo entero porque es la creación. Todo es conocimiento, conocer es amar, pero en la música hay hinchas y parece que si hay gente a la que le gusta el tango tiene que odiar el jazz y el folklore. Y hasta parece que hay personas interesadas en hacer esa guerra, cuando la música es una sola. La única diferencia es la música buena o la música mala, hay buen rock y hay mal rock. Lo interesante sería crear un idioma de música, porque la música argentina no existe. No existe porque es española o italiana o húngara o vasca o boliviana o peruana, y estas dos últimas sí existen porque surgieron de los indios. Pero como todos los indios se murieron, no quedó nada. Por eso decía, haciendo un chiste, que el único tipo que nos podía dar la música que había en esta tierra era Solís, pero apenas puso un pié acá le encajaron un flechazo y al día siguiente se lo almorzaron opíparamente. Y todo el tango y sus compositores eran italianos, aunque por eso se enojan mucho conmigo, pero es la verdad, y a nadie le gusta saber la verdad. Ya lo escribió Ionesco para el diario La Nación: la osadía de no pensar como los demás. La música clásica -que en realidad no es tan clásica- rompió las reglas que existían antes y creó otras nuevas. El primero que empezó fue Debussy, después los tres vieneses: Weber, Alban Berg y Schönberg. Y posteriormente vino la música aleatoria. Y lo que va a decir qué es lo bueno y qué lo malo va a ser el tiempo, la perennidad; dentro de seiscientos siglos, veremos. Por supuesto, se seguirá tocando Beethoven y Bach, porque son infinitos. Bernard Sahw decía: “Lo mejor de la música popular es que no es popular por mucho tiempo”. El camino en el jazz se dio con Jerry Roll Morton, Fats Waller, Duke Ellington, Thelonius Monk, Charlie Parker y John Coltrane; pero ahora no sé desde qué perspectiva tocar el jazz, porque desde el 70 al 78 no escuché más jazz. Y no escuché porque me vine de Estados Unidos para aquí, y es allá donde está el jazz.


¿Alguna vez escuchaste rock?



Lo último que escuché de rock fue en la película Woodstock, cuando estaba en Estados Unidos. Ahí escuché a un grupo formidable: Crosby, Stills, Nash and Young. Me pareció el de más talento de todos los que tocaron ahí. Los ritmos que hacían me parecían extraordinarios, originales. Otro que me gustó fue un negro que tocaba solo, Richie Havens, que era fenómeno. Formidable su voz y su manera de cantar, tenía mucho de blues.

¿El blues es el nexo entre el rock y el jazz?


Claro, el blues es la base de todo. Sin blues no hay jazz. Y Count Basie siempre ha tocado blues, salvo cuando hizo algunos comerciales, que hasta toca en forma de blues. El blues es el fundamento de todo, como es la vidala en nuestra música. Hay muy pocos cantantes de vidala porque es lo más difícil de todo; es mucho más fácil la que hizo Ariel Ramírez sobre Alfonsina Storni (Alfonsina y el mar).


¿Qué rescatás de la música popular argentina?


Los dos grandes maestros son Atahualpa Yupanqui y Adolfo Abalos, el santiagueño Coco Díaz, el salteño Cuchi Leguizamón. Y ahora hay un pianista que toca muy bien que es Manolo Juárez. Y también está Polo Gimenez, que le dan poca importancia, pero todos ellos son compositores. En el caso de Giménez, primero recopilaba y después comenzó a meter sus propias melodías, siguiendo los moldes melódicos y armónicos, que son inexorables. Si una zamba no tiene tales o cuales modulaciones no es una zamba. Lo que pasa es que una mentira repetida millones de veces se convierte en media verdad, pero nunca en verdad completa, cuando sale la verdad, sonó la mentira.

¿Siempre pensaste que en los conciertos de rock hay demasiado volumen?


El otro día entré en el Coliseo, no sé quien estaba, y tuve que salir porque el sonido me tiró para afuera, no podía escuchar. No voy a los conciertos de rock porque le ponen demasiado volumen, al que le gusta la música eso no lo puede soportar. A los pibes, que no saben nada de música, eso les parece lindo, por eso los pianistas tocan perfectamente mal porque el público no entiende nada de piano; entonces cualquier tipo que toque es un gran pianista. Y ni el piano saben tocar, tienen un gran éxito, son buenos mozos, las viejas los adoran.


¿Sabías que últimamente se ha despertado un gran interés por el jazz entre los músicos de rock?

Estoy convencido de que cuando los músicos de rock entren en el jazz no van a ir más al rock, porque el jazz es un pasito más adelante. Lo mismo que cuando se sale de Chaicovsky se va a Debussy. La música siempre va hacia adelante, porque siempre ha habido tipos que rompieron todo, por ejemplo Mozart. No se puede explicar el fenómeno, porque desde los tres a los treinta y tres años escribió, y todo lo que hizo son obras maestras. Es inexplicable, solamente se comprende pensando en que Dios existe. Para probar lo contrario está Ginamaría Hidalgo.

¿Dónde se encuentra la diferencia entre el jazz y el rock?


La diferencia entre estos dos estilos se encuentra en la forma de tocar la batería, porque las frases son casi las mismas. Los riffs de ahora son los que hacían antes, hace muchos años, cuando se acompañaban solistas. Acá no, se hace la melodía principal de un riff, por eso un bajo tiene mucha importancia. Además, el “obstinato”, el repetir las cosas para que a fuerza de oírla la aprendan. Los músicos tampoco dominan sus instrumentos, salvo muy rara excepciones. Lo mismo ocurre con el dixieland, en el jazz, ninguno de sus músicos toca bien el instrumento, si tocan bien es porque tocan jazz moderno. Pero siempre se ha dado un enfrentamiento entre los músicos de distintos estilos: el de la típica contra el folklore, el de folklore con el de jazz, eso parece que está hecho así. Para mí, no, yo toco todo, menos rock. Porque además no está el piano en el rock, están todos los teclados eléctricos, el calefón, que los odio. El piano es el rey de los instrumentos, porque es una batería, una orquesta, porque se imita el agua, el fuego, todo, pero para el que sabe tocarlo. Yo tenía siete años cuando aprendí a tocar piano, y a los nueve empecé a tocar jazz, en el año ‘22.

¿Para vos la música es un lenguaje universal?


He terminado con la mentira de que la música es un lenguaje universal. La música es un idioma como lo es el inglés, el francés o el castellano. El que habla y conoce el lenguaje de la música la entiende; el que no, se asombra pero no siente ningún placer. Para nosotros, los músicos, escuchar música instrumental es un placer físico inexplicable, que entra por uno solo de los sentidos: el oído. Y gritamos de gozo y placer, compartimos las cosas, mientras que los tipos que están serios, duros, están listos; están exentos del exquisito placer de escuchar música, del que está exento la mayor parte de la humanidad. Eso me pone triste, porque escuchar música es gratis. La gente se aburre de la música, por eso, por eso necesita del ballet, la ópera, la palabra. Los pianistas y los solistas con orquesta tienen más éxito que la música de cuarteto y septiminos; la música de cámara no existe, es muy árida para el común de la gente. Ahora se cree que si a alguien no le gusta la música es ser inculto, y no tiene nada que ver. No es cuestión de cultura sino de oído, la falta de sensibilidad es porque no se ejerce ese sentido. Mi duda ha sido siempre si la gente entiende mi música; como el hombre miente…
Creen que comer caviar con champagne da status, aunque no les gusta. Cuando toco, sienten algo realmente, o estoy de ídolo, soy el “Mono”. No sé si porque me quieren tanto, aplauden. ¿Pero entienden algo?

23.9.08

Haber nacido humano
en el planeta tierra
de ascendencia occidental y cristiana
en un país llamado Argentina.



Haber nacido humano
en el planeta tierra
de ascendencia occidental y cristiana.



Haber nacido humano,
en el planeta tierra.


Haber nacido humano.


Haber nacido.

¿Haber nacido?


La sombra del cachorro
de la perra castrada
ladrando al mediodía
al reflejo de una luna
imposible en el espejo.



That is the question.

24.8.08

“La Vida se nutre de Muertes profundas.
Quien no Viva su Muerte, Morirá su Vida"

Menuel Gerardo Monasterio en "Vigilia sin Tregua", Ed.Dead Weight-Losada, 1978


Decía Ortega y Gasset que “las creencias son lo que verdaderamente constituye el estado del hombre”. Y es prácticamente imposible no darle la razón.

Es por ello que no guardo esperanza alguna vinculada con lo "humano" y todo lo relacionado con ello.

En esa entidad preprogramada para creer y ser dominada por sus creencias, todos los caminos conducen a algún “nuevo” lugar del mismo laberinto memético*.
Esto es lo que llamé hace muchos años, en un corto ensayo, “Mousetrap”.

El hombre, aunque preferiría decir "el Golem", está diseñado para autorepetirse sin solución de continuidad.

Antes de que alguien venga con pseudo-soluciones instantáneas o pre-cocinadas al estilo nueva-érico yanki, debemos agregar que no se trata sólo de un problema de Software, sino que es asimismo un problema de Hardware. Esto es, el hardware mismo viene con las estructuras de Software integradas como en una placa onboard.

Esto obviamente significa que no basta con modificar el programa, hay que modificar también el “procesador” y el “motherboard”.

Por eso, quizás, anticipándome como buen perverso precoz, comencé a leer a Crowley a los 13 años.
Y no utilizo aquí la palabra “perverso” más que un sentido estrictamente etimológico, sin connotación moral alguna. Es decir “por otro camino” o “por un camino alter-nativo”. Porque es esencial comprender que la “salida” del laberinto humano, es por definición “contra natura”. Algo que el viejo Gurdjieff puntualizó más de una vez.
De allí mi interés por Foucault, es decir, por razones completamente difrentes a la de la mayoría –o totalidad?-de los investigadores filosóficos interesados en su obra.
A mí me interesa en Foucault lo que hay en él del ultérrimo Nietzsche o de Crowley.
Tiene que ser “contra naturam”, porque la “naturam” humana es la de un esclavo neurogenéticamente programado.
La ventaja que tenemos con respecto a los dioses es que sólo compartimos con ellos el 3%, en el otro 97% somos como un simple y robusto gorila. Pero ese 3%, que nos ha convertido en una aberración monstruosa, es lo que nos catapulta más allá del mundo instintivamente inmóvil de los mamíferos superiores.
Siguiendo este razonamiento inmediatamente desembocamos en eso que nos hace en cierta forma temibles y aborrecibles para los dioses, que nos envidian profundamente:
tenemos una proyección potencial superior a la de ellos.
Lo que explica en un contexto finalmente comprensible la extraña frase de nuestro amado Mevlana Jalaludin Rumi, cuando dijo:
“Somos más elevados que los cielos, más nobles que los ángeles”

o en una cita más conocida:

“Morí a la mineralidad y me convertí en vegetal;
a lo vegetativo asimismo morí y me convertí en animal.
Morí a la animalidad y me convertí en hombre.
Por lo tanto, ¿por qué temer la desaparición a través de la muerte?
La próxima vez que muera, traeré alas y plumas como los ángeles;
después de eso, volando más alto que los ángeles,
aquello que tú no puedes imaginar,
eso habré de ser.”

¿Hace faltar aclarar que en este contexto antiguo “ángeles” y “dioses” son lo mismo?

Lamento no creer demasiado en la versión ingenua de los jovencitos regordetes y sonrosados con etéreo plumaje y siempre solícitos para ayudar a los mortales en desgracia.
En cuanto a mí se refiere, conozco demasiado como para observarlos con simpatía. En realidad, representan exactamente lo contrario para el hombre, es decir, malas noticias.
Por eso, la próxima vez que creas ver a un ángel, no vaciles y mátalo.

Ojos para quien pueda -y quiera- ver.

* “La memética es el acercamiento científico a los modelos evolutivos de transferencia de información basados en el concepto de meme.
Un meme es, según las modernas teorías sobre la transmisión de la cultura a las nuevas generaciones, la unidad mínima de transmisión de la herencia cultural. El neologismo fue acuñado por Richard Dawkins, debido a su semejanza fonética con el término gen (introducido en 1909 por Wilhelm Johannsen para designar las unidades mínimas de transmisión de herencia biológica) y, por otra parte, para señalar la similitud de su raíz con memoria y mímesis.”
Wikipedia
"Mata, Señor,a aquel que, sin saber nada, osa enseñar a los demás el camino que conduce a las puertas de Tu Reino"

Antiguo proverbio de Medio Oriente



Si esta máxima Persa se aplicase en toda su extensión, le sobrevendría al mundillo de la "Nueva Era" una masiva mortandad.

Sólo una vez estuve en un prostíbulo, al que me llevaron cuando tenía 15 años. No sé bien para qué, porque para ese entonces ya no necesitaba esa "iniciación".
No me resultó edificante, ni en absoluto entretenido. Y conste que a pesar de ello guardo por esas dulces o tristes mujeres los más tiernos sentimientos en mi corazón.
Pero si me dieran a elegir entre un viaje a los burdeles y otro a los santuarios de los supuestos maestros espirituales de este siglo, no dudaría un instante en elegir a las putas, con la certeza de encontrar, bajo el disfraz de los pinturrajos y la forzada lujuria, corazones más puros que en aquellos infames y abominables lugares donde abunda aquella otra exudación horrible, que tal vez fuese el único pecado no perdonado por el Galileo: la hipocresía.


De cualquier manera, los supuestos gurúes y maestros del circo espiritual consumista, no engañan a nadie. Los que llegan mayormente lo hacen asimismo movidos por un deseo fraudulento, el de que alguien haga el Trabajo por ellos y se lo entregue ya predigerido y listo para consumir.
¿Quien es más pillo o más idiota, el que pretende conferenciar acerca de lo impronunciable o el que paga y se prosterna con la intención de escuchar nombrar lo innombrable?

No puede causar sorpresa, el que una empresa tan peregrina, tan sustancialmente absurda, termine casi siempre en un gran rechinar de dientes.

Pero como nacen más pillos e idiotas que cualquier otra cosa, el negocio de los empresarios "espirituales" está bien asegurado.
Sic transit gloria mundi

15.8.08

París, 10 de diciembre de 1976



Querido amigo:

El mes pasado, durante su visita a París, me pidió usted que colaborara en un libro de homenaje a Borges. Mi primera reacción fue negativa; la segunda también. ¿Para qué celebrarlo cuando hasta las universidades lo hacen? La desgracia de ser conocido se ha abatido sobre él. Merecía algo mejor, merecía haber permanecido en la sombra, en lo imperceptible, haber continuado siendo tan inasequible e impopular como lo es el matiz. Ese era su terreno. La consagración es el peor de los castigos -para el escritor en general y muy especialmente para un escritor de su género. A partir del momento en que todo el mundo lo cita, ya no podemos citarle o, si lo hacemos, tenemos la impresión de aumentar la masa de sus ``admiradores'', de sus enemigos. Quienes desean hacerle justicia a toda costa no hacen en realidad más que precipitar su caída. Pero no sigo, porque si continuase en este tono acabaría apiadándome de su destino. Y tenemos sobrados motivos para pensar que él mismo se ocupa ya de ello.


Creo haberle dicho un día que si Borges me interesa tanto es porque representa un espécimen de humanidad en vías de desaparición y porque encarna la paradoja de un sedentario sin patria intelectual, de un aventurero inmóvil que se encuentra a gusto en varias civilizaciones y en varias literaturas, un monstruo magnífico y condenado. En Europa, como ejemplar similar, se puede pensar en un amigo de Rilke, Rudolf Kassner, que publicó a principios de siglo un excelente libro sobre la poesía inglesa (fue después de leerlo, durante la última guerra, cuando me decidí a aprender el inglés) y que ha hablado con admirable agudeza de Sterne, Gogol, Kierkegaard y también del Magreb o de la India. Profundidad y erudición no se dan juntas; él había logrado sin embargo reconciliarlas. Fue un espíritu universal al que sólo le faltó la gracia, la seducción. Es ahí donde aparece la superioridad de Borges, seductor inigualable que llega a dar a cualquier cosa, incluso al razonamiento más arduo, un algo impalpable, aéreo, transparente. Pues todo en él es transfigurado por el juego, por una danza de hallazgos fulgurantes y de sofismas deliciosos.


Nunca me han atraído los espíritus confinados en una sola forma de cultura. Mi divisa ha sido siempre, y continúa siéndolo, no arraigarse, no pertenecer a ninguna comunidad. Vuelto hacia otros horizontes, he intentado siempre saber qué sucedía en todas partes. A los veinte años, los Balcanes no podían ofrecerme ya nada más. Ese es el drama, pero también la ventaja de haber nacido en un medio ``cultural'' de segundo orden. Lo extranjero se había convertido en un dios para mí. De ahí esa sed de peregrinar a través de las literaturas y de las filosofías, de devorarlas con un ardor mórbido. Lo que sucede en el Este de Europa debe necesariamente suceder en los países de América Latina, y he observado que sus representantes están infinitamente más informados y son mucho más cultivados que los occidentales, irremediablemente provincianos. Ni en Francia ni en Inglaterra veía a nadie con una curiosidad comparable a la de Borges, una curiosidad llevada hasta la manía, hasta el vicio, y digo vicio porque, en materia de arte y de reflexión, todo lo que no degenere en fervor un poco perverso es superficial, es decir, irreal.


Siendo estudiante, tuve que interesarme por los discípulos de Schopenhauer. Entre ellos, un tal Philip Mainlander me había llamado particularmente la atención. Autor de una Filosofía de la Liberación, poseía además para mí el aura que confiere el suicidio. Totalmente olvidado, yo me jactaba de ser el único que me interesaba por él, lo cual no tenía ningún mérito, dado que mis indagaciones debían conducirme inevitablemente a él. Cuál no sería mi sorpresa cuando, muchos años más tarde, leí un texto de Borges que lo sacaba precisamente del olvido. Si le cito este ejemplo es porque a partir de ese momento me puse a reflexionar seriamente sobre la condición de Borges, destinado, forzado a la universalidad, obligado a ejercitar su espíritu en todas las direcciones, aunque no fuese más que para escapar a la asfixia argentina. Es la nada sudamericana lo que hace a los escritores de aquel continente más abiertos, más vivos y más diversos que los europeos del Oeste, paralizados por sus tradiciones e incapaces de salir de su prestigiosa esclerosis.


Puesto que le interesa saber qué es lo que más aprecio en Borges, le responderé sin vacilar que su facilidad para abordar las materias más diversas, la facultad que posee de hablar con igual sutileza del Eterno Retorno y del Tango. Para él cualquier tema es bueno desde el momento en que él mismo es el centro de todo. La curiosidad universal es signo de vitalidad únicamente si lleva la huella absoluta de un yo, de un yo del que todo emana y en el que todo acaba: comienzo y fin que puede, soberanía de lo arbitrario, interpretarse según los criterios que se quiera. ¿Dónde se halla la realidad en todo esto? El Yo, farsa suprema. El juego en Borges recuerda la ironía romántica, la exploración metafísica de la ilusión, el malabarismo con lo ilimitado. Friedrich Schegel, hoy, se halla adosado a la Patagonia.


Una vez más, no podemos sino deplorar que una sonrisa enciclopédica y una visión tan refinada como la suya susciten una aprobación general, con todo lo que ello implica. Pero, después de todo, Borges podría convertirse en el símbolo de una humanidad sin dogmas ni sistemas, y si existe una utopía a la cual yo me adheriría con gusto, sería aquella en la que todo el mundo le imitaría a él, a uno de los espíritus menos graves que han existido, al último delicado.


E.M.Cioran

9.8.08






1801










Jefferson


2008...





Bush


1959...







De Gaulle






2008...












Sarkozy









1931...







Gandhi






2008...








Pratibha Patil












1930...




Sandino




2008...


Ortega




1958...



Frondizi






2008...


Cristina y Nestor Kirchner
<






1972...








Rucci



2008...







Moyano








1977...




Nelida Lobato



2008...

























Florencia de la V...



Manuel Gerardo Monasterio
Buenos Aires, 20:49 del 9 de Agosto de 2008

29.7.08

"Y Adán le puso nombre a todas las cosas"
Génesis


Ahora que todo ha sido nombrado
me avengo al Extasis

Desnombrarlo

Allí
en la desnudez de Significado
Habita el Ser
Celeste fondo
Alada Quietud!

Manuel Monasterio, "Vigilia sin Tregua", escrito en 1974, publicado en 1978






Poema XXIX...y final del libro Extinción de la palabra


Palabra,
ven a tu Final.
Y en lo que dure
imparte al mundo
la Extinción que te ha tocado.

Manuel Monasterio, "Extinción de la Palabra", 1981

5.6.08

Acabo de llegar del Noreste de mi bello y triste país.
Mi triste país donde unos pobres hombres se disputan
los equívocos goces de destruir el presente y el futuro de esta dulce y triste tierra.

Seguirán con su práctica macabra de cultivos feroces,
a golpes de agroquímicos y desmontes.

Allá, en mi dulce Misiones quedaron los otrora hermosos Guaraníes,
convertidos hoy en un amasijo de mendigos lamentables vendiendo como pueden sus inermes chucherías a los mismos gringos salvajes que destrozan sus bosques y envenenan sus ríos.

Toda esta pobre gente enferma,
que tanto me ha hecho rabiar toda mi vida,
ahora sólo me provoca una tristeza infinita.

¡Pobre gente rica!
¡Pobre gente muerta!
¡Pobre señora presidenta!
Con el alma tan dormida
y rodeada de tristes renacuajos.
Batracios tristes
que se tragan malamente
a esta pobre tierra nuestra.
Se la tragan como pueden,
y ahítos de mi tierra,
se le salen los trozos
de los niños masacrados
por las tristes comisuras
de los desesperados labios.

Niños del vientre hinchado,
niños del sistema nervioso devastado,
niños de la leishmaniasis letal
y del chagas subterráneo.
Tristes niños que a la triste
mayoría les importan un carajo.

Lo que importa es lo que vende.
La soja omnipotente de hoy
y el veneno que mañana
exija el sacrosanto mercado.

Y siempre un porcentaje más alto...

¿Cómo van a pagar tanta sangre?
Digo, ¿cotiza la sangre en el mercado?

¿Qué van a hacer con tanto mundo y tan sin alma?


Manuel Gerardo Monasterio
5 de Junio de 2008, a las 2:02 AM

11.5.08






Persistencia de prácticas aberrantes contra la condición humana
Por Manuel Gerardo Monasterio
Buenos Aires, Argentina
Febrero 16 de 2008




Mientras usted lee este artículo, quizá una joven esté saliendo de su hogar para no volver nunca más. Acaso se trate de una de las entre cuatrocientas a quinientas mujeres que son secuestradas anualmente en Argentina para ser vendidas como esclavas sexuales en un mercado mundial que, según las alarmantes cifras, es el tercero en el orden de ganancias monetarias internacionales (detrás de las drogas y las armas).









El “precio de venta” más alto que se ha pagado en Argentina por una esclava sexual es de 5.000 pesos (1582 dólares) y el más bajo, 150 pesos (aproximadamente 48 dólares)
La cifra mundial que la trata de mujeres, niños y niñas, genera, asciende ya a los 32.000 millones de dólares anuales.
Cuando la víctima es una niña, la ganancia anual que puede reportar su explotación es de 130.000 dólares.









Pero estos números jamás podrán describir el sufrimiento millonario al que este vil negocio condena a miles de personas en todo el mundo.
En la zona de la ya tristemente célebre triple frontera (Argentina-Brasil-Paraguay) un promedio de 3500 niños/as y adolescentes sufren alguna variable de violencia sexual, incluida su explotación física en burdeles.
Las cifras que las ONG especializadas han dado en el 2006, muestran que unas 100.000 personas procedentes de América Latina y el Caribe han sufrido en el mercado de trata personas.
Estos delitos van desde el liso y llano secuestro directo, hasta el secuestro embozado tras la fachada del ofrecimiento de un trabajo decente en algún lejano país.









Aspirando a algún futuro mejor, miles de muchachas son diariamente engañadas para ser luego sometidas a todo tipo de vejaciones, las que se facilitan mediante el uso de narcóticos o estupefacientes que les son administrados por la fuerza.









Quien imagine que este negocio solamente involucra a una red de delincuentes –proxenetas y madames- estaría cometiendo un grosero error. Para que este horroroso sistema de esclavitud pueda operar, hace falta el concurso cooperativo de una cantidad impresionante de sectores humanos que incluye funcionarios policiales, judiciales, aduaneros y políticos, sin contar a los principales protagonistas, quienes jamás salen a la luz, los miles de usuarios “de a pie” que incluyen a padres de familia, comerciantes, empresarios, financistas, banqueros, rentistas, obreros, intelectuales, artistas, y en fin, a toda esa caterva de gente espiritualmente empobrecida que anónimamente compra las caricias forzadas de esos cuerpos abandonados en la penumbra de uno de los negocios más antiguos de la especie humana sin siquiera sospechar hasta qué punto están involucrados en uno de los más horrendos crímenes que aún persiste en pleno Siglo XXI.


































Quien asimismo piense que este negocio se reduce a los países del -etnocéntricamente- llamado “tercer mundo”, estaría soslayando las cifras apabullantes de los países “desarrollados”. Cinco mil niños y niñas prostituidos solamente en el mercado sexual de España. Y el turismo sexual masivo que ofrecen los países asiáticos a europeos y estadounidenses que cuentan con los medios económicos para poder “disfrutar” de esa oferta que, más allá de las epidérmicas reacciones colectivas, continúa palpitante en la vida cotidiana del planeta.Quince millones de evolución han hecho falta, según Teilhard de Chardin, para que la naturaleza produjera este Homo Sapiens que, a la luz de los acontecimientos, lo que sea que “sapiens” parece saberlo poco y mal











Testimonio de jóvenes que lograron escapar del infierno









Secuestrada y esposada a un caño en un prostíbulo de la Provincia de Córdoba –Argentina- la joven de la foto logró escapar milagrosamente, caminando varios kilómetros por la margen del Río Carcarañá, donde finalmente la hallaron unos trabajadores desmayada por la debilidad. Su testimonio resultó vital para rescatar a cinco mujeres más –entre ellas una menor de 16 años- que se encontraban asimismo secuestradas y obligadas a ejercer la prostitución. La joven relató que eran “domesticadas” con descargas eléctricas y que se las forzaba a ingerir orina y materia fecal.(Fuente: Diario Página/12, 4/12/2004)



“Cuando la dejan a A. les empezó a pedir ropa a las chicas que estaban ahí trabajando. La llevaron para una de las piezas de la casa y la hicieron cambiar y le dijeron que saldría al salón a trabajar. Ella no quería vestirse, entonces A. llamó a H. y la empezaron a golpear entre los dos, la quemaron con un cigarrillo en la muñeca izquierda y le dijeron que eso se lo harían todas las veces que fuera necesario y le pusieron la ropa y la hicieron prostituirse (...). Ellos querían hacerla ir a trabajar a otro lado, porque decían que no podían tenerla ahí, y como no quería ir la ataron a una silla dentro de la pieza y le tiraron agua con hielo mientras le pegaban una o dos veces por día y no le dieron de comer por una semana. Le decían que tendría que ir a trabajar a otro lado quiera o no ya que si no la tendrían que matar.” (Relato de una mujer deSanta Fe que fue “reclutada” en el año 2001, cuando tenía 14 años, y trasladada a Las Varillas, prov.de Córdoba-Fuente Organización Internacional de Migraciones)


“Ese mismo día me bañan, me cambian, me pintan, me arreglan el pelo y me hacen salir al salón a trabajar (...) me obligan porque yo no quería, tenía vergüenza y sin embargo me han enseñado a trabajar a los golpes. Yo lloraba y no quería saber nada (...). La vieja Liliana me pegaba mucho, casi todos los días, porque me pedía que hiciera 500 o 600 pesos los días que trabajaba en el Candy (N. de la R.: esos días trabajaba desde las 12 de la noche hasta las 15 del día siguiente)y si no llegaba, me pegaba. Un día me pegó en la cabeza y todavía tengo un coágulo (...). La vieja Liliana preparaba tres líneas de cocaína con la tarjeta de teléfono y me daba una para que aspire yo (...). Ella me decía que era para que no sea tan tonta en el salón con los clientes y para que yo trabaje más.” (Testimonio de A. D. en el marco de la causa “Iñigo David Gustavo, Andrada Domingo Pascual y otros s/privación ilegítima de la libertad y corrupción. Expediente 23444/2002- Fuente Organización Internacional de Migraciones)



En Junio de 2007 comenzó el juicio a una pareja que secuestró a una niña de 13 años para obligarla a ejercer la prostitución. En el curso del espeluznante relato de la criatura, esta contó que “fue canjeada por 200 $ y un auto viejo a un prostíbulo de la localidad de Las Varillas, Provincia de Córdoba”. La tragedia comenzó en Mayo del 2001 cuando la nena fue secuestrada en las inmediaciones de su casa en la ciudad de Santa Fe, obligada a subir a un auto a punta de pistola. Allí fue primeramente abusada y torturada. Posteriormente la vendieron al citado prostíbulo, donde fue forzada a ejercer la prostitución, sufrió quemaduras con cigarrillos, fue sometida a “sesiones” con agua helada y era mantenida atada de pies y manos para que no escapara. Su Via Crucis duró casi tres años, cuando la niña –cuya identidad se reserva-escapó con un cliente que se apiadó de ella labrándose la correspondiente denuncia que logró desenmascarar y procesar a los criminales involucrados. ( Fuente: Diario La Voz, Córdoba 14 de Junio de 2007)




Informe-Video de la Dra. Adriana Ruiz Restrepo, Coordinadora del Programa Anti-Trata de Personas de las Naciones Unidas, en Colombia:

http://www.onuantitrata.org/videos/ProyectoATP.htm


Vínculos que direccionan a videos de la Naciones Unidas que alertan acerca de la gravedad de las trata de mujeres:

http://www.onuantitrata.org/videos/TratadePersonas.htm
http://www.onuantitrata.org/videos/Aseadora.htm


La magnitud del problema ha llevado a todas las organizaciones internacionales a mantener páginas estables para el asesoramiento permanente en este tema de apabullante realidad.
*En UNICEF – http://www.unicef.org/spanish - se puede ampliar información relacionada con la situación internacional de los menores involucrados en este delito.
*La Organización Internacional para las Migraciones tiene una página especialmente dedicada a informar, asesorar y prevenir acerca de la trata de personas: http://www.oimconosur.org/banners_htm/index.php?url=trata
*Está también el Centro Internacional para Combatir la Explotación Infantil ( sitio en inglés y francés) http://www.iccec.ca/
*Asimismo la OIT –Organización Internacional del Trabajo- alerta sobre esta tragedia internacional: http://www.ilo.org/global/lang--es/index.htm
*Una organización mundial con sedes en diversos países es la Red ECPAT Internacional, cuya breve sigla significa “ Terminar con la prostitución infantil, la pornografía infantil y el tráfico de niños con propósitos sexuales”: http://www.ecpat.net/es/
*La Organización http://www.stop-forced-prostitution.com/ ofrece información actual y pormenorizada que incluye el creciente mercado de trata de personas en Europa del Este (en inglés)
*La profesora Profesora Donna M. Hughes de la Rhode Island University, ofrece una serie de artículos y estadísticas en http://www.uri.edu/artsci/wms/hughes/pubvio.htm (en inglés)
*En el Reino Unido está la Alianza Anti-tráfico, http://www.atalliance.org.uk/
*En Argentina funciona la organización fundada por la Sra. Susana Trimarco, madre de la joven Marita Verón, secuestrada en 2002 por las mafias del tráfico sexual, quien permanece desaparecida:
http://www.casoveron.org.ar/index_info
*La Fundación Renacer, de Colombia, tiene su página dedicada a esclarecer acerca de este tema en:
http://www.fundacionrenacer.org/explotacion_cifraslac.htm










 

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