30.4.08

















Vivekananda, como Gardel, cada día "canta" mejor",





El contraste entre este verdaderamente Santo Varón y la mayoría de los mamarrachos nueva éricos contempóraneos, resulta apabullante.





En él coexistían el contemplativo y el hombre de acción, el erudito y el sabio, el hombre que encarnó la propuesta que ha sido mi propio lema desde la adolescencia temprana en que abracé el camino de la Auto-indagación:

Los pies en la tierra, pero la cabeza en el Cielo.




De una punta a la otra de ese vasto subcontinente que es la India se encuentran rastros de su obra fecunda que partiendo siempre desde la percepción más elevada no desdeñó las necesidades, las precariedades y penurias cotidianas de su prójimo doliente y aplastado bajo el yugo de la ignorancia milenaria.


Su aguda mirada percibía con claridad meridiana todas las posturas farisaicas que tanto ayer, como hoy, caracterizan a los hipócritas que se pavonean frente a su prójimo haciendo alarde de pureza o superación.


Así, escribió en su Bhakti Yoga: "La vaca no come carne y el carnero tampoco. ¿Son ellos, por eso, grandes yoguis...?" "Cualquier tonto puede abstenerse de comer esto o aquello; seguramente él no tendrá mayor distinción que la de un animal herbívoro. El hombre que engaña sin piedad a la viuda y al huérfano, que realiza los actos más viles por dinero, es peor que un bruto, aunque viva únicamente de hierbas. El hombre por cuyo corazón ni siquiera pasa el pensamiento de dañar a alguien, que hasta se regocija de la prosperidad de su más grande enemigo, ese hombre es el bhakta, es el yogui, es el gurú de todos, aunque se alimente de carne de cerdo todos los días de su vida..."






"¿Quién le dará luz al mundo? El sacrificio ha sido la ley en el pasado, y de hecho lo seguirá siendo en los siglos por venir. Los mejores y más valerosos de la tierra deberán sacrificarse para el bien de los muchos, para el bienestra de todos. Cientos de Budas hacen falta, con amor y compasión eternas"

Vivekananda


"Existe el peligro de que nuestra religión se meta en la cocina...Nuestra religión está en la cocina. Nuestro dios es la cacerola, y nuestra religión es 'No me toques, yo soy santo'."

Vivekananda



Aplíquese la siguiente frase de Vivekananda a los devaneos de la ciencia moderna (y téngase en cuenta que Vivekananda falleció en 1902):



"El hecho de que la mente no pueda captar los más elevados problemas de la vida, es un signo seguro de reblandecimiento cerebral; se pierde toda originalidad, la mente ha perdido toda su fuerza, su actividad y su poder para pensar, y sólo intenta dar vueltas y más vueltas alrededor de los más pequeños detalles que pueda encontrar."



¿Qué era "educación" para Vivekananda?



"Para mí la esencia misma de la educación es la concentración de la mente, no la recolección de datos. Si yo tuviera que volver a educarme, y pudiera opinar al respecto, no estudiaría en absoluto datos. Desarrollaría el poder de la concentración y del desapego. Y entonces, con un instrumento perfecto, recolectaría datos a voluntad. En el niño hay que desarrollar de manera pareja el poder de la concentración y el desapego."




En una época en que Occidente balbuceaba todavía en términos de comprensión de la psicología infantil, y los niños eran sometidos a mil y una tropelías (...¿y no lo son aún hoy...?) Vivekananda escribía:



"Los pensamientos negativos debilitan a los hombres. ¿No han visto que cuando los padres exigen constantemente a sus hijos que lean y escriban, diciéndoles que nunca aprenderán nada, y llamándolos tontos, estos últimos se vuelven así en muchos casos?"



"Si se trata a los niños con palabras amables, estimulándolos, con el tiempo mejorarán. Lo que es bueno para los niños lo es asimismo para quienes son niños en las regiones de los pensamientos más elevados. Si se le da a la gente ideas positivas, la gente crecerá hasta convertirse en Hombres y aprenderán a pararse sobre sus dos piernas"





La Presencia de Vivekananda se sintetiza simplemente en el eterno Bhodisattva:



"Mira a todo hombre y mujer, a todos y a cada uno como a Dios mismo. Tú no puedes ayudar a nadie, sólo puedes servir; sirve a los hijos del Señor, sirve al Señor mismo si tienes ese privilegio"





"Mis palabras son audaces, y permítanme repetir una vez más que no hay privilegio mayor en la vida que se le permita a uno servir a Dios a través de todas esas formas"


"Abandona la idea de que mandando sobre los demás podrás hacerles algún bien. Trae toda la luz al mundo. Luz, trae Luz! Que la Luz llegue sobre todos...La tarea no estará terminada hasta que todos y cada uno haya alcanzado al Señor"





"Dios está en todos los hombres, mas no todos los hombres están en Dios.
Por eso sufren."

Sri Ramakrishna (Maestro de Swami Vivekananda)

27.4.08

Sin percepción directa, sólo puede haber repetición.
Y la repetición sólo lleva a más automatismo y más repetición.

La mayoría dice: "El Buda enseñó esto y aquello otro.."
Y suponen que hace 2500 años el Buda sentó las bases definitivas de la Meditación. O algo así.

¿Qué hubiera diseñado el Buda hoy?
Nunca podrán vislumbrarlo. Están demasiado apegados al dogma establecido por el Buda hace 2500 años.

Sin percepción directa, sólo puede haber automatismo y repetición.

Es evidente que es imposible controlar los pensamientos. No se puede controlar algo que no pertenece a uno. Sólo puede adquirirse control sobre lo propio.
Y los pensamientos no nos pertenecen.
Están ahí. Yendo y viniendo al ritmo de los principios cósmicos establecidos por nuestro trasfondo genético y expandidos por todo el universo que se repite y se repite y se repite en una eterna clonación.

¿Qué tiene que ver Uno con todo eso?

La meditación es tan sólo dejar que los pensamientos vayan y vengan sin prestarles ninguna atención. Y sin que puedan asentarse en ningún lado.

No hace falta para ello sentarse aqui o alla. Ni estar quieto o en movimiento. Son absolutamente indiferentes la posición o el lugar o la ocasión.

La meditación genuina es un estado permanente. No una maniobra astuta que uno realiza estratégicamente en las horas señaladas.

Eso es tan sólo automatismo.
Repetición.

El Buda ríe cada vez que algún boludo pretende repetir lo que él dijo hace 2500 años.

Y el mundo está lleno de boludos que siguen a otros tantos boludos por un camino de automatismo y repetición sin fin.
Mientras tanto, la Vida pasa.

11.4.08

La llamada "nueva era" llegó para terminar de acabar con lo poco que quedaba del Hombre. Desde hace veinte años vengo explicando cómo y por qué, ante la mirada azorada de los "creyentes" que, por el contrario, piensan que algo positivo puede salir de semejante desatino globalizado.
Los ingenuos piensan que es una manera de "abrir la conciencia", de "acercarse o abrirse a lo espiritual".
Para mí la comparación es similar a pretender conocer el Amor a través de la fornicación. Podrá ser, pero tiene poco o nada que ver con el acto primario de marras. Y son, mayormente, ámbitos que bien pueden transitar paralelos ad infinitum.
En una palabra, que los delirios de la "nueva era" son a la genuina espiritualidad como la fornicación al amor.

Pero la "nueva era" mueve ya demasiado dinero y satisface demasiadas fantasías colectivas como para pensar que no haya venido para quedarse. El consumismo la ha asimilado maravillosamente, y es un movimiento perfecto para que la mayoría piense que "avanza" cuando en realidad continúa trotando en el mismo lugar.
Pero hay muchos que a lo largo de los siglos han caido-y seguirán cayendo- de cimas más elevadas. Son los que quieren tomar el cielo por asalto.
Los hay de todo tipo y color, de diversas formas y envergaduras.
Algunos se levantan a tempranas horas del amanecer para enredarse en prolongadas meditaciones. Son estrictamente vegetarianos y casi siempre abstemios. Están viajando o volviendo de la India, donde han ido a buscar esa cosa extraordinaria que no logran percibir en el lugar donde están, como si el paraíso fuese un lugar distinto al del infierno en que se encuentran.

Y mayormente viven su vida compartimentada, entre sus prácticas "espirituales" y su existencia cotidiana. Es decir, se elevan hacia luminosas montañas en el momento de la contemplación, para luego reptar en su vida de relaciones cotidiana.
Son humanos, demasiado humanos, a pesar de todos los esfuerzos en pos de algo más que nunca llega. Por el contrario, lo que suele llegar es algo menos. Mucho menos.

Se acartonan. Se vuelven rígidos, solemnes. Hablan en voz baja, como si estuvieran en permanente estado de unción con una realidad que los demás no alcanzan a percibir o como si acaso estuvieran escuchando voces inaudibles para la mayoría.
Ellos son los iniciados. Los elegidos.Y casi siempre tienen un Gurú. Es decir, alguien tan incompleto en sí mismo que necesita de discípulos que llenen los agujeros que lo atormentan en la precariedad de su intima conciencia.
Y todos juntos, todos ellos, maestros y discípulos, se elevan. Se elevan... Pero parafraseando al sublime Santo de Dakshineswar, decimos que se elevan como buitres, ya que, por muy alto que se eleven, su mirada y su consciencia están siempre puestas sobre las carroñas de la tierra.

Pero se esfuerzan. Se esfuerzan mucho y se contorsionan insólitamente porque creen, a pie juntillas, que la Gracia puede conquistarse a base de esfuerzos, de posturas, de gestos y sacrificios.

Tratan con Dios como si fuera un banquero, el dueño de una compra-venta o de un mercado de pulgas donde uno se acerca para regatear mercancías. "Te doy tanto y tú me das esto otro", "si te doy esto tú me tienes que dar aquello", "te entrego todo esto, pero tú a cambio..."
Para ellos Dios es Don Jacobo o Don Moisés, y la Vida una puta barata que habrá de entregarse por unas cuantas piruetas, algunas plegarias, un par de inspiraciones...y la alimentación adecuada.
Pero ni Dios está al servicio de sus pretensiones ni la Vida es la putita tonta a la que habrán de engatusar con unos cuantos gestos bien estudiados a lo largo de años de calculadas prácticas.

La Gracia llega cómo y cuando quiere, y cae o se manifiesta sobre el que a ella le da la gana. No hay nada que podamos hacer para ganarla, porque no está, precisamente, en el mercado de la oferta y la demanda.
No es algo que uno "gana" o que uno "alcanza". Tal vez exactamente lo contrario. Sobreviene cuando uno está completamente solo, absolutamente quebrado y sin muletas a mano. Desnudo hasta una médula inconcebible y sin nada en qué apoyarse. Cuando ya no se busca ni se aspira a nada. Pero nada, absolutamente nada, que no es tan sólo una frase o una forma intelectual de decir. Y entonces la Gracia, si a ella le place, hace Alguien de Nadie, pero sólo de Nadie, porque si se es alguien, no se es nada. Hay que ser Nada para ser Alguien, pero Nadie en particular, sino Todo y Nada al mismo tiempo, pero Nada. Que es la Pléroma donde se manifiesta todo lo posible.
Para lo que es indispensable haber desaparecido.
De manera absoluta y definitiva.

Viajan o vuelven de la India.
Practican toda la higiene que pueden.
Y meditan mucho, y muy temprano.
Pero como sepulcros blanqueados, por mucho que se esmeren mediante todos los artilugios posibles, no pueden ocultar el hedor que emana de sus intenciones humanas, demasiado humanas.
Y mientras elevan la plegaria haciendo arder el incensario, traicionan a la Rosa, aplastan a la Rosa que sin ninguna intencionalidad ni ánimo alguno de provecho se ha Abierto frente a ellos...Para ellos.

El drama de Judas es el drama representativo del hombre.
El drama que se repite en un escenario infinito.

Ojos para quien pueda Ver
y Oídos para quien pueda Oir.

Manuel Gerardo Monasterio
a las 23.44 del Viernes 11 de Abril de 2008

8.4.08

Si hicieramos un collage con los políticos argentinos, saldría un cuadro a la “Hierionymus Bosch”. Porque esto es surrealismo extremo, pero un poco tardío.
Los surrealistas murieron hace tiempo, pero claro, esto es Argentina, y nosotros somos un poco lentos. Como que somos unos de los últimos bastiones del Freudolacanismo. Mientras que la Ciencia en serio, cuando recuerda a aquellos fósiles, es para reirse.

Y así están las cosas.
Si Dalí fuese argentino, hubiese sido pintor de paredes.

Tenemos, por un lado, una “hegeliana” cuyo asesor filosófico –se dice-es el inefable José Pablo Feinmann. ¿No hubiera sido mejor tener a la Mona Jiménez como asesor? Digo, hubiese sido parecido pero mejor: todo en joda pero menos peligroso. Por lo menos a nadie se le ocurriría confundir a la Mona Giménez con un filósofo.
En el caso de Feinmann, mucha gente se confunde.

¿Y si esta “neo-hegeliana”, evoluciona como “evolucionaron” los hegelianos?
¿Qué nos espera mañana?
¿Stalin?

La “hegeliana” tardía ha dicho, además, que debemos acabar con la perplejidad.
¿Habrá descubierto, finalmente, el principio universal de todas las cosas?
Porque si no fuese así, me parece que aún nos queda perplejidad para rato.
Por otra parte, el fin de la perplejidad es el final –es decir, la terminación, la destrucción- de toda inquietud filosófica e incluso de la evolución de la inteligencia.
¿Qué nos estará sugiriendo?
¿Un lobotomía universal?
A favor de eso, tiene mi voto incondicional.
Sería interesante volver para atrás, ya que como homínidos “pensantes” no nos ha ido como para estar orgullosos.

La señora defiende hoy las banderas de la "izquierda", la inoperante izquierda argentina, que no es más que muchos ceros a la izquierda, que ahora roban por derecha.


Luego tenemos a la señora cuyo partido es reconocido por una sigla que a su vez nos recuerda a un gran filósofo griego discípulo de Platón (¿O era un magnate griego casado con la mujer de Keneddy?)
Un gran amigo mío me comentaba que estaba muy contento con el equipo de gobierno que esta señora había presentado. Y yo le contesto que yo también estoy contentísimo con ese equipo. Es más, si quedara solamente el equipo y se fuera ella, mi voto estaría con ellos.
Pero, ¿qué quieren que les diga? Yo debo ser un tipo demasiado suspicaz, porque no termino de confiar en alguien en cuyo discurso logran convivir sin inconvenientes Foucault y el Vaticano. Debemos otorgarle el mérito del coraje y de haber superado –aparentemente- la evidente androfobia que la atormentaba hasta no hace mucho. Cuando habla de un hombre-cualquier hombre-mostraba los dientes. Ah, y se sacó la cruz grandota que llevaba siempre colgada.
Debo admitir que ver a Santiago Kovadloff en su equipo, representa para mí un deleite incontenible al tiempo que aumenta mi compasión por el insigne filósofo –en medio de las hienas, buitres, cerdos y caimanes de la política vernácula-. Supongo que el filósofo, en el fondo de su corazón, oculta una vocación de veterinario, de otra manera su actitud participativa resulta incomprensible.

Y está el engañoso Dr.Lavagna,cuya miserable estratagema para robarle votos a la gran Católica Foucaltiana no podrá ser lavada ni aún apelando a la magia homónima de su apellido.

Los hermanitos de San Luis, genuinos representantes del surrealismo mágico con una vida política y personal en la que conviven “Alien”, “Feos, sucios y malos”, “E.T.” y “Un maldito policía”.

El neandertal D’Elia, que en cualquier país medianamente serio tendría su vivienda permanente en una vitrina del Museo de Ciencias Naturales, pero en Argentina medra, manda y cobra sueldos y dietas millonarias.

No hace falta seguir citando la lista de maravillas y esperpentos que conforman la vida política nacional para comprender el triste predicamento en que se encuentran los ciudadanos medianamente honestos y medianamente lúcidos en este país que se presenta, tácitamente, como “popular y peronista”.

Hay una sola frase que, se me ocurre, puede explicar, aunque se trate de un consuelo insuficiente, la exquisita tragedia de haber nacido en la desafortunada Republica del Plata:

Bad Karma
 

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