No hay atajos en el camino del Saber.
Debes estar preparado para Observar,
incorporar, descartar y volver a Observar.
La certidumbre es la muerte de la Genuina Investigación.
La Gracia de la Vida es que siempre
avanza un poco más allá de tu alcance,
y te incita a seguir tras ella!
Manuel Gerardo Monasterio
En el mediodía del 9 de Octubre de 2015 (del falso calendario)
8.10.15
Publicado por primera vez en Foro Planetario el 12 / 12 / 2005 (se vuelve a publicar por cuanto permanece tristemente vigente)
Hace muchos años Julien Benda escribio una obra titulada “La traición de los intelectuales”. Difícilmente podría tener más vigencia ese título, hoy, en América latina, donde la clase intelectual se encuentra en buena parte entregada al ocio y a la ejemplar trivialidad, viviendo a sueldo de los estados –corruptos casi por definición-, disfrutando de cuanta prebenda les caiga en mano y evitando de todas las maneras posibles cualquier gesto, o palabra, o movimiento que pudiera ser confundido de alguna manera con un reflejo de actividad mental al servicio de algo más que no sea la satisfacción de su vanidad personal o su seguridad económica, conseguido todo ello a expensas del soslayamiento constante de los temas verdaderamente esenciales de los aplastados pueblos que malviven por estas latitudes. La gran mayoría de quienes no encajan en esta vulgar nómina de proxenetas de la explotación y la mentira, se encuentran ya sea bajo tierra, o casi a medio enterrar, bajo el polvo apabullante de la indiferencia y el silencio. Voces clamantes en el desierto de las almas que yacen a su vez bajo el ambiguo yugo del consumismo voraz que el capitalismo avanzando ha impuesto sobre el planeta con fuerza de ley. Bajo lemas ridículos lanzados como tablas mosaicas sobre las devastadas mentalidades contemporáneas, marcha la sociedad posmoderna, vaciada de interioridad, bailando al son de la musiquilla ESENCIALMENTE enclenque, pero hipnótica, de los Fukuyama, los Sorman, los deconstructivistas, pseudo-foucaultianos –Foucault era algo más que eso- nihilistas a la violeta – que harían palidecer a Bakunin- y cuanto descerebrado anda suelto...Con el gracioso agravante de que la mayoría de los descerebrados han sido soltados, como una manada de vacas -o una recua de cerdos- en medio de los congresos, los senados y los ministerios públicos. Más que la nave de los locos, es esta la nave de los imbéciles que, desgraciadamente, no va a la deriva, sino que lleva rumbo puesto a la disolución del último vestigio de pensamiento racional y coherente, ya que no sólo “Dios ha muerto”, sino que se ha descubierto que el hombre también ha fallecido, y ahora sólo quedan los fantasmas, danzando en medio de las ruinas neurológicas de unas sociedades que parecen haberse confabulado para aniquilar, progresivamente, todo resto de actividad organizada de la corteza cerebral. El cerebro reptiliano manda, con destellos de una región límbica modificada por el bombardeo de ansiolíticos y antidepresivos repartidos como caramelos por una clase médica también entregada – hace ya mucho tiempo- a las exigencias de los laboratorios y las corporaciones transnacionales. Benzodiazepinas e inhibidores de la recaptación de serotonina ocupan hoy el lugar de la introspección, la contemplación, la meditación y la autoobservación, en medio de la pereza colectiva, del sueño eterno de un homo sapiens que no sapiens, sino que “dormis”...Y el homo-dormis domina la tierra, mientras esta se incendia bajo el fuego de los deshechos químicos, la polución generalizada y la cultura del despilfarro elevada al rango de dogma religioso.
La agonía del hombre medianamente despierto en medio de este pabellón de ciegos, sordos y mudos es un suplicio de Tántalo que desafía, por momentos, la mas frondosa imaginación.
La creciente marea de suicidas –niños,hombres y mujeres- es resultado consubstancial de este sistema abominable que con mano de hierro aprieta las consciencias, que ya no encuentran otra salida para comunicarse que hacerlo de esa manera horrorosa y teminal.
Y se autoinmolan, en medio del ruidoso silencio que puebla la masacrada mentalidad de los restos fósiles de una humanidad... que aún respira. Y todavía nos es dado escuchar a los que proclaman el 2012, como año del fin, y quien sabe, de un nuevo Principio. Quizás esperan una catástrofe más “llamativa” que este Cataclismo de la consciencia que ya se ha abatido sobre la humanidad desde mucho antes.
Manuel Gerardo Monasterio, 12/12/2005
La agonía del hombre medianamente despierto en medio de este pabellón de ciegos, sordos y mudos es un suplicio de Tántalo que desafía, por momentos, la mas frondosa imaginación.
La creciente marea de suicidas –niños,hombres y mujeres- es resultado consubstancial de este sistema abominable que con mano de hierro aprieta las consciencias, que ya no encuentran otra salida para comunicarse que hacerlo de esa manera horrorosa y teminal.
Y se autoinmolan, en medio del ruidoso silencio que puebla la masacrada mentalidad de los restos fósiles de una humanidad... que aún respira. Y todavía nos es dado escuchar a los que proclaman el 2012, como año del fin, y quien sabe, de un nuevo Principio. Quizás esperan una catástrofe más “llamativa” que este Cataclismo de la consciencia que ya se ha abatido sobre la humanidad desde mucho antes.
Manuel Gerardo Monasterio, 12/12/2005
La Situación Actual
Tenemos la obligación ineludible de Ejercer Consciencia.
Esa es la finalidad biológica esencial de "lo Humano".
Esa es la finalidad biológica esencial de "lo Humano".
En lugar de ese "oficio de Hombre", tenemos lo que la sociedad capitalista avanzada necesita para su proyecto de "hombre-mercancía.
Las universidades forman" especialistas, gente que, parafraseando a Konrad Lorenz, saben cada vez más acerca de cada vez menos, terminando sabiéndolo casi todo de prácticamente casi nada.
El hecho de que muchas de las revoluciones del Siglo XX hayan "fracasado", no implica que los valores que las motivaban estén obsoletos.
Muy por el contrario, esos valores de un Humanismo tanto Inmanente como Trascendente, resultan indispensables si es que aspiramos a un futuro posible.
Muy por el contrario, esos valores de un Humanismo tanto Inmanente como Trascendente, resultan indispensables si es que aspiramos a un futuro posible.
Así como la función crea al órgano, en el ser humano se crea aquello en lo que se pone la Atención.
Los valores, como las semillas, han de plantarse y atenderse de acuerdo con las necesidades inherentes a su crecimiento. Hay que abonarlos con las ideas adecuadas, cuidarlos de las pestes que los degradan, protegerlos de las intemperies del alma que se ciernen hoy, más que nunca, sobre los ateridos cuerpos y almas de una humanidad éticamente desvalida que ha perdido su Sentido, arrastrada por el impulso rapaz de falsos líderes, que como el ciego del cuento arrean a los que han decidido ser convertidos en manada, hacia el próximo abismo que, no hay que ser visionario, está cada día más presente, no ya como algo que "va a venir" sino como algo que YA SE HA INSTALADO produciendo la devastación creciente de la interioridad de los hombres.
Los valores, como las semillas, han de plantarse y atenderse de acuerdo con las necesidades inherentes a su crecimiento. Hay que abonarlos con las ideas adecuadas, cuidarlos de las pestes que los degradan, protegerlos de las intemperies del alma que se ciernen hoy, más que nunca, sobre los ateridos cuerpos y almas de una humanidad éticamente desvalida que ha perdido su Sentido, arrastrada por el impulso rapaz de falsos líderes, que como el ciego del cuento arrean a los que han decidido ser convertidos en manada, hacia el próximo abismo que, no hay que ser visionario, está cada día más presente, no ya como algo que "va a venir" sino como algo que YA SE HA INSTALADO produciendo la devastación creciente de la interioridad de los hombres.
Todo lo que se haga tiene que salir de la impronta de la Consciencia, porque eso es lo único que tiene el poder Transformativo.
Y sin transformación, hay mera repetición.
Y si hay sólo repetición, sólo podremos ahondar aún más en el barro.
Y no estamos aqui para Eso.
De nosotros depende ELEGIR la actitud a seguir.
Nosotros creamos el mundo.
Y sin transformación, hay mera repetición.
Y si hay sólo repetición, sólo podremos ahondar aún más en el barro.
Y no estamos aqui para Eso.
De nosotros depende ELEGIR la actitud a seguir.
Nosotros creamos el mundo.
Manuel Gerardo Monasterio
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4.10.15
Por Manuel Gerardo Monasterio en su Blog de Humor "El Ojo en la Noticia", 16 de Septiembre de 2006 http://elojoenlanoticia.blogspot.com.ar/2007/09/primer-congreso-de-dialctica-patagnica.html
Con la presencia de las mas destacadas figuras de la filosofía mundial comenzará el Primer Congreso de Dialéctica Patagónica Trascendental, donde la creadora de esta escuela del pensamiento latinoamericano, presentará los lineamientos de la nueva disciplina.
La Dra. Cristina Fernández desarrolló su “dialectica” basándose esencialmente, en Hegel, Heidegger y, fundamentalmente, en los trabajos de investigación aplicada llevados a cabo por su marido, el Dr. Néstor Kirchner.
“Así es”, explicó la catedrática en entrevista exclusiva para el notero de Larry Kong and Associates, “ el Dr. Kirchner llevó a la práctica una compleja y depurada versión política de lo que podriamos llamar “fenomenología hegeliana tardía”, que está magistralmente ejemplificada por su revolucionario concepto de la “doble mirada” o “mirada circular omniabarcante” o también llamada “mirada simultánea hacia allá y hacia otra parte”.
"Es en realidad, una cosmovisión Poshegeliana-Paramontonera", -continuó la catedrática- "donde el yo-tu de Buber se manifiesta a través de lo que podríamos llamar, para que se entienda, una suerte de doble vínculo psicótico de Bateson expresado en la escisión constante de la mirada sartreana que anonada, lo que fenomenológicamente se percibe como la dialéctica del hablar mucho sin decir nada, o en otras palabras, la deconstrucción del Dasein Heideggeriano y su reconstitución cuántica en múltiples cuentas anónimas en Bancos Suizos"...
En ese momento, la Dra. Fernandez le cedió la palabra al flamante Presidente de la Escuela Internacional de Dialéctica Patagónica Trascendental, el filósofo José Pablo Feinmann –conocido en los círculos especializados como “el inefable”, quien continuó:
“Los resultados de la Dialéctica Patagonica han sido muy notables.
Nuestro investigador en jefe, el Dr. Kirchner, es un hombre de gran amplitud panorámica, ya que le es posible manejar con su ojo izquierdo la ideología mientras que el derecho actúa como ejecutor de sus políticas de estadista.
Es asimismo evidente en la Dialéctica Patagónica Trascendental –continuó- la influencia de la tradición peronista original, que mostraba su perfil izquierdo para terminar apoyándose en el derecho (lo que en la Dialéctica Patagonica Trascendental se ha dado en llamar –en idioma Tehuelche santacruceño- Ama-co-i-y-pe-col-de, que traducido significa “amago con la izquierda pero pego con la derecha”).
En un aparte, nuestro notero, que de la explicación de la Dra.Fernández ,esencialmente, no había comprendido absolutamente nada más que la parte de los bancos suizos, le preguntó al Profesor Feinmann:
-Dele, Licenciado, explíquemelo en lenguaje más cercano al pueblo, así no meto la pata con la nota...
El Licenciado Feinmann, con un gesto de apertura característico de su grandeza le dijo:
-Mirá, pibe, la cosa es así, la filosofía occidental se terminó con Foucault y con Derrida.
En una palabra, ya no hay más filosofía.
El dictum de Nietzsche “Dios ha muerto” está superado.
Si Dios vive o si ya está finado no lo sabemos, no lo podemos saber y tampoco nos interesa demasiado, porque lo que sí sabemos seguro, es que el hombre cagó fuego.
¿Me entendés? Lo único que queda en el mundo es lo que nosotros hemos diseñado, la posta la tenemos nosotros con la Dialéctica Patagónica Trascendental, que se sintetiza –para que lo comprendas- en la propuesta posnietzscheana del "alles-für-mich"
Nuestro corresponsal, que apenas habla español, y con bastante dificultad, le pidió ayuda al benémerito profesor para escribir la frase que en criollo viene a querer decir
“Todo para mí”
Luego de lo que el Dr. Feinmann, copa en mano, se retiró para atender a las personalidades que comenzaban a llegar.
Ya han confirmado su participación en el Congreso, Diego Maradona en representacion del pensamiento de la Ultima Avanzada Intelectual de la Izquierda Latinoamericana y Madonna, representando a la Kabbalah en su versión posmoderna terminal.
Artículo basado en los apuntes de "El Chimpa", nuestro notero "El Chimpa"
(gentileza de la mamá del Chimpa, Album Familiar 2007)
Publicado por Larry Kong(hermano de Larry King y de King Kong)
“El psicoanálisis es una interpretación omnímoda del mundo diseñada por S. Freud, médico vienés que dedico su vida a la literatura de ciencia-ficción.
El psicoanálisis toma los datos visibles y palpables y los interpreta como símbolos y fantasías de oscuros contenidos reprimidos en una supuesta caldera interior ( llena de sombríos deseos y de mierda), ante cuyos embates la persona solo puede defenderse conociendo el psicoanálisis, pero fundamentalmente pagando –casi siempre por adelantado- los servicios de un psicoanalista calificado. Además, el psicoanálisis interpreta las fantasías y sueños como tanto o más importantes que las llamadas realidades. Como si esto no fuera suficiente, toma la caca, el pene, la vagina (y cuanto elemento o argumento escatológico y secreción se encuentre a mano) lo mezcla con un poco de mitología, lo sazona con una pizca de fisiología y elabora con todo esto un guiso del cual irá sacando un poco cada vez -como de una tómbola-, para interpretar lo que ocurre todos los días. Resumiendo, podríamos decir, con un poco de licencia poética, que el psicoanálisis viene a ser una especie de I Ching genito-coprológico. Podríamos agregar, ya en guisa de especulación histórico-comparativa, que los psicoanalistas vendrían a ser como los curas de la edad media, ya que aquellos también tenían que habérselas diariamente con mucho sexo y bastante caca. A favor de los psicoanalistas, debemos decir que a diferencia de los frailes medievales, ellos no han mandado jamás a la hoguera a ningún paciente. Como contrapartida, tampoco podemos dejar de observar que la confesión en la Iglesia Católica siempre ha sido un servicio gratuito.”
Escritor dotado y brillante, ejerció una influencia mayúscula sobre su tiempo. Sólo se me ocurre un caso semejante, pero muchísimo más reducido en su extensión e importancia, cuando Orson Wells relató por radio "La Guerra de los mundos" y causó una conmoción, al punto que mucha gente salió a las calles pensando que en verdad alienígenas invadían la tierra, llegando varios a suicidarse por el terror.
El psicoanálisis toma los datos visibles y palpables y los interpreta como símbolos y fantasías de oscuros contenidos reprimidos en una supuesta caldera interior ( llena de sombríos deseos y de mierda), ante cuyos embates la persona solo puede defenderse conociendo el psicoanálisis, pero fundamentalmente pagando –casi siempre por adelantado- los servicios de un psicoanalista calificado. Además, el psicoanálisis interpreta las fantasías y sueños como tanto o más importantes que las llamadas realidades. Como si esto no fuera suficiente, toma la caca, el pene, la vagina (y cuanto elemento o argumento escatológico y secreción se encuentre a mano) lo mezcla con un poco de mitología, lo sazona con una pizca de fisiología y elabora con todo esto un guiso del cual irá sacando un poco cada vez -como de una tómbola-, para interpretar lo que ocurre todos los días. Resumiendo, podríamos decir, con un poco de licencia poética, que el psicoanálisis viene a ser una especie de I Ching genito-coprológico. Podríamos agregar, ya en guisa de especulación histórico-comparativa, que los psicoanalistas vendrían a ser como los curas de la edad media, ya que aquellos también tenían que habérselas diariamente con mucho sexo y bastante caca. A favor de los psicoanalistas, debemos decir que a diferencia de los frailes medievales, ellos no han mandado jamás a la hoguera a ningún paciente. Como contrapartida, tampoco podemos dejar de observar que la confesión en la Iglesia Católica siempre ha sido un servicio gratuito.”
De la novela inédita de Manuel Gerardo Monasterio "Y Juramos con Gloria Morir"
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Publicado en Foro Planetario el 13 de Marzo de 2006
Sólo quienes sean capaces de encarnar la utopía serán aptos para el combate decisivo, el de recuperar cuanto de humanidad hayamos perdido.
Ernesto Sábato
“Es mejor ser violentos, si hay indolencia en nuestro corazón, que ponernos el manto de la no-violencia para cubrir nuestra impotencia”
Gandhi
Estoy escuchando a Malcom X, con su estentórea y poderosa voz resonando a pesar de haber sido brutalmente llamada a silencio hace ya muchos años. Pero la voz de Malcom X no puede ser silenciada mientras haya vida humana sobre este planeta. Es una voz que parte del centro mismo de la condición esencial del hombre. Una condición que no puede ser silenciada a pesar de todos los esfuerzos organizados en ese sentido a lo largo de los siglos.
Africa, cuna del hombre, ha sufrido y sufre penurias indecibles bajo la mirada “benevolente” de cuanta organización mundial existe desde las Naciones Unidas para abajo. Allí van todos a purgar su conciencia. Es un excelente campo de deportes para los necesitados de hacer penitencia. Mientras otros colegas de religión y de raza inventaron y diseminaron el Sida por todo el continente negro al tiempo que Africa misma es un enorme campo de experimentación para los laboratorios multinacionales.
Es difícil vivir y ser Hombre. Es difícil. Duele y averguenza.
“¿Qué diferencia representa para los muertos, los huérfanos y los indigentes, que la salvaje destrucción se realice en nombre del totalitarismo o del sagrado nombre de la libertad o la democracia?”
Gandhi
Mientras tanto Papá Bush habla del eje del bien y del mal. Y los líderes musulmanes quieren armarse con la bomba atómica...Y entonces, el hombre medio se encuentra ante la terrible disyuntiva de tener que estar en esta ocasión del lado de Papá Bush y su comparsa mundial de asociados. Ya es suficiente tragedia que algunos países tengan la bomba atómica, lo único que nos falta para la catástrofe final es que más países la adquieran....En particular naciones que viven bajo el signo de un fundamentalismo absoluto. Y estamos aplastados entre el fundamentalismo del dinero y el fundamentalismo de la religión dogmática. Y el odio. Un odio que, parafraseando a mi hermano José Alberto Alfonsi, aún no termina de encontrar su cauce (“El odio es un amor que aún no ha encontrado su cauce” J.A.Alfonsi)
No hace falta ser muy lúcido para darse cuenta de que, como tantas veces en la historia, no se trata de una guerra entre “buenos y malos”. Es difícil encontrar a los “buenos” en esta contienda. Poca bondad se observa en cualquiera de los bandos.
Antes este panorama desolador, la mayor parte de la gente, abatida, se dedica a pensar sólo en sí misma y en su familia, autocentrados y abstraidos de la totalidad, bajo la ilusión de que no hay nada que puedan hacer para modificar la situación global. Pero, ¿qué pasaría si la enorme mayoría de la gente “de a pie” se levantara una mañana con la monolítica aspiración de no seguir más adelante con esta sangrienta farsa? Si se dedicaran sólo a decir NO, todos a la vez...
Los que llevan la nave mundial hacia el desastre no tienen el poder que la gente les atribuye. Su poder no es en realidad más que el resultado de la inercia, de la ignorancia y la abulia colectiva.
El mayor de los males es mirar, pasivamente, como hacen el mal los que gobiernan
“La indolencia es un estado delicioso pero pertubador. Debemos hacer algo para ser felices”
Gandhi
Salir de la inercia exige una “Metanoia”, es decir, un cambio radical de mente. Que es en realidad la palabra que en el evangelio se traduce algunas veces erróneamente como “arrepentimiento”. No es arrepentirse, es no volver jamás a repetir lo mismo porque se ha producido un cambio radical en la conciencia. La verdadera revolución de la conciencia. Esa, y no otra, es la madre de todas las utopías. Que una vez alcanzada, nos abre las puertas a todas las otras, que a partir de allí dejan de ser utopías para convertirse en realidades posibles. Si la mayoría de la humanidad decidiese “parar el mundo” hasta lograr un cambio radical hacia un bien mayor, el mundo se transformaría a imagen y semejanza de ese pensamiento inamovible. Pero para eso hay que salir del narcisimo colectivo para el que se nos educa en la sociedad del consumo y del despilfarro. Hay que tomar conciencia de la Unidad, autorregular la codicia, y tomar conciencia que ningún bien genuino y duradero puede devenir de fundar el supuesto crecimiento de la propia existencia en el sufrimiento del prójimo, bajo cualquier forma que esto se emboce.
Y este mensaje es bastante más antiguo que la “nueva era”.
Es, precisamente, lo que enseñaba alguien al que citan y nombran la mayoría de los gobernantes de esa sociedad occidental que lidera el camino de la humanidad hacia su catástrofe final. Ese mensaje original, claro, inconfundible, fue convertido en esa suerte de trasvestismo letal que se fue dando a conocer como cristianismo organizado.
Aquel Hombre también dijo: “No se puede servir a Dios y a mamón”. Para los que no tienen claro lo que “mamón” significa, un sacerdote muy culto en las escrituras, que se llamó Leonardo Castellani, lo puso en lenguaje vernáculo para que de una vez por todas nadie vuelva a confundirse: “No se puede servir a Dios y al patacón inmundo” ("patacón" es la moneda, el billete)
Que cada cual siga haciendo con su prójimo lo que su conciencia le dicte, y que se haga cargo luego de las consecuencias de sus actos. Pero por favor, aunque más no sea por una vez, abandone la hipocresía de llamarse “cristiano” quien no se empeñe en poner en práctica en su vida cotidiana la palabra viviente de Jesucristo.
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21.9.15
CERN es el acrónimo del “Conseil Européen pour la Recherche Nucléaire”, ubicado
en un suburbio al noroeste de la ciudad suiza de Ginebra, en el borde
Franco-Suizo.
Allí opera el más grande
laboratorio manipulador de partículas del mundo, donde se ubica el famoso
Colisionador de Hadrones.
Este es el logo del Cern…
Y en la Entrada principal-como vemos en la foto del lugar- tiene la siguiente estatua…
¿Por qué una organización
científica colocaría este símbolo en su
entrada?
No hay ninguna otra que se haya conectado tan abiertamente con un
símbolo religioso, no es para nada usual en las organizaciones científicas.
Esta es una estatua del Dios Shiva, el Destructor en la Trimurti del Hinduismo (los otros dos aspectos son Brahma-Creador- y Vishnu -Sostenedor-)
Hay muchas representaciones diferentes del Dios Shiva, la que utilizan en el CERN es la de Shiva Nataraja, que es Shiva realizando. precisamente, la frenética Danza (Tándava) para destruir el universo y prepararlo para que el Dios cuatricéfalo Brahma inicie el proceso de la creación...
Dónde está ubicado
geográficamente el CERN…
Directivos del CERN han expresado últimamente que uno de los posibles objetivos de sus experimentos es abrir un Portal Interdimensional...
Luego, a uno de ellos lo toca una mano oscura que no se vé de donde procede...
Finalmente se vé al hombre dentro de un círculo, con una oscura figura caminando alrededor...
Que cada cual piense qué significa todo esto.
¿Cuándo fue oficialmente inaugurado el CERN?
El 29 de Septiembre de 1954 ( día del Arcángel Miguel y los Arcángeles Gabriel y Rafael). En Febrero de 1954 ocurrió el posible encuentro del Presidente Dwight Eisenhower con entidades de una Civilización muy avanzada, lo que dio comienzo a un intercambio que derivó en la explosión tecnológica más impresionante de la historia conocida...
El CERN anunció que en Septiembre iba a duplicar la velocidad del Colisionador, a un ritmo nunca antes utilizado.
Que cada cual saque sus propias conclusiones.
Para entonces, quizás sea demasiado tarde.
Mientras la gente vive entretenida en el circo que le han inventado para que juegue en él, los que Mandan preparan lo que pocos se imaginan.
Manuel Gerardo Monasterio
Septiembre 21, 2015
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10.9.15
Nos reproducimos,
a ritmo acelerado,
nos reproducimos.
a ritmo acelerado,
nos reproducimos.
Para qué?
Quizás por desesperación,
pero seguramente NO
por sabiduría.
Quizás por desesperación,
pero seguramente NO
por sabiduría.
Clonarse,
para qué?
para qué?
No te alcanza ya,
y no es suficiente
la monstruosidad
de ti mismo?
y no es suficiente
la monstruosidad
de ti mismo?
MGM
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Juana Azurduy: ¿una heroína u otro mito de nuestra historia?
Por Julio Djenderedjian, Doctor en Historia, profesor de Historia Argentina en la UBA e investigador independendiente del CONICET.
Las luchas de independencia, como cualquier otra contienda de magnitud y duración similar, produjeron en abundancia héroes y heroínas; pero sin duda sólo unos pocos de ellos han pasado a los libros de los historiadores. E incluso los que allí llegaron fueron moldeados por éstos, aun al punto de volverse seguramente irreconocibles para quienes los trataron. Uno de esos casos es el de Juana Azurduy. Su papel en aquellas guerras fue destacado; pero el carácter mítico que ha adquirido posteriormente su figura no se condice ni con su accionar ni con su lugar social.
Miembro de la élite propietaria altoperuana, ni a ella ni a su esposo Padilla se les conocen medidas concretas en favor de los muchos esclavos o arrenderos que debieron poblar sus haciendas. En el caos sangriento que fue la guerra de guerrillas altoperuana, identificar vencedores y vencidos; pretender adjudicar a unos o a otros rótulos de excelencia moral, suena más bien a sarcasmo. La introducción de Azurduy, en el último cuarto del siglo XIX, en el panteón de los héroes patrios, requiere la previa deconstrucción de éste: para la Nación que buscaba dolorosamente constituirse, contar con un grupo de figuras en el cual reflejarse era una necesidad, un deber. Así, las grandes obras de los fundadores de nuestra historiografía se labraron en torno a la construcción de héroes.
Un héroe era algo mucho más concreto que un país que aún apenas si existía. Pero, por definición, en un panteón se veneran dioses; y ningún hombre o mujer de carne y hueso lo es. Por ello, no puede extrañar que entre la imagen construida posteriormente, y la realidad, la distancia sea tan grande: por ello es absurdo ver en Azurduy una defensora póstuma de esos indígenas que eran sus huestes, a los que involucró en una guerra sin cuartel en la que nada o muy poco habrían de ganar. Puestos a comparar figuras escultóricas, hasta puede decirse que en los tiempos de Cristóbal Colón esos indígenas al menos contaban con fuertes voces levantadas en su defensa, como la de Bartolomé de las Casas. En cambio, cuando el régimen colonial estaba a punto de derrumbarse, el peso de los privilegiados sobre la masa de tributarios y mitayos indígenas había ido adquiriendo todos los vicios de una larga opresión. Azurduy no luchó contra ellos, sino contra otros criollos como ella, en una lucha cuyo objetivo era el poder, antes de que la claridad misma de ese objetivo se ahogara en un mar de sangre. Poco de ello ha quedado en la visión edulcorada que aún sostienen algunos historiadores: otras cosas la han reemplazado, más amables quizá, pero también menos ciertas.
Miembro de la élite propietaria altoperuana, ni a ella ni a su esposo Padilla se les conocen medidas concretas en favor de los muchos esclavos o arrenderos que debieron poblar sus haciendas. En el caos sangriento que fue la guerra de guerrillas altoperuana, identificar vencedores y vencidos; pretender adjudicar a unos o a otros rótulos de excelencia moral, suena más bien a sarcasmo. La introducción de Azurduy, en el último cuarto del siglo XIX, en el panteón de los héroes patrios, requiere la previa deconstrucción de éste: para la Nación que buscaba dolorosamente constituirse, contar con un grupo de figuras en el cual reflejarse era una necesidad, un deber. Así, las grandes obras de los fundadores de nuestra historiografía se labraron en torno a la construcción de héroes.
Un héroe era algo mucho más concreto que un país que aún apenas si existía. Pero, por definición, en un panteón se veneran dioses; y ningún hombre o mujer de carne y hueso lo es. Por ello, no puede extrañar que entre la imagen construida posteriormente, y la realidad, la distancia sea tan grande: por ello es absurdo ver en Azurduy una defensora póstuma de esos indígenas que eran sus huestes, a los que involucró en una guerra sin cuartel en la que nada o muy poco habrían de ganar. Puestos a comparar figuras escultóricas, hasta puede decirse que en los tiempos de Cristóbal Colón esos indígenas al menos contaban con fuertes voces levantadas en su defensa, como la de Bartolomé de las Casas. En cambio, cuando el régimen colonial estaba a punto de derrumbarse, el peso de los privilegiados sobre la masa de tributarios y mitayos indígenas había ido adquiriendo todos los vicios de una larga opresión. Azurduy no luchó contra ellos, sino contra otros criollos como ella, en una lucha cuyo objetivo era el poder, antes de que la claridad misma de ese objetivo se ahogara en un mar de sangre. Poco de ello ha quedado en la visión edulcorada que aún sostienen algunos historiadores: otras cosas la han reemplazado, más amables quizá, pero también menos ciertas.
21.8.15
Este artículo fue escrito por mí en 2007, lo republico porque es importante no olvidar ciertos conceptos fundamentales.
A alguien le preguntaban un día si había verdaderos ateos. ¿Cree usted -fue la respuesta- que haya verdaderos cristianos?" —Denis Diderot, "Pensées philosophiques"

El máximo representante visible de la iglesia romana, Papa Benedicto XVI, acaba de hablar acerca de -cito literalmente- "la feliz fusión entre la antigua y rica sensibilidad de los pueblos indígenas con el cristianismo y la cultura moderna". Rechazando, seguidamente -y vuelvo a citar literalmente- "las afirmaciones en algunos ambientes, de que la fe cristiana fue impuesta por la fuerza a los indígenas. El Papa Ratzinger afirmó que, por el contrario, "el encuentro entre sus culturas y la fe en Cristo fue una respuesta interiormente aceptada por los indios".Luego agregó que "el encuentro" con el cristianismo ha creado la verdadera identidad de los pueblos latinoamericanos". El Papa Ratzinger llegó a la cima del Vaticano con un halo de "gran intelectual". Cómo puede llegar a conciliarse un genuino desarrollo mental con la manifestación pública de semejantes dislates es algo que, seguramente, escapa a la comprensión de quien escribe.

La iglesia de Roma cuenta con una extensa lista de atropellos inverosímiles a lo largo de la historia, acerca de los cuales haría bien manteniendo un respetuoso y también astuto silencio. Lo que han venido haciendo con gran habilidad durante muchísimo tiempo. Hasta que llega este nuevo Papa, al que le gusta hablar de aquellos temas sobre los que, no habiendo nada bueno para decir, sería mejor callar. Pareciera ser que, de entre las virtudes que el cristianismo ha ponderado, no es la humildad la más desarrollada en el Papa alemán. Las frases de Ratzinger sólo podrían ser el resultado de una profunda imbecilidad o de una inconmensurable hipocresía. No seré yo quien pretenda hoy dilucidar ese acertijo. Pero, si este es el más elevado Pastor de aquellas almas que se sienten a sí mismas católicas, nos hace temer por el camino hacia donde pueda guiarlas. Ratzinger habla de "encuentro". Un "encuentro" genuino sólo puede darse cuando ambas partes se dirigen a él de mutuo acuerdo. Difícilmente podemos hablar de "encuentro", cuando se trata de una etnia imponiéndose a sangre y fuego sobre otra. Eso siempre se llamó y aún se sigue llamando,"conquista". Y a la ignominia de una conquista especialmente salvaje, pretende ahora, el Papa Ratzinger, sumarle el oprobio de la presunta morigeración semántica, tornando la tortura y el asesinato "persuasivos", en "encuentro".

Para culminar esta pequeña joya del trasvestismo ideológico, el venerable pontífice interpreta que este "encuentro" "ha creado" "la verdadera identidad" "de los pueblos latinoamericanos". Parece que Ratzinger conoce la intrínseca esencia de estos pueblos mejor que los nativos originales, quienes hasta la llegada de los iluminados frailes, aparentemente desconocían su "verdadera identidad" …
Pero no deberían sorprendernos, en realidad, estas pretendidas tergiversaciones por parte de quienes han tenido la manipulación y el dominio como oficio durante siglos. Uno de los ejemplos más acabados de lo que esencialmente trajo la "civilización occidental y cristiana" a estas tierras "feraces e incultas", lo encontramos en el relato historiográfico de dos nativos de la Etnia Tehuelche, quienes hacia el Siglo XVIII, al sur del Virreinato del Río de la Plata, conversaban muy seriamente de la siguiente manera: -Y, ¿cómo andas, hermano? -Bien, y contento. Creo que cada día me voy convirtiendo en un mejor crestiano… -Por qué?" -Porque de a poco estoy aprendiendo a mentir.
Este es un ejemplo sociológico que podría llegar a refutar lo que, según Watslawick, representa una paradoja imposible, que un niño no sólo tome la sopa, sino que, además, disfrute haciéndolo (ver su breve pero brillante "El arte de amargarse la vida").
Y debemos responderle a Watslawick que los "dulces y compasivos" métodos "disuasivos" del cristianismo organizado, a través de "los piadosos y amables frailes" que participaron en la conquista de América, han alcanzado esa meta tenida como imposible, a saber, que un hombre observe con alegría y vivencie como un logro, la perversión de su saludable estado natural.
Sic Transit gloria mundi… Escribía Tomas de Kempis. Así pasa la gloria del mundo...
Y cuando ya nadie recuerde a este oscuro papa, tan "del mundo", aún se escucharán los ecos de las pobres criaturas de América masacradas en pos de satisfacer la codicia y el deseo de aquellos que, trastocando el misterio eucarístico, "transubstanciaron" a los indios por medio de torturas indecibles, luego de lo cual estos, agradecidos, pudieron finalmente disfrutar de su "verdadera identidad" a imagen y semejanza de los luminosos frailes de la Iglesia de Roma...
Manuel Gerardo Monasterio Febrero de 2007
A alguien le preguntaban un día si había verdaderos ateos. ¿Cree usted -fue la respuesta- que haya verdaderos cristianos?" —Denis Diderot, "Pensées philosophiques"

El máximo representante visible de la iglesia romana, Papa Benedicto XVI, acaba de hablar acerca de -cito literalmente- "la feliz fusión entre la antigua y rica sensibilidad de los pueblos indígenas con el cristianismo y la cultura moderna". Rechazando, seguidamente -y vuelvo a citar literalmente- "las afirmaciones en algunos ambientes, de que la fe cristiana fue impuesta por la fuerza a los indígenas. El Papa Ratzinger afirmó que, por el contrario, "el encuentro entre sus culturas y la fe en Cristo fue una respuesta interiormente aceptada por los indios".Luego agregó que "el encuentro" con el cristianismo ha creado la verdadera identidad de los pueblos latinoamericanos". El Papa Ratzinger llegó a la cima del Vaticano con un halo de "gran intelectual". Cómo puede llegar a conciliarse un genuino desarrollo mental con la manifestación pública de semejantes dislates es algo que, seguramente, escapa a la comprensión de quien escribe.

La iglesia de Roma cuenta con una extensa lista de atropellos inverosímiles a lo largo de la historia, acerca de los cuales haría bien manteniendo un respetuoso y también astuto silencio. Lo que han venido haciendo con gran habilidad durante muchísimo tiempo. Hasta que llega este nuevo Papa, al que le gusta hablar de aquellos temas sobre los que, no habiendo nada bueno para decir, sería mejor callar. Pareciera ser que, de entre las virtudes que el cristianismo ha ponderado, no es la humildad la más desarrollada en el Papa alemán. Las frases de Ratzinger sólo podrían ser el resultado de una profunda imbecilidad o de una inconmensurable hipocresía. No seré yo quien pretenda hoy dilucidar ese acertijo. Pero, si este es el más elevado Pastor de aquellas almas que se sienten a sí mismas católicas, nos hace temer por el camino hacia donde pueda guiarlas. Ratzinger habla de "encuentro". Un "encuentro" genuino sólo puede darse cuando ambas partes se dirigen a él de mutuo acuerdo. Difícilmente podemos hablar de "encuentro", cuando se trata de una etnia imponiéndose a sangre y fuego sobre otra. Eso siempre se llamó y aún se sigue llamando,"conquista". Y a la ignominia de una conquista especialmente salvaje, pretende ahora, el Papa Ratzinger, sumarle el oprobio de la presunta morigeración semántica, tornando la tortura y el asesinato "persuasivos", en "encuentro".

Para culminar esta pequeña joya del trasvestismo ideológico, el venerable pontífice interpreta que este "encuentro" "ha creado" "la verdadera identidad" "de los pueblos latinoamericanos". Parece que Ratzinger conoce la intrínseca esencia de estos pueblos mejor que los nativos originales, quienes hasta la llegada de los iluminados frailes, aparentemente desconocían su "verdadera identidad" …
Pero no deberían sorprendernos, en realidad, estas pretendidas tergiversaciones por parte de quienes han tenido la manipulación y el dominio como oficio durante siglos. Uno de los ejemplos más acabados de lo que esencialmente trajo la "civilización occidental y cristiana" a estas tierras "feraces e incultas", lo encontramos en el relato historiográfico de dos nativos de la Etnia Tehuelche, quienes hacia el Siglo XVIII, al sur del Virreinato del Río de la Plata, conversaban muy seriamente de la siguiente manera: -Y, ¿cómo andas, hermano? -Bien, y contento. Creo que cada día me voy convirtiendo en un mejor crestiano… -Por qué?" -Porque de a poco estoy aprendiendo a mentir.
Este es un ejemplo sociológico que podría llegar a refutar lo que, según Watslawick, representa una paradoja imposible, que un niño no sólo tome la sopa, sino que, además, disfrute haciéndolo (ver su breve pero brillante "El arte de amargarse la vida").
Y debemos responderle a Watslawick que los "dulces y compasivos" métodos "disuasivos" del cristianismo organizado, a través de "los piadosos y amables frailes" que participaron en la conquista de América, han alcanzado esa meta tenida como imposible, a saber, que un hombre observe con alegría y vivencie como un logro, la perversión de su saludable estado natural.
Sic Transit gloria mundi… Escribía Tomas de Kempis. Así pasa la gloria del mundo...
Y cuando ya nadie recuerde a este oscuro papa, tan "del mundo", aún se escucharán los ecos de las pobres criaturas de América masacradas en pos de satisfacer la codicia y el deseo de aquellos que, trastocando el misterio eucarístico, "transubstanciaron" a los indios por medio de torturas indecibles, luego de lo cual estos, agradecidos, pudieron finalmente disfrutar de su "verdadera identidad" a imagen y semejanza de los luminosos frailes de la Iglesia de Roma...
Manuel Gerardo Monasterio Febrero de 2007
18.8.15

Broken man
Estudiar al hombre “normal” jamás ha aportado nada relevante. Es como intentar sacar información dialogando con una piedra. La prueba la tenemos en que todos los que han logrado sacarle alguna información al homínido “sospechoso”, lo han conseguido observando e investigando al llamado “espécimen patológico”: enfermos mentales, desviados, monstruos, esperpentos y ejemplares fallados.
En mis "Cuadernos de Antroposíntesis", hace muchos años, describí este proceso de investigación como “La alegoría del muñeco o juguete roto”.
Supongamos que tenemos un muñequito mecánico, un hermoso y sofisticado juguete que hace un montón de cositas irrelevantes pero entretenidas. Y no sabemos como diablos funciona. La curiosidad nos supera. ¿Y qué hacemos entonces? Lo abrimos, y un poco, lo rompemos, para lograr tal objetivo. Es lo que suelen hacer las criaturas inquietas con sus juguetes interesantes.
Y ya tenemos lo que llamo el muñeco roto.
Sigmund Freud, Carl Gustav Jung, Wilhelm Reich, Alfred Korzybski, Gregory Bateson, Ronald Laing, e incluso Foucault, tienen algo en común al respecto: sus hallazgos más fecundos fueron realizados observando a personas llamadas “patológicas. El espécimen de excepción para este tipo de investigaciones es, sin duda, el esquizofrénico. Lo que podríamos llamar un “juguete bien roto”, es decir, no un juguete “un poquito abierto” como el neurótico, sino un juguete cuyo mecanismo está todo a la vista. El individuo llamado “normal” es un artilugio compacto, una unidad sellada. Su mecanicidad se manifiesta imperturbable a todos los fines de una investigación fecunda en datos que sean relevantes para averiguar qué es exactamente lo que bulle debajo de toda esa aparente nanidad automatizada.
El individuo llamado “normal” no es una amenaza ni un peligro para el estado...ni para los dioses.
Pero un Hölderlin, un Lautremont, un Artaud, con los tendones y las arterias mentales a la vista, son algo completamente diferente. O incluso un asesino aberrante como Pierre Riviere, en cuya investigación se ufana mi calvo amigo Foucault, que fue algo más que un brillante expositor filosófico, y que, como he dicho más de una vez , rozó de manera inquietante diversos bordes del círculo donde los hombres nos encontramos, y no casualmente, atrapados.
El “loco”, el “anormal” el “monstruo”, está mostrando impúdicamente las desnudeces del abismo que se oculta en todos nosotros. Quizás nuestro abismo original y originario.
Pero el problema investigativo que se plantea, es que un individuo más o menos “normal” no puede sacar gran cosa de la observación de esas “impudicias” que quiebran salvajemente el flujo mecánico de la normalidad. Para lograr que el panorama a la vista no sea más que una piezas desparramadas aquí y allá, interesantes y llamativas quizás, pero vistas como incomprensibles o inútiles; para que el escenario adquiera un significado orgánico y conducente, el investigador a su vez tiene que “abrirse” un poco él mismo, es decir, romperse él mismo como juguete. Porque los elementos que le darán la capacidad de comprender lo que está pasando en el interior del “juguete roto” están disponibles para él, únicamente en la medida en que él también los observe desde la perspectiva de “juguete abierto o roto”. Los riesgos que esto implica son la explicación de que haya tan poca información. ¿Cuántos investigadores están dispuestos a emprender semejante proceso de - en cierta manera- auto-destrucción?
Alan Watts emprenderá esa tarea a través del LSD o la mescalina. Terence McKenna lo hará utilizando el “abrelatas” de la psilocibina, útil herramienta que encontrará escondida en la Stropharia, los honguitos a los que era tan afecto.
¿Producen las mescalina, el LSD, el DMT o la psilocibina alucinaciones realmente? ¿O acaso gatillan receptores peptídicos que sacan a luz información que se encuentra en realidad en el propio cerebro, en el propio sistema nervioso, en el propio cuerpo que esconde misterios tremendos y anonadantes?
En la glosolalia de la psicosis o en las visiones producidas por efecto de los psicotrópicos “enteógenos”, puede haber más fecundidad de datos explicativos que en las meras descripciones topológicas a las que inevitablemente se ve reducida la “ciencia normal”.
Y también en las aberraciones de los asesinos seriales, de los sadomasoquistas extremos, y por qué no, incluso asimismo en las experiencias tenidas como místicas de muchos de los “santos” que gozaban sufriendo porque SENTIAN que eso era lo que Dios quería –¿y necesitaba?-de ellos, podemos encontrar vislumbres inquietantes acerca de nuestro verdadero origen.
Compartimos el 97% del ADN con los gorilas. El otro 3% no llama la atención de los “científicos” como para comenzar a especular uniendo todos la ENORME cantidad de evidencia repartida a través de la historia, los textos religiosos, las alegorías, mitologías y experiencias cotidianas. Siguen hablando todavía del eslabón perdido, cuando lo que han perdido –en realidad no lo han tenido nunca- es el hilo de Ariadna que conduciría rápidamente a algunas realidades que, seguramente, acabarían rápidamente con la “normalidad” de la mayoría de la gente.
Finalmente, lo que comienza a salir a la luz, ya de manera inevitable, es que nosotros somos el Golem.

Der Golem, Escultura de
Eskorte fragile
y
Poster de la antigua película alemana
"Der Golem"
Manuel Gerardo Monasterio
Ciudad de Buenos Aires,
Jardines de Pometeo,
1 de Septiembre de 2007
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9.8.15
El mejor terror no necesita efectos especiales.
Al contrario, cuantos menos muestra más sugiere y más permite a la imaginación navegar por lugares más interesantes -e inquietantes- que los que podría mostranos cualquier director.
"Dark was the night" es una película perfecta en su género, y una de esas obras de las que que cada día se ven menos.
De tanto querer asombrar y deslumbrar e impactar con un exceso de estímulos Hollywood ha llegado a la saturación del sistema nervioso.
Por eso hoy vemos que los jóvenes han perdido la capacidad para el asombro, los han sobrepasado de estímulos y de tanto querer saturarlos de sensaciones han logrado que apenas sienten nada.
Para ver, disfrutar, recomendar, y recordar que todavía hay mucho lugar para el cine real y posible-y genuinamente terrorífico-más allá del gasto estéril -pero costosísimo- de recursos y efectos tecnológicos, que de querer significar tanto ya no significan dada.
Manuel Gerardo Monasterio
30.7.15
Cuando Uno verdaderamente se observa a Uno Mismo, descubre que Uno está completo, y que la Felicidad es el estado natural de lo que Uno Es, no de lo uno tiene o a quien o a quienes a uno lo acompañan. Y desde ese Lugar, los demás no pueden aportarle a Uno Felicidad ni tristeza, porque Todo esta en Uno, y uno simplemente comparte esa Felicidad que Uno Es con todo aquel que vive con Uno o que se le acerca a Uno
Manuel Gerardo Monasterio
Lo que percibimos como nacimiento y muerte en esta miríada de
pequeñísimas criaturas entre las que nos incluimos, es apenas un ínfimo burbujeo en el océano fenoménico cósmico.
pequeñísimas criaturas entre las que nos incluimos, es apenas un ínfimo burbujeo en el océano fenoménico cósmico.
Lo Único Importante es nuestra Actitud, que se manifiesta como el Pensar, Decir y Hacer, en concordancia con lo que Somos Verdaderamente debajo de la graciosa máscara de todos los fenómenos:
Presencia Infinita!
Presencia Infinita!
Manuel Gerardo Monasterio
23.7.15
Vamos de vuelta con esta notita ya republicada .
Porque es una vergüenza que esta sociedad se autodenomine "occidental y cristiana".
Esto lo publiqué en nuestro sitio www.foroplanetario.com.ar en Marzo de 2006, pero creo que viene bien repetirlo de vez en cuando. Lo republiqué aqui mismo el 23 de Marzo de 2010.
Creo que es oportuno volver a publicarlo, vista la enorme confusión que parece persisitir alrededor de lo que se considera "cristiano".
El automatismo y la mecanicidad de quienes se autodenominan "cristianos -de cualquier denominación establecida- llega a niveles que son difíciles de comprender. Pero así están las cosas.
El mensaje evangélico. por lo menos para quien esto escribe, es clarísimo y no deja lugar alguno a dudas con respecto a cómo debe ser la conducta, la actitud, y esencialmente el Espíritu vivo de cualquier aspirante al discipulado en Cristo.
Sin más preambulos, sigue el artículo.
M.G,.Monasterio, Villa Giardino, Agosto de 2012
“Debemos convertirnos en el cambio que deseamos ver”
Gandhi
Si tuviera que definir hoy, de manera suscinta el Cristianismo Radical, diría que es la militancia del Amor.
Y digo “hoy”, porque esta definición está sujeta a la necesidad de los tiempos.
Desde ya que el Amor está más allá de categorizaciones tales como “militancia”, pero la índole convivencial de la época obliga a relativizar de manera creativa.
No basta una “bondad” nominal que se limite a una pasividad hedonista, hay que ser-estar activos en el bien. Y entendiendo la dificultad humana de poder distinguir fehacientemente lo que es verdaderamente bueno de lo que es verdaderamente malo, voy a definir asimismo lo que entiendo por “ser activo en el bien” dentro del contexto específico al que me refiero. Es, simplemente, estar atento a las necesidades del otro.
Manuel Gerardo Monasterio
“Si no encuentras a Dios en la próxima persona a la que ves, no tiene sentido que lo busques en ningún otro sitio”
Gandhi
El Cristianismo original, como toda actividad adulta de la consciencia, es una práctica de Renuncia. Resulta absurdo, por lo tanto, pretender conciliar el capitalismo con la práctica evangélica, ya que son antinómicos por definición. Una es la Entrega en el amor y en la renuncia al yo, mientras que el otro es el despojamiento del prójimo para el usufructo personal. Que haya que volver a decirlo una y otra vez no hace más que enfatizar el estado de pauperización, no ya espiritual, sino psicológica, de la humanidad contemporánea.
Manuel Gerardo Monasterio
“¿Qué pienso de la civilización occidental? Que sería una buena idea.”
Gandhi
El Cristianismo Radical debe ser militante porque el consumismo capitalista lo es en un sentido diametralmente opuesto. El “evangelio” del consumismo se impone con fuerza de ley mediante todos los poderes tecnológicos de la sociedad establecida. El orden capitalista tecnocrático propone como normas de vida cotidiana, entre otras:
1- La búsqueda indiscriminada de la propia satisfacción personal hasta los límites que la “legalidad” permita –establecida esta según los cánones del mismo sistema con todos los artilugios siempre al servicio del más astuto-
2- Ver en el prójimo, esencialmente, un objeto de satisfacción para la propia codicia a ser explotado mediante toda forma disponible de sugestión, manipulación o propaganda
3- La manipulación psicológica colectiva mediante palabras “mágicas” como “libertad” o “democracia”, aunque estas se encuentren muchas veces vaciadas de significado y sean en realidad el vehículo para una mejor y más sutil explotación del prójimo
4- La creciente manipulación infantil para convertir al hombre desde la edad más temprana posible en un objeto más al servicio de las necesidades de la codicia consumista
5- La depauperación creciente de la propia capacidad de autogestión mediante toda suerte de organizaciones políticas y la mal llamada “salud pública”, que cada vez hacen al hombre más ignorante y más dependiente de estructuras burocráticas sin alma en las que todos terminamos convertidos en inermes engranajes
6- La destrucción del pudor y de la intimidad erótica en aras de la promoción de una pornografía sin límites a la hora de alentar una imagen del hombre y la mujer como meros objetos de satisfacción genital o comercial sin necesidad de intermediación alguna del afecto o del amor
Todo ello difundido, impuesto y publicitado en nombre de la “libertad” y de la “democracia”, con la evidente intención de tachar de “antidemocrático”,
“totalitario” o “fascista” a cualquiera que pretenda poner en tela de juicio las bondades de semejante sistema de vida.
Ante tamaño despropósito de aspiraciones globales, ¿puede hablarse de un verdadero cristianismo que se permita la blandura de no actuar de manera militante?
Y no hablo de moral, sino de Presencia.
Y no hablo de teoría, sino de Praxis.
Y utilizo esta última palabra tan cara para los intelectuales marxistas con toda la intención, ya que estoy entre los que creen, como propuso el gran Jacques Maritain, que “el marxismo es la última herejía del cristianismo”. Y desde ya considero que el marxismo, como moral, es muchísimo más cercano al cristianismo, como moral, de lo que jamás podrá serlo el capitalismo, tanto en sus formas primitivas como en las más avanzadas.
Manuel Gerardo Monasterio
“Hay siete pecados en el mundo: la riqueza sin trabajo; el placer sin consciencia; el conocimiento sin carácter; el comercio sin moralidad; la ciencia sin humanidad; la devoción sin sacrificio y la política sin principios”
Gandhi
La práctica original del cristianismo está indisolublemente unida a la solidaridad. La práctica de la compasión en la convivencia cotidiana representa el núcleo del ser-cristiano, no el mero ritual o el fariseismo , puntualmente abominados por Jesucristo.
Sin compasión no hay cristianismo.
Sin solidaridad no hay cristianismo.
Sin Renuncia no hay cristianismo.
Ser Hombre, es difícil.
Ser Cristiano, es difícil.
“Fácil”, es despeñarse por un precipicio como animales embotados.
Amor, es la armonía convivencial con las necesidades del devenir psicobiológico del prójimo.
Y esto es el Cristianismo Radical.
Manuel Gerardo Monasterio
Porque es una vergüenza que esta sociedad se autodenomine "occidental y cristiana".
Esto lo publiqué en nuestro sitio www.foroplanetario.com.ar en Marzo de 2006, pero creo que viene bien repetirlo de vez en cuando. Lo republiqué aqui mismo el 23 de Marzo de 2010.
Creo que es oportuno volver a publicarlo, vista la enorme confusión que parece persisitir alrededor de lo que se considera "cristiano".
El automatismo y la mecanicidad de quienes se autodenominan "cristianos -de cualquier denominación establecida- llega a niveles que son difíciles de comprender. Pero así están las cosas.
El mensaje evangélico. por lo menos para quien esto escribe, es clarísimo y no deja lugar alguno a dudas con respecto a cómo debe ser la conducta, la actitud, y esencialmente el Espíritu vivo de cualquier aspirante al discipulado en Cristo.
Sin más preambulos, sigue el artículo.
M.G,.Monasterio, Villa Giardino, Agosto de 2012
“Debemos convertirnos en el cambio que deseamos ver”
Gandhi
Si tuviera que definir hoy, de manera suscinta el Cristianismo Radical, diría que es la militancia del Amor.
Y digo “hoy”, porque esta definición está sujeta a la necesidad de los tiempos.
Desde ya que el Amor está más allá de categorizaciones tales como “militancia”, pero la índole convivencial de la época obliga a relativizar de manera creativa.
No basta una “bondad” nominal que se limite a una pasividad hedonista, hay que ser-estar activos en el bien. Y entendiendo la dificultad humana de poder distinguir fehacientemente lo que es verdaderamente bueno de lo que es verdaderamente malo, voy a definir asimismo lo que entiendo por “ser activo en el bien” dentro del contexto específico al que me refiero. Es, simplemente, estar atento a las necesidades del otro.
Manuel Gerardo Monasterio
“Si no encuentras a Dios en la próxima persona a la que ves, no tiene sentido que lo busques en ningún otro sitio”
Gandhi
El Cristianismo original, como toda actividad adulta de la consciencia, es una práctica de Renuncia. Resulta absurdo, por lo tanto, pretender conciliar el capitalismo con la práctica evangélica, ya que son antinómicos por definición. Una es la Entrega en el amor y en la renuncia al yo, mientras que el otro es el despojamiento del prójimo para el usufructo personal. Que haya que volver a decirlo una y otra vez no hace más que enfatizar el estado de pauperización, no ya espiritual, sino psicológica, de la humanidad contemporánea.
Manuel Gerardo Monasterio
“¿Qué pienso de la civilización occidental? Que sería una buena idea.”
Gandhi
El Cristianismo Radical debe ser militante porque el consumismo capitalista lo es en un sentido diametralmente opuesto. El “evangelio” del consumismo se impone con fuerza de ley mediante todos los poderes tecnológicos de la sociedad establecida. El orden capitalista tecnocrático propone como normas de vida cotidiana, entre otras:
1- La búsqueda indiscriminada de la propia satisfacción personal hasta los límites que la “legalidad” permita –establecida esta según los cánones del mismo sistema con todos los artilugios siempre al servicio del más astuto-
2- Ver en el prójimo, esencialmente, un objeto de satisfacción para la propia codicia a ser explotado mediante toda forma disponible de sugestión, manipulación o propaganda
3- La manipulación psicológica colectiva mediante palabras “mágicas” como “libertad” o “democracia”, aunque estas se encuentren muchas veces vaciadas de significado y sean en realidad el vehículo para una mejor y más sutil explotación del prójimo
4- La creciente manipulación infantil para convertir al hombre desde la edad más temprana posible en un objeto más al servicio de las necesidades de la codicia consumista
5- La depauperación creciente de la propia capacidad de autogestión mediante toda suerte de organizaciones políticas y la mal llamada “salud pública”, que cada vez hacen al hombre más ignorante y más dependiente de estructuras burocráticas sin alma en las que todos terminamos convertidos en inermes engranajes
6- La destrucción del pudor y de la intimidad erótica en aras de la promoción de una pornografía sin límites a la hora de alentar una imagen del hombre y la mujer como meros objetos de satisfacción genital o comercial sin necesidad de intermediación alguna del afecto o del amor
Todo ello difundido, impuesto y publicitado en nombre de la “libertad” y de la “democracia”, con la evidente intención de tachar de “antidemocrático”,
“totalitario” o “fascista” a cualquiera que pretenda poner en tela de juicio las bondades de semejante sistema de vida.
Ante tamaño despropósito de aspiraciones globales, ¿puede hablarse de un verdadero cristianismo que se permita la blandura de no actuar de manera militante?
Y no hablo de moral, sino de Presencia.
Y no hablo de teoría, sino de Praxis.
Y utilizo esta última palabra tan cara para los intelectuales marxistas con toda la intención, ya que estoy entre los que creen, como propuso el gran Jacques Maritain, que “el marxismo es la última herejía del cristianismo”. Y desde ya considero que el marxismo, como moral, es muchísimo más cercano al cristianismo, como moral, de lo que jamás podrá serlo el capitalismo, tanto en sus formas primitivas como en las más avanzadas.
Manuel Gerardo Monasterio
“Hay siete pecados en el mundo: la riqueza sin trabajo; el placer sin consciencia; el conocimiento sin carácter; el comercio sin moralidad; la ciencia sin humanidad; la devoción sin sacrificio y la política sin principios”
Gandhi
La práctica original del cristianismo está indisolublemente unida a la solidaridad. La práctica de la compasión en la convivencia cotidiana representa el núcleo del ser-cristiano, no el mero ritual o el fariseismo , puntualmente abominados por Jesucristo.
Sin compasión no hay cristianismo.
Sin solidaridad no hay cristianismo.
Sin Renuncia no hay cristianismo.
Ser Hombre, es difícil.
Ser Cristiano, es difícil.
“Fácil”, es despeñarse por un precipicio como animales embotados.
Amor, es la armonía convivencial con las necesidades del devenir psicobiológico del prójimo.
Y esto es el Cristianismo Radical.
Manuel Gerardo Monasterio
Mientras usted se rompe el tuges, no para llegar a fin de mes, sino para ver si alcanza a llegar, unos cuantos millones de chupasangre a sueldo del estado toman cerveza y se comen su asadito tranquilos sabiendo que la tienen segura y además, por ley, no los pueden echar...
Mientras usted está ocupado en ver cómo llega a fin de mes, los narcos van tomando los barrios de nuestras ciudades y ya se asoman a los colegios adonde usted lleva a sus hijos.
Mientras usted está desesperado por llegar a fin de mes, la trata de personas continúa, los "suicidios" de funcionarios críticos al Régimen desaparecen bajo pilas de burocracia, expedientes...y mentiras tan evidentes que insultan hasta la imaginación.
Mientras usted se arrastra para llegar a fin de mes, ellos viajan a los paraísos fiscales para depositar el dinero de todos los boludos que nos arrastramos todos los días...
Los responsables de la penuria cotidiana somos nosotros, que luego de meter a los zorros en el gallinero lloramos todas las mañanas cuando vemos como van despareciendo las gallinas...
Todos se quejan de la inseguridad en las calles, por el acoso de los delincuentes, sin entender que la delincuencia en las calles viene de la delincuencia de arriba:
Los verdaderos y más grandes delincuentes.
Los verdaderos y más grandes delincuentes.
No me da vergüenza admitir que si ESTO es "democracia" entonces yo debo ser "fascista".
Manuel Gerardo Monasterio
21.7.15
Cuando te has agotado
en todas las búsquedas,
en todos les esfuerzos,
en todas las acsesis,
en todas las sadhanas...
en todas las búsquedas,
en todos les esfuerzos,
en todas las acsesis,
en todas las sadhanas...
Cuando estás deshecho
de todas las hechuras
y todos los programas
y todos los mandatos
que durante milenios
se han acumulado
con pretensiones de ley,
de camino, de religión o de sistema...
de todas las hechuras
y todos los programas
y todos los mandatos
que durante milenios
se han acumulado
con pretensiones de ley,
de camino, de religión o de sistema...
Cuando estás finalmente vencido,
ultérrimamente derrotado.
Cuando finalmente descubres,
primero con horror y luego con un júbilo
creciente que tus supuestos maestros desconocen,
que no hay nada, absolutamente nada
que puedas hacer para ESO.
Entonces y solo entonces
ESO se hace evidente
y sabes que siempre estuvo allí.
Que no te pertenece,
que no pertenece a ninguna escuela,
a ningún sendero,
a ningún camino,
a ningún maestro,
a ninguna filosofía
ni a ninguna religión.
ultérrimamente derrotado.
Cuando finalmente descubres,
primero con horror y luego con un júbilo
creciente que tus supuestos maestros desconocen,
que no hay nada, absolutamente nada
que puedas hacer para ESO.
Entonces y solo entonces
ESO se hace evidente
y sabes que siempre estuvo allí.
Que no te pertenece,
que no pertenece a ninguna escuela,
a ningún sendero,
a ningún camino,
a ningún maestro,
a ninguna filosofía
ni a ninguna religión.
Y estás -por fin!-
jubilosamente Solo,
porque a nadie le interesa esa Verdad
que es totalmente gratis,
totalmente de todos,
totalmente accesible
siempre y para siempre,
que no se puede comprar
ni se puede vender,
que no se adquiere con largas prácticas
ni en costosos seminarios,
que no requiere de alambicados rituales
ni de solemnes genuflexiones
ante ningún maestro venido o por venir...
jubilosamente Solo,
porque a nadie le interesa esa Verdad
que es totalmente gratis,
totalmente de todos,
totalmente accesible
siempre y para siempre,
que no se puede comprar
ni se puede vender,
que no se adquiere con largas prácticas
ni en costosos seminarios,
que no requiere de alambicados rituales
ni de solemnes genuflexiones
ante ningún maestro venido o por venir...
ESO.
Que siendo Uno
no concibe ya ningún "otro".
Que siendo Uno
no concibe ya ningún "otro".
Donde todo fluye
sin más opiniones ni comentarios.
Donde la necesidad queda desnuda,
reducida a su mínimo impulso natural.
sin más opiniones ni comentarios.
Donde la necesidad queda desnuda,
reducida a su mínimo impulso natural.
Manuel Gerardo Monasterio, 17/2/2014
10.5.15
Esta mañana, al sacar a mi amigo “Orejas” para su primera salida del día, me encontré en la puerta dos señoras de características inconfundibles. Traté de escapar, pero lo que queda de cortesía en mi para tolerar ciertos acontecimientos, no me lo permitió. Por supuesto eran Testigos. Testigos de Jehová. Por lo menos asi se llaman a sí mismos. Tengo una rutina preparada para estas ocasiones, aunque debo decir que, como todas las otras que diseñé a lo largo de muchos años de experiencia con estas extrañas criaturas, no resulta muy efectiva.Ante la propuesta de comenzar a hablarme de su fe y acercarme literatura, les dije muy suelto de lengua: Soy Pastor Presbiteriano. Ni modo. Cuando volvieron a la carga, agregué: Estoy a cargo de una parroquia. Y aún aquí eso dio pie para que una de ellas me pregunte: Entonces usted está al tanto de las escrituras, ¿Qué puede decirnos del reino de Dios? De inmediato les contesté, un tanto secamente: Que el Reino de Dios está en nosotros. Y con un apresurado “Muchas gracias” me retiré, no fuera cosa que me enredaran en una discusión semántica con lo de si está "en" nosotros o "entre" nosotros. Discusión que conozco del derecho y del revés, y que a decir verdad, ya no me interesa en lo más mínimo. Hay que decir que conservo, de los perseverantes ataques que he sufrido por parte de estos équidos bipedestados y orejudos, un par de libros que en su momento consideré aceptables. En particular una versión transliteral de los evangelios en inglés y griego, que me fue muy grata. Por lo demás, si les dijera lo que pienso de su doctrina, no les haría ningún daño puesto que son refractarios a cualquier digresión, pero sí me complicaría yo la vida sin ninguna razón .
La fe es la percepción de aquello que no puede ser percibido directamente por los cinco sentidos ni por el sexto del intelecto. Es el reflejo, en realidad,de la percepción de lo impercibible. En cuanto intenta uno explicar los contenidos de la fe, ya entra en una batalla de la cual ni el criterio ni el buen sentido habrán de salir ilesos.
Y en cuanto a mi, estoy en la nada envidiable situación
de ser como un queso gruyere
que se ha quedado sólo con los agujeros.
Todos los conocimentos y vanidades,
que por cierto fueron bastante amplios y ruidosos
en su época de gloria, se han retirado.
He quedado a solas, como un leproso abandonado
en un desierto sin conceptos ni significados.
Ultimamente la gente me evita
como si percibiese el peligro del contagio.
Pero en realidad, no podrían siquiera sospechar
la índole de la Catástrofe que me ha tocado.
Soy una herramienta inservible
que conserva tan sólo su forma.
Como el dibujo de una herramienta tan bien realizado,
que daría la impresión que la herramienta
fuera real y pudiese ser utilizada. Pero, ¿Cómo?
En cuanto quisiera alguien tomarla
vería que sólo es un espejismo.
Las ideas, sin embargo, continúan pasando,
pero ya no hay nadie en casa
con voluntad de tomarlas para algo más
que no sea jugar un rato con ellas,
para aburrirse enseguida y dejar
que sigan su extraño camino sin comienzo ni destino.
Soy esa nada donde tienen lugar
absolutamente todas las cosas
de este mundo y de los otros.
El agujero negro ante cuya presencia
todo bulle un instante y desaparece.
Y esta extraña paz.
La más risueña paz
que aparece allí
donde en realidad
ya no hay nadie.
Manuel Gerardo Monasterio 22 de Septiembre de 2007, 12 y 18 PM
La fe es la percepción de aquello que no puede ser percibido directamente por los cinco sentidos ni por el sexto del intelecto. Es el reflejo, en realidad,de la percepción de lo impercibible. En cuanto intenta uno explicar los contenidos de la fe, ya entra en una batalla de la cual ni el criterio ni el buen sentido habrán de salir ilesos.
Y en cuanto a mi, estoy en la nada envidiable situación
de ser como un queso gruyere
que se ha quedado sólo con los agujeros.
Todos los conocimentos y vanidades,
que por cierto fueron bastante amplios y ruidosos
en su época de gloria, se han retirado.
He quedado a solas, como un leproso abandonado
en un desierto sin conceptos ni significados.
Ultimamente la gente me evita
como si percibiese el peligro del contagio.
Pero en realidad, no podrían siquiera sospechar
la índole de la Catástrofe que me ha tocado.
Soy una herramienta inservible
que conserva tan sólo su forma.
Como el dibujo de una herramienta tan bien realizado,
que daría la impresión que la herramienta
fuera real y pudiese ser utilizada. Pero, ¿Cómo?
En cuanto quisiera alguien tomarla
vería que sólo es un espejismo.
Las ideas, sin embargo, continúan pasando,
pero ya no hay nadie en casa
con voluntad de tomarlas para algo más
que no sea jugar un rato con ellas,
para aburrirse enseguida y dejar
que sigan su extraño camino sin comienzo ni destino.
Soy esa nada donde tienen lugar
absolutamente todas las cosas
de este mundo y de los otros.
El agujero negro ante cuya presencia
todo bulle un instante y desaparece.
Y esta extraña paz.
La más risueña paz
que aparece allí
donde en realidad
ya no hay nadie.
Manuel Gerardo Monasterio 22 de Septiembre de 2007, 12 y 18 PM
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Me dicen que tengo dos hijas. Y digo, me dicen porque muchas veces me asalta el feliz pensamiento de no haber tenido nada que ver, cosa que podría hoy confirmarse o desecharse con un estudio de ADN. Pero claro, queda muy mal pedirlo, aunque se me ocurre que quedaré peor diciendo lo que sigue, cosa que haré de cualquier modo en honor a la poca vergüenza que me queda.
Mis hijas son ya hoy dos jóvenes mujeres. Por lo poco o nada que valga dejo aquí asentado que las libero de toda responsabilidad o reproche o culpa, si vinieran las dos y me asesinaran. Si pudiera las libraría incluso de cualquier penalidad legal, pero eso, por desgracia, no está en mis manos ofrecerlo.
Si yo fuese el padre, tal como está escrito en el registro civil, no tengo derecho alguno a piedad o disculpa de ningún tipo. El no-conocimiento ya lo saben todos los leguleyos-no le exime a uno de las penalidades por violar la ley. No puedo pues, alegar inconsciencia. Aunque un buen abogado, entiendo, alegaría locura temporaria para eximirme de culpa y cargo.
Pero de cualquier modo, si yo fuese el padre, no existe crimen más horrendo que el que he cometido.
Vamos, no se excite usted que me está leyendo, si lo que estoy diciendo no es nada!
¿Es usted cristiano?
Pues mire usted bien lo que dicen sus escrituras de la vida de los hombres.
“Valle de lágrimas, polvo que vuelve al polvo, un soplo, una nada, una nimiedad insignificante, dolor y más dolor y más penurias...” desde que lo paren a usted hasta que revienta.
Tan mala pero tan mala es esta vida -corta y llena de pesares como dice Salomón-, que hay que compensárselo a usted de alguna manera con una vida verdadera y eterna!
¿Se da usted cuenta que yo no estoy diciendo nada, en realidad?
Digo lo que piensan sus teólogos, si usted cristiano. O judío, da igual
¿Le atrae a usted el budismo?
Pues fíjese, el Buda compara esta existencia con un incendio, del que invita a salir lo más rápido posible. Vea usted la primera de sus “nobles verdades”: Toda existencia es sufrimiento.
¿Puede un verdadero simpatizante de Buda sorprenderse pues, por lo que estoy diciendo?
Toda la doctrina se basa en liberarse de todo apego a esto a los que nos aferramos tanto.
¿La Vedanta, esencia del Hinduismo?
Decía el gran Ramakrishna, epítome de la mencionada doctrina: “El mundo es un pozo negro...” Y entérese usted de todo lo demás leyendo su –por otra parte-bellísimo “evangelio” (colección de sus dichos más conocidos)
Y además, le agregan la “Maya”!
Se lo sintetizo rápidamente: no sólo esta existencia es una mierda (vamos, hombre, no nos ruboricemos, si es la palabra que todos los religiosos y filósofos utilizarían si no se anduviesen con tantas vueltas) sino que además, vea usted, es una ilusión!
En el cristianismo por lo menos usted sufre por algo, en el hinduismo sufre usted...por nada!
¿Los filósofos griegos? Lea usted a gusto y verá lo que digo.
¿Los gnósticos-de los que tan cerca me siento-? Le dirán que este mundo y todo lo que él contiene son producto del Demiurgo, un dios malvado enemigo del Dios bueno que jamás ha tenido nada que ver con toda esta porquería...(Los cátaros veían como un gesto de sabiduría el dejarse morir de hambre para salir de aquí lo antes posible, aunque hay quienes dicen que tal práctica es un mito...Pues peor entonces para los cátaros!)
¿Los ateos, agnósticos y cientificistas?
Pues le dirán: en el contexto de la inmensidad esto no alcanza a ser prácticamente nada...
¿Puede alguien de buena fe sorprenderse por lo que he dicho al principio?
Si esta existencia es lo que todos los que han pensado han pensado, ¿qué crimen mayor puede haber que sortearle la entrada a alguien en ella?
Si trata usted de vivir naturalmente, se apegará a todo lo que habrá de perder irremisiblemente (esposa, hijos, amigos, y todo lo demás) y sufrirá como si le arrancasen la piel, y anticipadamente, pues esto lo sabemos todos.
Si por el contrario, sigue usted las doctrinas de la buena filosofía, intentará liberarse en vida de todos esos apegos para no sufrir al perderlos. (de una u otra forma, esta existencia es tan desgraciada que hay que olvidar todo lo vinculado con ella para alcanzar la sabiduría!)
Llega usted babeándose y lleno de mierda, entre los dolores del parto de su pobre e ignorante madre que sólo podrá salvarse de eso a través de la cesárea con su anestesia
(en una palabra, que la única forma de no sufrir con “eso tan hermoso” es mediante el sueño inducido por las drogas!)
Si no tiene usted la suerte de una muerte súbita (un infarto masivo, que lo atropelle un autobús a velocidad y de frente –para no quedar tullido-o que le pegue un buen tiro un ladrón compasivo) se irá usted de este mundo más o menos como llegó: sin saber ni ostia de lo que está pasando y otra vez lleno de mierda.
Si tiene suerte –mucha suerte tendrá que tener para ello-en su casa rodeado de todos los infelices queridos que continuarán padeciendo en este mundo- de lo contrario rodeado de otros pobres infelices pero extraños a usted, en el hospital y lleno de tubos y por supuesto, con muchas drogas encima (coño, parecería como si la única forma de tolerar esto es estando dormido o drogado!)
Pero digo yo, quien puede haber inventado algo semejante? Como habría dicho mi abuela:
¡Ni el que asó la manteca!
Esta existencia es el producto más sobrevaluado de todos.
Las iniquidades y angustias sin término vinculadas con ella, son pasadas por alto a toda hora sólo por una excelentísima cobertura de prensa. (He aquí otro tema para meditar acerca de él: si esto nos hace tanto daño a nosotros, ¿a quién está beneficiando en realidad que no conocemos? Y esta pregunta no va de broma.)
¿Puede alguien sorprenderse, en buena fe, de lo que comencé diciendo en este escrito?
¿Entiende ahora mi aparente barbarie al comenzar este escrito de la forma en que lo hice?
Si fuera el causante –aunque sea inconsciente-de la llegada de esas dos pobres criaturas, merecería el peor de los castigos. Que por supuesto, no es una rápida muerte.
Como de alguna manera, mis hijas saben todo esto que estoy diciendo, ejecutaran sin piedad el castigo que merezco.
Manuel Gerardo Monasterio
23 de Septiembre de 2007 a las 3:03 PM
Mis hijas son ya hoy dos jóvenes mujeres. Por lo poco o nada que valga dejo aquí asentado que las libero de toda responsabilidad o reproche o culpa, si vinieran las dos y me asesinaran. Si pudiera las libraría incluso de cualquier penalidad legal, pero eso, por desgracia, no está en mis manos ofrecerlo.
Si yo fuese el padre, tal como está escrito en el registro civil, no tengo derecho alguno a piedad o disculpa de ningún tipo. El no-conocimiento ya lo saben todos los leguleyos-no le exime a uno de las penalidades por violar la ley. No puedo pues, alegar inconsciencia. Aunque un buen abogado, entiendo, alegaría locura temporaria para eximirme de culpa y cargo.
Pero de cualquier modo, si yo fuese el padre, no existe crimen más horrendo que el que he cometido.
Vamos, no se excite usted que me está leyendo, si lo que estoy diciendo no es nada!
¿Es usted cristiano?
Pues mire usted bien lo que dicen sus escrituras de la vida de los hombres.
“Valle de lágrimas, polvo que vuelve al polvo, un soplo, una nada, una nimiedad insignificante, dolor y más dolor y más penurias...” desde que lo paren a usted hasta que revienta.
Tan mala pero tan mala es esta vida -corta y llena de pesares como dice Salomón-, que hay que compensárselo a usted de alguna manera con una vida verdadera y eterna!
¿Se da usted cuenta que yo no estoy diciendo nada, en realidad?
Digo lo que piensan sus teólogos, si usted cristiano. O judío, da igual
¿Le atrae a usted el budismo?
Pues fíjese, el Buda compara esta existencia con un incendio, del que invita a salir lo más rápido posible. Vea usted la primera de sus “nobles verdades”: Toda existencia es sufrimiento.
¿Puede un verdadero simpatizante de Buda sorprenderse pues, por lo que estoy diciendo?
Toda la doctrina se basa en liberarse de todo apego a esto a los que nos aferramos tanto.
¿La Vedanta, esencia del Hinduismo?
Decía el gran Ramakrishna, epítome de la mencionada doctrina: “El mundo es un pozo negro...” Y entérese usted de todo lo demás leyendo su –por otra parte-bellísimo “evangelio” (colección de sus dichos más conocidos)
Y además, le agregan la “Maya”!
Se lo sintetizo rápidamente: no sólo esta existencia es una mierda (vamos, hombre, no nos ruboricemos, si es la palabra que todos los religiosos y filósofos utilizarían si no se anduviesen con tantas vueltas) sino que además, vea usted, es una ilusión!
En el cristianismo por lo menos usted sufre por algo, en el hinduismo sufre usted...por nada!
¿Los filósofos griegos? Lea usted a gusto y verá lo que digo.
¿Los gnósticos-de los que tan cerca me siento-? Le dirán que este mundo y todo lo que él contiene son producto del Demiurgo, un dios malvado enemigo del Dios bueno que jamás ha tenido nada que ver con toda esta porquería...(Los cátaros veían como un gesto de sabiduría el dejarse morir de hambre para salir de aquí lo antes posible, aunque hay quienes dicen que tal práctica es un mito...Pues peor entonces para los cátaros!)
¿Los ateos, agnósticos y cientificistas?
Pues le dirán: en el contexto de la inmensidad esto no alcanza a ser prácticamente nada...
¿Puede alguien de buena fe sorprenderse por lo que he dicho al principio?
Si esta existencia es lo que todos los que han pensado han pensado, ¿qué crimen mayor puede haber que sortearle la entrada a alguien en ella?
Si trata usted de vivir naturalmente, se apegará a todo lo que habrá de perder irremisiblemente (esposa, hijos, amigos, y todo lo demás) y sufrirá como si le arrancasen la piel, y anticipadamente, pues esto lo sabemos todos.
Si por el contrario, sigue usted las doctrinas de la buena filosofía, intentará liberarse en vida de todos esos apegos para no sufrir al perderlos. (de una u otra forma, esta existencia es tan desgraciada que hay que olvidar todo lo vinculado con ella para alcanzar la sabiduría!)
Llega usted babeándose y lleno de mierda, entre los dolores del parto de su pobre e ignorante madre que sólo podrá salvarse de eso a través de la cesárea con su anestesia
(en una palabra, que la única forma de no sufrir con “eso tan hermoso” es mediante el sueño inducido por las drogas!)
Si no tiene usted la suerte de una muerte súbita (un infarto masivo, que lo atropelle un autobús a velocidad y de frente –para no quedar tullido-o que le pegue un buen tiro un ladrón compasivo) se irá usted de este mundo más o menos como llegó: sin saber ni ostia de lo que está pasando y otra vez lleno de mierda.
Si tiene suerte –mucha suerte tendrá que tener para ello-en su casa rodeado de todos los infelices queridos que continuarán padeciendo en este mundo- de lo contrario rodeado de otros pobres infelices pero extraños a usted, en el hospital y lleno de tubos y por supuesto, con muchas drogas encima (coño, parecería como si la única forma de tolerar esto es estando dormido o drogado!)
Pero digo yo, quien puede haber inventado algo semejante? Como habría dicho mi abuela:
¡Ni el que asó la manteca!
Esta existencia es el producto más sobrevaluado de todos.
Las iniquidades y angustias sin término vinculadas con ella, son pasadas por alto a toda hora sólo por una excelentísima cobertura de prensa. (He aquí otro tema para meditar acerca de él: si esto nos hace tanto daño a nosotros, ¿a quién está beneficiando en realidad que no conocemos? Y esta pregunta no va de broma.)
¿Puede alguien sorprenderse, en buena fe, de lo que comencé diciendo en este escrito?
¿Entiende ahora mi aparente barbarie al comenzar este escrito de la forma en que lo hice?
Si fuera el causante –aunque sea inconsciente-de la llegada de esas dos pobres criaturas, merecería el peor de los castigos. Que por supuesto, no es una rápida muerte.
Como de alguna manera, mis hijas saben todo esto que estoy diciendo, ejecutaran sin piedad el castigo que merezco.
Manuel Gerardo Monasterio
23 de Septiembre de 2007 a las 3:03 PM
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