29.7.10

¡Siguienteee!
- Buenos días, quería pedir una licencia de matrimonio.
- ¿Nombres?
- Antonio y Juan Jiménez Seisdedos.
- ¿Jiménez Seisdedos? ¿Son familiares?
Si, somos hermanos.
- ¿Hermanos? No pueden casarse.
- ¿Por qué no? ¿No están dando licencias de matrimonio a parejas del mismo sexo?
- Si, a miles. Pero no a hermanos. ¡Eso es incesto! No me importa que sean ustedes homosexuales, pero sí que sean hermanos.
- ¿Homosexuales? No, nosotros no somos homosexuales.
- ¿No son gays? ¿Entonces por qué quieren casarse?
- Por los beneficios fiscales que reporta, por supuesto. Y además nos queremos. Por otro lado, no tenemos más pretendientes.
- Pero estamos dando licencias de matrimonio a parejas de gays y lesbianas a las que les ha sido denegada una protección equitativa ante la ley. Si no sois gays, podéis casaros con una mujer.
- Un momento. Un gay tiene el mismo derecho a casarse con una mujer que yo. Pero sólo porque yo no soy gay no significa que me quiera casar con una mujer. Yo me quiero casar con Juan ¿Es que nos va a discriminar porque no seamos gays?
- De acuerdo, de acuerdo, aquí tiene su licencia. ¡Siguienteee!
- Hola. Estamos aquí porque queremos casarnos.
- ¿Nombres?
- Abelardo Espinete, Jaime Porras, Elena Espárrago y Matilde Cabeza de Vaca.
- ¿Y quién se quiere casar con quién?
- Todos nos queremos casar con todos.
- ¡Pero si sois cuatro!
- Correcto. Verá, es que somos bisexuales. Yo amo a Jaime y Elena, Jaime me quiere a mi y a Elena, Elena me quiere a mi y a Matilde y Matilde quiere a Jaime y a Elena. Casarnos todos juntos es la única manera que tenemos para expresar nuestras preferencias sexuales en el matrimonio.
- Lo siento, sólo estamos dando licencias a parejas de gays y lesbianas.
- ¿O sea que están discriminando a los bisexuales?
- No, lo que ocurre es que la idea tradicional es que el matrimonio es para parejas.
- ¿Desde cuando están ustedes siguiendo la tradición?
- Bueno, en algún sitio tiene que estar el límite...
- ¿Quién lo dice? No hay razón para limitar el matrimonio a las parejas. Cuantos más, mejor. Además, ¡exigimos nuestros derechos! La Constitución garantiza la misma protección para todos bajo la ley. ¡Denos nuestra licencia de matrimonio!
- De acuerdo, de acuerdo, aquí la tiene. ¡Siguienteee!
- Hola, quería una licencia de matrimonio.
- ¿A qué nombres, por favor?
- Facundo Sarasa.
- ¿Y el otro?
- Sólo soy yo. Me quiero casar conmigo.
- ¿Casarte contigo? ¿Qué quieres decir?
- Bueno, mi psiquiatra dice que tengo doble personalidad, de modo que quiero que se casen mis dos Yos. Quizá entonces me rebajen los impuestos al hacer la declaración conjunta.
- Señor, qué día llevo...

26.7.10

A veces los hijos realizan confesiones profundamente perturbadoras para la familia...hay que estar preparados!
(Espera a que cargue bien el Video, sugiero ponerlo en pausa y aguardar a que haya cargado lo suficiente como para verlo sin cortes!)
video

20.7.10

El tiempo para dedicar a este blog se agota cada dia, y también el interés.Por lo que estimo que cada vez apareceré menos por aqui. Un sueño menos.
Los políticos argentinos no pueden ser mucho más o menos que lo que la comunidad representa y produce en materia de dirigencia.Cada vez estimula menos a comentar. La repetición es kafkiana.

Realicé una somera revisión de lo que vi en el Senado, y escribo ahora para poder olvidar lo que vi lo antes posible.

Tenía preparado un ensayo sobre el tema en cuestión, donde hacia un estudio comparativo desde los tiempos Greco-Romanos hasta hoy, con los aportes de mi interpretación, fundamentalmnente, de Michel Foucault. Pero verdaderamente considero que ya no vale la pena...Paso pues al tema del Senado. Adolfito Rodriguez Saá y Romero se fueron luego de breves discursos que negaron lo que en la práctica hicieron. Prefirieron desaparecer antes de votar, pensando siempre en las futuras elecciones (¿En qué otra cosa podrían pensar estos dos soberanos oportunistas de la ralea más baja que puede ofrecer la política mundial?)
La Senadora Estenssoro repitió en todas las ocasiones en que opinó acerca del tema del matrimonio homosexual, su historia personal de amistad con la pareja de Carlos Gallardo y Mauricio Wainrot. La citó incluso casi como un paradigma en su alocución durante la discusión de la Ley en el Senado. Cito textualmente: “Durante 30 años he sido muy amiga de una pareja homosexual: de Carlos Gallardo y Mauricio Wainrot, una de las parejas o matrimonios más estables, más amorosos, más nobles que he conocido. Carlos y Mauricio estuvieron juntos durante más de 30 años, pero no pudieron casarse en la Argentina y lo tuvieron que hacer en Bélgica.

Este alegato tiene tanto valor objetivo como el de quienes cuentan historias de parejas de homosexuales pedófilos o intensamente disfuncionales. Son casos particulares que no hacen a la esencia de la cuestión, que no era la de discutir la viabilidad de las parejas gays y la protección de sus derechos, sino la inclusión de estas parejas en el Instituto Matrimonial ORIGINAL y FUNDACIONALMENTE establecido para varón y mujer. Senadora en este país más amorfo que generoso- tiene una fijación personal con esta pareja de amigos homosexuales. Dijo en varias oportunidades: “Ellos seguían juntos mientras mis parejas pasaban” (no es textual, pero es muy semejante) Está claro que la Senadora forjó una suerte de admiración, completamente lícita en lo personal, pero impropia para juzgar la cuestión a nivel global. Al día siguiente de esta vergonzosa votación del Senado, la Senadora Estenssoro se presentó en un programa de televisión junto a una pareja de lesbianas con tres hijos, y muy suelta de lengua acotó: “Es la primera vez que me encuentro con una familia establecida de homosexuales” (esto es, homosexuales con hijos) Y esta es la seriedad con la que la Senadora Estenssoro votó a favor de la ley….No ha realizado ninguna investigación seria, su única experiencia que resultó crucial en su decisión, es la de haber tenido una hermosa pareja de amigos homosexuales. Si esta es la calidad de las inmigrantes bolivianas que ingresan al país, para llegar luego a Senadoras y atreverse a modificar Instituciones Argentinas fundacionales, me siento profundamente agraviado en lo personal. Y aclaro, para aquellos que piensen que lo de “inmigrante boliviana” es una frase mía con intenciones ofensivas, que es así como se presenta la Senadora en su página Web.
Pasemos ahora al ejemplo más acabado de energúmeno que alguna vez haya ocupado una banca en el Senado de la Nación (y miren que hay una larguísima lista de candidatos) el célebre Senador Pichetto. Ya que su tarea principal es enturbiar los discursos con epítetos descalificantes e insultar a sus colegas opositores al oficialismo, haría bien en educarse históricamente para poder alegar más sólidamente en su oficio de injuriador profesional. Los homosexuales llevaban una distinción particular durante la Alemania Nacional Socialista, a saber: un triángulo rosa invertido. Por lo que no hubieran necesitado pedir prestada la “estrella amarilla” a los judíos.
Pasemos ahora al Senador Luis Juez, he aquí a un hombre, otrora ingenioso y simpático que ha decidido excederse hasta el punto en que su inteligencia y su brillantez dialéctica se han ido reduciendo hasta convertirlo, finalmente, en un simple bufón insolente y ofensivo. Menem no apareció. Me pregunto: ¿Por qué la nación –que es la gente- tiene que seguir manteniendo en el Senado a esta reliquia inoperante y siempre funcional al poder? Reutemann se dio asimismo por desaparecido. ¿Qué función cumple un tibio semejante? para los que aún tienen duda de si se trata de un hombre prudente que habla poco, o simplemente de un incapaz con serios problemas de comunicación, la respuesta ya está dada, aunque desgraciadamente la cantidad de incapaces con veleidades de poder es una carrera que progresa maravillosamente en la Argentina.

No quiero terminar de recordar a la Dra. Elisa Carrió, quien se abstuvo de votar cuando esta ley de pacotilla recibió su media sanción en el Congreso. La Dra. Carrio representa el más acabado ejemplo de lo que el ejercicio prolongado de la política produce sobre el cerebro: los resultados son similares a los que se observan luego de una lobotomía frontal. La otrora brillante abogada se ha transformado en una caricatura borrosa de aquello que alguna vez fue, para tristeza y desolación de todos aquellos que pensamos que podría haber sido una excepción en este deplorable panorama de almas inclinadas hacia la tierra y de idiotas funcionales a los intereses financieros de turno.
Luis Naidenoff, impecable y un lujo para esta Cámara de Senadores que no se merece a gente como él. Liliana Negre de Alonso ha demostrado ser una mujer capaz y estudiosa.No es raro por lo tanto que se haya ganado el ataque del troglodita Pichetto.
Finalmente, quien esto escribe, desea renunciar a la nacionalidad argentina, pero no lo dejan. La justicia no admite que uno renuncie a la ciudadanía. Habrá que presentar un recurso en La Haya. O presentarse en alguna embajada como exiliado bajo el argumento de pérdida progresiva de materia gris por el sólo hecho de habitar un país otrora tan bello, convertido hoy en una feria semejante.

19.7.10

El grave axioma que planteé hace muchos años sigue, lamentablemente, resistiendo el paso de la realidad:
"En Argentina nunca hay que desesperar, porque no importa cuán malo sea un gobierno, siempre nos las arreglaremos para que venga alguno peor"
Este axioma fundamenta la teóricamente imposible, pero prácticamente indiscutible; "Ley de la Decadencia Interminable"

15.7.10


Entre gallos y medianoche, con el apoyo de la votación de una parte suficiente del Senado Nacional, la comunidad homosexual terminó de concretar el largamente preparado "coup d'etat" contra el Instituto matrimonial.
Hemos escuchado comentarios como los de Osvaldo Bazán, quien "hoy se siente orgulloso de ser argentino". Es bueno declarar que muchos, como quien esto escribe, por el contrario, hoy sienten vergüenza por la misma razón.
Todavía nos estamos preguntando con qué derecho una minoría irrumpe demoliendo el Instituto Jurídico del Matrimonio, mediante una Ley que no ha contemplado una miríada de importantísimos detalles que sólo irán saliendo a la superficie una vez que este instrumento legalizado de atropello inverosímil se ponga en funcionamiento.
Estábamos a favor de que las personas de orientación sexual diferente vieran respetados de manera plena los derechos civiles, económicos y legales que les asisten de modo inalienable en un genuino estado de derecho del Siglo XXI. Pero no estábamos dispuestos a aceptar que, para ello, se derrumbara jurídicamente la estructura legal del matrimonio entre varón y mujer, que no sé si será lo que "Dios manda o ha mandado", pero sí estoy absolutamente seguro de que es lo que la biología nos impone de manera mayoritaria con las clásicas excepciones (fenómenos, atipicidades, aberraciones y mutaciones, según fuere el caso)
Se han planteado una serie de argumentos absurdos, como comparar este "logro" con el voto femenino, como si el dúo indivisible que hace a la Hominidad (Varón-Mujer) tuviera realmente un tercero, que por imperio de la imaginación alocada de una porción de la humanidad pudiera imponérsele arbitrariamente a la biología.
Es claro que hay casos de "homosexualidad" entre los animales, son ocurrencias atípicas que los zoólogos, etólogos y veterinarios estudian como tales. También nacen vacas con dos cabezas y chivitos siameses.
La tristísima impresión que le queda a uno, luego de un desmán de proporciones descomunales como este, es que quizás hemos sido demasiado flojos. No recuerdo haber sentido en cincuenta y cuatro años lo que siento hoy, porque jamás traté con desprecio o desdén a nadie por su condición psicosexual. En este momento comienzo a dudar de haber hecho lo correcto, como otros miles de ciudadanos que creímos que esa era la actitud a asumir. Hoy vuelvo a pensar muy seriamente en las palabras del gran psicoanalista Wilhelm Reich -pionero de la educación e higiene sexual del Siglo XX- cuando el Dr. Havrevold le pide que tome en tratamiento a un paciente de gran valor, aunque homosexual,Reich contestó: "No quiero tener nada que ver con tales cochinadas"(Literalmente:"Ich will mit solchen Schweinerein nichts zu tun haben")

Lo escribí antes y vuelvo a hacerlo ahora: esto no se trata verdaderamente de derechos. Cuando le comenté -premonitoriamente- a un comentarista homosexual, parafraseando a Unamuno, "Vencerán, pero no convencerán" Me contestó, en estas mismas páginas, "no nos interesa convencer". Por supuesto, porque no es eso de lo que realmente se trata.
Lo que ha ocurrido, como ya he dicho en otros artículos, es que los homosexuales acumularon el suficiente potencial de fuego como para ganar esta guerra. Y utilizo ahora abiertamente el vocabulario militar, porque no se trata de otra cosa más que de eso: hacerse con el poder. Y una vez que se han hecho del poder, comienzan a discriminar. Nosotros somos "retrógrados y trogloditas" y ellos son "modernos y democráticos".
Dicen que el matrimonio es un "constructo social". Chocolate por la noticia. También se trata de un "constructo social" nuestro repudio actual hacia la pedofilia. Pero esto no fue siempre así, y a este ritmo puede que no lo sea tampoco en algún futuro posible.
El hecho de que el matrimonio sea un constructo social no da derecho para infiltrarlo, penetrarlo y corromperlo bajo el amparo de una cantidad de legisladores que se arrogan un poder que debería comprobarse de manera fehaciente de aquí en adelante.Utilizo la palabra "corromper" en su más plena acepción etimológica como "no hacer justicia a la naturaleza de algo o desvirtuarla". La "naturaleza" del matrimonio en cuanto a constructo social elaborado durante miles de años por millones de personas no da derecho, vuelvo a repetir, a invadirlo, demolerlo y transvestirlo con atributos y características ajenas a su condición original.
Hasta donde puedo ver, no se nos han ofrecido suficientes pruebas de que tal atropello sea lícito de realizarse, o de que el "tiempo" de tal atropello "haya llegado". Se ha pretendido hacer creer a la población de que esta Ley es el advenimiento natural de un proceso de evolución social, cuando en realidad se trata de una artera maniobra de inversión de los valores pergeñada por quienes cuentan hoy día con una tremenda cuota de poder mediático y cultural.
El congreso ha promulgado esta ley en un tiempo ofensivo por su brevedad, habida cuenta que se trata de un instrumento que producirá profundas, insospechadas y posiblemente irreparables alteraciones, no sólo del Instituto del Matrimonio, sino asimismo de diversos institutos jurídicos como los derechos del niño, la filiación, la maternidad y la paternidad.
Aterra ver con qué liviandad los senadores que votaron positivo han actuado, amparados por la falta de atención de una población que se encuentra mentalmente al margen, viendo en su mayoría cómo logran llegar a fin de mes o cómo evitan recibir un tiro en la nuca a manos de algún ladrón mientras entran a su casa luego de un arduo día laboral.
No les ha dado vergüenza a los señores senadores ver la cantidad de gente que duerme alrededor del Congreso, algunos que podrán morir bajo el efecto del frío polar que -ominosa y agoreramente- ha caído sobre el país en estos momentos.
No se ha contemplado seriamente la posibilidad de otorgar a los homosexuales un Instituto que los ampare jurídicamente, porque los principales adalides del movimiento gay ya lo habían dicho: "No es eso lo que queremos" "No nos interesan los derechos, queremos el matrimonio igualitario".
No les interesan lo suficiente a los señores Senadores, los miles de matrimonios (y no agregaré "heterosexuales", porque lo considero redundante, ya que a pesar de la Ley promulgada no admito variables en la definición de "matrimonio") que esperan en lista de adopción -algunos ya van para diez años-mientras los niños mueren en las calles o son abusados.
Les ha interesado más satisfacer -rápida, perentoriamente- las pretensiones de una minoría poderosa cuya principal motivación es la revancha contra la mayoría ante la cual -lícitamente-se han sentido siempre diferentes. Porque son diferentes, y no hay ley, ni código, ni monumento jurídico alguno y posible que pueda revocar o abatir esa DIFERENCIA.

Me decía por teléfono hace un rato mi hija menor -que se encuentra actualmente viviendo en Puerto Rico-"pero te das cuenta, se han sacado las palabras "marido y mujer". Mi hija -que a diferencia de su padre tiene muchos amigos gays a los que quiere entrañablemente- estaba desolada, tomando plena consciencia de lo que se había realmente concretado. Vio que avanzábamos a pasos agigantados hacia el reino de la indiferenciación, de lo amorfo, de la fusión caótica de las diferencias. Los Gnósticos sabían bien cómo se llama y de qué se trata ese "reino" que se está imponiendo.

Don Miguel de Unamuno, en el recinto magno de la Universidad de Salamanca de la que era Rector, le respondió al General Millán Astray (quien había irrumpido con palabras ofensivas e irracionales): El general Millán Astray es un inválido. No es preciso decirlo en un tono más bajo. Es un inválido de guerra. También lo fue Cervantes. Pero los extremos no sirven como norma. Desgraciadamente hay hoy en día demasiados inválidos. Y pronto habrá más si Dios no nos ayuda. Me duele pensar que el general Millán Astray pueda dictar las normas de sicología de las masas. Un inválido que carezca de la grandeza espiritual de Cervantes, que era un hombre, no un superhombre, viril y completo a pesar de sus mutilaciones, un inválido como dije, que carezca de esa superioridad del espíritu, suele sentirse aliviado viendo como aumenta el número de mutilados alrededor de él [...]”
Hoy se han invertido los papeles, quienes se disfrazan de "liberales y modernos" y "justos y humanos" son los que irrumpen en el corazón jurídico de la nación, cual es el Código Civil- con intenciones de que "todos nos igualemos" en lo que no puede haber igualdad posible. Parece que como en un eco macabro de aquel también 14 de Julio -de 1789- (No creo en absoluto que sea una "coincidencia", es algo arteramente preparado para que tenga todo el poder "místico" de "Inversión del Orden Natural" que se pretende) se sigue hablando de "igualdad", una palabra que no puede aplicarse aquí, y parece que nadie se da cuenta porque NO HE ESCUCHADO A NADIE DECIRLO, la palabra que les corresponde a los homosexuales no es "IGUALDAD" sino EQUIDAD. Los homosexuales con su atipicidad -como Millán Astray a su manera con su invalidez-desean "igualar" a la población a su imagen y semejanza.
Quien esto escribe, junto a muchos otros -pero no ciertamente la mayoría de la población- ha luchado. Sabía que el resultado sería el que ha ocurrido, y en poco tiempo llegarán "la angustia y el rechinar de dientes" de esa mayoría de la población que por diversas razones quedó al margen de lo que estaba aconteciendo. Llegarán los gritos y el llanto cuando comiencen a filtrarse en las escuelas los programas adaptados a esta "nueva realidad" que nos han impuesto. Porque, es fundamental decir que, como pregonan, "esta era una realidad que existía", sin duda, pero existía para y en los homosexuales, ahora los papis deberán observar -es cuestión de tiempo- cómo en la educación sexual presentarán las distintas opciones "normales" de elección sexual. Porque podrán engañar a los legos o a los incautos, pero no a tantos como quien esto escribe: el ser humano no nace sabiendo qué desear, el deseo se construye, el deseo y su objeto también son en parte un "constructo social". Los homosexuales, a partir de ahora, son la voz cantante en este asunto, porque los homosexuales son los que mandan ahora. Y de lo que se trata verdaderamente aqui es de imponer y establecer un nuevo constructo social, una nueva visión del mundo.
PD: A diferencia de la mayoría que en rigor de verdad (o de temor a la exclusión o a la acusación de "antiliberal" o "fascista") dicen tener amigos homosexuales: NO TENGO NINGÚN AMIGO HOMOSEXUAL, por lo que pido disculpas al resto de la afortunada población.

14.7.10

Hoy se debatirá la controvertida Ley que propone ampliar el régimen jurídico del Instituto del Matrimonio a parejas del mismo sexo.

No importa cuál sea la decision del Senado de la Nación, de una u otra forma el tema ha sido pésimamente tratado y cualquiera sea el resultado de la votación, el mismo representará una gestión muy pobre de un asunto de gran importancia, que merecía, como en la mayoría de los países serios, un estudio y una ponderación muchísimo más profunda y prolongada.

Hemos escuchados soberanas insensateces, como eso de que "los políticos tendrían que dedicarse a cosas más importantes que estas". Si la modificación de una estructura que refleja el orden biológico y las polaridad -ley de proporciones cósmicas- es considerado "algo menor", entonces ciertamente hemos perdido el rumbo, y muy severamente.

Pretender que el concepto de "Matrimonio" pertenezca a las religiones -y en particular a la Iglesia Católica- me parece asimismo ilegítimo.
A lo largo de varias páginas de este Blog, he defendido la preservación de la institución "matrimonio" dentro del marco "varón-mujer", desde una perspectiva exclusivamente biológica.
Tener que explicar o defender la noción de que se trata de un orden biológico elemental, no hace más que enfatizar el estado de obnuvilación -y hasta diría ya estupidez-en que se encuentra gran parte de nuestra sociedad.

Decir que la unión entre dos personas del mismo sexo es tan "natural" como las de sexo diferente, es algo que puede refutarse expeditivamente. Decir que es "igual", como pretenden muchos, es darle asimismo rango de igualdad y de deseabilidad en todos los sentidos. Siguiendo este razonamiento elemental, supongamos que elevamos esta condición psicosexual a un rango universal, en el que una mayoría termina formando parejas del mismo sexo: la reproducción -y por ende la supervivencia- de la humanidad dependería exclusivamente de la biotecnología... Algo tan absurdo que nos exime de mayores comentarios al respecto.

No quiero dejar pasar la ocasión para comentar un detalle que me parece importante con respecto a uno de los grandes defensores de esta ley, que ha sido el Diputado Ricardo Cuccovillo,
que tiene un hijo homosexual. Los comentarios que en todos los medios ha vertido el Diputado Cuccovillo me han dado siempre la misma impresión: parece que estuviera haciendo de todo este tema una cruzada personal de reivindicación y hasta de "psicoterapia paterno-filial". Me parece fantástico que acepte plenamente la condición de su hijo y que lo ame sin restricciones -considero que todo padre debería hacer lo mismo-. Pero ¿Qué tiene que ver el resto de la sociedad con ese asunto? ¿Por qué tenemos que hacernos cargo todos los demás de los supuestos "derechos de igualdad" del hijo del Diputado Cuccovillo?

Por otra parte, el escritor Osvaldo Bazán, se ha paseado por todos los medios acotando algunas comentarios tan ridículos como el de "si tuvieran un hijo gay verían que eso es lindo"...
Tener un hijo homosexual no me parece ni lindo ni feo, es una simple realidad que ocurre cuando ocurre. El hecho de que un progenitor lo acepte, no implica de ninguna manera que lo halle "deseable".

En fin, que esto es Argentina, el reino de la inmarcesible trivialidad.



13.7.10

PUBLICADO EN "LA NACION" EL 9DE JULIO DE 2010
En una charla imperdible y a prueba de prejuicios, el gran cineasta italiano se despacha contra el actual estado de la ópera y no deja tema ríspido sin tocar: desde su nacimiento como hijo extramatrimonial hasta su admiración por Berlusconi, pasando por su condición de homosexual, católico y crítico acérrimo del matrimonio gay.

"La manía de muchos directores de ser modernos está matando a la ópera", acusa, antes de concluir que "a falta de una nueva y extraordinaria orientación cultural, es mejor hacer las óperas como fueran concebidas". Algo que, efectivamente, realizó él mismo en la puesta de Turandot presentada en la Arena de Verona el mes último. Lúcido y activo como nunca a los 87 años, Zeffireli tiene programadas cuatro óperas más para el verano boreal.
Respecto de la polémica sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo, afirma, tajante: "Detesto toda la oficialidad gay". El artista explica sus razones para rechazar la legalización de las uniones homosexuales: "Siempre me opuse porque creo que se trata de un hecho privado". Asimismo, defiende las nociones de tolerancia y amor promovidas por la tradición cristiana y aclara: "Soy homosexual, no lo escondo, pero siempre tuve una vida muy feliz porque nunca quise que nadie entrara en mi pequeño jardín".
En la foto, de izquierda a derecha, Martin Hewitt (co-protagonista con Brooke Shields de "Amor Eterno") Manuel Gerardo Monasterio Padre y Franco Zefirelli, en 1981

8.7.10

¿Ha perdido la escuela el carácter repelente que presentaba en los

siglos XIX y XX, cuando domaba los espíritus y los cuerpos para las duras

realidades del rendimiento y de la servidumbre, teniendo a gala educar por

deber, autoridad y austeridad, no por placer y por pasión? Nada es más

dudoso, y no puede negarse que, bajo las aparentes solicitudes de la

modernidad, muchos arcaísmos siguen marcando la vida de las estudiantes

y de los estudiantes. ¿No ha obedecido hasta hoy la empresa escolar a la

preocupación dominante de mejorar las técnicas de adiestramiento para

que el animal sea rentable?

Ningún niño traspasa el umbral de una escuela sin exponerse al riesgo

de perderse; quiero decir, de perder esa vida exuberante, ávida de

conocimientos y maravillas, que sería tan gozoso potenciar en lugar de

esterilizarla y desesperarla bajo el aburrido trabajo del saber abstracto.

¡Qué terrible notar esas brillantes miradas a menudo empañadas!

Cuatro paredes. El asentimiento general conviene en que allí uno será,

con consideraciones hipócritas, aprisionado, obligado, culpabilizado,

juzgado, respetado, castigado, humillado, etiquetado, manipulado, mimado,

violado, consolado, tratado como un feto que mendiga ayuda y asistencia.

¿De qué os quejáis?, objetarán los promotores de leyes y de decretos.

¿No es la mejor manera de iniciar a los pipiólos en las reglas inmutables

que rigen el mundo y la existencia? Sin duda. Pero ¿por qué los jóvenes

aceptarían durante más tiempo una sociedad sin alegría ni porvenir,

que los adultos ya solo se resignan a soportar con una acritud y un malestar

crecientes?

Raoul Vaneigem, en Aviso a escolares y estudiantes, traducción de Juan Pedro García del Campo,Debate, Barcelona, 2001.

6.7.10

Argentina es el país de “la milonga”, no hay lugar a dudas. ¡Cuánta milonga con este ñato!, diría un reo de los de antes…

He aquí a un Comandante en Jefe del Ejército, que se declara culpable de todo, lo que incluye:

1) Privación ilegítima de la libertad de miles de ciudadanos

2) Secuestros extorsivos

3) Tortura

4) Asesinatos sin juicio previo y en la clandestinidad (Si hubiera tenido cojones lo hubiera hecho de frente como corresponde a un General de la Nación con cojones.

¿Qué más hace falta?

¿Tanta milonga para juzgarlo según los códigos militares y fusilarlo de manera sumaria?

Hay momentos –muchos más de lo que uno quisiera- en que a uno le rompe soberanamente las bolas vivir en un país en que se respetan los derechos de aquellos que, por su conducta, han renunciado tácitamente a ellos (lo que incluye al General Videla y a sus secuaces; a los capitostes de la guerrilla que mandaron a sus compañeros a la muerte y transaron con el poder establecido; y a todos los delincuentes asesinos que matan y roban cotidianamente de una punta a la otra de este bello país)

Lo que subyace debajo de la pretensión de la minoría homosexual es la intención ilícita de perforar e infiltrar un Instituto que no le pertenece, que jamás le perteneció y que no debería pertenecerle.

El Instituto Jurídico que los homosexuales pretenden invadir, es el del Matrimonio.

Las citas extrapoladas del la homosexualidad clásica en el mundo Greco-Romano obvian el detalle fundamental: ni a los griegos ni a los romanos se les ocurrió perturbar la Institución Matrimonial.

¿Por qué debería permitirse la irrupción ilegítima de una minoría (¿4%?) en el Instituto jurídico del Matrimonio?

¿Es que se trata de reivindicar los sufrimientos sociales de los homosexuales a través de la historia?

Las pretensiones de “igualdad” son sencillamente absurdas. Afortunadamente absurdas. La sal y pimienta de la existencia son las diferencias. Inevitables. Irrevocables.

¿Están los homosexuales en esta lucha exigiendo el respeto de SU DERECHO?

Soy partidario de que los derechos de los homosexuales sean respetados de manera extensa y plena, pero construyendo el Instituto Jurídico que corresponda para la satisfacción eficiente de sus derechos. Y no permitiendo la irrupción violenta en un Instituto que milenariamente no les corresponde.

Pero ellos “quieren más”. “Van a por más”, como literalmente escribiera un comentarista homosexual en respuesta a una de mis notas en este blog.

Lo que ocurre es que “queda bien” apoyarlos en esta pretensión ilegítima.

Luce “progresista”.

Por otra parte: ¿Quiénes son los únicos que hacen “ruido” en contra a nivel mediático?

La avanzada “paleontológica” de las religiones organizadas. Con alguna excepción, como la de quien esto escribe, quien se encuentra tan lejos de las religiones organizadas como se podría estar, y sin embargo no se deja obnubilar por el discurso “progresista” que en realidad oculta –muy pobremente- la actitud violenta de hacerse del poder aprovechando la debilidad mental y moral de las mayorías populares aplastadas bajo el peso de las necesidades inmediatas y confundidas por el embate feroz de la propaganda.

Más allá de los sentimentalismos, de las explicaciones pseudo-científicas, del discurso de la gente del espectáculo que apoya porque ellos son “amorosos y modernos” (los que estamos en contra somos dinosaurios, retrógrados y fascistas), vuelvo a repetir, se trata sólo de PODER.

Del poder de una minoría que ha decidido que es tiempo de irrumpir en la médula de las leyes para modificar la visión del mundo a la medida de su propia mirada.

A esto, nuevamente, le decimos: No. ¿Por qué? ¿Quieren sus derechos? Tengan sus derechos, todo el apoyo para eso. Pero quédense ustedes con Su Mirada, cultívenla y protéjanla…Pero no pretendan imponérsela al 96% restante de la población.

5.7.10

Excelente nota de Hugo Asch, publicada ayer en Perfil, que me envía mi más que amigo Hermano José Alberto Alfonsi, quien hizo la conscripción junto al autor de la nota.


LA BESTIA RUBIA

Alemania no le tuvo piedad a la Armada

Ver Comentarios (1)

“En el fundamento de esas nobles razas, resulta imposible no reconocer al animal de rapiña, la magnífica bestia rubia que, magnífica y lasciva, vagabundea codiciosa de botín y de victoria”

De “Genealogía de la moral” (1887), Friedrich Nietzsche (1844-1900)

Me resisto, ahora que deben estar fluyendo como lava volcánica las críticas más despiadadas después de la goleada, a ensañarme con la pobre Armada Brancaleone maradoniana, frustrada en su misión divina de recuperar para la causa el Santo Grial. Bastantes cosas dije sobre ellos durante el último año y medio. Maradona hizo lo que pudo, y al menos cayó en su ley, insistiendo en su ilusión casi infantil.

Salió a jugar, otra vez, palo a palo con Tyson, sin laterales y sin Verón para manejar los tiempos de un equipo a puro vértigo, sin pausa. No le fue bien. Es que Alemania no es México. Ellos pegaron primero, esperaron después y cuando tuvieron la oportunidad, remataron el partido sin despeinarse. Simple.

Maradona sabe de fútbol. Es imposible que no sepa del juego que jugó como nadie. Pero la conducción de un grupo es un oficio con códigos muy diferentes y el pensamiento abstracto no es, justamente, una de sus mayores virtudes. Como jugador fue un líder a pura virtud; su juego disciplinaba a los demás naturalmente, sin ninguna elaboración intelectual. Maradona siempre fue instinto, mística, una individualidad deslumbrante. Hacía la diferencia en la cancha. Afuera, la historia es diferente. No alcanza con el ánimo, los gritos, los videítos, las frases hechas, la mística del ’86, los amigos incondicionales. Hay que pensar. Y Maradona es pura luz, no palabra. Se nota.

La culpa no es suya. La culpa es de quien pensó que era un negocio bárbaro darle esa Ferrari que –lo dijo él mismo en otro de sus arrebatos clásicos–, con Basile “estaba cubierta de polvo”. El fútbol, el reino del error humano, no puede compararse con la Fórmula 1, donde la ingeniería manda sobre el talento del piloto. Pero tampoco alcanza con tener un crack entre los 11 y chau. Hay que aceitar la maquinita. ¿Lo vieron al gran Schumacher, boyando en el medio de la fila? Pues es lógico. Su Mercedes no puede competir ni con el Red Bull de Mark Webber, un piloto del montón. ¿Qué quiero decir? Que Messi, sin una estructura que lo potencie, quedó atrás, lejos del podio. Aceptemos la cruda realidad, muchachos: los reyes son los padres y el chico no puede hacer lo mismo que en las publicidades. Ni él ni nadie. Sin socios como en el Barça, todo queda supeditado a alguna genialidad. Con equipos chicos, quizá alcance. Con estructuras serias, no. Y así nos fue.

Verón no tuvo un gran Mundial, eso es claro, pero era el único que podía pensar un poco, en la cancha y afuera también. Por alguna razón no jugó más y se apostó al sacrificio heroico de Mascherano, solo en el medio, al recorrido vertical de Maxi y Di María por las bandas y los tres intocables arriba. Una estrategia a todo o nada, con un inquietante agujero en el medio. ¡Puro estilo maradoniano! Fue nada.

Plan B no hubo. El culebrón previo con Ruggeri fue tan patético como su desafiante presencia en la concentración, para asesorar sobre tácticas defensivas. ¡Genial! Con Clemente sobreactuado como único lateral con oficio, la inexplicable convocatoria del Chino Garcé y la sugestiva ausencia de tipos como Zanetti y Cambiasso, la Armada Brancaleone decidió mandar al muere a Otamendi, un central, devorado sin contemplaciones por Podolski. Sacarlo fue peor todavía. Por ese costado llegaron los otros goles. Ay.

Me emocionó el interminable abrazo de Maradona y su hija Dalma en la derrota. Ella y su hermana Giannina –la misma que le gritaba: “¡No te mueras, hijo de puta que te necesito!” cuando agonizaba víctima de su feroz autodestrucción–, le regalaron una segunda vida. Hay que admirar eso; su fuerza, su voluntad, sus ganas de salir. Y señalar a quienes, una vez más, lo usaron para armar su negocio. Quien haya pensado en Maradona como técnico de la Selección no ha tenido piedad con un tipo entrañable, sin sentido del límite, siempre rodeado de adulones e inútiles simpáticos. Lo dejó expuesto. Quien lo haya hecho es, discúlpenme el exabrupto emotivo, un miserable.

Ah… Cierto que hubo un partido. Los alemanes, como todos, mejoran con la mezcla. El turquito Özil no jugó bien –menos mal–, pero tiene un desparpajo y una emotividad nada teutona con la pelota en los pies. Los polacos Klose y Podolski, con espacios, se hicieron un picnic con los defensores argentinos y Khedira parece un volante salido de nuestro Club Parque. Y encima los demás, los nativos, son una máquina. Schweinsteiger, un bad boy que es manija en el medio y el desequilibrante Thomas Müller, que lleva la casaca 13, como Gerd, su antecesor, el Tanque de 1974.

Basta. ¿Qué nos llevamos de este Mundial? Pues algunas pocas certezas. Por ejemplo que Messi no es Maradona, que Maradona no es Dios, que Dios no es siempre argentino y que los argentinos… ¿Qué cosa seremos los argentinos?

Mmm… Eso quizá lo averigüemos ahora, compatriotas, sin tanto Mundial atornillado en la cabeza.

Hugo Asch (publicado en Perfil el 4/7/2010)


El tema de la modificación del Código Civil es un asunto demasiado serio para que se sancione más en base a presiones de grupos de poder, que sustentándose en un profundo estudio en el que concurran especialistas de todas las áreas en juego.

Las presiones de los Lobbyings –sean católicos, de organizaciones homosexuales u otros-deben reducirse al mínimo a la hora de dictaminar.

El panorama general al respecto no resulta confiable, cualquiera sea la decisión que asuma el Senado. La cuestión de fondo NO ESTA BIEN PLANTEADA. En realidad, habría que volver a empezar de cero. Los sentimentalismos de un lado, y las suposiciones espectrales-religiosas del otro, no aportan nada a una decisión que debe fundamentarse en criterios de funcionalidad en pos del mal menor (o del bien mayor, según les guste) de la sociedad en su conjunto.

Por otra parte, a los jueces que han realizado casamientos- en flagrante violación del Código Civil- habría que destituirlos de inmediato. Un juez no puede dictaminar en base a su criterio personal en violación al Instrumento primario de sanción a nivel nacional. Es una simple cuestión jurídico-procesal que nada tiene que ver con el contenido moral o social del dictamen.

De los sacerdotes que prometen “el infierno” a aquellos Senadores que decidan a favor del matrimonio gay, sólo podemos decir que son un ejemplo muy bello de “misericordia cristiana”…

En fin, frente al panorama que se presenta en este y en tantos otros temas, sólo nos queda coincidir con Goethe:

“Considerada desde las alturas de la razón,

toda vida parece una enfermedad maligna

y el mundo un manicomio”

3.7.10

Este ha sido el mundial más flojo en materia futbolística que me ha tocado mirar.

Ha subido el nivel de países que clásicamente no existían en materia de futbol, pero en general, se ha igualado hacia abajo.

Se han cometido errores arbitrales tremendos, inconcebibles en una época en que la tecnología puede mostrar lo que ocurre desde todos los ángulos. Errores que cambiaron la historia, como el gol que Inglaterra le mete a Alemania (entra por lo menos 30 cms. más allá de la raya) y le anulan.

Errores como el de hoy entre Paraguay y España, cuando otro “línea” decide que hay posición fuera de juego y anula un gol que era un golazo porque no había ningún “fuera de juego”. Creo que este partido me dolió más que el que perdió Argentina por la mañana, porque España gana un encuentro que no merecía ganar y que posiblemente no hubiese ganado si el arbitraje no hubiese sido tan soberanamente malo.

Y ahora pasemos al tema del equipo Argentino.

Durante la previa del partido vi por televisión a un montón de argentinos en Sudáfrica que entonaban cantitos burlándose de los brasileños, me dolió mucho. Primero porque esas cosas " se disfrutan en silencio" si acaso han de disfrutrarse de alguna manera, y luego porque es una conducta muy peligrosa. "No hagas a los demás lo que no te gustaría que te hagan a ti", elemental.

Luego vino la hecatombe.

Cuando hace un rato me quejé en el supermercado del 4 a 0, un par de personas me dijeron: “No diga eso, los muchachos jugaron muy lindo”.

Creo que los sentimentalismos no entran en un Mundial de Futbol, ningún equipo “juega muy lindo” y pierde 4 a 0. Punto. El que diga lo contrario no entiende nada de futbol.

Y “los muchachos” son profesionales, algunos de los cuales ganan millones de dólares mientras en su país mucha gente no llega a fin de mes.

Quiero que se me entienda: todos estábamos preparados para que Argentina pudiera perder contra Alemania, era algo posible, y por lo tanto para nada deplorable. Pero estábamos preparados para perder 1 a 0, hasta 2 a 0 e incluso hasta 3 a 1 (como perdió Brasil). Pero 4 a 0 es un absoluto desastre, como cualquiera que entienda el mínimo de futbol sabe perfectamente.

Cuando un jugador como Messi –un joven de 23 años que ya es multimillonario en dólares- patea contra el arco, uno espera que lo haga mejor que la mayoría de los argentinos (incluyendo al que esto escribe). Para patear una y otra vez 1 metro por encima del travesaño vamos cualquiera de nosotros y le sale a Argentina mucho más barato. No tiene disculpa y Messi lo sabe. ¿Estaba enfermo? Si estaba enfermo, nuevamente la responsabilidad es del técnico que debería haberlo suplantado (¿podríamos haber perdido sin Messi peor que 4 a 0?)

El futbol le cuesta muchos millones a Argentina, y los argentinos se merecen algo más que un bochornoso, ignominioso 4 a 0.

En Octubre de 2009 publiqué una nota sobre los insultos a la prensa de Maradona, defendiendo la posición personal de Diego. Pero no así su labor como director técnico, porque pensaba, como pienso ahora, que el mejor jugador de todos los tiempos no tiene capacidad suficiente para ese cargo (le faltan aptitudes indispensables y le sobran caprichos) (Escribí, literalmente: “Maradona, el hombre equivocado, en el lugar equivocado, en el momento equivocado…)

Ruego ver toda mi nota para entender ADECUADAMENTE toda la perspectiva en:

http://manuelmonasterio.blogspot.com/2009/10/maradona-argentina-y-el-mundo.html

Pero la responsabilidad no es de Maradona, sino de los que lo alentaron y lo pusieron en ese lugar.

Se perfectamente que la mayoría de la gente va a estar en desacuerdo conmigo, porque los sentimientos mandan. Sin embargo, quiero tanto a Maradona como cualquiera de los argentinos que lo respetan y lo quieren, no sólo por todo lo que dio al país como jugador, sino también por la capacidad y el tesón para salir de sus tremendos problemas una y otra vez y por su inquebrantable honestidad para decir siempre lo que piensa y siente. Pero nuestro amor por Maradona, es un tema aparte. Su labor como técnico no es buena, por decirlo con mucha cortesía. Lamento de todo corazón haber estado en lo cierto, cuando lo afirmé el año pasado ante varios amigos y pacientes (jugadores de futbol ellos mismos) que pensaban lo contrario.

 

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